BECA ART MADRID: APRENDE FOTOGRAFÍA DESDE CERO CON MADPHOTO

Por segundo año consecutivo, estamos muy contentos de anunciar la beca que concede Art Madrid para formarse en la Escuela de Fotografía MADPHOTO: ¡beca completa valorada en 1990€ para estudiar fotografía desde cero!

Si siempre te ha gustado la fotografía pero no has podido dedicarle el tiempo suficiente o simplemente te interesa iniciarte en este medio de expresión, seguro que te gustaría disfrutar de esta beca que cubre el curso anual DCERO de MADPHOTO, con un total de 96 horas presenciales. Para optar a la beca solo tienes que entrar en la página web de MADPHOTO, consultar las bases y participar antes del 18 de marzo. El equipo de la Escuela realizará un sorteo y el ganador de la beca se hará público durante el mes de marzo.

Este curso es una oportunidad estupenda para aprender realmente cómo sacar el mayor rendimiento a tu cámara, así como es una gran ocasión para desarrollar tu técnica y creatividad. Podrás aprender durante un año a conseguir los mejores encuadres, las composiciones más acertadas o los mejores efectos lumínicos, y todo ello, en un ambiente muy cercano y desenfadado. En definitiva, con el curso DCERO de MADPHOTO podrás descubrir todo tu potencial como fotógrafo.

Se realizarán dos convocatorias: la primera, durante los martes por la tarde comenzando el 2 de abril; y la segunda, durante las mañanas de los lunes y jueves a partir del 22 de abril. Si no resultas ser el premiado, también tenemos buenas noticias para ti porque Art Madrid concede 20 cupones de 500€ de descuento para aquellas personas que se matriculen antes del 25 de marzo en cualquiera de las dos convocatorias del curso DCERO.

Desde Art Madrid y MADPHOTO te animamos a adentrarte en el apasionante mundo de la fotografía. ¡Participa!

 

Galerías Paulo Nunes-Arte Contemporânea, Bea Villamarín, Cornión y Montsequi

 

Pararse, tomarse un tiempo y dejarse sorprender. Parece una trivialidad pero, ya sea por imperativos u obligaciones, compromisos o deseos frustrados y, sobre todo, por esa epidemia del siglo XXI que es la falta de tiempo, habitualmente no apreciamos con calma las cosas que nos rodean. Este lugar común afecta especialmente a la contemplación del arte, la cual también se ve pervertida en esta era tan heterogénea de frívolo turismo cultural, “bienalismo”, blockbusters y publicidad encubierta.

Ana Pais Oliveira

Ar livre #8, 2018

Técnica mixta sobre tela y contraplacado marítimo

135 x 200cm

En la propuesta que presentará la Galería Paulo Nunes-Arte Contemporânea (Vila Franca de Xira) destacan por igual las ficciones y las realidades. Por un lado, las nostálgicas esculturas de Manuel Patinha y las pinturas de Ana Pais Oliveira, seduciéndonos estas últimas desde escenarios indeterminados de formas abstractas, particularmente extrañas y seductoras. A primera vista los espacios imaginados por la artista parecen gélidos, fríos, pero tras una observación más profunda, se puede llegar también a una mayor sensación de calidez. Todo depende de lo que transmita a cada espectador.

Mário Macilau

Sem título 1, 2017

Papel Hahnemühle

80 x 120cm

Rui Dias Monteiro

Nas paredes e no chão, 2015

Fotografía

15 x 20cm

Por otro lado, las realidades concretas se expresan en el stand de esta galería con el trabajo del documentalista Mário Macilau, fotógrafo autóctono de Maputo (Mozambique) que tiene como objetivo visibilizar la situación sociopolítica de su país. Perfecto y necesario ejemplo dentro del debate de la Otredad, pues “el Otro” puede, debe y sabe representarse. Bello y clásico trabajo en blanco y negro que nos habla de las circunstancias actuales de millones de personas, algo que intuimos o vemos desde la cómoda lejanía pero que realmente no conocemos. Otra realidad es la que refleja el también fotógrafo Rui Dias Monteiro, más interesado en el detalle, el fragmento, en lo intuitivo. Cualquier piedra en medio del camino puede iniciar o finalizar un relato, y seguramente la vertiente literaria de este artista, sea lo que explique que su mirada se detenga en estos motivos.

Alejandro Quincoces

Polluted cityscape, 2018

Óleo sobre tabla

125 x 195cm

Carlos Tárdez

Tasador, 2017

Resina policromada

10 x 10cm

Otro tipo de realismo especialmente narrativo es el que cultiva Alejandro Quincoces, artista que presentará la galería Bea Villamarín (Gijón). Su obra, que se situá en misteriosos escenarios naturales y urbanos, suele caracterizarse por un aire muy cinematográfico, habitualmente melancólico y hasta catastrófico; incluso en sus vistas urbanas más amplias se vaticinan mundos futuros distópicos, pero no por ello imposibles. El mundo de otro de los artistas, Carlos Tárdez, es explítamente más crítico; todo lo que tienen sus esculturas en resina policromada de pequeño formato, se vuelve enorme en sus formas provocadoras y mensajes satíricos. Quizá es el tamaño precisamente lo que dota a sus obras de mayor impacto, tanto visual como emocional.

Mònica Subidé

Los hijos del rey bufón y sus buitres, 2018

Óleo, lápices de colores y collages sobre tabla

80 x 110cm

En el stand de Villamarín también se podrá disfrutar del trabajo de Mònica Subidé, tan rico en referencias artísticas como en su gusto por el relato onírico, enigmático y seductor -rasgos que se podrán apreciar por partida doble puesto que la artista también tendrá representación en el espacio de Yiri Arts. Narraciones mucho más herméticas son las que ofrece el trabajo de Patricia Escutia, una suerte de palimpsestos compuestos por apuntes, huellas, caligrafías indescifrables que evidencian la negación del lenguaje, las dificultades que tenemos en nuestra comunicación; escritura abstracta para un tiempo huidizo. Enmarcado en la abstracción se encuentra justamente el trabajo de Candela Muniozguren, artista de quien la galería presentará una selección de su característica escultura geométrica de anclajes.

Javier Victorero

En el jardín VIII, 2018

Acrílico sobre tela

180 x 150cm

Asimismo, la propuesta de la galería Cornión (Gijón) incluye una decidida apuesta por la abstracción más geométrica: el trabajo de Javier Victorero. Desde un conocimiento intenso de la armonía y el equilibrio compositivos, el artista juega con las líneas rectilínas y las propiedades de los colores, en algunos casos vinculándose de forma íntima con la creación de grandes artistas geométricos como Eusebio Sempere. Igualmente, la investigación de las características de los materiales es algo que comparte con el escultor Amancio (González), más interesado, eso sí, en una especie de abstracciones figurativas.

Miguel Galano

Nieve en el Monticu, 2018

Óleo sobre lino

46 x 53cm

Cornión cierra su selección para Art Madrid con la pintura, “atemporal y verdadera”, de Miguel Galano: un canto a la tierra asturiana, lleno de nostalgia y de la más honesta sencillez. Son los suyos escenarios solitarios y en calma, que invitan al cobijo o la empatía; son lugares en los que claramente podemos detener nuestro acelerado ritmo vital y pararnos a contemplarlos de forma más serena la vida.

Horacio Fernández Munizaga

Placeres, 2018

Acrílico sobre tela

92 x 92cm

Rodrigo Nevsky

Apple fondo azul, 2018

Acrílico sobre tela

30 x 30cm

En el espacio de Montsequi Galería de Arte (Madrid) también habrá lugar para la contemplación, especialmente a través de la escultura en bronce y hierro de Mireia Serra, cuyos personajes, como destacan los galeristas “muestran la belleza y el misterio de pequeños momentos llenos de emociones y sentimientos del viaje de la vida: mujeres tomándose su tiempo para decidir en una encrucijada de su vida, hombres disfrutando de sus momentos de distensión, pequeños placeres, momentos de pausa…”. “Placeres” (2018), “Fuente Paraíso” (2018) o “Fuego” (2018) son algunas de las abstracciones, vitalistas y en gran medida naturalistas, que Montsequi presentará del artista Horacio Fernández Munizaga. Junto a su obra, se incluirá también una selección de las pinturas de Rodrigo Nevsky, más alineadas con la contemporaneidad, esa que está repleta de marketing y de iconos como el del gigante Apple, y que Nevsky trabaja con un lenguaje que incluye la abstracción y la figuración.

Tomémonos un tiempo, adentrémonos en las historias y las emociones concretas que proponen los artistas y decidamos después con más conciencia si nos convencen o no. Descansemos del peso de la cotidianidad.