EntreFotos LA FERIA celebra edición XVII en noviembre

En 1998, cuatro grandes fotógrafos españoles: Luís Baylón, José María Díaz-Maroto, Evaristo Delgado y Pascuale Caprile, se organizaron para cubrir el hueco que la fotografía de autor dejaba en el abanico de las artes de nuestro país y decidieron organizar un encuentro de fotografía siguiendo el ejemplo de Les Rencontres d’Arles, el prestigioso encuentro internacional que se celebra cada año en la ciudad francesa. Así nació EntreFotos, con 14 participantes en el propio estudio de Caprile… pero era la simiente de una historia que cumple ya 17 años.
EntreFotos se configuró como Asociación para la Promoción y Divulgación de la Fotografía y, entre sus objetivos con la organización de la feria, se encuentran desde siempre el fomentar el coleccionismo de obra fotográfica original y dar a conocer el valor y diversidad del arte fotográfico nacional, a través de diferentes actividades. 
 
Hoy, presidida por José Frisuelos, mantiene su carácter particular ya que es una de las únicas ferias, y la primera, que cuenta con la presencia del autor cada día de la muestra y es éste mismo quien vende, expone y explica su obra, sin intermediarios, lo que supone una excelente oportunidad de interacción entre artistas y público en general. Además de fotografía, la feria tiene un programa complementario con actividades, premios, encuentros y firmas de trabajos. 
Para participar en la edición XVII de EntreFotos, los fotógrafos, noveles o consagrados, pueden apuntarse hasta el 30 de junio desde su página web. Los artistas serán elegidos por un comité seleccionador independiente, formado por profesionales de reconocido prestigio, que se basa en el portfolio presentado por el autor.
 
Los autores interesados en esta veterana feria de otoño deben presentar sus portfolios, compuestos de 15-20 fotografías, de forma presencial en la sede de la asociación homónima EntreFotos, organizadora de la feria o en formato digital a través de un link de descarga.
De esta manera, en la edición de 2014, 35 fotógrafos pudieron mostrar su trabajo a las más de 4.000 personas que visitaron la feria en la Casa del Reloj de Arganzuela (Matadero de Madrid). EntreFotos se ha convertido en referencia de la fotografía de autor en España y tienes hasta el 30 de junio para formar parte de esta historia.

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.