Igansi Aballi, retrospectiva en el Reina Sofía

 

 

El 28 de octubre se inaugura en el museo Reina Sofía Sin principio / sin final, un recorrido con varias obras nunca vistas hasta el momento y diseñadas especialmente para los espacios del museo de Ignasi Aballí (Barcelona, 1958), uno de los máximos exponentes del arte conceptual dentro de nuestro país.

 

 

 

Desde los primeros años, Aballí crea para desafiar la atención del espectador y pone a prueba la potencia e influencia de las imágenes usando el texto, el archivo y el documento como herramientas y como excusas para hacer saltar por los aires los significados, las convenciones y los presupuestos. Así, la invención y reorganización de textos (tal al gusto del Dadá), la revalorización de los materiales y los procesos de creación, la presencia y ausencia de lo material o la apropiación y descontextualización de imágenes, son constantes en su trabajo, un trabajo eminentemente crítico con la sociedad en la que se desarrolla y de la que él mismo ha dicho que está saturada de imágenes y carente de significados.

 

 

Lo oculto, la desaparición... en Biblioteca, de Ignasi Aballí en museo Reina Sofía.

 

 

Sin principio / sin fin, desde el título, esta exposición dirige nuestro pensamiento a esa supuesta inutilidad del arte, y propone un recorrido por las ideas estéticas del artista que cuestiona la propia representación de la obra de arte y cuestiona - usando la pintura, la escultura, el collage, la fotografía, el vídeo, y los materiales menos ortodoxos (polvo, óxido, recortes…) - el sistema de convenciones sobre la representación de la obra de arte, sobre la vida y el arte en el mundo contemporáneo.

 

 

Repeticiones, listados, catalogación de palabras... en Mapamundi, de Ignasi Aballí en Museo Reina Sofía.

 

 

Dentro de los “objetos de trabajo” de Aballí destacan el análisis del lenguaje y, en concreto, la relación entre el texto y la imagen, y la dicotomía entre presencia y ausencia (donde trabaja con conceptos como desaparición, transparencia, invisibilidad e ilegibilidad). Y hay que destacar su afán catalogador y coleccionista, sus inventarios, repeticiones y reproducciones incansables como las series Terminologías básicas del color, Listados, Mapamundi o Inventarios, realizadas todas entre 1998 y 2015, no tienen otro objetivo que hacernos ver, paradójicamente, la diferencia entre las cosas. 

 

 

El CEART inaugura este jueves 14 de noviembre en la sala A una exposición dedicada a este maestro de la fotografía, que estará abierta al público hasta el 9 de febrero. La muestra recoge uno de los últimos proyectos del artista, centrado en el duro trabajo que llevaban a cabo los mineros de Serra Pelada, una mina abierta de oro en el corazón de Brasil donde los empleados se jugaban la vida diariamente.

La inmigración, la pobreza, la vida marginal, el trabajo esclavo, la relación del hombre con la tierra, el aprovechamiento de recursos naturales… son temas que desde siempre han fascinado a Salgado. Desde el comienzo de su carrera como fotógrafo, su obra se ha decantado por dar visibilidad a los colectivos más desfavorecidos y por crear con sus imágenes un relato visual vívido e impactante sin demasiados artificios. Con un duro blanco y negro, la obra de este autor transita entre el fotoreportaje y la fotografía naturalista.

Y como idea que impregna todo su trabajo está la dignididad humana. Salgado retrata a los empleados, mineros y recolectores desde un planteamiento puramente humanista que quiere poner en valor su integridad, su fortaleza y su resiliencia.

“Si fotografías a un humano, de manera que no se le represente de forma noble, no hay motivo para hacer la fotografía. Esa es mi forma de ver las cosas”.

Salgado no se abrió paso en esta disciplina hasta tiempo después de haber concluido sus estudios de economía entre Brasil y Estados Unidos, y un doctorado en estadística en Francia. Pero en 1973 su vida dio un vuelco y decidió emprender su carrera como fotógrafo llegando a trabajar en la Agencia Gamma y en Magnum Photos durante más de 15 años hasta que en 1994 fundó su propia agencia Amazonas Imagen.

Con el proyecto “Gold”, el fotógrafo retrata una dura realidad que se sucede en la mina de Serra Pelada, nombre dado a un enclave minero totalmente devastado y excavado de manera anárquica, la mayor mina de oro a cielo abierto del mundo, por la que pasaron más de 50.000 personas. Al calor de las leyendas sobre el misterioro Dorado, el fervor por este metal precioso llevó a desarrollar prácticas de explotación extenuantes para los trabajadores y a originar relatos de pena y gloria, de victoria y derrota humanas entre la tierra, los túneles y los cestos de carga.

La exposición del CEART reúne el porfolio completo de Salgado en su característico blanco y negro y con fotografías de gran formato que no dejan a nadie indiferente.