Art Madrid'26 – JULIÁN MANZELLI (CHU): LABORATORIO DE FORMAS


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La obra de Julian Manzelli (Chu) (Buenos Aires, Argentina, 1974) se sitúa en un territorio de investigación donde el arte adopta metodologías próximas al pensamiento científico sin renunciar a su dimensión poética y especulativa. Su práctica se estructura como un proceso abierto de experimentación, en el que el taller funciona como laboratorio: un espacio de ensayo, error y verificación, más orientado a la producción de nuevas formas de percepción que a la obtención de certezas. En este sentido, su trabajo dialoga con una epistemología de la incertidumbre, afín a tradiciones filosóficas que entienden el conocimiento como devenir y no como cierre.

Manzelli explora zonas intersticiales, entendidas como espacios de tránsito y transformación. Estas áreas ambiguas no se presentan como indefinición, sino como potencia: lugares donde las categorías se disuelven y permiten la emergencia de configuraciones híbridas, casi alquímicas, que reprograman la mirada.

La geometría, lejos de operar como sistema normativo, aparece tensionada y desestabilizada. Sus construcciones precarias articulan un cruce entre intuición y razón, juego e ingeniería, evocando una gramática universal presente tanto en la naturaleza como en el pensamiento simbólico. Así, las obras de Manzelli no representan el mundo, sino que lo transfiguran, activando preguntas más que respuestas cerradas.


Avícola. Escultura magnética. Madera, imanes, laca automotriz y acero. 45 x 25 cm. 2022.


La ciencia y sus métodos inspiran tu proceso. ¿Qué tipo de paralelismos encuentras entre el pensamiento científico y la creación artística?

La ciencia y el arte son dos disciplinas que creo tienen mucho en común y sin duda están muy interrelacionadas. A mí me interesa ese cruce y a pesar de que muchas veces se ponen en lugares opuestos, creo que comparten y tienen un mismo origen. En ambos está esa búsqueda continua, esa necesidad de respuestas que viene desde la curiosidad, no tanto desde la certeza y que a veces, o en muchos casos, tanto a los artistas como a los científicos, los lleva a ponerse en lugares incómodos e inciertos y a salirse de su zona de confort. Creo que eso es algo en común y muy interesante de estas dos disciplinas que de alguna forma son las que nos definen como humanos.

En ese sentido, ambas comparten la experimentación como eje de su práctica. La prueba, el error, los ensayos y todo este proceso son los que van generando el desarrollo. En mi caso, esto se aplica al taller: lo vivo como un laboratorio donde se desarrollan distintos proyectos, donde voy testeando materiales. Es como si uno genera una hipótesis y luego la pusiera a prueba: los materiales, los procedimientos, las formas, los colores, y se obtienen resultados. Resultados que no buscan ser verificados, sino que en el arte tienen, creo yo, la función de generar nuevos modos de percepción, nuevas miradas y experiencias.


Receptor Lunar #01. Ensamble de Madera Reciclada torneada. 102 x 26 x 26 cm. De la serie Fuerza orgánica. 2023.


Trabajas desde los intersticios entre lo natural y lo artificial, lo figurativo y lo abstracto. ¿Qué te interesa de esas zonas ambiguas y qué tipo de conocimiento emergen de ellas?

Siempre fui bastante inquieto y eso me llevó a meterme y sumergirme en distintos ámbitos, distintas disciplinas. Creo que hay una riqueza especial en los lugares intersticiales, en el ida y vuelta, en la circulación entre medios. Siempre me llamaron la atención estos espacios, los lugares ambiguos, los lugares híbridos. Creo que hay algo de la lógica anfibia, los anfibios como entidades que llevan y traen información, que comparten, que atraviesan límites y membranas. Es algo, en mi caso, que está vinculado a lo que entiendo como libertad, sobre todo en un momento de encasillamiento, de etiquetas y donde el concepto de libertad ha sido totalmente transgiversado.

Y después, por otro lado, en el plano más metafísico, en la mezcla, en ese mix es donde aparece la energía viva de crear algo nuevo, que sin duda es como la base de lo humano. Entonces es como que “una cosa se hace cosa fuera del molde". Y es necesaria esa interacción para romper estructuras, armar otras, transmutarse; tiene algo como alquímico. Yo creo que el enemigo es la fijación. De alguna manera lo ambiguo es lo que permite reprogramar la mirada y generar nuevos puntos de vista.


De la serie Naturaleza orgánica. Madera torneada recuperada de podas de sequía y rezagos de construcción. 2025.


El movimiento, la repetición y la secuencia aparecen como estrategias visuales. ¿Qué papel cumple la serialidad en la generación de significado?

El movimiento, la repetición y la secuencia están muy presentes en mi trabajo. Yo tengo un largo background en el mundo de la animación y, de alguna forma, ese interés comienza a filtrarse en las demás disciplinas en las que me desempeño. Así, el movimiento aparece también en mi obra dentro de las artes visuales.

La serialidad es como una forma de pensar el tiempo y de introducir cierta narrativa y acción en la obra, al mismo tiempo que creo que condiciona la experiencia del espectador, lo invita a intentar descifrar cierta repetición como una especie de progresión. Me interesa, en particular, la narrativa más abstracta. En este tipo de narrativa, donde no hay figuración clara, la repetición empieza a marcar un pulso, un “beat” que señala el paso del tiempo. Lo interesante, creo, es que nos damos cuenta de que repetir no es exactamente duplicar, y que lo idéntico comienza a mutar a lo largo del tiempo, del ritmo o de su propia historia.


De la serie Naturaleza orgánica. Madera torneada recuperada de podas de sequía y rezagos de construcción. 2025.


Trabajas con sistemas geométricos y constructivos. ¿Qué papel cumple la geometría como lenguaje simbólico dentro de tu trabajo?

La geometría está presente en mi obra de múltiples formas y dimensiones, generando distintas dinámicas. Por lo general, suelo ponerla en crisis, en tensión. Si uno se adentra en mis obras, se da cuenta de que predominan construcciones en equilibrio impreciso e inestable; no busco lo simétrico ni lo exacto, sino una construcción dinámica que plantea una situación. No lo concibo como un sistema rígido.

Creo que ahí se establece un puente entre lo intuitivo y lo racional, entre lo lúdico -el juego- y la ingeniería, como esos cruces inesperados. Al mismo tiempo, la geometría funciona como un código, un lenguaje que nos conecta con una gramática universal presente en la naturaleza, en los fractales, y que sin duda remite al simbolismo. Es ahí donde se abre un portal interesante en el que la obra empieza a resignificar y a darse como un proceso de significación externo a sí misma, totalmente incierto. El resultado de mis obras no son piezas que representan; más bien, creo que son piezas que transfiguran y que, de alguna manera, generan preguntas.


WIP. Madera torneada recuperada de podas de sequía y rezagos de contrucción. 2022.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

Con respecto a la planificación, es algo que depende bastante del proyecto y del día. Hay proyectos que, por su envergadura o complejidad, requieren planificación, sobre todo cuando involucran a otras personas que deben participar. Sin duda, en muchos casos la planificación es fundamental.

En los proyectos que suelo planificar, siempre me interesa dejar un espacio para la improvisación, donde pueda jugar un poco el azar o el devenir del propio proceso. Creo que ahí empiezan a surgir cosas interesantes, y es importante no dejarlas pasar. Personalmente, me aburriría mucho trabajar en obras cuyo resultado ya conozco de antemano. La realización de cada obra es, para mí, un viaje incierto; no sé hacia dónde me llevará, y creo que ahí reside el potencial y lo interesante, no solo para mí, sino también para la obra misma y la experiencia del espectador.









Art Madrid’26, presenta One Shot Collectors, un programa patrocinado por One Shot Hotels que regresa a la feria, - en su sexta edición - con el objetivo de democratizar y fomentar el coleccionismo de arte contemporáneo. La iniciativa está concebida para acompañar tanto a profesionales del sector como a nuevos públicos interesados en iniciar o consolidar una colección, ofreciendo herramientas, conocimiento y orientación especializada.

One Shot Collectors propone un acercamiento informado y accesible a la adquisición de obras, entendiendo el coleccionismo como un proceso que requiere criterio, contexto y tiempo. El programa funciona como un espacio de mediación entre el público y las obras presentes en la feria, favoreciendo una relación consciente y segura con el mercado del arte.



La dirección del programa corre a cargo de Ana Suárez Gisbert, art advisor con una amplia trayectoria en el ámbito del mercado del arte. Su experiencia abarca la tasación y el peritaje de obras, así como la asesoría personalizada en procesos de compra, ayudando a los participantes a identificar piezas alineadas con sus intereses, presupuesto y objetivos. Su enfoque combina el rigor técnico con una atención constante a las buenas prácticas y la sostenibilidad dentro del ecosistema artístico.

El coleccionismo de arte va más allá de la adquisición de una obra. Implica un recorrido intelectual, estético y personal que conecta al coleccionista con el contexto, el discurso y el proceso creativo del artista. Construir una colección supone desarrollar un criterio propio, tomar decisiones informadas y permitir que el conjunto evolucione de manera coherente a lo largo del tiempo, siempre desde el disfrute y la confianza en el gusto personal.

Entonces, ¿cómo decidir en qué enfocarse y hacia dónde dirigirnos? ¿Por dónde empezar? ¿Cómo conectar una compra con la siguiente? Una buena adquisición ocurre al seguir nuestros gustos personales, aprendiendo a reconocer lo que nos atrae e interesa, mientras nos informamos antes y durante el proceso.

Durante Art Madrid’26, One Shot Collectors ofrece un servicio de asesoramiento personalizado dirigido a distintos perfiles: coleccionistas consolidados, personas que desean adquirir su primera obra y empresas interesadas en desarrollar colecciones alineadas con sus valores e identidad. El programa se adapta a necesidades diversas y propone recorridos personalizados dentro de la feria, atendiendo a intereses estéticos, conceptuales y presupuestarios.

Nuestra Art Advisor se encarga de preparar una selección de obras acorde a los requisitos de cada comprador y de acompañar en los procesos de negociación, aportando una visión profesional y estratégica. De este modo, el coleccionismo se plantea como una experiencia informada, coherente y enriquecedora.

Iniciarse en el coleccionismo puede surgir de un deseo de conocimiento y exploración estética, social, económica o incluso empresarial. Desde Art Madrid, fomentamos el coleccionismo para personas y empresas que desean apostar por el mecenazgo y la inversión. Esta iniciativa está dirigida tanto a profesionales como a amantes del arte contemporáneo que desean comenzar o continuar su colección. Art Madrid ofrece una amplia variedad de obras en disciplinas como fotografía, pintura, escultura o instalación, dentro de un amplio rango de precios. Ya seas un coleccionista experimentado, alguien que busca su primera obra o una empresa interesada en reflejar sus valores a través del arte, el programa One Shot Collectors ofrece una experiencia integral.


SOBRE ONE SHOT HOTELS. PATROCINADOR DE ART MADRID

One Shot Hotels es una cadena de 14 hoteles boutique en localizaciones inmejorables de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, San Sebastián y Oporto; además durante 2026 abrirá hoteles en tres nuevos destinos: Ibiza, Lisboa y Bilbao. Cada hotel refleja su compromiso con el diseño, la creatividad y la estética, integrando el arte y la cultura de manera auténtica en cada rincón.

Más que alojamientos, sus hoteles son lugares con alma: cada espacio transmite sensibilidad artística y atención al detalle, ofreciendo a los huéspedes una estancia memorable que combina confort, estilo y cultura. La cercanía, la innovación y la pasión por lo artístico son parte de su esencia y de cómo One Shot Hotels conecta a las personas con la creatividad de cada ciudad en la que están presentes.

A través de iniciativas como One Shot Collectors, la cadena hotelera acerca el arte y la cultura a sus huéspedes y visitantes, creando conexiones auténticas entre los espacios de sus hoteles y la creatividad de cada ciudad.


SOBRE ANA SUÁREZ GISBERT. ART ADVISOR DEL PROGRAMA

Ana Suárez Gisbert es licenciada en derecho por la Universidad Complutense de Madrid, especializada en Derecho internacional y comercio exterior de obras de arte. Es tasadora y perito judicial de obras de arte y antigüedades por la Universidad Antonio de Nebrija. Es socia del gabinete de peritaje artístico Art Value Project.

Ha realizado trabajos de tasación para importantes colecciones y empresas de seguros. Durante años ha representado a publicaciones internacionales muy relevantes del mundo de las artes y el diseño como Frieze, Frieze Masters, Gagosian, entre otros. En la actualidad combina su trabajo en el gabinete de peritaje artístico con un proyecto de arte y sostenibilidad para empresas privadas y ayuntamientos.



El servicio de asesoramiento es parte del Programa de Coleccionismo “One Shot Collectors” de Art Madrid'26 y es completamente gratuito para quienes se inscriban previamente. Si deseas recibir asesoramiento personalizado, solicita más información a través del email vip@art-madrid.com o inscríbete en el siguiente formulario:





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