Art Madrid'26 – ART MADRID’18 CIERRA SU EDICIÓN MÁS EXITOSA

La Galería de Cristal de CentroCentro Cibeles, espacio en el que se ha celebrado por quinto año consecutivo la Feria de Arte Contemporáneo Art Madrid ha recibido entre el miércoles 21 de febrero y el domingo 25 de febrero más de 20.000 visitantes, entre los que ha aumentado hasta un 20% el porcentaje de público profesional y de coleccionistas, tanto privados como institucionales.

Fotografía realizada por Julia Mateo de Madphoto

Para esta 13ª edición, el comité de selección de Art Madrid’18, formado por el especialista en mercado del arte internacional Ángel Samblancat; el teórico y crítico de arte Alfonso de la Torre, el galerista Javier López Vélez, de 3 Punts (Barcelona) y, el comisario independiente Carlos Delgado Mayordomo, valoró más de una centena de propuestas para dar forma a un programa en el que prima la calidad sin olvidar el potencial de ventas y para el que exigieron a las galerías propuestas coherentes y vanguardistas.

“Me ha gustado la hiperactividad de la feria y el aire de permanente entusiasmo. Y, claro, el espacio de encuentro que se crea entre obras de artistas consagrados y nuevas voces emergentes. Art Madrid se ha convertido en una propuesta muy diferente, en el sentido de distinguida, en el agitado febrero artístico”, opina Alfonso de la Torre. Para Samblancat destaca “la mejor selección de propuestas por parte de los expositores en la feria y la mayor apertura a galerías internacionales, por ejemplo de Latinoamérica con magníficas representaciones como la de Collage Habana de Cuba, de Italia con Casa Falconieri de Cagliari, de Asia con Yiri Arts de Taipei y sus nuevas aportaciones, de Alemania con Schmalfuss y Robert Drees, de Ucrania con Nebo Art Gallery de Kiev y sus emocionantes telas de exquisita factura”.

Fotografía realizada por Miguel Ángel Satué de Madphoto

COLECCIONISTAS ENTUSIASTAS Y ARTISTAS DESTACADOS

Frasco Pinto y Pedro Pinto, directores de la Galería Artizar de Tenerife, destacan la variedad de público en “una feria muy visitada, con amantes del arte de todo tipo. Coleccionistas veteranos, coleccionistas jóvenes, visitantes sin más ánimo que ver arte y curiosos”. En cuanto a ventas, su propuesta, un ONE PROJECT de Carlos Nicanor “ha cubierto y superado las expectativas. La verdad es que ha funcionado muy bien”, aseguran. Jaime Sordo, presidente de la Asociación de Coleccionistas 9915 fue uno de los coleccionistas que eligió una pieza de Nicanor para su Colección “Los Bragales”. Para la galerista Arancha Osoro de Oviedo, el balance ha sido muy positivo y “a pesar de traer una apuesta nueva y personal, difícil en algún caso de defender en un mercado tan amplio, estamos contentos porque se vendió obra de todos nuestros artistas, destacando especialmente las piezas de artistas que han ido a parar a colecciones privadas, como son un acrílico de Jezabel Rodríguez, una obra de gran formato de Nuria Formenti y una pieza del escultor Kiko Miyares”.

Junto a los artistas ya destacados, merecen una mención especial algunos de los y las artistas más apreciados por los coleccionistas y compradores de esta edición, como son el pintor Lino Lago (con varias piezas vendidas con la galería Moret Art de A Coruña), el taiwanés Lai Wei-Yu de la galería Yiri Arts (el pintor más joven de la colección del Museo de Bellas Artes de Taiwan), la escultora Candela Muniozguren que vendió varias piezas de su ONE PROJECT con la galería Bea Villamarín, la coreana Joo Eun Bae, una auténtica revelación de la galería MH Art Gallery de Bilbao, Carmen Calvo, Premio Nacional de Bellas Artes de la que se vendieron varios collages en la galería Art Lounge de Lisboa, o Roldán Lauzán de la galería cubana Collage Habana, uno de cuyos retratos ya forma parte de la Colección Bassat.

Lino Lago

1.Rojo, 2017

Óleo sobre lino

30 x 24cm

Candela Muniozguren

Tetrix 04, 2017

Acero lacado

50 x 20cm

Lai Wei-Yu

After School Fight, 2017

Óleo sobre tela

116 x 91cm

Para Sara Joudi, de la Galería Shiras (Valencia) por primera vez en Art Madrid, “había un perfil de nuevos coleccionistas y de compradores ocasionales que se interesaron mucho por nuestra propuesta y adquirieron obra. Había un ambiente favorable a la venta y comentarios muy positivos sobre la propuesta general de la feria. Nosotros vendimos obra de todos los artistas que llevamos”. Desde otra de las nuevas galerías, Diwap Gallery (Sevilla), su co-director Juan Cruz señala que su paso por Art Madrid ha sido “una experiencia gratificante al ver cómo se va introduciendo la obra de artistas urbanos y de entornos diferentes al habitual, es un camino lento pero hay que hacerlo y tener paciencia y Art Madrid ha hecho muy buena apuesta”.

Javier López, de Galeria 3 Punts de Barcelona, destaca un “público cada vez más interesante y más jóven” que les sorprendió en cuanto potenciales compradores ya que en esta edición han “superado las expectativas de ventas”. La propuesta de 3 Punts incluía, entre otros, a Okuda San Miguel, Samuel Salcedo, Gerard Mas, Mark Jenkins y Ramón Surinyac. En este sentido, la galería alemana Robert Drees, espacio de referencia para el arte contemporáneo en Hannover, destaca “la energía y el entusiasmo de los compradores y amantes del arte entre el público de Art Madrid” sin olvidar “el espacio, una ubicación inigualable para mostrar arte”.

Pepa Salas

Alles wird gut, 2017

Acrílico sobre lienzo

80 x 80cm

Okuda San Miguel

Punk Horse, 2017

Esmalte sintético y fibra de vidrio

68 x 60cm

La propuesta de la galería Luisa Pita, según la galerista, “ha captado la atención de coleccionistas y entidades como la Fundación Caja Burgos con quién he cerrado un proyecto expositivo para Christian Villamide, o colaboraciones con dos estudios de arquitectura para integrar obras de Pierre Louis Geldenhuys en sus próximos proyectos”, cuenta la galerista.

Esta posibilidad de nuevos proyectos, el encuentro con otros profesionales, es una de las experiencias que más aprecian los artistas. “Es el eslabón perfecto para contactar con otras galerías, coleccionistas particulares, compartir experiencias con otros artistas... Participar en Art Madrid, abre un abanico de posibilidades para cualquier artista, motivándolo a seguir creando con ánimo y perspectiva de poder vivir del arte”, explica la española Pepa Salas, representada por la galería Robert Drees.

Para Rubén Martín de Lucas, uno de los artistas más valorados en las última ediciones de Art Madrid con la galería BAT alberto cornejo, las ferias “son un gran dinamizador, sobre todo a nivel mercado del arte (necesario para sustentar toda la estructura). Sirve muy bien como complemento al trabajo, más pausado y profundo, que llevan a cabo los artistas en las galerías e instituciones. Además, poder conocer al público, tener su opinión, contar de primera mano tu discurso... acorta la distancia entre artista y público. La imagen de artista endiosado en su púlpito es engañosa y poco real”.

Rubén Martín de Lucas

Large Wild Garden 03, 2017

Ceras, óleo y esmalte

180 x 240cm

“Es de las ferias en las que más he socializado y me he sentido muy cómodo en contacto con el público, me he sentido muy querido. Me ha gustado mucho participar en una de las mejores ferias de mi país abanderando a una serie de artistas que simbolizan ciertos cambios en el mercado del arte”, añade Okuda San Miguel, Artista Invitado en Art Madrid’18.

Okuda San Miguel, Fotografía realizada por Miguel Ángel Satué de Madphoto

INVITADOS Y PERSONALIDADES

A la inauguración oficial de Art Madrid’18 asistieron, entre otras personalidades los embajadores de Alemania, Brasil, Ucrania, Francia, Suiza, Suecia, Italia, Chile, Rusia, la embajadora de Costa Rica, México, así como el Sr. Pedro Berhan da Costa, Consejero de Cultura de la Embajada de Portugal, la Sra. Natasha Díaz, Primera Secretaria de la Embajada de Cuba, el Sr. Antonio Lee, Agregado cultural de la Oficina Económica y Cultural de Taipei, el Sr. Ryan Matheny Garrido, Agregado cultural adjunto de la Embajada de Estados Unidos, buen ejemplo de la importancia que ya tiene la feria entre los coleccionistas y profesionales extranjeros.

Por parte de las instituciones locales han visitado la feria Dª. Manuela Carmena, Alcaldesa de Madrid, D. Óscar Sáenz de Santa María, Director de Industrias Culturales y del Libro del MECD, D. Luis Serrano, de la Dirección General de Patrimonio cultural de la Comunidad de Madrid, así como Dª. Elisa de Cabo de la Vega Subdirectora General de Protección del Patrimonio Histórico de la Secretaría de Estado de Cultura MECD.

Dª Manuela Carmena junto el artista Antonyo Marest, Fotografía realizada por Sara Ortega de Madphoto

Como representación de instituciones y fundaciones culturales han asistido a Art Madrid’18 Luis Lafuente Batanero, Director General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural, Javier del Campo de Fundación Caja de Burgos, Dª. Leticia Martín, Gerente Centro Atlántico de Arte Moderno-CAAM, el Sr. D. Santiago Miralles, Director General de la Casa de América, Dª. María Brancós Barti, jefa de exposiciones de la Fundación Telefónica y Dª Rosario López directora de Proyectos Culturales de la Fundación Banco de Santander.


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La práctica del colectivo DIMASLA (Diana + Álvaro), (Valencia, 2018), se sitúa en un cruce fértil entre arte contemporáneo, pensamiento ecológico y una filosofía de la experiencia que desplaza el énfasis de la producción hacia la atención. Frente a la aceleración visual y material del presente, su trabajo no propone una oposición frontal, sino una reconciliación sensible con el tiempo, entendido como duración vivida más que como medida. La obra emerge así como un ejercicio de detenimiento, una pedagogía de la percepción donde contemplar y escuchar devienen modos de conocimiento.

En sus trabajos, el territorio no funciona como marco, sino como agente. El paisaje participa activamente en el proceso, estableciendo una relación dialógica que recuerda a ciertas corrientes eco-críticas, en las que la subjetividad se descentra y se reconoce como parte de un entramado más amplio. Esta apertura implica una ética de la exposición: exponerse al clima, a la intemperie y a lo imprevisible supone aceptar la vulnerabilidad como condición epistemológica.

Los materiales -telas, pigmentos, huellas- operan como superficies de inscripción temporal, memorias donde el tiempo deja rastro. La planificación inicial se concibe como hipótesis abierta, permitiendo que el azar y el error actúen como fuerzas productivas. De este modo, la práctica artística de DIMASLA (Diana + Álvaro) articula una poética del cuidado y del estar-con, donde crear es, ante todo, una forma profunda de sentir y comprender la naturaleza.



En un momento histórico marcado por la velocidad y la sobreproducción de imágenes, vuestro trabajo parece reivindicar la lentitud y la escucha como formas de resistencia. ¿Podría decirse que vuestra práctica propone un modo de reaprender el tiempo desde la experiencia estética?

Diana: Sí, pero más que resistencia o reivindicación, es conciliación, es amor. Parece lentitud, pero es detenimiento, es reflexión. Ocupar el tiempo desde la contemplación o la escucha es una manera de sentir. La experiencia estética nos lleva a un camino de reflexión sobre lo que hay fuera y lo que hay dentro.


El territorio no aparece en vuestra obra como un fondo o un escenario, sino como un interlocutor. ¿Cómo se negocia esa conversación entre la voluntad del artista y la voz del lugar, cuando el paisaje mismo participa del proceso creativo?

Álvaro: Para nosotros el paisaje es como un compañero de vida o un amigo cómplice, y lógicamente es una relación íntima que se extiende a nuestra práctica. Vamos a visitarlo, a estar con él, a co-crear juntos. Entablamos una conversación que va más allá de la estética; son conversaciones llenas de acción, contemplación, comprensión y respeto.

Al final, de algún modo, él se expresa a través del material y nosotros respetamos todas sus cuestiones, valorando al mismo tiempo aquello que nos inquieta, nos produce y nos estimula en torno a esta relación.


La conquista de los conejos I & II. 2021. Proceso.


En vuestro modo de hacer se intuye una ética de la exposición: exponerse al entorno, al clima, al otro, a lo impredecible. ¿Hasta qué punto esa vulnerabilidad es también una forma de conocimiento?

Diana: Para nosotros esa vulnerabilidad nos enseña mucho, sobre todo humildad. Cuando estamos ahí fuera y sentimos el frío, la lluvia o el sol, nos damos cuenta de lo pequeños e insignificantes que somos en comparación a la grandeza y la fuerza de la naturaleza.

Entonces, sí; consideramos esa vulnerabilidad como una fuente profunda de conocimiento que nos ayuda, entre otras muchas cosas, a despojarnos del ego y a entender que solo somos una pequeña parte de un entramado mucho más complejo.


A veces las montañas también lloran. 2021. Desprendimiento de rocas caliza, sol, lluvia, viento, resina de pino sobre acrílico en tela de algodón natural, expuesta en manto de esparto y caliza durante dos meses. 195 cm x 130 cm x 3 cm.


Vuestras obras a menudo emergen de procesos prolongados de exposición al medio. ¿Podría pensarse que la materia -las telas, los pigmentos, los rastros del entorno- actúa como una memoria que el tiempo escribe sobre vosotros tanto como vosotros sobre ella?

Álvaro: Esto da para una conversación larga sentados en una piedra; sería bastante estimulante. A ver, si las experiencias moldean el interior de las personas y esto nos hace ser quienes somos en un momento presente, diría que sí, sobre todo a lo primero. Salir de nuestra zona de confort nos ha llevado a aprender de la perseverancia de las plantas, la calma geológica de las montañas, y con ello a reconciliarnos con el tiempo, el entorno, la naturaleza, con nosotros mismos e incluso con nuestra propia práctica. Igual que las telas guardan la memoria del lugar, nosotros reaprendimos a poner detenimiento y comprensión. Al final, es una manera de profundizar en el sentir.


El zorro y sus camelos.2022. Detalle.


¿Hasta qué punto planificáis vuestras obras y cuánto espacio dejáis para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

Diana: Nuestra planificación se reduce a la hipótesis inicial. Elegimos los materiales, los colores, los lugares e incluso a veces la ubicación, pero dejamos todo el espacio posible para que ocurra lo inesperado. Al final se trata de eso, de que la naturaleza hable y que la vida suceda. Para nosotros, tanto lo inesperado como el error forman parte de la complejidad del mundo, y en ello encontramos una belleza natural.