Art Madrid'26 – REGRESA ONE SHOT COLLECTORS: EL PROGRAMA DE COLECCIONISMO DE ART MADRID'24

Art Madrid con el patrocinio de One Shot Hotels pone en marcha por cuarta edición consecutiva: One Shot Collectors, un Programa de Coleccionismo integrado en el corazón de la feria con el compromiso de seguir tendiendo puentes para el acercamiento del público con el arte contemporáneo. One Shot Hotels es una cadena joven de hoteles boutique con un diseño muy cuidado y una localización inmejorable en el centro de las principales ciudades españolas.

La afición por coleccionar arte, se puede convertir en una verdadera pasión basada en diversos criterios, ya sean histórico-artísticos, estéticos, emocionales, sociales o económicos. Todos ellos resultan en un ejercicio estético y personal. Poseer arte es experiencial; desde conocer al artista hasta comprender y compartir el discurso detrás de la obra. Construir una colección también puede verse como una forma de invertir en algo tangible y seguro que podría ofrecer una recuperación significativa en el futuro. Pero sobre todo, es un apoyo primordial para la economía creativa.

Art Madrid.18ª Edición. Febrero de 2023. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles. Imagen cortesía Too Many Flash.

Una colección de arte es algo que debe evolucionar gradualmente, que se debe construir con el tiempo, siempre basada en la información acorde a nuestros intereses. Lo principal es disfrutar de la experiencia de ver arte, no sentirse intimidado y confiar en nuestro gusto. Pero, ¿Cómo decidimos en qué enfocarnos y en qué dirección ir? ¿Por dónde empezamos? ¿Cómo relacionamos una compra con la siguiente? Una buena adquisición ocurre al seguir los gustos de uno mismo, aprendiendo a reconocer lo que nos atrae e interesa, mientras nos informamos antes y durante la compra. Coleccionar puede ser un viaje emocional, de conocimiento, con un trasfondo social o económico, o simplemente un ejercicio estético y personal. Es por eso que el acompañamiento de un asesor a la hora de adquirir arte, siempre es un punto favorable. Así como lo es contar con el aval de una galería que respalde y legitime la obra de arte.

El asesoramiento profesional de una experta es una manera “segura” y coherente de tomar una decisión, ya que el coleccionista, además de potenciar y maximizar la calidad y el valor de su colección, también busca enriquecer la experiencia de comprar y su disfrute. En la 19ª edición de Art Madrid'24, contaremos con un espacio de asesoramiento de la mano de Ana Suárez Gisbert, Art Advisor, Licenciada en Derecho y Perito Tasador, con amplia experiencia en el mercado del arte. Este servicio de asesoramiento está pensado para coleccionistas experimentados, para aquellos que buscan su primera obra de colección, e incluso para el coleccionismo corporativo que busca reflejar los valores de su marca en una colección de arte. Así pues, el Programa de Coleccionismo de Art Madrid'24 tiene en cuenta los diferentes perfiles, necesidades y preferencias, al generar un recorrido y orientación personalizada.

Ya sea por falta de tiempo o por deseo de recibir orientación profesional, nuestra Art Advisor será capaz de encontrar y preparar una selección de obras de arte según los requisitos y el presupuesto de cada comprador, además de ayudar en la negociación en la adquisición de una obra.

Iniciarse en el coleccionismo puede partir de un deseo de conocimiento y de exploración a nivel estético, social, económico o incluso empresarial. Desde Art Madrid fomentamos el coleccionismo para aquellas personas y empresas que quieran apostar por el mecenazgo y la inversión. Esta iniciativa está dirigida tanto a profesionales del sector como a los amantes del arte contemporáneo,que estén pensando en iniciarse en el coleccionismo o continuar formando su colección. Art Madrid ofrece un amplio abanico de posibilidades a la hora de adquirir obras de disciplinas como: fotografía, pintura, escultura o instalación, dentro de un gran rango de precios.

El servicio de asesoramiento forma parte del Programa de Coleccionismo “One Shot Collectors”, siendo totalmente gratuito para quien lo solicite con previa inscripción.

Solicita más información a través del email vip@art-madrid.com o inscríbete en el siguiente formulario:

Servicio de Asesoramiento


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La práctica del colectivo DIMASLA (Diana + Álvaro), (Valencia, 2018), se sitúa en un cruce fértil entre arte contemporáneo, pensamiento ecológico y una filosofía de la experiencia que desplaza el énfasis de la producción hacia la atención. Frente a la aceleración visual y material del presente, su trabajo no propone una oposición frontal, sino una reconciliación sensible con el tiempo, entendido como duración vivida más que como medida. La obra emerge así como un ejercicio de detenimiento, una pedagogía de la percepción donde contemplar y escuchar devienen modos de conocimiento.

En sus trabajos, el territorio no funciona como marco, sino como agente. El paisaje participa activamente en el proceso, estableciendo una relación dialógica que recuerda a ciertas corrientes eco-críticas, en las que la subjetividad se descentra y se reconoce como parte de un entramado más amplio. Esta apertura implica una ética de la exposición: exponerse al clima, a la intemperie y a lo imprevisible supone aceptar la vulnerabilidad como condición epistemológica.

Los materiales -telas, pigmentos, huellas- operan como superficies de inscripción temporal, memorias donde el tiempo deja rastro. La planificación inicial se concibe como hipótesis abierta, permitiendo que el azar y el error actúen como fuerzas productivas. De este modo, la práctica artística de DIMASLA (Diana + Álvaro) articula una poética del cuidado y del estar-con, donde crear es, ante todo, una forma profunda de sentir y comprender la naturaleza.



En un momento histórico marcado por la velocidad y la sobreproducción de imágenes, vuestro trabajo parece reivindicar la lentitud y la escucha como formas de resistencia. ¿Podría decirse que vuestra práctica propone un modo de reaprender el tiempo desde la experiencia estética?

Diana: Sí, pero más que resistencia o reivindicación, es conciliación, es amor. Parece lentitud, pero es detenimiento, es reflexión. Ocupar el tiempo desde la contemplación o la escucha es una manera de sentir. La experiencia estética nos lleva a un camino de reflexión sobre lo que hay fuera y lo que hay dentro.


El territorio no aparece en vuestra obra como un fondo o un escenario, sino como un interlocutor. ¿Cómo se negocia esa conversación entre la voluntad del artista y la voz del lugar, cuando el paisaje mismo participa del proceso creativo?

Álvaro: Para nosotros el paisaje es como un compañero de vida o un amigo cómplice, y lógicamente es una relación íntima que se extiende a nuestra práctica. Vamos a visitarlo, a estar con él, a co-crear juntos. Entablamos una conversación que va más allá de la estética; son conversaciones llenas de acción, contemplación, comprensión y respeto.

Al final, de algún modo, él se expresa a través del material y nosotros respetamos todas sus cuestiones, valorando al mismo tiempo aquello que nos inquieta, nos produce y nos estimula en torno a esta relación.


La conquista de los conejos I & II. 2021. Proceso.


En vuestro modo de hacer se intuye una ética de la exposición: exponerse al entorno, al clima, al otro, a lo impredecible. ¿Hasta qué punto esa vulnerabilidad es también una forma de conocimiento?

Diana: Para nosotros esa vulnerabilidad nos enseña mucho, sobre todo humildad. Cuando estamos ahí fuera y sentimos el frío, la lluvia o el sol, nos damos cuenta de lo pequeños e insignificantes que somos en comparación a la grandeza y la fuerza de la naturaleza.

Entonces, sí; consideramos esa vulnerabilidad como una fuente profunda de conocimiento que nos ayuda, entre otras muchas cosas, a despojarnos del ego y a entender que solo somos una pequeña parte de un entramado mucho más complejo.


A veces las montañas también lloran. 2021. Desprendimiento de rocas caliza, sol, lluvia, viento, resina de pino sobre acrílico en tela de algodón natural, expuesta en manto de esparto y caliza durante dos meses. 195 cm x 130 cm x 3 cm.


Vuestras obras a menudo emergen de procesos prolongados de exposición al medio. ¿Podría pensarse que la materia -las telas, los pigmentos, los rastros del entorno- actúa como una memoria que el tiempo escribe sobre vosotros tanto como vosotros sobre ella?

Álvaro: Esto da para una conversación larga sentados en una piedra; sería bastante estimulante. A ver, si las experiencias moldean el interior de las personas y esto nos hace ser quienes somos en un momento presente, diría que sí, sobre todo a lo primero. Salir de nuestra zona de confort nos ha llevado a aprender de la perseverancia de las plantas, la calma geológica de las montañas, y con ello a reconciliarnos con el tiempo, el entorno, la naturaleza, con nosotros mismos e incluso con nuestra propia práctica. Igual que las telas guardan la memoria del lugar, nosotros reaprendimos a poner detenimiento y comprensión. Al final, es una manera de profundizar en el sentir.


El zorro y sus camelos.2022. Detalle.


¿Hasta qué punto planificáis vuestras obras y cuánto espacio dejáis para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

Diana: Nuestra planificación se reduce a la hipótesis inicial. Elegimos los materiales, los colores, los lugares e incluso a veces la ubicación, pero dejamos todo el espacio posible para que ocurra lo inesperado. Al final se trata de eso, de que la naturaleza hable y que la vida suceda. Para nosotros, tanto lo inesperado como el error forman parte de la complejidad del mundo, y en ello encontramos una belleza natural.