Art Madrid'26 – ART MADRID’26: 21 AÑOS DE ARTE CONTEMPORÁNEO

ART MADRID’26: 21 AÑOS DE ARTE CONTEMPORÁNEO



Art Madrid celebra en 2026 su 21.ª edición, consolidándose como un referente del arte contemporáneo en España. Del 4 al 8 de marzo, en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, la feria reunirá a treinta y cinco galerías nacionales e internacionales. Así, regresa a su cita durante la Semana del Arte de Madrid y reafirma su papel pionero al expandir la agenda del calendario ferial, ofreciendo un diálogo abierto y enriquecedor en el que conviven diversas propuestas artísticas.


A lo largo de su trayectoria, Art Madrid se ha convertido en un referente dentro del panorama del arte contemporáneo, destacando por su compromiso con la visibilidad de galerías emergentes y consolidadas, así como por su vocación de acercar el arte contemporáneo a públicos diversos.

Lejos de configurarse como una feria comisariada bajo una única línea curatorial, Art Madrid potencia la diversidad de su propuesta, respetando el ADN de cada expositor y promoviendo un ecosistema creativo plural que refleja la riqueza y las diferencias del panorama artístico actual.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano


PROGRAMA DE GALERÍAS: UN MAPA ACTIVO DE LA CREACIÓN CONTEMPORÁNEA


El Programa de Galerías constituye el corazón de Art Madrid’26. Para esta edición, treinta y cinco galerías nacionales e internacionales participarán en un espacio que celebra la experimentación, los lenguajes híbridos y la producción artística más reciente. La selección de las propuestas constituye un mosaico representativo de las estéticas, los discursos y las prácticas contemporáneas que están modelando el presente del arte en Europa.

La Galería de Cristal del Palacio de Cibeles volverá a transformarse en un espacio dinámico donde las propuestas expositivas dialogan entre sí, invitando al público a recorrer narrativas visuales que muestran la evolución de los diferentes lenguajes contemporáneos. Obras que experimentan con nuevos soportes, investigaciones formales que reformulan técnicas tradicionales, piezas que reflexionan sobre los vínculos entre tecnología y humanidad, y aproximaciones poéticas que exploran el territorio, la identidad o la memoria, conforman un recorrido plural, estimulante y abierto a múltiples lecturas.

Art Madrid, además, continúa apostando por convertirse en una plataforma de descubrimiento, permitiendo que tanto profesionales como visitantes identifiquen nuevas voces y consoliden relaciones con artistas que ya se perfilan como referentes dentro del tejido cultural contemporáneo.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano


EXPOSITORES NACIONALES E INTERNACIONALES

Treinta y cinco galerías participan en esta edición, de las cuales veintisiete repiten tras haber encontrado en la feria un entorno propicio para fortalecer vínculos, ampliar su visibilidad y promocionar la producción visual de sus artistas en un contexto internacional.

De estas, veintiséis son galerías españolas, procedentes de diferentes regiones del país:

3 Punts Galería (Barcelona), Alba Cabrera Gallery (Valencia), Aurora Vigil-Escalera (Gijón), CLC ARTE (Valencia), DDR Art Gallery (Madrid), Est_ArtSpace (Madrid), g • gallery (Barcelona), Galería Arancha Osoro (Oviedo), Galería BAT alberto cornejo (Madrid), Galería Beatriz Pereira (Plasencia), Galería Carmen Terreros (Zaragoza), Galería Espiral (Noja), Galería La Mercería (Valencia), Galería Luisa Pita (Santiago de Compostela), Galería María Aguilar (Cádiz), Galería Metro (Santiago de Compostela), Galería Rodrigo Juarranz (Aranda de Duero), Galería Sigüenza (Sigüenza), Gerhardt Braun Gallery (Palma de Mallorca | Madrid), Inéditad Gallery (Barcelona), Kur Art Gallery (San Sebastián), LAVIO (Murcia | Shanghái), Moret Art (A Coruña), Pigment Gallery (Barcelona), Shiras Galería (Valencia) y Uxval Gochez Gallery (Barcelona). Esta representación subraya la importancia del tejido galerístico español y su contribución a la consolidación del ecosistema cultural contemporáneo.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano


Mientras que las nueve galerías internacionales que formarán parte de esta edición son:

Banditrazos Gallery (Seúl, Corea del Sur), Collage Habana (La Habana, Cuba), Galeria Sâo Mamede (Lisboa, Portugal), Galerie ONE (París, Francia), KANT Gallery (Copenhaguen, Dinamarca | Palma de Mallorca, España), Loo & Lou Gallery (París, Francia), Nuno Sacramento Arte Contemporânea (Ílhavo, Portugal), Trema Arte Contemporânea (Lisboa, Portugal) y Yiri Arts (Taipéi, Taiwán). Su participación amplía la proyección internacional de la feria y favorece un intercambio creativo y conceptual entre diversas perspectivas artísticas.

Además, ocho galerías nuevas, se incorporan a la nómina de expositores:

Banditrazos Gallery (Seúl, Corea del Sur), Est_ArtSpace (Madrid, España), g • gallery (Barcelona, España), Galería Beatriz Pereira (Plasencia, España), Galerie ONE (París, Francia), Galería Sigüenza (Sigüenza, España), Gerhardt Braun Gallery (Palma de Mallorca | Madrid, España) y KANT Gallery (Copenhaguen, Dinamarca | Palma de Mallorca), reforzando el compromiso de Art Madrid con la renovación continua y la apertura a espacios que están trazando caminos innovadores dentro de la creación contemporánea.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano


PROGRAMA PARALELO: UNA REFLEXIÓN SOBRE LAS “ESPECIES” DE ESPACIOS


Uno de los grandes atractivos de Art Madrid es su Programa Paralelo, que esta vez, profundiza en las nociones de “fragmentos, relaciones y distancias imaginarias”. Este enfoque convierte a la feria en un espacio expandido donde convergen obra, público, arquitectura y memoria. Así, el Programa Paralelo propone un acercamiento crítico al propio contenedor del evento. Tomando como referencia la lectura de Especies de espacios de Georges Perec (Perec, Georges. Especies de espacios. Montesinos, 2004.), adopta un marcado interés por lo cotidiano, por aquello que suele pasar desapercibido, lo infraordinario, otorgando a cada rincón del recinto un valor narrativo propio.

Otra de las referencias conceptuales de la edición parte de un análisis de la Poética de la Relación de Édouard Glissant (Glissant, Édouard. Poética de la relación; prólogo de Manuel Rebón.- 1a ed. - Bernal: Universidad Nacional de Quilmes, 2017.), que reivindica la coexistencia de las diferencias y la importancia de los vínculos no totalizadores. Estas ideas se extrapolan al sistema del arte, proponiendo una comprensión del mismo como un entramado de intercambios y conexiones que respetan la singularidad de cada práctica y actor cultural.

Las “distancias imaginarias”, entendidas como recorridos subjetivos y cartografías afectivas trazadas por los visitantes, se convierten así en el eje conceptual que articula el programa. Esta mirada transforma la feria en una experiencia que va más allá de la mera contemplación visual, convirtiéndola en un territorio susceptible de ser reconstruido de manera colectiva, sin perder de vista los caminos por los que ha transitado la individualidad de cada voz.

En esta edición, el Programa Paralelo invita al espectador a asumir un papel activo frente al espacio y a los proyectos que lo constituyen, transformando la contemplación en un acto de interrogación y cohabitación, con aquello que de manera cotidiana, podría pasar desapercibido.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano


En la antesala y durante la Semana del Arte, Art Madrid’26 propone diversas experiencias que permiten al público acercarse al proceso creativo y a las prácticas de los artistas participantes. Entre las iniciativas que regresan, se encuentran el Programa de Entrevistas, los Recorridos comisariados y de mediación cultural, la tercera edición de Open Booth, dedicado a la creación emergente, la presentación del Espacio Nebrija, un proyecto universitario en colaboración con la Universidad Nebrija y la feria consolida su Ciclo de Performance.

Regresan además, el Programa de Coleccionismo One Shot Collectors y la segunda edición del Programa de Mecenazgo. Estas iniciativas buscan fortalecer el vínculo entre coleccionistas, artistas y público, promoviendo prácticas éticas, informadas y responsables en el coleccionismo y el mecenazgo.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano


Art Madrid’26 se consolida como un espacio de encuentro dinámico donde convergen experiencias, discursos y prácticas diversas. Una feria de arte contemporáneo que potencia la diversidad de su propuesta como principio estructurante, respetando el ADN de cada expositor y fomentando un ecosistema creativo plural. Esta pluralidad no es meramente formal, sino que se traduce en un entramado de prácticas, lenguajes y perspectivas que refleja la complejidad, la riqueza y las tensiones del panorama artístico contemporáneo, convirtiéndose en un catalizador de relaciones culturales, un observatorio de tendencias emergentes y un punto de referencia internacional para la escena artística española.

BIENVENID@S A ART MADRID'26



Cada edición de Art Madrid es, ante todo, un ejercicio de observación. No tanto una declaración de intenciones cerrada como un espacio donde distintas prácticas artísticas conviven y dialogan, reflejando el momento en el que se producen. En 2026, la feria alcanza su 21ª edición consolidando una identidad basada en la pluralidad, la atención al trabajo artístico y la convivencia de lenguajes diversos dentro de un mismo marco curatorial.


Simone Theelen. Dream Botanic. 2023. Técnica mixta sobre cuero. 160 × 140 cm. Galería Uxval Gochez.


Por tanto, en Art Madrid’26 el público no encontrará una única estética dominante ni un relato único per se. Lo que se despliega en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles es un paisaje amplio, construido a partir de las propuestas de galerías nacionales e internacionales que trabajan con artistas cuyas prácticas responden, desde lugares muy distintos, a preguntas comunes: cómo seguir produciendo imágenes, objetos y discursos en un contexto saturado; cómo relacionarse con la tradición sin quedar atrapado en ella; cómo hacer visible lo contemporáneo sin caer en lo efímero.

Este texto propone una lectura de las corrientes estéticas que atraviesan la feria, no como categorías cerradas, sino como líneas de fuerza que permiten comprender qué encontrará el público y desde qué coordenadas se está produciendo hoy una parte significativa del arte contemporáneo. Todo ello partiendo de uno de los principios fundamentales de Art Madrid: respetar el ADN de cada expositor y favorecer un ecosistema creativo plural, capaz de reflejar la riqueza y la diversidad del panorama artístico actual.


Sergio de la Flora. La cena. 2022. Óleo sobre tela. 120 x 120 cm. Inéditad Gallery.


Una de las constantes más claras en Art Madrid’26 es la atención a la materialidad de la obra. Pintura, escultura y obra sobre papel se presentan como espacios donde el material no es un mero soporte, sino un elemento activo del discurso. Muchas de las piezas expuestas parten de técnicas tradicionales: óleo, acrílico, grafito, cerámica o madera, pero son abordadas desde una conciencia plenamente contemporánea. La superficie se concibe como un espacio de acumulación, desgaste, brillo o densidad; el gesto permanece visible y la construcción de la obra se asume como parte esencial de cada lenguaje.

Esta insistencia en lo material no responde a una nostalgia por lo artesanal, sino a una voluntad de presencia. Frente a la circulación incesante de imágenes digitales, las obras reclaman tiempo, distancia corta y atención física. El público encontrará piezas que no buscan impacto inmediato, sino una relación más lenta y sostenida.


Ana Cardoso. Ser Casa #2. 2025. Acrílico sobre MDF. 78 x 100 cm. Galeria São Mamede.


La pintura ocupa un lugar central en la feria, pero lo hace desde posiciones muy diversas. No se trata de una vuelta a modelos académicos ni de un rechazo a la contemporaneidad, sino de una pintura expandida, abierta a la incorporación de otros lenguajes y materiales. Aparecen obras donde el óleo convive con spray, collage, resinas o grafito; superficies que integran lo pictórico con lo objetual; imágenes que oscilan entre la abstracción, la figuración fragmentada y la referencia simbólica. La pintura se entiende en este contexto como un campo flexible, capaz de absorber influencias del arte urbano, del diseño, de la fotografía o del archivo. Para el visitante, esta diversidad se traduce en un recorrido donde la pintura se configura como territorio de exploración constante, atravesado por decisiones formales heterogéneas que enriquecen la experiencia perceptiva.


Mario Soria. My candy house. 2024. Óleo sobre tela encolada a tabla. 59 x 50 cm. Aurora Vigil-Escalera.


Algunas propuestas establecen un diálogo directo con iconografías clásicas o con géneros tradicionales como el retrato, el bodegón, la escena histórica, pero lo hacen desde una posición crítica o desplazada. Estas obras, más allá de reproducir modelos del pasado, aspiran a fracturarlos, ponerlos en tensión, alterar su escala, introducir elementos heterogéneos o subrayar aquello que, desde la contemporaneidad, resulta problemático o revelador. La tradición no se presenta como un canon inamovible, sino como un archivo abierto que puede ser revisado, cuestionado y reescrito desde el presente.


Yasiel Elizagaray. De la serie Liminal, Nº 1. 2025. Mixta sobre lienzo. 170 x 150 cm. Nuno Sacramento Arte Contemporânea.


Otra de las líneas transversales de Art Madrid’26 es la disolución de fronteras entre disciplinas. Muchas obras no se sitúan cómodamente en una sola categoría: son pintura y objeto, escultura y dibujo, imagen y estructura al mismo tiempo.

Esta hibridación responde a una voluntad de trabajar acorde con un contexto en el que los lenguajes artísticos ya no funcionan de manera aislada. El resultado son propuestas que exigen una lectura abierta, donde la forma y el material dialogan con la idea que se defiende, escapando de jerarquías formales que las encasillen o supediten.


Faustino Ruiz de la Peña. Lope. 2025. Óleo, lápiz y pigmento. 31 x 27 cm. Galería Arancha Osoro.


El dibujo y la obra sobre papel tienen también en esta edición una presencia relevante. Lejos de entenderse como estudios previos o trabajos secundarios, muchas de estas obras funcionan de manera autónoma, precisas y conceptualmente sólidas.

Líneas, tramas, vacíos y repeticiones construyen imágenes que exploran el territorio, la memoria, la arquitectura o el cuerpo desde una economía de medios que no resta complejidad. El papel se convierte en un espacio donde pensar visualmente, donde el tiempo del gesto queda registrado con claridad. Aportando así al recorrido de la feria un ritmo distinto, más pausado, que invita a detenerse y observar con atención.


Prado Vielsa. Haz de luz 2502. 2025. Impresión digital en metacrilato de colada transparente plegado. 29 x 27 x 23 cm. Galería Carmen Terreros.


La escultura se sitúa en el intersticio entre lo orgánico y lo estructural, articulando procesos de naturaleza artesanal con resoluciones formales de carácter industrial. La selección de maderas recicladas, cerámicas, metales o materiales sintéticos trasciende la mera consideración técnica para inscribirse en una reflexión profunda sobre la materialidad, la temporalidad y los procesos de transformación. Estas obras concentran su atención en la forma, el equilibrio compositivo y su relación dialéctica con el espacio, concibiendo la escultura como entidad corpórea que establece un diálogo con el entorno y con la presencia del espectador.

En numerosos casos, estas piezas se presentan como objetos de marcado carácter simbólico, más próximos a la noción de presencia fenomenológica que a la articulación de una narrativa explícita. De este modo, despliegan un campo de asociaciones en el que la construcción de sentido se configura a través de la experiencia perceptiva y la activación de una dimensión tanto visual como háptica, invitando al observador a una participación activa en la generación de significado.


Reload. Blond Ambition. 2025. Mármol rosa, negro y blanco. 62 x 32 x 12 cm. LAVIO.


Junto a las propuestas de orientación gestual o matérica, Art Madrid'26 integra también trabajos que operan desde la geometría, el patrón y la estructura. Se trata de obras que se edifican a partir de sistemas visuales de naturaleza rigurosa, en las que la repetición, la simetría o la modulación funcionan como generadores de tensión y ritmo compositivo.

Estas piezas introducen un contrapunto de contención y rigor formal en el conjunto expositivo de la feria, ampliando el espectro estético y evidenciando la diversidad de aproximaciones metodológicas al fenómeno artístico. Un número significativo de las obras presentes en la muestra articula relatos de carácter no lineal, construidos mediante sistemas simbólicos, referencias intertextuales y estratos de ambigüedad deliberada. Lejos de desarrollar narraciones clausuradas u ofrecer lecturas univocas, estas propuestas generan configuraciones visuales abiertas que operan como dispositivos de activación interpretativa.

Dichas obras se inscriben en una sensibilidad contemporánea que cuestiona la noción de significado estable y desplaza parte de la responsabilidad hermenéutica hacia el espectador. La obra se concibe así como un espacio de negociación semiótica, donde la experiencia subjetiva, la memoria y la mirada de quien observa se constituyen como componentes activos del proceso interpretativo.


MINK. CRISTATUS - ambición. 2025. Spray sobre madera. 120 x 106 cm. Galería La Mercería.


El corpus de propuestas reunidas en esta edición evidencia una atención sostenida hacia la materia como territorio de reflexión y construcción semántica. Frente a dinámicas de producción caracterizadas por su aceleración progresiva y su tendencia a la desmaterialización, las obras presentes reivindican el valor del soporte, del proceso y de la temporalidad como componentes constitutivos e inalienables del hecho artístico.

Esta orientación no prescribe una estética unívoca, sino que configura un marco epistemológico compartido en el que prácticas heterogéneas convergen en la necesidad de anclar la experiencia artística en lo tangible y lo materialmente construido. En este contexto, la feria se consolida como espacio de confluencia donde el arte contemporáneo se articula desde una posición crítica, rigurosa y consciente de sus propios medios, propiciando una relación dialéctica y participativa entre obra, artista y público.