Art Madrid'26 – VEHÍCULOS PARA LA INVERSIÓN EN ARTE: FUNDACIONES Y ASOCIACIONES VS PATRIMONIO PERSONAL


Ignacio Iñigo. Me recogió el viento sobre un arbol catalán. Piel de pintura roja sobre rama del Collserola. 45 x 22 x 20 cm. 2024


Marzo convierte a Madrid en un verdadero “hub” del mercado del arte, con ferias como Art Madrid (que tenemos el privilegio de apoyar desde Devesa), caracterizadas por un pulso más cercano al coleccionismo privado y a la escena española. En ese contexto, no es casual que vuelva a plantearse una pregunta que aparece cada vez que el arte deja de ser únicamente pasión y pasa a ocupar un lugar estable en la arquitectura patrimonial de una familia o de un grupo: ¿tiene sentido canalizar la adquisición, conservación y rotación de una colección a través de vehículos sin ánimo de lucro —fundaciones o asociaciones— y, si es así, ¿cuáles son los límites jurídicos y fiscales del modelo?

La respuesta corta es que sí puede ser idóneo, pero solo si se entiende bien qué se está comprando realmente: no un “envoltorio” para optimizar impuestos, sino una estructura orientada a fines de interés general (culturales, educativos, de conservación y difusión del patrimonio, etc.) y sometida a reglas de gobierno, control y destino del patrimonio que hacen que la reversión de lo aportado a los fundadores o patronos sea, en la práctica, muy difícil. Precisamente por eso, cuando el objetivo es la continuidad intergeneracional de una colección sin atomización sucesoria, la fundación (o la asociación declarada de utilidad pública) puede ser una solución de enorme potencia: la colección “sale” del patrimonio personal y entra en un patrimonio afecto a un fin cultural, con vocación de permanencia.


Mario Valdés. Simetría dicroica. 4 Ying. 2026. Vidrio. Proceso dicroico sobre base de luz. 20 × 30 × 22 cm. 2026


El punto de partida técnico, si se quiere acceder al régimen fiscal de la Ley 49/2002, es elegir el vehículo correcto. La ley considera entidades sin fines lucrativos, entre otras, las fundaciones y las asociaciones declaradas de utilidad pública, siempre que cumplan los requisitos del artículo 3 (fines de interés general, aplicación de rentas, gratuidad de cargos con matices, y, sobre todo, destino del patrimonio en caso de disolución). En materia de arte, esto obliga a un diseño estatutario fino: la misión cultural debe ser real (no retórica), y las actividades han de sostenerse en una política de adquisiciones, conservación, investigación, catalogación, préstamo, exhibición, publicaciones o apoyo a creadores que pueda acreditarse.

Desde la perspectiva del Impuesto sobre el Patrimonio (y, en su caso, del Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas), la palanca principal es sencilla: lo que ya no se posee personalmente, no integra la base imponible. El ITSGF, además, opera como tributo estatal complementario del Patrimonio para patrimonios netos superiores a 3.000.000 euros, con su propia mecánica. Por tanto, la aportación (donación) de una colección a una fundación reduce, desde el devengo siguiente, la exposición del aportante a estos gravámenes, siempre que la aportación sea efectiva y la titularidad pase realmente a la entidad.


Lúcia David. Orange descentralized control. Caja de mdf, papel, hilos, pegamento. 50 x 50 x 10 cm. 2025.


Ahora bien, en el propio Impuesto sobre el Patrimonio existe un matiz particularmente relevante para coleccionistas: determinadas obras de arte y antigüedades pueden estar exentas cuando su valor no supera ciertos umbrales por categoría; además, también se contempla la exención para piezas cedidas en depósito permanente por un periodo no inferior a tres años a museos o instituciones culturales sin fin de lucro para su exhibición pública, mientras dure el depósito, y la obra propia del artista mientras permanezca en su patrimonio. Esta alternativa (depósito) puede resultar atractiva cuando el coleccionista quiere mantener la propiedad, pero busca aliviar la carga fiscal y reforzar la función social de la colección sin desprenderse definitivamente de ella. Dicho de otro modo: antes de “fundacionalizar” una colección, conviene cuantificar si la exención por tipologías y umbrales, o el depósito, ya resuelve una parte significativa del problema.

El capítulo sucesorio es, probablemente, el argumento más potente —y a la vez el más delicado—. Hablar de “mantener la herencia sin tributar” exige precisión: una fundación no es una técnica para transmitir bienes a los herederos eludiendo el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, porque la colección deja de ser heredable en sentido clásico.


Daniel Sueiras. "The shining". Mixta sobre papel pegado a tabla. 40 x 30 cm.2025.


Lo que se logra es otra cosa: evitar que, al fallecimiento del coleccionista, la colección se fragmente entre sucesores o deba liquidarse para atender una carga fiscal o un reparto; la colección permanece en una persona jurídica con continuidad indefinida, gobernada por un Patronato y orientada a fines culturales. La familia puede conservar influencia a través de la composición del Patronato, de protocolos de gobierno y de una dirección artística profesionalizada, pero con límites claros: los patronos no pueden ser los destinatarios principales de la actividad ni beneficiarse de condiciones especiales, y, en caso de disolución, el patrimonio debe destinarse íntegramente a otras entidades beneficiarias del mecenazgo o a entidades públicas con fines de interés general. Ese “candado” —que es, en realidad, la garantía de que estamos ante un patrimonio afecto a interés general— es la razón por la que lo aportado tiene una reversión complicada y, en términos económicos, “sale” de la esfera patrimonial familiar.

Donde el régimen de la Ley 49/2002 despliega ventajas muy relevantes para el ciclo natural del coleccionismo (vender para reinvertir) es en el Impuesto sobre Sociedades de la entidad. La ley declara exentas, entre otras, las rentas procedentes de donativos y donaciones; las procedentes del patrimonio mobiliario e inmobiliario (dividendos, intereses, cánones, alquileres); y, de forma particularmente importante, las derivadas de adquisiciones o de transmisiones, por cualquier título, de bienes o derechos. En una fundación que rota obra para elevar la calidad curatorial de la colección, financiar restauraciones o adquirir piezas más coherentes con su misión, la plusvalía por venta — en la lógica del régimen especial— tenderá a quedar en el ámbito de la exención, y la base imponible del Impuesto sobre Sociedades se concentrará en las explotaciones económicas no exentas, con un tipo del 10% sobre esa base.


Carmen Mansilla. La pintora. Óleo y lápiz sobre lino. 80 x 80 x 4 cm.2026.


Esa ventaja no es un cheque en blanco. La misma Ley 49/2002 exige que se destine, directa o indirectamente, al menos el 70% de determinadas rentas e ingresos a los fines de interés general, dentro de un plazo que, como regla, alcanza hasta los cuatro años siguientes al cierre del ejercicio. Además, la entidad debe evitar que la actividad consista en explotaciones económicas ajenas a su objeto, con un límite operativo que obliga a vigilar la proporción de ingresos procedentes de actividades no exentas. Traducido al mercado del arte: vender obra para reinvertir y para sostener programas culturales encaja; convertir la entidad en un “dealer” encubierto o en un vehículo de trading sistemático, no.

Con todo, bien estructurada, una fundación (o una asociación de utilidad pública) ofrece una respuesta jurídicamente coherente a tres problemas clásicos del coleccionismo patrimonial: (i) la exposición recurrente al Patrimonio/ITSGF del titular, (ii) la discontinuidad sucesoria y la tendencia a la fragmentación, y (iii) la fricción fiscal y de gobernanza al rotar obra para mejorar y profesionalizar la colección. A cambio, exige asumir dos renuncias: la primera, que la colección queda afectada a una finalidad cultural que debe acreditarse y gestionarse; la segunda, que lo aportado deja de ser “recuperable” en términos familiares, porque el derecho positivo blinda el destino del patrimonio y, con ello, la credibilidad social del mecenazgo.

Quizá esa sea la clave para un artículo en tiempos de feria: el mercado del arte se alimenta de pasión, pero se consolida con instituciones. Cuando el coleccionismo se piensa a largo plazo, las estructuras sin ánimo de lucro no sólo ordenan impuestos; ordenan propósito, gobierno y legado. Y en un ecosistema como el madrileño de marzo, donde conviven creación, inversión y cultura pública, esa combinación, bien hecha, puede ser la forma más sofisticada de convertir una colección privada en patrimonio compartido sin perder profesionalidad, control de gestión y capacidad de evolución.


Por: José María García Guirao.


Socio director. Área fiscal de Devesa.





La 22ª edición de Art Madrid abre su plazo de aplicación. Del 3 al 7 de marzo de 2027, la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles volverá a ser el punto de encuentro del arte contemporáneo nacional e internacional. Las galerías interesadas en participar pueden presentar su candidatura hasta el 20 de octubre de 2026.



Art Madrid'26 - 21ª Feria de arte contemporáneo. Vista Aérea.

La feria de arte contemporáneo Art Madrid

Art Madrid se celebra cada año en el marco de la Semana del Arte de la capital española, el momento del calendario artístico nacional con mayor concentración de coleccionistas, instituciones y prensa especializada. Con 22 años de trayectoria, la feria reúne galerías nacionales e internacionales con un programa centrado en obra contemporánea de reciente creación.


Ubicada en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, en el corazón cultural de la ciudad y a pasos del Triángulo del Arte y del Paseo del Prado, Art Madrid ofrece a las galerías participantes un escenario reconocible y singular dentro del panorama ferial español.


Art Madrid'26 - 21ª Feria de arte contemporáneo. Entrada.

Art Madrid'26 en cifras

La edición anterior cerró con 35 galerías de 7 países (España, Portugal, Francia, Dinamarca, Taiwán, Corea del Sur y Cuba), más de 200 artistas y cerca de 20.000 visitantes. Un 35% del público asistente fueron nuevos coleccionistas, con un rango de edad entre los 35 y los 60 años y una distribución por género del 55% mujeres y 45% hombres.


La feria recibió la visita de representantes de más de 30 fundaciones, museos y colecciones, entre ellas Fundación Mapfre, Fundación BBVA, Fundación Telefónica, Fundación Banco Santander, Fundación Bertelsmann, Fundación María Cristina Masaveu Peterson, Fundación Carmen y Lluís Bassat, Fundación Studiolo, Fundació Lluís Coromina, IVAM, MARCO, CAAM, MEIAC y Museo del Romanticismo. También asistieron delegaciones del Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad de Madrid, el Ministerio de Cultura y embajadores de varios países.


Art Madrid'26 - 21ª Feria de arte contemporáneo. Entrega del Premio de Adquisición Fundación Studiolo.

PROGRAMAS

PROGRAMA DE GALERÍAS

En cada edición, Art Madrid reúne una cuidada selección de alrededor de 35 galerías nacionales e internacionales con propuestas centradas en obra contemporánea de reciente creación.


PROGRAMA DE COLECCIONISMO ONE SHOT COLLECTORS

Patrocinado por One Shot Hotels y dirigido por Ana Suárez Gisbert (art advisor especializada en derecho internacional y comercio de obras de arte, tasadora y perito judicial), el Programa de Coleccionismo conecta a compradores nuevos y experimentados con las obras y galerías participantes a través de un servicio de asesoramiento personalizado durante los cinco días de feria.


Para las galerías, funciona como un canal adicional de captación de compradores activos que opera en paralelo a su propia actividad comercial.


PROGRAMA DE MECENAZGO

Art Madrid colabora con instituciones, coleccionistas y empresas privadas para apoyar directamente a artistas y galerías a través de premios y adquisiciones. En la edición de 2026:


  • Premio One Shot Hotels al Artista Revelación (1.000 €): Joost Vandebrug · KANT Gallery (Copenhague–Palma)
  • Premio Cervezas Alhambra al Artista Emergente (1.000 €): Iyán Castaño · Galería Arancha Osoro (Oviedo)
  • Adquisición Colección Studiolo: Roger Sanguino · DDR Art Gallery (Madrid)
  • Adquisición Colección E2IN2: Albert Bonet · Inéditad Gallery (Barcelona)
  • Adquisición Devesa Law: Kim Han Ki · Banditrazos Gallery (Seúl)
  • Adquisición Colección dn2: Iván Baizán · Galería Arancha Osoro (Oviedo)

Art Madrid'26 - 21ª Feria de arte contemporáneo. Entrega del Premio de Adquisición Devesa LAW.


PROGRAMA PARALELO Y ACTIVIDADES EN FERIA

Durante el mes de febrero, Art Madrid desarrolla un Programa Paralelo de ciclos, conferencias y proyectos que amplían el diálogo más allá del espacio ferial.


Durante los cinco días de feria, además del programa expositivo de las galerías, se desarrollan actividades como el Open Booth, el Ciclo de Performance y las Lecturas: Recorridos comisariados.


Art Madrid'26 - 21ª Feria de arte contemporáneo. Vista del Open Booth de Daniel Barrio.


Comunicación y alcance

La campaña de comunicación de Art Madrid'26 alcanzó a 17 millones de personas a través de medios online y offline: prensa escrita, radio, catálogo exclusivo, web, newsletter, redes sociales y tour virtual 360°. La cobertura incluyó medios generalistas y especializados nacionales e internacionales, con presencia en RTVE, TeleMadrid, Onda Madrid, Onda Cero, COPE, El Mundo, ABC, Vogue, TimeOut y Elle, entre otros.


Todas las galerías y artistas participantes tienen presencia en la web de Art Madrid durante y después de la feria, con ficha propia, imágenes de obra y datos de contacto.


Art Madrid'26 - 21ª Feria de arte contemporáneo. Vista Aérea.


DATOS DE INTERÉS:

Las galerías interesadas en participar en la 22ª edición de Art Madrid pueden presentar su candidatura a través del formulario de inscripción online disponible en la web hasta el próximo 20 de octubre de 2026.



Para cualquier consulta, escribir a info@art-madrid.com o llamar al +34 91 535 87 11.