Maxim Wakultschik

Maxim Wakultschik

Düsseldorf, 1973

Maxim Wakultschik utiliza el arte como medio y vehículo para explorar la singularidad de los encuentros cotidianos. Nos invita a reflexionar sobre sus obras de forma meditativa. Representa la concentración del momento, la mirada como una imagen concentrada y esencial. Como una especie de símbolo o de marca, puede ser percibida rápidamente y ser recordada y, sobre todo, seguir teniendo un efecto energético. Los reflejos de los espejos, su hábil aplicación de la luz y la sombra y, en diferentes matices, los colores brillantes y resplandecientes, traen a la memoria figuras de culto a las que hay que rendir culto.

A Wakultschik le gusta confundir al espectador con la complejidad de sus obras. Construye una ilusión, finge una supuesta realidad y ofrece otra visión al mismo tiempo. La serialidad es el núcleo de la obra de Wakultschik. Lleva trabajando en Optical Portraits desde 2015. Este año presenta su nueva serie, Alfombras, que surge de su interés por los tapices.