Art Madrid'26 – PERFORMANCE: ENSAYOS DE DESPLAZAMIENTOS. JOSEFINA BARDI

RAÍCES AFUERA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'25

Art Madrid celebra veinte años de arte contemporáneo del 5 al 9 de marzo de 2025 en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles. Durante la Semana del Arte, se convierte en una plataforma expositiva para galerías y artistas nacionales e internacionales. En esta edición, con el propósito de ofrecer un espacio de enunciación para los artistas que trabajan en torno a las artes performativas, la feria presenta Raíces Afuera, un ciclo de performance que explora las nociones de pertenencia y la necesidad de arraigo en un mundo contemporáneo caracterizado por la fragmentación, el desplazamiento y la desconexión. Situado en el contexto de la feria como un espacio crítico y reflexivo, el proyecto desafía la relación del individuo con su entorno, su comunidad y su sentido de identidad.


PERFORMANCE: ENSAYOS DE DESPLAZAMIENTOS. JOSEFINA BARDI

5 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


Ensayos de desplazamientos. 2025. Boceto. Josefina Bardi.


El proyecto se enmarca en la investigación de la artista en torno a la relación con su hermana gemela, una temática que ha estado explorando desde 2018. En este tiempo, se han desarrollado una serie de acciones en vivo y experiencias visuales vinculadas a conceptos escultóricos como el peso, la gravedad, la forma y el espacio, todos en tensión con la noción de duplicidad. A través de esta investigación se estudia cómo dos cuerpos gemelos se vinculan e interactúan entre sí y también en relación a los espacios/territorios que habitan. Inserta en este contexto, “echar raíces” se aborda por medio del desplazamiento de los cuerpos, el tema del vínculo y su relación con la distancia y con el territorio.

Se explora la idea de duplicidad haciendo una invitación a cuestionar los vínculos personales a partir del posicionamiento de cuerpos gemelos en situaciones de tensión con espacios arquitectónicos sugerentes. Se hace referencia al concepto de espacio asociado a la distancia que separa a los cuerpos gemelos de la artista y su hermana desde 2022, distancia que condiciona y desafía las nociones de territorio físico, tiempo, comunicación, emotividad, y afectos.

Este proyecto propone una serie de “ensayos de encuentros”. La idea de encuentro entendida como una conceptualización poética de cuerpo situados en un espacio-tiempo-lugar que entrelazan los verbos -las palabras- y las acciones para crear una coreografía de encuentros, que por medio del desplazamiento, del atravesar, del saltar y del cruzar el espacio crean micro arquitecturas afectivas.

VERBO / ACCIÓN

1 CAMINAR - ARRASTRAR

2 VER/OÍR/HABLAR - LANZAR

3 ESTAR DE PIE - SALTAR

Se construirán tres micro arquitecturas afectivas las cuales por medio de la elección de tres verbos caminar, estar de pie y ver/oÍr/hablar se enlaza cada una con una acción tirar, lanzar y arrastrar las cuales permiten construir la obra.


Sacar de la raíz. 2024. Documentación de perfomance. Josefina Bardi.


SOBRE JOSEFINA BARDI

Josefina Bardi Prida (Santiago, Chile, 1996) es artista visual y docente, actualmente radicada en Madrid, España. Titulada en Artes Visuales por la Universidad Diego Portales, ha complementado su formación con un Máster en Educación Plástica, Artística y Visual en la Universidad Nebrija y el Instituto Cervantes. Su trayectoria docente abarca instituciones en Chile y España, desempeñándose como profesora de artes y colaboradora en talleres de destacados artistas. En el ámbito laboral, ha sido jefa de taller de cerámica en Brio Atelier, asistente de producción y obra para artistas como Cristóbal Ochoa, Camila Ramírez y Sebastián Mahaluf, además de trabajar en diseño gráfico.

Su obra ha sido reconocida con diversos premios, entre ellos el Primer Lugar en el Premio Municipal de Arte Joven de Santiago (2024) y la residencia PAAL en Zapadores Ciudad del Arte (2023). Ha realizado exposiciones individuales en Santiago y Madrid, además de participar en múltiples muestras colectivas en América y Europa, incluyendo la Bienal en el Museo de la Memoria y el MAC Quinta Normal.




CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La práctica del colectivo DIMASLA (Diana + Álvaro), (Valencia, 2018), se sitúa en un cruce fértil entre arte contemporáneo, pensamiento ecológico y una filosofía de la experiencia que desplaza el énfasis de la producción hacia la atención. Frente a la aceleración visual y material del presente, su trabajo no propone una oposición frontal, sino una reconciliación sensible con el tiempo, entendido como duración vivida más que como medida. La obra emerge así como un ejercicio de detenimiento, una pedagogía de la percepción donde contemplar y escuchar devienen modos de conocimiento.

En sus trabajos, el territorio no funciona como marco, sino como agente. El paisaje participa activamente en el proceso, estableciendo una relación dialógica que recuerda a ciertas corrientes eco-críticas, en las que la subjetividad se descentra y se reconoce como parte de un entramado más amplio. Esta apertura implica una ética de la exposición: exponerse al clima, a la intemperie y a lo imprevisible supone aceptar la vulnerabilidad como condición epistemológica.

Los materiales -telas, pigmentos, huellas- operan como superficies de inscripción temporal, memorias donde el tiempo deja rastro. La planificación inicial se concibe como hipótesis abierta, permitiendo que el azar y el error actúen como fuerzas productivas. De este modo, la práctica artística de DIMASLA (Diana + Álvaro) articula una poética del cuidado y del estar-con, donde crear es, ante todo, una forma profunda de sentir y comprender la naturaleza.



En un momento histórico marcado por la velocidad y la sobreproducción de imágenes, vuestro trabajo parece reivindicar la lentitud y la escucha como formas de resistencia. ¿Podría decirse que vuestra práctica propone un modo de reaprender el tiempo desde la experiencia estética?

Diana: Sí, pero más que resistencia o reivindicación, es conciliación, es amor. Parece lentitud, pero es detenimiento, es reflexión. Ocupar el tiempo desde la contemplación o la escucha es una manera de sentir. La experiencia estética nos lleva a un camino de reflexión sobre lo que hay fuera y lo que hay dentro.


El territorio no aparece en vuestra obra como un fondo o un escenario, sino como un interlocutor. ¿Cómo se negocia esa conversación entre la voluntad del artista y la voz del lugar, cuando el paisaje mismo participa del proceso creativo?

Álvaro: Para nosotros el paisaje es como un compañero de vida o un amigo cómplice, y lógicamente es una relación íntima que se extiende a nuestra práctica. Vamos a visitarlo, a estar con él, a co-crear juntos. Entablamos una conversación que va más allá de la estética; son conversaciones llenas de acción, contemplación, comprensión y respeto.

Al final, de algún modo, él se expresa a través del material y nosotros respetamos todas sus cuestiones, valorando al mismo tiempo aquello que nos inquieta, nos produce y nos estimula en torno a esta relación.


La conquista de los conejos I & II. 2021. Proceso.


En vuestro modo de hacer se intuye una ética de la exposición: exponerse al entorno, al clima, al otro, a lo impredecible. ¿Hasta qué punto esa vulnerabilidad es también una forma de conocimiento?

Diana: Para nosotros esa vulnerabilidad nos enseña mucho, sobre todo humildad. Cuando estamos ahí fuera y sentimos el frío, la lluvia o el sol, nos damos cuenta de lo pequeños e insignificantes que somos en comparación a la grandeza y la fuerza de la naturaleza.

Entonces, sí; consideramos esa vulnerabilidad como una fuente profunda de conocimiento que nos ayuda, entre otras muchas cosas, a despojarnos del ego y a entender que solo somos una pequeña parte de un entramado mucho más complejo.


A veces las montañas también lloran. 2021. Desprendimiento de rocas caliza, sol, lluvia, viento, resina de pino sobre acrílico en tela de algodón natural, expuesta en manto de esparto y caliza durante dos meses. 195 cm x 130 cm x 3 cm.


Vuestras obras a menudo emergen de procesos prolongados de exposición al medio. ¿Podría pensarse que la materia -las telas, los pigmentos, los rastros del entorno- actúa como una memoria que el tiempo escribe sobre vosotros tanto como vosotros sobre ella?

Álvaro: Esto da para una conversación larga sentados en una piedra; sería bastante estimulante. A ver, si las experiencias moldean el interior de las personas y esto nos hace ser quienes somos en un momento presente, diría que sí, sobre todo a lo primero. Salir de nuestra zona de confort nos ha llevado a aprender de la perseverancia de las plantas, la calma geológica de las montañas, y con ello a reconciliarnos con el tiempo, el entorno, la naturaleza, con nosotros mismos e incluso con nuestra propia práctica. Igual que las telas guardan la memoria del lugar, nosotros reaprendimos a poner detenimiento y comprensión. Al final, es una manera de profundizar en el sentir.


El zorro y sus camelos.2022. Detalle.


¿Hasta qué punto planificáis vuestras obras y cuánto espacio dejáis para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

Diana: Nuestra planificación se reduce a la hipótesis inicial. Elegimos los materiales, los colores, los lugares e incluso a veces la ubicación, pero dejamos todo el espacio posible para que ocurra lo inesperado. Al final se trata de eso, de que la naturaleza hable y que la vida suceda. Para nosotros, tanto lo inesperado como el error forman parte de la complejidad del mundo, y en ello encontramos una belleza natural.