Art Madrid'26 – NACHO ZUBELZU: LA NATURALEZA EN TODAS LAS COSAS

Nacho Zubelzu. Cortesía del artista.



ARTE & PALABRA. CONVERSACIONES CON CARLOS DEL AMOR


Nacho Zubelzu (Reinosa, 1966) es un artista que desde su Valle de Campoo en Cantabria decidió un día recorrer el mundo cargando con ese Valle siempre en la mochila y que fuera la naturaleza la que le sorprendiera y se filtrara en toda su obra.

Los artistas amantes de la naturaleza deben tener varias cosas en cuenta, es sumamente cambiante y más si ejerces de nómada y hay que respetarla porque solo hay una. Ese respeto y esa interacción con el entorno hacen de la obra de Zubelzu una obra sutil, profunda, virtuosa y emocional porque la tierra es emoción pero para emocionarte hay que vivirla. Él la vive con sumo respeto y compromiso, la vive tanto, que suele hacer la trashumancia con los pastores extremeños y andaluces que llevan al ganado a buscar esa segunda primavera que ojalá, pudiéramos vivir también los seres humanos.

Cuando nos movemos dejamos huella, queramos o no. Lo importante es ser conscientes de ese rastro dejado que heredarán aquellos que todavía ni lo saben.

Estamos ante un artista que tiene el equilibrio como primer mandamiento, la observación como segundo y la curiosidad, quizá como tercero; y que apoyado en el dibujo, la escultura, la fotografía o la performance intenta cambiar la forma de mirar de los que vamos demasiado deprisa para comprender que solo hay un mundo del que cada vez parecemos más distantes.



De la serie Resistencias. Caracol. Pluma y tinta sobre papel. 2023.



Si tuvieras que definirte en una frase, ¿cómo te definirías?

Me definiría como un artista nómada de ida y vuelta. Creo que soy un creativo, un amante de la naturaleza, la cual, como si fuese un chamán, transformo luego en mis viajes. Pretendo acercar el arte a la vida, a nuestras raíces, al universo. En definitiva, me considero un intermediario entre el hombre y la tierra.



Probablemente mi segunda pregunta se relacione con la primera, la razón es que no sé si presentarte como pintor, escultor, performer o incluso topógrafo y pastor. Ayúdame.

Como bien dices ya lo había resumido en la primera pregunta, pero me considero un hombre de renacimiento, como esos pastores de vida sencilla que he conocido y que siempre encuentran soluciones para poder sobrevivir con los mínimos recursos. Un pastor me dijo en una ocasión que lo que se necesita para seguir adelante es simplemente una cuchara y una navaja. Y efectivamente, no me gusta encasillarme en una disciplina concreta. Me gusta englobar todas. Me siento muy a gusto utilizando distintos recursos o herramientas para crear, emocionar, hacer sentir e intentar llegar al espectador, que es, en definitiva, el gran reto. Para todo esto utilizo diferentes disciplinas artísticas y considero eso, que el mundo es una inmensa paleta llena de recursos, de ideas, de materiales. Ahí es donde mi función es elegirlos, ordenarlos, descontextualizarlos, para así dar con la clave, con la solución, en definitiva, con la obra. Para ello, en cada caso utilizaré la disciplina y herramienta que mejor se adapte a ese momento o ese lugar, ya sea tallando, pintando, dibujando, con medios audiovisuales o incluso utilizando mi propio cuerpo. Por lo tanto, Carlos, cómo definirme o cómo me llames, pues como decía el otro, “no me llames Dolores, llámame Lola”.



El viaje, el movimiento, la observación, los lugares y las tradiciones son elementos que se reflejan en tus obras ¿verdad?

Pues sí, cierto. Precisamente la observación me ha dado las claves para muchos de mis proyectos. Ya desde mi infancia y juventud he pasado muchas horas en el campo haciendo esperas, contemplando el medio rural, los animales, su comportamiento. Me apasionaba mucho la migración, tanto de las aves como de los mamíferos. Creo que de ahí partió el viaje y el interés también por esa actividad, por la trashumancia. Ese punto ancestral me cautiva y es entonces cuando enfoco todo mi potencial artístico a reflexionar sobre ese tema en concreto. La trashumancia sí la he vivido en primera persona. He participado en varias trashumancias por toda la península, desde Andalucía a Teruel; desde Extremadura a la Cordillera Cantábrica; de Albarracín a Sagunto, bueno, infinidad de trashumancias. Y en estos trayectos he compartido y convivido con pastores y ganados durante muchos meses. He podido nutrirme y absorber toda esa esencia, esa estética impresionante. Es una forma de vida intensa, en pleno contacto con la naturaleza, con el medio en sí. Y todas esas experiencias las he podido luego recoger y reflejar en la serie titulada Trashumancias. Fue y sigue siendo un gran trabajo de simplificación y de búsqueda para conseguir sobre todo expresar lo bucólico, lo sencillo, el bello movimiento ese de grandes rebaños, de miles en ocasiones, de animales deslizándose, desplazándose al unísono por laderas, montañas y por cañadas. Estoy realmente muy contento con el resultado de este proyecto y sigo trabajando en ello. Como en la trashumancia, igualmente en los viajes intento reflexionar sobre cada cultura, sobre cada civilización con que tengo contacto. Absorber su filosofía, los mitos y leyendas que luego tengo que también simplificar y trasladar a mi propio trabajo artístico. Yo siempre digo que la vida es un cúmulo de experiencias y de circunstancias y que el viaje en sí engloba todas. Quizás sea porque la vida es un gran viaje.



La piel de las montañas. Papel recortado sobre tela. 2020.



Hay artistas que huyen del lugar donde nacieron y están siempre en constante búsqueda, tú sin embargo, parece que estás siempre en constante búsqueda por tus viajes pero partiendo de un lugar concreto que sobrevuela todo, que es precisamente el lugar donde naciste. ¿Qué importancia tienen tus orígenes en lo que vemos?

Pues efectivamente, en mis orígenes creo que está todo. Yo, curiosamente, nací en un coche antes de llegar al hospital de Santander, en Valdecilla, y siempre he dicho que mi amor por los viajes empezó en eso, en un dos caballos. En mi memoria infantil se implantan los recuerdos, los sentidos, el entorno, las vivencias que luego afloran, y yo, como artista, tengo que estar siempre atento para poder utilizarlos en el proceso artístico. A mí particularmente me ha marcado mucho el territorio, el entorno rural de mis abuelos, la naturaleza, el campo, en definitiva, todas las montañas del Valle de Campoo concretamente, que es el territorio que me rodea aquí en Cantabria. También me han marcado las condiciones climáticas, muchas veces duras, como el frío o la nieve, con nevadas habituales, a veces de metro, metro y medio desde la infancia. Por eso creo que a menudo utilizo el color blanco, buscando siempre los matices y brillos de este; y también el movimiento efímero que hacen y que nunca se repite en las acumulaciones de hielo y de nieve; muy evidente en obras como La piel de las montañas o Cristales de hielo. También, intuitivamente, dibujaba mucho la madera. Los procesos de envejecimiento me apasionaban, cómo iban envejeciendo esos colores grises que iba adquiriendo la madera. También la madera quemada, como la que observaba en la lumbre de las chimeneas y de las cocinas de los pueblos. Evidentemente, además de la concepción estética del entorno en el cual has nacido y vivido, este entorno condiciona el uso o no de unos u otros materiales. En mi caso, todo lo que me rodeaba, tanto hojas, huesos, pieles, pelo, pétalos, cualquier elemento no artístico, lo utilizaba, investigaba, lo sacaba de contexto para luego crear mis piezas. También de ahí pienso que viene ese interés por lo efímero, como es la naturaleza en sí, todos sus ciclos, sus estaciones. Así yo creo que me inicié en el Land Art, utilizando la naturaleza, el medio natural, el territorio como soporte de muchas piezas mías. Y también la utilización, empezar a utilizar en las piezas la performance, mi propio cuerpo. En ocasiones piezas más conceptuales y reivindicativas en defensa del entorno que siempre he querido conservar, que es este que me rodea.



Aligustre 2. Detalle. Polipiel y lana sobre PVC. Hilo Dorado. 2021.



La curiosidad alienta tus obras y la curiosidad hace que siempre se esté investigando. Ese proceso de siempre intentar avanzar, de no quedarse en lugares cómodos debe ser también agotador?

Desde luego intento siempre avanzar, descubrir e investigar. Para ello es una constante en mi vida vincular objetos y lugares en contextos culturales diversos y también en países diferentes. Por ejemplo, puedo coser papel chino con lana de llama peruana o sembrar mi cuerpo en el desierto de Atacama. O dorar en el proyecto Kintsugi que he realizado una “manyatta masai” en Kenia. Y mi trabajo también es muy artesanal. Siempre quiero que intervenga la mano del artista, como lo hacen los artesanos en esas culturas atávicas que he conocido en África, Sudamérica o en Asia, y que siempre me han atrapado con esa fuerza ancestral que tienen. Así el trabajo que realizo es meticuloso siempre, paciente, formando series, elementos repetitivos, muchas veces superpuestos. Lo que quiero representar en sí es ese orden que existe aquí en la naturaleza, que está desde el ala de una mariposa, el ala de un ave, o en la botánica incluso. La manera puede ser recortando, cosiendo, dibujando con plumilla o moldeando. El resultado siempre suelen ser composiciones equilibradas, buscando la perfección estética que tiene la naturaleza, pero es muy difícil llegar a ello. Pienso que cuando se está en ese momento de lucha, de dificultad, de incertidumbre, es cuando realmente se desarrolla la actividad, aflora la intuición y… _¡zas! _aparece la clave, el chispazo que digo yo, la solución para la obra. Es necesario estar muchas veces “en el alambre”, no acomodado, para que surjan las ideas, los recursos, las decisiones. Por otra parte, opino que la rutina anula totalmente la creatividad, o al menos la relaja. Y sí, Carlos, te puedo decir que es bastante agotadora esa permanente inquietud, curiosidad, búsqueda, pero luego la satisfacción y el disfrute, el disfrute de esa creación, tú lo sabrás también, supera con creces todo el esfuerzo.



Maraña vegetal. Pluma y tinta sobre papel. 2020.



¿Qué cabe en tu universo?

En mi universo cabe mucho, cabe casi todo. Cabe la sinceridad, tanto en la persona como en la obra. También tienen cabida en mi universo “las tres T” _que digo yo, y que considero fundamentales para la creación, que son _el trabajo, el tiempo y el talento. Cabe la tolerancia, el respeto, el humor, caben los niños. Y por supuesto, lo que siempre cabe para mí es estar tumbado, pasando la noche en el campo, mirando un cielo lleno de estrellas mientras escucho el canto del cárabo en las montañas campurrianas. Eso siempre cabe.



¿Y qué no cabe en él?

Pues no cabe el fanatismo, la envidia, la mediocridad, la rutina; es decir, no cabe lo contrario de lo que sí cabe. Y por supuesto, no cabe, y hay que luchar por ello, un planeta lleno de plástico, de contaminación, que no respira, y que este año ha subido un grado y medio de temperatura media. He podido comprobar en mis viajes, por desgracia, que el plástico ha llegado a cualquier rincón insospechado del mundo. Ya como el fútbol ¿no? Hasta los más inaccesibles. Lo he visto en el Amazonas, en el Himalaya, en el Masai Mara o en el delta del Mekong. Eso es lo que no cabe en mi universo.



¿Hacia dónde crees que va tu arte?

Pues mi arte creo que va, y si no, voy a intentar que vaya por todos los medios, hacia donde pueda seguir disfrutando, haciendo disfrutar y emocionar. También quiero que mi arte, dentro de mi responsabilidad como artista, sirva en alguna medida para mejorar la condición humana, así como para alertar y denunciar la preocupante situación social y ambiental que tenemos en este planeta. Dentro de estas premisas seguiré desarrollando procesos artísticos ya iniciados en los que veo mucho potencial y tengo gran ilusión. Por ejemplo, Adorando, proyecto en el que voy dorando partes, objetos, lugares del planeta rotos o deteriorados basándome en el proyecto Kintsugi japonés. Como no, también seguiré con la misma ilusión la serie Trashumancias en sus diferentes versiones y formatos. Es el proyecto con el que me encuentro más a gusto y el que creo que recoge y desarrolla todo mi universo circundante. Como también lo hacen las performances, y lo seguiré haciendo con Sembrándome, que realizo en diferentes lugares del mundo para llamar la atención sobre la necesidad de conservar las humanidades, las artes, la literatura, la poesía, para que no sean absorbidas tanto por la ciencia y la tecnología, sobre todo hoy en día con el preocupante avance de la inteligencia artificial. Paralelamente a estos, sigo desarrollando el proyecto titulado Deucalionic Pirra, donde voy ocultando bajo tierra diferentes figuritas antropomórficas de plomo, y las coloco en diferentes lugares del planeta. A través de la galería Metro que ha apostado en el proyecto, los coleccionistas son los encargados de recuperar lo que yo llamo “semilla de barro”, en cuyo interior están las coordenadas y la información de dónde está esa figura. Creo que es una manera distinta de obtener una pieza de arte y de esta manera también involucrar al comprador en parte del proceso creativo, en cerrarlo. Hay un gran componente aventurero, lúdico, infantil, arqueológico y hasta antropológico en el proceso. Estoy también muy involucrado y muy emocionado. En definitiva, quiero, a través de mi arte, seguir dejando huellas de tolerancia, de respeto y si puede ser, aunque difícil, de paz por todo el mundo.









El Programa Paralelo de la 21.ª edición de Art Madrid configura un ecosistema conceptual donde convergen teoría, práctica artística y experiencia compartida, transformando el espacio expositivo en un territorio de reflexión crítica y producción simbólica. Esta iniciativa consolida la feria como un organismo efímero capaz de albergar múltiples capas de significado, donde cada elemento arquitectónico, cada obra y cada tránsito del público participan en la construcción colectiva de sentido.

El fundamento teórico de esta edición descansa sobre dos pilares conceptuales complementarios: la atención a lo infraordinario propuesta por Georges Perec en Especies de Espacios y la Poética de la relación de Édouard Glissant. Por un lado la reflexión va encaminada a lo que propone Perec cuando nos invita a detenernos en aquello que habitualmente pasa desapercibido, en los detalles cotidianos que conforman la textura profunda de nuestra experiencia. Aplicada al contexto ferial, esta mirada fragmentaria revela cada muro, pasillo y stand como un microespacio de sentido, una unidad narrativa dentro de un relato coral en constante construcción. La feria emerge así como un archivo temporal que sólo adquiere plenitud en la interacción de quienes lo habitan, transformando lo ordinario en extraordinario mediante el acto mismo de la atención.


Francisco Pereira Coutinho. Prism. 2024. Fotografía. Galeria Sâo Mamede.


Por su parte, Glissant aporta una ética de la diversidad y la interdependencia que resulta especialmente pertinente en el contexto contemporáneo. Su Poética de la relación propone que cada elemento mantiene su singularidad irreductible sin exigir completa comprensión o reducción a categorías conocidas, mientras simultáneamente se transforma en su relación con los demás. Esta concepción relacional sustenta la estructura curatorial del programa, propiciando encuentros, fricciones y diálogos que amplían la comprensión del arte contemporáneo como experiencia compartida y no lineal. La feria deja de ser un conjunto homogéneo para convertirse en un espacio de coexistencia donde la opacidad del otro se respeta y valora como condición de posibilidad del encuentro genuino.

El concepto articulador de distancias imaginarias, - que se produce entre obra y espectador al transitar la feria-, sintetiza ambos marcos teóricos, refiriéndose no solo a la distancia física sino también a los intervalos de atención, los recorridos subjetivos y las microcartografías afectivas que los visitantes trazan al desplazarse por el espacio. Estas distancias invisibles, ausentes de los planos arquitectónicos, conforman una cartografía emocional y sensorial que la feria registra y reconfigura constantemente. Cada visitante genera su propio mapa, su propia narrativa, su particular forma de habitar temporalmente esta especie de espacio.

Desde esta perspectiva, la feria se comprende como una superficie de escritura múltiple donde cada edición deja huellas, borraduras y nuevas inscripciones. Cada fragmento, cada gesto, cada tránsito configura una capa de memoria que transforma la experiencia en un acto de relación y conocimiento. Habitar la feria supone entonces, aprender a mirar lo evidente, reconocer en lo mínimo la posibilidad de lo extraordinario y aceptar que toda experiencia cultural es, simultáneamente, archivo y relación. El espectador asume así una postura activa, transformando la contemplación en un acto de interrogación y cohabitación, donde la obra y el público conviven en una misma poética de la atención.

El Programa Paralelo de Art Madrid'26 se articula a través de una serie de iniciativas que se desarrollarán tanto en la fase previa a la feria como durante los días de celebración del evento, del 4 al 8 de marzo en su sede en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles:


Yoon Weedong. The Sacred 62. Acrílico sobre lienzo. 2025. Banditrazos Gallery.


Programa de Entrevistas. Conversaciones con Adonay Bermúdez: El diálogo como práctica curatorial


El programa de entrevistas comisariadas regresa por quinta edición consecutiva, confirmándose como una de las señas de identidad del Programa Paralelo de Art Madrid. En esta ocasión, el comisario y crítico de arte independiente Adonay Bermúdez (Lanzarote, España. 1985) asume la dirección del programa, aportando su amplia trayectoria internacional y su sensibilidad hacia las prácticas artísticas contemporáneas de Iberoamérica.

Conversaciones con Adonay Bermúdez abre un espacio para profundizar en la experiencia y los procesos creativos de los artistas, destacando la diversidad de miradas que conforman el panorama contemporáneo. A través del diálogo, se exploran las motivaciones, inquietudes y dinámicas que atraviesan el trabajo de cada creador, poniendo en valor la importancia de los lugares de encuentro como las galerías y ferias de arte en la difusión y comprensión del arte actual. Esta iniciativa refuerza el compromiso de Art Madrid con la creación contemporánea, ofreciendo al público una oportunidad para acercarse de manera directa y humana a algunas de las voces que dan forma a la propuesta expositiva de la edición.

Los artistas participantes en esta edición representan un amplio espectro de prácticas, lenguajes y sensibilidades dentro del arte contemporáneo. Entre ellos se encuentran: Carmen Baena, representada por la Galería BAT alberto cornejo; Sergio Rocafort, representado por Shiras Galería; Chamo San, representado por Inéditad Gallery; Cedric Le Corf, representado por Loo & Lou Gallery; Daniel Bum, representado por CLC ARTE; Iyán Castaño, representado por la Galería Arancha Osoro; Julian Manzelli (Chu), representado por g•gallery; y el dúo DIMASLA (Diana + Álvaro), representado por la Galería La Mercería. Cada propuesta aporta una mirada singular sobre materiales, formatos y conceptos, conformando una polifonía de voces que enriquece la experiencia del público, invitándolo a explorar nuevas formas de aproximarse a los universos creativos de quienes protagonizan la feria.


Alex Voinea. AVP 1377, Acrílico sobre papel. 2025. Galería Rodrigo Juarranz.


Open Booth: Un espacio para la creación emergente

La tercera edición del Open Booth confirma el compromiso de Art Madrid con la creación emergente, destinando un espacio físico de veintidós metros cuadrados para ser intervenido por un artista en los inicios de su trayectoria profesional. En esta ocasión, el artista invitado es Daniel Barrio (Cuba, 1988), quien desarrollará un proyecto site-specific titulado “Despiece”.

El proyecto Open Booth funciona como una plataforma de visibilización y experimentación, permitiendo que artistas emergentes dialoguen en igualdad de condiciones con las galerías participantes. Este espacio se concibe como una plataforma de exposición donde las ideas pueden materializarse sin las restricciones habituales del mercado, favoreciendo propuestas arriesgadas y procesos creativos en desarrollo. Así, la iniciativa ejemplifica la voluntad de Art Madrid de apoyar nuevas voces, reconociendo que el ecosistema del arte contemporáneo requiere espacios de transición donde los artistas puedan profesionalizarse y ganar visibilidad ante coleccionistas, instituciones y otros agentes del sector. El Open Booth se inscribe, por tanto, dentro de la lógica relacional que sustenta toda la programación de la feria, entendida como un territorio de encuentros posibles donde lo emergente y lo consolidado cohabitan y se enriquecen mutuamente.

La propuesta de Daniel Barrio, es un proyecto site-specific que pone en tensión la historia, la memoria urbana y la materialidad del espacio. La obra se despliega como un archivo reconstruido, donde cada elemento —desde el torso icónico del Belvedere hasta la mesa de cera y los lienzos pigmentados— articula un diálogo entre lo clásico y lo contemporáneo, lo sagrado y lo cotidiano. En esta obra el artista explora la fragilidad de los materiales, la percepción del espectador y la experiencia sensorial: a través de los pigmentos hechos a mano, el mortero, la cal y la cera, elemenos que activan la corporalidad del público, situándolo en un punto de vulnerabilidad y atención profunda. Los lienzos, intervenidos sobre soportes impresos con fragmentos de la ciudad, funcionan como un registro poético de la cultura y el consumo que se transforma en ruina, evocando un espacio simultáneamente interior y exterior.


Marcos Juncal. After Party II. 2025. Instalación. Galería La Mercería.


Espacio Nebrija: NotanIA SipedagogIE

La Universidad Nebrija y Art Madrid se unen por segunda ocasión para presentar un proyecto curatorial resultado del trabajo de los alumnos del Grado de Bellas Artes. El Espacio Nebrija se ha concebido para apoyar a artistas visuales en formación, en su primera incursión en el circuito del arte contemporáneo madrileño. Con el patrocinio de Liquitex, marca referente mundial en acrílico profesional, esta iniciativa representa una oportunidad única para que los artistas en formación puedan integrarse y participar activamente en un evento de relevancia nacional e internacional.

La propuesta curatorial se articula bajo el título "NotanIA SipedagogIE", un neologismo que condensa una reflexión crítica sobre la relación entre pedagogía artística, mercado y tecnología. Frente a la lógica algorítmica de la Inteligencia Artificial, este proyecto propone la noción de Inteligencia Estética: una forma de conocimiento que integra lo sensorial, lo afectivo, lo intuitivo y lo cultural. Se plantea así una pedagogía crítica y empática que se opone a la automatización del pensamiento creativo y promueve una experiencia estética situada pero trashumante.

La metodología se basa en la apropiación poética de versos como punto de partida para la creación de obras sin título, acompañadas de un mood board que documenta el proceso sensible. El stand se concibe como una obra coral y transitoria, inspirada en las Zonas SER de Madrid, donde el arte se convierte en un espacio de tránsito simbólico, resistencia y reflexión sobre el ser, el deseo, la presencia ajena y la ocupación temporal del espacio artístico. Esta propuesta conecta directamente con los fundamentos teóricos de la feria, entendiendo el espacio expositivo como un lugar de negociación constante entre lo individual y lo colectivo.


Fabian Treiber. Strayed. Acrílico, tinta, pastel al óleo, pastel y papel sobre lienzo. 2025. KANT Gallery.


Ciclo de Performance. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda


El Ciclo de Performance presenta su cuarta edición bajo el título "Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda", una iniciativa orientada a fortalecer la presencia de artistas mujeres dentro del Programa Paralelo. Esta convocatoria se dirige a creadoras con un trabajo performativo que explora las tensiones entre cuerpo, memoria, espacio y tiempo, transformando la feria en un espacio de acogida para experiencias efímeras, fragmentarias y relacionales que expanden los límites perceptivos y simbólicos del espectador.

El proyecto se fundamenta en la teoría de Erving Goffman sobre la vida cotidiana como escenario de actuaciones moduladas, proponiendo que los cuerpos de las artistas funcionen como "fachadas" performativas que configuran el marco de interpretación del público. Las performances dramatizan lo cotidiano, exponiendo tensiones entre lo visible y lo oculto, lo idealizado y el esfuerzo real, mientras articulan estrategias de presencia que revelan o disimulan poder, vulnerabilidad e intimidad.

A partir de estas nociones, el ciclo amplía su horizonte hacia perspectivas posthumanas, decoloniales, queer, rituales y ecológicas, concibiendo la performance como un acto capaz de visibilizar vínculos invisibles y tensiones que atraviesan cuerpos, objetos y contextos. Las artistas invitadas son: Jimena Tercero (Madrid, 1998), Amanda Gatti (Porto Alegre, Brasil,1996), Colectivo La Burra Negra (Conformado por: Sara Gema, Sasha Falcke, Ascen Soto, Gaby Feldman, Regina Carolina y Sofía Barco) y Rocío Valdivieso (Tucumán, Argentina, 1994), cuyas propuestas transformarán la feria en un espacio de acogida para experiencias efímeras, fragmentarias y relacionales que expanden los límites perceptivos y simbólicos del espectador.

"Abierto Infinito..." plantea al cuerpo como un lugar de negociación constante entre lo individual y lo colectivo, donde la efimeridad adquiere densidad simbólica y se manifiesta simultáneamente la fragilidad de la identidad y la potencia del encuentro con los otros. El ciclo propone una investigación sobre las conexiones entre cuerpo, memoria, espacio y tiempo, entendiendo la performance como una práctica que activa lecturas críticas y sensibles sobre las capas simbólicas que nos constituyen. En este sentido, el cuerpo se revela como archivo vivo, como territorio donde se inscriben las marcas de la historia personal y colectiva, donde se negocian pertenencias y resistencias.


Eli Craven. Soap Opera 1. 2023. Impresión de inyección de tinta y marco pintado a mano. KANT Gallery.


Lecturas: Recorridos comisariados

El proyecto "Lecturas. Recorridos comisariados" es una actividad de mediación cultural diseñada para acercar al público visitante a las obras expuestas en el Programa General de Galerías. Las historiadoras del arte y divulgadoras culturales Marisol Salanova y Zuriñe Lafón nos invitan a descubrir nuevas miradas sobre el arte contemporáneo en itinerarios diseñados para acercarnos a las propuestas expositivas de la edición.

Los recorridos temáticos funcionan como dispositivos de apertura, como herramientas que facilitan la comprensión sin imponer lecturas cerradas. Las comisarias trazarán cuatro itinerarios que revelan diálogos inesperados entre obras de diferentes galerías, proponiendo claves interpretativas que enriquecen la mirada sin agotarla.

Esta iniciativa se inscribe dentro de la concepción de la feria como espacio de aprendizaje colectivo, propiciando el acceso al arte contemporáneo, generando condiciones de posibilidad para que un público amplio y diverso pueda disfrutar plenamente de la experiencia. Al mismo tiempo, los recorridos materializan las "distancias imaginarias" que articulan conceptualmente la edición, mostrando que cada discurso curatorial construye una narrativa particular, una forma específica de habitar el espacio expositivo.


Dave Cooper. Arriving at Frederic's. Óleo sobre lienzo. 2024. Est_ArtSpace.


La Quedada. Visita al estudio de Daniel Barrio. Artista invitado al Open Booth de Art Madrid’26


Como antesala a los días de feria, Art Madrid’26 organiza diversas actividades diseñadas para acercar al público al proceso creativo y a los artistas participantes. Una de ellas será la visita al estudio de Daniel Barrio, invitado al proyecto Open Booth. Esta acción permitirá conocer de primera mano el contexto, la metodología y la investigación detrás de su obra, ofreciendo una experiencia cercana y directa que enriquece la relación entre público y creación contemporánea. Los asistentes podrán disfrutar de esta visita en primicia, antes de la participación del artista en la feria.

“Despiece” es la propuesta de Daniel Barrio para Open Booth en Art Madrid’26. La obra funciona como un archivo reconstruido, donde cada elemento —desde el icónico Torso del Belvedere hasta la mesa de cera y los lienzos pigmentados— articula un diálogo entre tradición y contemporaneidad, historia y presente.

Daniel Barrio (Cienfuegos, Cuba, 1988) reside y trabaja en Madrid desde 2014. Formado en pintura en la Academia de Artes Visuales de Cienfuegos y en Dirección de Arte en la Escuela de Cinematografía de Madrid, desarrolla una práctica donde la imagen y el espacio se conciben como constructos de sentido.Su trabajo utiliza técnicas propias que recuerdan al fresco, con pigmentos y soportes elaborados artesanalmente, vinculando cada obra al tiempo y al entorno en que se crea. Explora la memoria urbana, la migración y la construcción de identidad a partir de lo abandonado, resignificando imágenes de prensa y medios para resistir la mercantilización y la vigilancia contemporánea. Su práctica es un gesto pausado y reflexivo, un acto de preservación y diálogo con lo efímero y lo íntimo.


Jordi Larroch. Pide un deseo. 2025. Fotografía. CLC ARTE.


El Programa Paralelo de Art Madrid'26 es una propuesta extensa dentro de un modelo de feria que entiende el arte contemporáneo como experiencia compartida en la que confluyen múltiples agentes, perspectivas y temporalidades. Desde las entrevistas comisariadas hasta el ciclo de performances, desde el Open Booth hasta el Espacio Nebrija, cada iniciativa contribuye a construir una experiencia donde el público se convierte en un participante activo de una comunidad temporal. La feria se revela así como un organismo vivo, otra especie de espacio en constante reconfiguración.

Art Madrid, consciente de su responsabilidad cultural más allá de su dimensión comercial, se propone generar espacios de reflexión, aprendizaje y encuentro, sin renunciar al mercado del arte. El reto consiste en sostener un equilibrio sutil entre la naturaleza efímera de la feria y la densidad de la experiencia estética, consolidando un contexto en el que el arte se percibe como objeto de apreciación, debate y conocimiento.