Art Madrid'26 – Un ciclo cultural para reflexionar sobre la historia del activismo LGTBIQ

 

 

Aunque hoy en día hablar del colectivo LGTB es habitual y se han superado (por fortuna) muchas barreras sociales sobre el entendimiento, asimilación e integración de este grupo, lo cierto es que sigue habiendo un amplio desconocimiento sobre la naturaleza de la problemática transgénero. De hecho, ya no se habla de LGTB, sino de LGTBIQ, para incluir en estas siglas una realidad que no es nueva, pero que solo en tiempos recientes ha empezado a entenderse y atenderse por el conjunto de la sociedad.

 

 

 

 

La iniciativa reúne los trabajo de activistas, artistas e investigadores en un programa que reúne talleres, exposiciones, cine, música y performances. Pero el ciclo quiere también documentar los cambios producidos en la conciencia colectiva, el tratamiento político y la construcción cultural en relación al colectivo desde la Transición democrática. El objetivo es ahondar en la visibilidad de este grupo con una perspectiva histórica para entender su diversidad desde una dimensión sociológica y política, y cuál ha sido su evolución en los últimos cuarenta años.

 

 

 

 

La programación se ha articulado en torno a tres localizaciones principales: el Centro Cultural Conde Duque, CentroCentro y Matadero Madrid. La dirección artística del proyecto ha estado a cargo de Fefa Vila Núñez y se enmarca dentro de la programación del World Pride 2017 del Ayuntamiento de Madrid.

Precisamente en estos días la Cineteca de Matadero Madrid acoge la proyección del documental “Talking back. Memorias transfeministas queer/cuir”. La obra se centra en entender esta figura, que toma su nombre directamente del inglés y ha desarrollado un significado evolucionado más allá del sentido peyorativo de “raro” asociado a la homosexualidad que tradicionalmente se le atribuía al término.
 

 

 

 

 

Y hasta el 1 de octubre está abierta en CentroCentro la exposición “Nuestro deseo es una revolución. Imágenes de la diversidad sexual en el Estado español (1977-2017)”, que recoge en imágenes la evolución del activismo del colectivo desde la primera manifestación reivindicativa por los derechos de gays y lesbianas en 1977.

 

Las imágenes están tomadas de la página oficial del Ayuntamiento de Madrid donde se explica el ciclo.


ABIERTO INFINITO.LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: ALTA FACTURA. COLECTIVO LA BURRA NEGRA

4 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


"Disciplina para el poder”. Performance de La Burra Negra para la pieza: Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat. 2025.


Alta Factura subvierte la estructura de la pasarela de moda para reivindicar los procesos invisibles de la creación artística. En esta propuesta, a través de una serie de piezas textiles conceptuales, la performance sitúa bajo el foco el rigor del oficio y la vulnerabilidad del artista, exponiendo —por fin— aquellas costuras que suelen quedar relegadas a la sombra de los bastidores.


Colectivo La Burra Negra.


SOBRE EL COLECTIVO LA BURRA NEGRA

La Burra Negra es un colectivo nómada de Artes de Acción con sede en Málaga, fundado en 2024 tras su primera residencia en Totalán. Está autogestionado por Ascensión Soto Fernández, Gabriela Feldman de la Rocha, Sasha Camila Falcke, Sara Gema Dominguez Castillo, Sofía Barco Sánchez y Regina Lagos González, seis creadoras de diferentes procedencias y trayectorias que se conocieron en el Hospital de Artistas de La Juan Gallery. El colectivo reúne profesionales de joyería, pintura, artes escénicas, música, danza, divulgación y gestión cultural. Su actividad incluye la residencia anual en Totalán, la producción de obras performativas, la mediación cultural y la realización de intervenciones en el territorio. Desde su creación ha participado en las Jornadas Periscopio en La Térmica, ha presentado A granel en el MVA de Málaga, ha realizado diversas acciones en Totalán, la más reciente durante su segunda residencia anual y ha formado parte con sus propias propuestas en la performance Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat en Madrid.

En La Burra Negra les mueve la creación colectiva y el intercambio de saberes. Unidas para experimentar y difundir la performance, exploran lo invisible del trabajo artístico: tiempos, esfuerzos y relaciones que normalmente no se ven, como forma de reivindicación.

Su práctica surge del diálogo y del pensamiento compartido, en la búsqueda de espacios descentralizados donde el arte pueda ser vivido y su proceso mostrado. Cada residencia y cada acción son intentos de habitar la creación de manera colectiva, cuestionando la precarización y construyendo redes de cuidado y colaboración que sostienen su práctica y la de quienes les rodean.