Art Madrid'26 – PARTICIPA EN EL SORTEO DE "ONE SHOT HOTELS"

SORTEO ONE SHOT HOTELS:

One Shot Hotels nos invita a participar en el Sorteo de 3 estancias de dos noches para dos personas, en habitación estándar de cualquier hotel de la cadena One Shot Hotels, para ello solo tienes que:


➊ Seguir a @oneshot_hotels y a @artmadridferia en sus cuentas de Instagram.

➋ Comentar la publicación del post de Instagram y etiquetar a la persona con la que quieres participar. Puedes comentar las veces que quieras (1 amigo por comentario).


▸ Realizaremos un sorteo público entre todos los comentarios (utilizaremos una plataforma de sorteos).
▸ Anunciaremos los ganadores en nuestras redes.
▸ Para participar hay que cumplir con todos los requisitos, pasaremos al siguiente de la lista. .

  • Alojamiento para dos personas y dos noches continuadas (indivisible).
  • Fecha límite de estancia 31/08/2025.
  • Fechas sujetas a confirmación previa solicitud por email al correo booking@oneshothotels.com indicando el hotel de preferencia, fechas, perfil de IG y el código ganador suministrado por Art Madrid.


SOBRE ONE SHOT HOTELS

One Shot Hotels es una cadena de hoteles boutique que apuesta por el diseño, la creatividad y una ubicación privilegiada en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, San Sebastián y Oporto. Desde su fundación en 2013, la marca ha construido una identidad única en la que el arte, la cultura y la belleza forman parte esencial de la experiencia de sus huéspedes. Cada uno de sus hoteles está diseñado para ser mucho más que un alojamiento: son espacios con alma, donde la estética y la sensibilidad artística se integran en cada detalle.

One Shot Hotels

En línea con este compromiso, One Shot Hotels vuelve a ser patrocinador de Art Madrid, reafirmando su apoyo a la creación artística en todas sus formas. La cadena entiende el arte como un lenguaje universal que conecta personas y transforma espacios, y esa filosofía se refleja en el diseño de sus hoteles, en la selección de su mobiliario y en la distribución de sus ambientes. La creatividad y la inspiración se viven en cada rincón, ofreciendo a los huéspedes una experiencia que va más allá de lo convencional.

One Shot Hotels

Con la mirada puesta en el futuro, One Shot Hotels sigue creciendo y ampliando su presencia en nuevos destinos, manteniendo intacta su apuesta por el arte y la cultura. Más que un elemento decorativo, el arte es parte de su esencia y de su propuesta de valor, creando espacios donde cada estancia se convierte en una vivencia estética y emocional.



Patrocinador de ART MADRID'25

One Shot Hotels


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La pintura de Daniel Bum (Villena, Alicante, 1994) se configura como un espacio de elaboración subjetiva donde la figura emerge no tanto como motivo representacional, sino como necesidad vital. La reiteración de ese personaje frontal y silencioso responde a un proceso íntimo: pintar deviene una estrategia para atravesar experiencias emocionales difíciles, un gesto insistente que acompaña y atenúa la sensación de soledad. En este sentido, la figura funciona como mediadora entre el artista y un estado afectivo complejo, vinculando la práctica pictórica con una reconexión con la infancia y con una dimensión vulnerable del yo.

La fuerte carga autobiográfica de su obra convive con una distancia formal que no obedece a una planificación consciente, sino que opera como mecanismo de protección. La contención visual, la aparente frialdad compositiva y la economía de recursos no neutralizan la emoción, sino que la encapsulan, evitando una exposición directa de lo traumático. De este modo, la tensión entre afecto y contención se instala como rasgo estructural de su lenguaje. Asimismo, lo ingenuo y lo inquietante coexisten en su pintura como polos inseparables, reflejo de una subjetividad atravesada por el misterio y por procesos inconscientes. Muchas imágenes surgen sin un significado claro previo y solo se revelan con el tiempo, cuando la distancia temporal permite reconocer los estados emocionales que las originaron.


La larga noche. Óleo, acrílico y carbón sobre lienzo. 160 x 200 cm. 2024


La figura humana aparece con frecuencia en tus obras: frontal, silenciosa, suspendida. ¿Qué te interesa de esa presencia que parece a la vez afirmativa y ausente?

No diría que me interesa nada en especial. Empecé a pintar esta figura porque había emociones que no lograba comprender y había un sentimiento que me era muy difícil de digerir. Este personaje surgió en un momento bastante complicado para mí, y el hecho de hacerlo y volver a hacerlo, repetirlo una y otra vez, hizo que durante el proceso no me sintiera tan solo. Al mismo tiempo me mantenía fresco y me conectaba con el niño interior que en ese momento estaba roto, y me hizo pasar el trago un poquito menos amargo.


Santito. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 65 cm. 2025


Hay en tu trabajo una dimensión afectiva muy fuerte, pero también una distancia calculada, una especie de frialdad formal. ¿Qué papel juega esa tensión entre emoción y contención?

No sabría decir exactamente qué papel juega esa tensión. Mi pintura parte de lo autobiográfico, de la memoria y de situaciones que he vivido y que han sido bastante traumáticas para mí. Quizá, como mecanismo de protección —para que no se pueda acceder directamente a esa vulnerabilidad o para que no resulte dañina— aparece esa distancia de manera inconsciente. No es algo planificado ni controlado; simplemente surge y está ahí.


Pintor de noche. Acrílico sobre lienzo. 35 x 27 cm. 2025


Tu lenguaje plástico oscila entre lo ingenuo y lo inquietante, lo próximo y lo extraño. ¿Cómo conviven para ti esas tensiones, y qué función cumplen dentro de tu búsqueda visual?

Pues creo que tal cual soy yo. No podría convivir lo uno sin lo otro. No podría existir lo ingenuo sin lo inquietante; para mí van necesariamente de la mano. Me atrae mucho lo misterioso y el acto de pintar cosas que ni yo mismo comprendo del todo. Muchas de las expresiones o de los retratos que realizo surgen del inconsciente, no están planificados. Es a posteriori cuando empiezo a entenderlos, y casi nunca de manera inmediata. Siempre pasa un tiempo considerable hasta que puedo reconocer cómo estaba yo en ese momento en el que los hice.


Qi. Acrílico sobre lienzo. 81 x 65 cm.2025


La sencillez formal de tus imágenes no parece una cuestión de economía, sino de concentración. ¿Qué tipo de verdad estética crees que puede alcanzar la pintura cuando se despoja de todo lo accesorio?

No sabría decir qué verdad estética hay detrás de esa sencillez. Lo que sí sé es que es algo que necesito para estar en calma. Me abruma cuando hay demasiadas cosas en el cuadro, y desde siempre me ha llamado la atención lo mínimo, cuando hay poco, cuando casi no hay nada. Creo que ese despojamiento me permite acercarme a la pintura desde otro estado, más concentrado, más silencioso. No sabría explicarlo del todo, pero es ahí donde siento que puedo trabajar con mayor claridad.


Crucifixión. Acrílico sobre lienzo. 41 x 33 cm. 2025


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Normalmente me siento más cómodo dejando espacio a lo inesperado. Me interesa la incertidumbre; tenerlo todo bajo control me resulta bastante aburrido. Lo he intentado en algunas ocasiones, sobre todo cuando me he propuesto trabajar en series muy planificadas, con bocetos cerrados que luego quería trasladar a la pintura, pero no era algo con lo que me identificara. Sentía que desaparecía una parte fundamental del proceso: el juego, ese espacio en el que la pintura puede sorprenderme a mí mismo. Por eso no suelo planificar demasiado y, cuando lo hago, es de una manera muy sencilla: algunas líneas, algún plano de color. Prefiero que sea en el propio cuadro donde suceda todo.