Art Madrid'26 – ART MADRID: AHORA QUE LOS MAPAS CAMBIAN DE LUGAR

La escena del arte contemporáneo en Madrid, como la ciudad misma, nunca deja de transformarse. Art Madrid, en su veinte edición, que se celebra del 5 al 9 de marzo en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, no solo presenta las tendencias más actuales, sino que también nos invita a cuestionar nuestra forma de habitar el mundo.


Miska-Mohmmed. Suburbios. 2022. Cortesía OOA Gallery.


Tras un año de trabajo enfocado en la organización de esta nueva edición, nos encontramos en la cúspide del proceso: la feria está a punto de comenzar. Superada la fase más ardua, somos plenamente conscientes de nuestra misión: ser la plataforma que conecta a una inmensa diversidad de artistas con el público. Queremos que su voz llegue a ti, ya sea a través de nuestra comunicación o con tu visita a la feria.

Este año, Art Madrid reúne a cerca de doscientos artistas procedentes de veintisiete países, representados por treinta y cuatro galerías de diez naciones. Desde Taiwán hasta México; desde Cuba hasta Portugal; desde Italia hasta Brasil; desde Japón hasta España, trazando un itinerario por República Dominicana, Perú, Alemania, Sudáfrica, Francia, Reino Unido, Colombia, Uruguay, Venezuela, Bélgica, Polonia, El Congo, Países Bajos, Marruecos, Argentina, Eslovaquia, Sudán, Austria y Serbia. La riqueza y diversidad a las que nos vemos expuestos durante cinco días, indican que hoy los mapas van cambiando de lugar, o de color como reza el trovador en aquella canción. Ya no hablamos sólo de fronteras físicas; los mapas actuales son fluidos y transitorios. Representan nuestra identidad, nuestra memoria, nuestras conexiones humanas.


Ruddy Taveras. La llave del tesoro. 2024. Cortesía Galería Luisa Pita.


Los artistas de Art Madrid, con sus obras que abarcan desde la pintura hasta la instalación, nos invitan a explorar esta incertidumbre, a cuestionarnos y, sobre todo, a descubrir nuevas posibilidades.

Históricamente, los mapas han sido herramientas para comprender el espacio y situarnos en el mundo. Sin embargo, hoy más que nunca, esos mapas, como los territorios que representan, son cuestionables, han mutado, se han digitalizado, se han fragmentado. Y mientras esto ocurre, el arte sigue siendo el medio a través del cual, paradójicamente, podemos encontrar puntos de referencia, direcciones y sentidos. Art Madrid, al igual que otros grandes eventos que muestran el pulso del arte contemporáneo, no es ajeno a esta reconfiguración.


Khalid El Bekay. África. Díptico. 2024. Cortesía Galería Espiral.


Ante un sector que a veces peca de inercia, nos preguntamos cómo hacer que tantas miradas, estilos y discursos convivan en un mismo espacio durante cinco días. Esa pregunta nos lleva a una reflexión más amplia sobre los límites geográficos e ideológicos que hoy habitamos.

Las treinta y cuatro galerías participantes nos acercan a un universo de creadores que, aunque diversos en técnicas y enfoques, comparten una inquietud común: la necesidad de reinterpretar el mundo desde nuevas perspectivas. Lo que antes parecía inmutable, ahora se transforma constantemente. La globalización, la tecnología, la política y la crisis climática han alterado los mapas que antes nos guiaban. Pero en cada cambio hay una oportunidad, un territorio de creación. Y ahí es donde entra el arte: como un vehículo para imaginar nuevas cartografías.

Los mapas, como las identidades, son construcciones en permanente evolución. En lugar de marcar fronteras, hoy el arte nos invita a borrarlas. Con la presencia de más de treinta galerías internacionales, Art Madrid refuerza su carácter global y su capacidad para trascender lo geográfico. Aquí, los artistas no trabajan sobre mapas preexistentes; los reinventan con cada creación.


Francesca Poza. Emociones. 2024. Cortesía Galería Alba Cabrera.


Las obras que se presentan en la feria no están confinadas a un soporte. A través de la pintura, la escultura, la instalación y las nuevas tecnologías, los artistas exploran cómo nos posicionamos en un mundo donde las estructuras tradicionales son cada vez más fluidas. No buscan respuestas fáciles, sino que plantean preguntas esenciales: ¿Qué significa hoy pertenecer a un territorio? ¿Cómo nos afectan la globalización, la crisis climática y la era digital?

Art Madrid se convierte en un escenario donde los creadores dialogan con las grandes cuestiones de nuestro tiempo: desde lo geopolítico hasta lo emocional. Sus obras no solo buscan ser contempladas, sino que provocan, sacuden y transforman. Las fronteras del arte, al igual que las de los mapas, ya no son fijas. Ese es el reto que plantea la feria este año: cuestionarlas, expandirlas y redefinir el papel del arte en un mundo en constante transformación.


Okuda San Miguel. Born to be an angel. 2023. Cortesía 3 Punts Galería.


En esta reconfiguración, Art Madrid se posiciona como territorio donde las voces del arte contemporáneo nos ayudan a redibujar el mapa de la humanidad, tanto en su dimensión física como emocional. Porque hoy, las verdaderas fronteras no son sólo geográficas, sino también culturales, digitales y simbólicas y ser una ventana abierta a ese ejercicio experimental que es el de hacer arte, es el lugar en el que se pueden subvertir, y hasta atravesar, esas fronteras.



Daniel Barrio. Artista invitado a la tercera edición de OPEN BOOTH. Cortesía del artista.


DESPIECE. PROTOCOLO DE MUTACIÓN


Como parte del Programa Paralelo de Art Madrid’26, presentamos la tercera edición de Open Booth, un espacio concebido como plataforma para la creación artística y la experimentación contemporánea. La iniciativa pone el foco en artistas que aún no cuentan con representación en el circuito galerístico, ofreciendo un contexto profesional de alta visibilidad en el que nuevas voces pueden desplegar su práctica, ensayar formas de relación con el público y consolidar su proyección en el panorama artístico actual. En esta ocasión, el proyecto está protagonizado por el artista Daniel Barrio (Cuba, 1988), quien presenta el site specific Despiece. Protocolo de mutación.

La práctica de Daniel Barrio se centra en la pintura como un espacio de experimentación desde el que analiza la mercantilización de lo social y la tiranía de la aprobación mediática. Para ello, trabaja con imágenes procedentes de la prensa y otros medios, que interviene pictóricamente con el objetivo de desactivar su significado original. Mediante este proceso, el artista propone nuevas lecturas y cuestiona los mecanismos de producción de sentido, concibiendo la pintura como un lugar de realización, terapia y catarsis.

Despiece. Protocolo de mutación se construye a partir de restos urbanos, materiales industriales y fragmentos de historia para interrogarnos sobre qué memorias heredamos, cuáles consumimos y cuáles somos capaces de construir. Suelo, paredes y volúmenes conforman un paisaje en tensión donde lo sagrado convive con lo cotidiano, y donde las grietas importan más que la perfección.

La evolución constante del arte exige un intercambio continuo entre artistas, instituciones y públicos. En esta 21ª edición, Art Madrid reafirma su voluntad de actuar como catalizador de ese diálogo, ampliando los límites tradicionales del contexto ferial y abriendo nuevas posibilidades de visibilidad para prácticas emergentes.



Este site specific surge de un impulso crítico y afectivo por desarmar, examinar y recomponer aquello que nos constituye cultural y personalmente. La obra se concibe como un todo indisoluble: un paisaje interior que opera como dispositivo de sospecha, donde suelo, paredes y volúmenes configuran un ecosistema de restos. Se propone una lectura de la historia no como una continuidad lineal, sino como un sistema de fuerzas en fricción permanente, articulando el espacio como un archivo adulterado; una superficie que se presenta como definitiva, pero que permanece en constante transformación.



La obra se configura como un paisaje construido a partir de residuos urbanos, donde suelo, paredes y objetos conforman un cuerpo unitario elaborado con mortero de cal, PVC de cartelería teatral, espuma industrial y cera de ofrendas. El núcleo del proyecto es una estructura en forma de “L” de 5 × 3 metros que reinterpreta la técnica del fresco sobre soporte industrial recuperado, aplicando el mortero en húmedo durante jornadas continuas, sin búsqueda de perfección, permitiendo que la materia evidencie su propio carácter. En torno a esta estructura gravitan fragmentos arquitectónicos: bloques de espuma que simulan hormigón, un torso del Belvedere impreso en 3D y deformado, y un elemento escultórico de cera en el que se incrustan lijas utilizadas por obreros y artistas anónimos, preservando el esfuerzo de esos cuerpos ajenos.

Un elemento escultórico de cera blanca funciona dentro del conjunto instalativo como un punto de concentración sensorial que desafía la mirada. En su interior confluyen la fe acumulada de las velas de ofrenda y los residuos industriales del taller, recordando que la pureza y la devoción conviven con la materialidad del mundo cotidiano. La experiencia del espectador trasciende así lo visual: inclinarse, oler y aproximarse a la vulnerabilidad transforma la percepción en un acto íntimo y corporal. En su densidad quedan incrustados tacos de lija usados por artistas, artesanos y obreros, recuperados de contextos ajenos, donde la lija actúa como huella del esfuerzo de otros cuerpos, respondiendo a un protocolo de registro sin intención autobiográfica.

Despiece. Protocolo de mutación nos interpela: ¿qué memoria valoramos?, ¿la que consumimos o la que construimos con rigor? El público abandona la posición contemplativa para integrarse en el sistema, y el esfuerzo de desplazar la materia, el rigor documental y la materialidad envolvente configuran un cuerpo de resistencia frente a una realidad mediada. El proyecto se consolida así como un paisaje interior donde suelo, superficie y volumen articulan una anatomía de residuos. La adulteración opera como metodología analítica aplicada a los estratos de la realidad urbana, interviniendo la historia a través de publicidades teatrales y callejeras, residuos arquitectónicos y protocolos administrativos, proponiendo que el arte puede restituir la capacidad de construir una memoria propia, aunque inevitablemente fragmentada.



SOBRE EL ARTISTA

DANIEL BARRIO. Cuba, 1988.

Daniel Barrio (Cienfuegos, Cuba, 1988) es un artista visual cuya práctica articula el espacio desde la pintura, entendiendo el entorno como un archivo adulterado susceptible de intervención crítica. Formado en la Academia de Bellas Artes de Cienfuegos (2004-2008) con especialidad en pintura, y posteriormente en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid - ECAM (2012-2015) en Dirección de Arte, su metodología integra el pensamiento plástico con la narrativa escenográfica. Su origen cubano constituye el fundamento analítico de su trabajo: la experiencia de observar cómo los monumentos y los ideales se revelan frágiles al tacto le ha dotado de una sensibilidad particular para detectar las fisuras en aquello que se presenta como definitivo, estableciendo la realidad como superficie bajo permanente interrogación.

Su trayectoria incluye exposiciones individuales como "La levedad en lo cotidiano" (Galería María Porto, Madrid, 2023), "Interiores ajenos" (PlusArtis, Madrid, 2022) y "Tribud" (Navel Art, Madrid, 2019), así como participaciones colectivas relevantes en "Space is the Landscape" (Estudio Show, Madrid, 2024), "Winterlinch" (Espacio Valverde Gallery, Madrid, 2024), "Hiberia" (Galería María Porto, Lisboa, 2023) y la itinerancia de la Exposición de Arte Joven de La Rioja (2022). Miembro del Colectivo Resiliencia, su obra no persigue la producción de objetos sino la articulación de dispositivos pictóricos que generan protocolos de resistencia frente al flujo de imágenes descartables. En un contexto saturado de datos inmediatos, su práctica produce huellas y archiva aquello que debe permanecer, cuestionando no el significado de la obra sino la memoria que el espectador construye al interactuar con ella, recuperando así la soberanía sobre la mirada y habitando las ruinas como método de comprensión del presente.