Atrapar la vida. La crónica visual de Eugeni Forcano.
El trabajo de un observador incansable, casi obsesivo, como fue Eugeni Forcano se puede ver hasta el 31 de agosto en el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. 150 fotografías que congelan la crónica de nuestros pueblos y ciudades.
ART MADRID
Agosto 1, 2014
Sin futuro, Barrio de Santa Caterina, Barcelona, 1964
Sin futuro, Barrio de Santa Caterina, Barcelona, 1964

 

El trabajo de un observador incansable, casi obsesivo, como fue Eugeni Forcano se puede ver hasta el 31 de agosto en el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. ATRAPAR LA VIDA. EUGENI FORCANO. FOTOGRAFÍAS 1960-1974”, es la muestra de 150 fotografías que congelan la crónica de nuestros pueblos y ciudades.

Pata que quiere tocar pierna, Banyoles, Girona, 1966

“Día de mercado”, “Gente gitana”, “Vida en la calle”, Eugeni Forcano archiva en su cámara la vida que pasa, la cotidiana, la de las charlas en los portales, la del griterío del mercado, las plazas, el barrio y las esquinas, ése es el alimento de su fascinación por el entorno y por narrar -con miles de fotografías- su Cataluña en desarrollo, el contraste entre las capitales que crecen y el mundo rural, los últimos años de la posguerra y del franquismo.

Ahora, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando recoge una buena muestra de la ingente obra del Premio Nacional de Fotografía 2012 en “Atrapar la vida. Eugeni Forcano. Fotografías 1960-1974”. La selección, de 150 fotografías, está realizada por el comisario Daniel Giralt-Miracle: “destaca el trabajo del que creo que él se siente más orgulloso porque por un lado es el que le permitió dedicarse a la fotografía y por el otro porque es el broche con el que decidió cerrar su vida profesional”.

 
Exaltación franquista, catedral, Barcelona, 1962
La exposición incluye la sección “Fotografía experimental”, con imágenes realizadas entre 1980 y 1995, cuando se propuso investigar las posibilidades de la fotografía en color, con influencias del surrealismo y la abstracción. Además, una selección de revistas, libros sobre su trabajo y el capítulo que le dedicó la serie documental “La voz de la imagen” completan el recorrido por el trabajo de uno de los cronistas más destacados de la España de los últimos años de la posguerra y del franquismo.
Por bulerías, Canet de Mar, Barcelona, 1963

Autodidacta, nacido en Barcelona en 1926 y criado en Canet de Mar, salió a curiosear el mundo y se cruzó en el camino con decenas de seres anónimos que cuajaron sus fotografías y que le brindaron un puesto en el semanario Destino, recomendado por Vergés y Nestor Luján.

Junto a su hermano abrió los Estudios Forcano, dedicados al retrato, ilustración, moda y publicidad. En 2005 fue premiado con la Medalla de Oro de Barcelona y protagonizó la gran exposición antológica “Eugeni Forcano. Fotografías, 1960-1996”. En 2012 recibió el Premio Nacional de Fotografía y la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya.

Oración en el desierto, Hogares Mundet, Barcelona, 1968

De sus fotografías, dijo Andrés Trapiello que “lo más importante es el latido de todo lo que aún vive” y es que a sus personajes “se les oye hablar”, como dijo Josep María Espinás y como recoge en sus textos la crítico de arte y comisaria Rosario Martínez Rochina.

 
Confidencias, catedral, Barcelona, 1966

 

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