Art Madrid'26 – Igansi Aballi, retrospectiva en el Reina Sofía

 

 

El 28 de octubre se inaugura en el museo Reina Sofía Sin principio / sin final, un recorrido con varias obras nunca vistas hasta el momento y diseñadas especialmente para los espacios del museo de Ignasi Aballí (Barcelona, 1958), uno de los máximos exponentes del arte conceptual dentro de nuestro país.

 

 

 

Desde los primeros años, Aballí crea para desafiar la atención del espectador y pone a prueba la potencia e influencia de las imágenes usando el texto, el archivo y el documento como herramientas y como excusas para hacer saltar por los aires los significados, las convenciones y los presupuestos. Así, la invención y reorganización de textos (tal al gusto del Dadá), la revalorización de los materiales y los procesos de creación, la presencia y ausencia de lo material o la apropiación y descontextualización de imágenes, son constantes en su trabajo, un trabajo eminentemente crítico con la sociedad en la que se desarrolla y de la que él mismo ha dicho que está saturada de imágenes y carente de significados.

 

 

Lo oculto, la desaparición... en Biblioteca, de Ignasi Aballí en museo Reina Sofía.

 

 

Sin principio / sin fin, desde el título, esta exposición dirige nuestro pensamiento a esa supuesta inutilidad del arte, y propone un recorrido por las ideas estéticas del artista que cuestiona la propia representación de la obra de arte y cuestiona - usando la pintura, la escultura, el collage, la fotografía, el vídeo, y los materiales menos ortodoxos (polvo, óxido, recortes…) - el sistema de convenciones sobre la representación de la obra de arte, sobre la vida y el arte en el mundo contemporáneo.

 

 

Repeticiones, listados, catalogación de palabras... en Mapamundi, de Ignasi Aballí en Museo Reina Sofía.

 

 

Dentro de los “objetos de trabajo” de Aballí destacan el análisis del lenguaje y, en concreto, la relación entre el texto y la imagen, y la dicotomía entre presencia y ausencia (donde trabaja con conceptos como desaparición, transparencia, invisibilidad e ilegibilidad). Y hay que destacar su afán catalogador y coleccionista, sus inventarios, repeticiones y reproducciones incansables como las series Terminologías básicas del color, Listados, Mapamundi o Inventarios, realizadas todas entre 1998 y 2015, no tienen otro objetivo que hacernos ver, paradójicamente, la diferencia entre las cosas. 

 

 


ABIERTO INFINITO.LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: ALTA FACTURA. COLECTIVO LA BURRA NEGRA

4 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


"Disciplina para el poder”. Performance de La Burra Negra para la pieza: Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat. 2025.


Alta Factura subvierte la estructura de la pasarela de moda para reivindicar los procesos invisibles de la creación artística. En esta propuesta, a través de una serie de piezas textiles conceptuales, la performance sitúa bajo el foco el rigor del oficio y la vulnerabilidad del artista, exponiendo —por fin— aquellas costuras que suelen quedar relegadas a la sombra de los bastidores.


Colectivo La Burra Negra.


SOBRE EL COLECTIVO LA BURRA NEGRA

La Burra Negra es un colectivo nómada de Artes de Acción con sede en Málaga, fundado en 2024 tras su primera residencia en Totalán. Está autogestionado por Ascensión Soto Fernández, Gabriela Feldman de la Rocha, Sasha Camila Falcke, Sara Gema Dominguez Castillo, Sofía Barco Sánchez y Regina Lagos González, seis creadoras de diferentes procedencias y trayectorias que se conocieron en el Hospital de Artistas de La Juan Gallery. El colectivo reúne profesionales de joyería, pintura, artes escénicas, música, danza, divulgación y gestión cultural. Su actividad incluye la residencia anual en Totalán, la producción de obras performativas, la mediación cultural y la realización de intervenciones en el territorio. Desde su creación ha participado en las Jornadas Periscopio en La Térmica, ha presentado A granel en el MVA de Málaga, ha realizado diversas acciones en Totalán, la más reciente durante su segunda residencia anual y ha formado parte con sus propias propuestas en la performance Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat en Madrid.

En La Burra Negra les mueve la creación colectiva y el intercambio de saberes. Unidas para experimentar y difundir la performance, exploran lo invisible del trabajo artístico: tiempos, esfuerzos y relaciones que normalmente no se ven, como forma de reivindicación.

Su práctica surge del diálogo y del pensamiento compartido, en la búsqueda de espacios descentralizados donde el arte pueda ser vivido y su proceso mostrado. Cada residencia y cada acción son intentos de habitar la creación de manera colectiva, cuestionando la precarización y construyendo redes de cuidado y colaboración que sostienen su práctica y la de quienes les rodean.