Art Madrid 2015 galerías participantes en el Programa General

3PuntsGaleria. MrBrainwash "BeanSpray".

 

 

Del 25 de febrero al 1 de marzo de 2015, en el mismo emplazamiento privilegiado de la pasada edición, la Galería de Cristal de CentroCentro Cibeles, Art Madrid’15 reunirá a 44 galerías nacionales e internacionales y la obra de más de 200 artistas contemporáneos.

 

 

Marc Decoene Fine Arts Gallery. Jesus Zurita "Los-venenos".

 

En el Programa General, en el que participan 37 expositores, Art Madrid’15 tiene el placer de recibir, por primera vez, a la Galería José Rincón, de Madrid;  Galería Balaguer y Artur Ramon Art, de Barcelona; a la Galería Montenegro de Vigo; Galería Arancha Osoro de Oviedo y Patricia Acal, con galerías en Sevilla y Madrid. A estas se unen las incorporaciones internacionales de Collage Habana (Cuba), Yiri Arts (Taipei,Taiwan) y NH Galería (Cartagena de Indias, Colombia).

Yiri Arts Gallery. Guim Tió "Castle".
 
 
Estos ocho nuevos expositores compartirán 5 días de feria con las galerías de Madrid Fernando Latorre, Obra Gráfica Original, BAT Alberto Cornejo, Galería del Cisne, Materna y Herencia, Art 4+ Art Consulting, Ansorena, Taller del Prado, Galería Hispánica Contemporánea (Madrid-México), con 3 Punts Galeria, Galeria Jordi Pascual, Galeria Marc Calzada, El Quatre/Barcelona, Principal Art y Galeria Miquel Alzueta, todas de Barcelona; con Moret Art de A Coruña y Aurora Vigil-Escalera/Van Dyck 1984 de Gijón;  Alba Cabrera, Galería Punto, Galería Benlliure y Val i 30, de Valencia; Rodrigo Juarranz Galería (Aranda del Duero, Burgos), la galería Pilares, de Cuenca, Gabriel Vanrell-Galeria d’Art, de Mallorca; Art Lounge Gallery (Lisboa, Portugal), Schmalfuss Berlin (Berlín, Alemania) y Marc Decoene Fine Arts (Erolzheim, Alemania).
Patricia Acal Galería. Tommaso Ottieri "Pragues Luces Personales".
 
 
PROGRAMA GENERAL AM15

3 Punts Galeria (Barcelona)

Alba Cabrera (Valencia)

Ansorena (Madrid)

Arancha Osoro (Oviedo)

Art Lounge (Lisboa, Portugal)

Art 4 + Art Consulting (Madrid)

Artur Ramon Art (Barcelona)

Aurora Vigil-Escalera / Van Dyck 1984 (Gijón)

Balaguer (Barcelona)

BAT alberto cornejo (Madrid)

Benlliure (Valencia)

Collage Habana (La Habana, Cuba)

Del Cisne (Madrid)

El Quatre, Barcelona (Barcelona)

Fernando Latorre (Madrid)

Gabriel Vanrell-Galeria d’Art (Mallorca)

Hispánica Contemporánea (Madrid-México DF)

Jordi Pascual (Barcelona)

José Rincón (Madrid)

Kreisler (Madrid)

Marc Calzada (Barcelona)

Marc Decoene Fine Arts (Erolzheim, Alemania)

Materna y Herencia Galería de Arte (Madrid)  

Miquel Alzueta (Barcelona)

Montenegro (Vigo)

Moret Art (A Coruña)

NH Galería (Cartagena de Indias, Colombia-NY)

Obra Gráfica Original (Madrid)

Patricia Acal (Sevilla-Madrid)

Pilares (Cuenca)

Principal Art (Barcelona)

Punto (Valencia)

Rodrigo Juarranz (Aranda del Duero-Madrid)

Schmalfuss Berlin (Berlín, Alemania)

Taller del Prado (Madrid)

Val i 30 (Valencia)

Yiri Arts (Taipei, Taiwan)

Marc Calzada Galería. Niki de Saint-Phalle "L'Ange Vase".

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.