Art Madrid'26 – CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ

En Art Madrid estamos encantados de presentar la quinta entrega de nuestro Programa de entrevistas comisariadas. En esta ocasión, el comisario y crítico de arte independiente Adonay Bermúdez (Lanzarote, España. 1985) asume la dirección del programa, aportando su amplia trayectoria internacional y su sensibilidad hacia las prácticas artísticas contemporáneas.

Bajo el título: "Conversaciones con Adonay Bermúdez", nos acercaremos al trabajo de ocho artistas que forman parte de la 21ª edición de la feria. Este programa ofrece la oportunidad de aproximarse a sus procesos creativos, comprender sus fuentes de inspiración y conocer sus visiones sobre el arte contemporáneo. Con ello, reafirmamos nuestro interés por facilitar el encuentro entre el público y la práctica artística, brindando un espacio de reflexión y diálogo durante la Semana de Arte.



ARTISTAS INVITADOS

Carmen Baena (Galería BAT alberto cornejo), Sergio Rocafort (Shiras Galería), Chamo San (Inéditad Gallery), Cedric Le Corf (Loo & Lou Gallery), Daniel Bum (CLC ARTE), Iyán Castaño (Galería Arancha Osoro), Julian Manzelli (Chu) (g · gallery), y DIMASLA (Diana + Álvaro) (Galería La Mercería)


EL DIÁLOGO COMO PRÁCTICA CURATORIAL

Las entrevistas reunidas en esta selección de Art Madrid’26 configuran un mapa coherente de preocupaciones compartidas que se inscriben en prácticas, lenguajes y trayectorias diversas. Lejos de ofrecer un relato homogéneo, los discursos de los ocho artistas revelan afinidades profundas en torno a la experiencia, el tiempo y la relación entre hacer artístico y conocimiento. En todos los casos, el arte se concibe menos como producción de objetos cerrados que como proceso situado: una práctica de atención que se despliega en diálogo con el territorio, la memoria y la propia vulnerabilidad del sujeto.


Uno de los ejes transversales más significativos es la comprensión del territorio como agente activo. Ya sea el paisaje del sur de España, la arena modelada por la marea, el entorno cotidiano o el espacio expositivo, el lugar deja de funcionar como mero fondo para convertirse en interlocutor. Este desplazamiento implica una ética de la escucha: los artistas no imponen una forma previa, sino que operan desde la huella, la marca y la sedimentación temporal. El territorio aparece así como archivo vivo, portador de memorias afectivas, geológicas o culturales que el gesto artístico activa sin clausurarlas.


La mayoría de las prácticas aquí reunidas se sostienen en metodologías abiertas donde la planificación inicial opera como hipótesis y no como programa cerrado. El azar, el error y lo inesperado no son fallos a corregir, sino fuerzas productivas que intervienen directamente en la construcción de sentido. Esta apertura no implica ausencia de rigor, sino una forma distinta de pensamiento: un saber encarnado que emerge del hacer, de la repetición y de la experiencia directa con los materiales.


En este contexto, la materialidad se convierte en un modo de conocimiento. Mármol y bordado, pigmentos expuestos a la intemperie, geometrías inestables, superficies pictóricas silenciosas o figuras reiteradas funcionan como dispositivos de conocimiento sensible. Los materiales no ilustran conceptos, sino que los producen. A través de ellos se articula una tensión constante entre control e intuición, entre contención formal y carga afectiva, que vertebra tanto las prácticas pictóricas como las investigaciones más próximas a lo performativo o lo ecológico.


Frente a la aceleración contemporánea, estas obras proponen pausas activas, proponen espacios de duración, espera y suspensión donde la mirada puede demorarse. El silencio, la quietud y la repetición operan como condiciones para una percepción ampliada, en la que lo mínimo y lo aparentemente insignificante adquieren densidad existencial. En muchos casos, esta temporalidad lenta se vincula a procesos autobiográficos o a estados emocionales complejos, haciendo de la práctica artística una herramienta de elaboración subjetiva y de cuidado.


Las entrevistas realizadas para Art Madrid’26 ponen de relieve la importancia del diálogo directo con el artista como herramienta crítica. Este modelo de entrevista no busca ilustrar la obra desde fuera, sino acompañar su lógica interna, permitiendo que el pensamiento que la sostiene se articule en primera persona. Profundizar en los procesos, las dudas y las decisiones que estructuran la práctica artística no solo enriquece la lectura de las obras, sino que activa un espacio de reflexión compartida donde el arte se afirma como forma de conocimiento vivo, situado y en constante devenir.


Adonay Bermúdez. Crítico y comisario del Programa de entrevistas de Art Madrid'26.



SOBRE LOS ARTISTAS

Carmen Baena (Benalúa de Guadix, Granada, 1967) es una artista multidisciplinar española afincada en Murcia, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, Baena trabaja con técnicas diversas como la escultura en mármol, el bordado sobre papel y lienzo y la experimentación fotográfica, combinándolas en una investigación profunda sobre la habitabilidad del cuerpo, el tiempo y el espacio.

Su obra se inspira en la naturaleza y los paisajes de su infancia en Granada, articulando paisajes espirituales y sensoriales que llevan al espectador a un espacio íntimo, poético y enigmático. En series recientes, el color, el círculo y las suturas de hilo bordado se integran para transmitir sensaciones de movimiento, memoria y emoción, creando experiencias visuales envolventes. Carmen Baena ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas en España y en el extranjero, y su obra forma parte de colecciones públicas y privadas, incluyendo instituciones en las comunidades de Murcia y Valencia, ayuntamientos y museos como el Museo Postal de Madrid.


Sergio Rocafort (Valencia, 1995) es licenciado en Bellas Artes y posee un máster en Producción Artística por la Universitat Politècnica de València. Ha expuesto su obra en espacios como Shiras Galería, el Centro Cultural La Nau, el Centro del Carmen de Cultura Contemporánea, Galería 9, Las Naves y el Palacio Marqués del Campo, todos ubicados en Valencia. Además, ha participado en ferias de arte como la X Feria Marte en Castellón y la XXXII Feria Estampa en Madrid.

Rocafort ha sido finalista en reconocidos certámenes, como la III Bienal de Pintura María Isabel Comengé y el XX Premio de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos. Ha recibido un accésit en el XXV Premio Nacional de Pintura Fundación Mainel y en el LXXX Premi Centelles, y ha sido galardonado con premios como el XXVII Premio de Pintura Ciutat d’Algemesí y el XIII Concurso de Artes Plásticas Manolo Valdés entre muchos otros.


Chamo San (Barcelona, 1987) estudió Bellas Artes en la Universidad de Barcelona y en la École Nationale Supérieure des Beaux-Arts de Paris, pero no fue hasta después de su paso por las escuelas cuando empezó a buscar realmente un lenguaje propio. Como ilustrador, ha colaborado con numerosos clientes y marcas de prestigio a lo largo de 15 años y como artista ha publicado varios libros y ha expuesto su trabajo en exposiciones individuales y colectivas en Europa y Norteamérica.

Su obra se mueve entre el dibujo y la pintura, con incursiones frecuentes en la autoedición y el trabajo gráfico. Su producción se distingue por un marcado estilo figurativo combinado con exploraciones técnicas y narrativas que nacen siempre de la línea y la trama y poco a poco evolucionan hacia la pincelada y la mancha. Su cosmos se nutre de los apuntes en pequeñas libretas que el propio artista realiza del natural a partir de su entorno cercano y experiencias personales.


Cedric Le Corf (Bühl, Alemania, 1985) se graduó con honores en 2009 en la École Européenne Supérieure d’Art de Lorient (Francia). Vive y trabaja entre Bretaña y otros contextos europeos, desarrollando una práctica artística profundamente vinculada a la escultura y a la reflexión sobre el cuerpo, el paisaje y la memoria. Su obra se inscribe en una investigación constante sobre la materialidad y la imagen, donde lo anatómico y lo territorial se entrelazan como metáforas de la condición humana. Imbuido del legado renano y armoricano, y confrontado al pathos de Grünewald (Baldung Grien), a los ahorcados de Las miserias de la guerra de Jacques Callot, al Ankou y a las danzas macabras de Kernascléden —donde lo animado y lo inanimado se mezclan—, así como al horror de las fosas comunes de Sobibor, Le Corf intenta, mediante la adhesión a un motivo, amortiguar el peso del tema que contienen la escultura, la pintura o el grabado.


Daniel Bum (Villena, 1994) es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), y desarrolla su práctica pictórica dentro del marco contemporáneo de la nueva figuración, donde confluyen influencias del art brut, la estética naif, el manga y el arte urbano. Su obra configura un territorio híbrido en el que conviven referencias visuales dispares bajo una lógica narrativa profundamente personal y subjetiva.

Alejado de la representación mimética, sus lienzos no ilustran escenas reales, sino que reformulan fragmentos de memoria, estados emocionales y pensamientos a través de un lenguaje visual directo y deliberadamente esquemático. En esta construcción simbólica, lo vivido se entrelaza con lo ficticio, generando imágenes cargadas de ambigüedad y resonancia afectiva. Sus composiciones están habitadas por figuras solitarias, representadas frontalmente, con miradas ausentes y gestos mínimos que acentúan su vulnerabilidad. Estos personajes, de apariencia accesible y casi entrañable, revelan sin embargo una dimensión enigmática, marcada por una tensión latente. Esa ambivalencia —entre lo tierno y lo inquietante, lo familiar y lo inexplicable— es una de las claves expresivas de su trabajo.

Ha participado en exposiciones y ferias de arte como Obertura Carabanchel 2025, Apertura Madrid 2025 junto a la galería Valenciana CLC arte. Ese mismo año formó parte de Zokei, junto a CLC ARTE. En 2024 inauguró su primera exposición individual Mamá, estoy bien, en Valencia. Ese mismo año participó en Detrás de la Piel, en el festival de arte contemporáneo FIC, en Villena.


Iyán Castaño (Oviedo, 1996) es graduado en Bellas Artes por la UPV/EHU (2022) y maestro de taller en grabado y técnicas de estampación por la EAO (2018). Su práctica artística explora la relación entre naturaleza, mar y territorio, utilizando principalmente la pintura y la instalación como medios de trabajo.

Ha sido galardonado con el Premio Asturias Joven de Artes Plásticas, el Segundo Premio del XX Certamen Nacional de Arte Contemporáneo Casimiro Baragaña, ha obtenido una beca de producción de Caja Rural y del Ayuntamiento de Gijón, entre otros. Su obra forma parte del Patrimonio Artístico de la Casa Real y de la colección del Museo de Bellas Artes de Asturias, además de otras colecciones institucionales en Europa y América. Ha sido finalista en certámenes como el LVI Certamen Internacional de Arte de Luarca, Nicanor Piñole y Acor Castilla y León.

Ha realizado exposiciones individuales en espacios como Sala Borrón, Casa de Cultura de Llanes, Espacio Cultural El Liceo, Galería Arancha Osoro, Kultur Leioa, Sala Lai..., y ha participado en ferias como Estampa y Art Madrid. Su trabajo ha sido comisariado por Natalia Alonso, Luis Feas, Santiago Martínez, Ainhoa Janices y Eliza Southwood, y ha desarrollado residencias artísticas en España y Ecuador.


Julián Manzelli (Chu) (Buenos Aires, Argentina, 1974) es un artista visual multidisciplinar cuya práctica explora la intersección entre vida urbana, ciencia y naturaleza mediante construcciones geométrico-expresionistas que oscilan entre lo figurativo y lo abstracto. Concibe el taller como un laboratorio de experimentación, desarrollando su obra en pintura, escultura, objeto, grabado y espacio público a través del muralismo y la intervención. Actualmente reside en Barcelona.

Se formó en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde ejerció la docencia durante más de doce años. Desde 1998 forma parte del colectivo DOMA, pionero del arte urbano conceptual en Latinoamérica, con obras incluidas en colecciones y museos internacionales como MoMA (Nueva York), MALBA (Buenos Aires), MAR (Río de Janeiro) y MARCO (Rosario).

En su trayectoria independiente, ha expuesto en instituciones como MASP (São Paulo), MARCO (Monterrey), La Casa Encendida (Madrid) y CEART Fuenlabrada (Madrid), consolidándose como una figura relevante del arte contemporáneo que combina rigor conceptual y exploración estética en múltiples soportes y espacios.


DIMASLA (Valencia, 2018), es el colectivo formado por Diana Lozano y Álvaro Jaén, desarrolla su práctica a partir de una reflexión sobre cómo habitar el mundo de manera más equilibrada, entendiendo la realidad como una red interconectada entre seres, espacios y objetos. Inspirados por autores como Nancy, Bachelard y Dewey, su trabajo se basa en la co-creación con el entorno, donde elementos como la atmósfera, la flora, la fauna o el paso de las estaciones actúan como agentes activos. Proyectos como Mono no aware ejemplifican esta relación directa entre pintura y paisaje.

Con formación en Bellas Artes y un Máster en Producción Artística por la UPV, complementado con estancias en Italia y Chile, su trayectoria ha sido reconocida con premios como el 1º Premio de Pintura de la Universidad de Murcia (2025), el Premio Arte en la Casa Bardín (2023) y las Ayudas del Ministerio de Cultura (2020). Han realizado exposiciones individuales en Valencia y Alicante, participado en ferias como Art Basel Miami Beach y Untitled Miami, y formaron parte del RinkoKaku Project en Japón. Su obra figura en colecciones como la Generalitat Valenciana, DKV, Banc Sabadell, Fundación Gabarrón y la Universidad de Murcia.



Adonay Bermúdez. Comisario y crítico de arte independiente.

SOBRE ADONAY BERMÚDEZ

Adonay Bermúdez (Lanzarote, España. 1985) Ha comisariado exposiciones para MEIAC (España), Centre del Carme (España), Casa África (España), Centro Cultural de España en México, Museo Barjola (España), Museo Nacional de Costa Rica, Sala Díaz (EEUU), CAAM (España), Museo de Arte y Diseño Contemporáneo de Costa Rica, Centro de Cultura Contemporánea Condeduque (España), Instituto Cervantes de Roma (Italia), Bòlit Centre d’Art Contemporani (España), DA2 (España), X Biennale di Soncino (Italia), Artpace San Antonio (EEUU), MUDAS – Museo de Arte Contemporânea da Madeira (Portugal), Centro de Cultura Digital (México), TEA Tenerife Espacio de las Artes (España), Centro de Arte Contemporáneo de Quito (Ecuador) o ExTeresa Arte Actual (México), entre otros.

Fue director del Festival Internacional de Videoarte “Entre islas” (2014-2017), comisario invitado de PlanoLisboa 2016 (Portugal), Scientific Committee de Over The Real International Videoart Festival (Italia, 2016, 2017 y 2018), comisario en 2018 de Contemporary Art Month de San Antonio (Texas, EE.UU.), comisario colaborador de la Fundación César Manrique (España, 2019-2024), comisario de INJUVE 2022 (Gobierno de España) y Director Artístico de la XI Bienal de Arte de Lanzarote 2022/2023.

Recientemente ha resultado ganador del Concurso de Comisarios Línea 2 del Casal Solleric de Mallorca (España, 2020), del Concurso de Proyectos Culturales Gran Canaria Espacio Digital (España, 2020), de la Beca de Investigación Artística de CAAM – Centro Atlántico de Arte Moderno (España, 2020), de Komisario Berriak Tabakalera (España, 2021), de VO Concurso de Comisarios de la Comunidad Valenciana (España, 2023) y del IV Open Call Comisariado de la Universidad Nebrija (España, 2025).

Actualmente crítico de arte para ABC Cultural y Revista Segno. Ha impartido conferencias o talleres en la Universidad del Atlántico (Colombia), MACRO Museo d'Arte Contemporanea di Roma (Italia), Universidad Complutense de Madrid (España) o Universidade da Madeira (Portugal), entre otros. Ha recibido becas de residencia en The Window Paris (Francia), Foksal Gallery (Polonia), Les Abattoirs (Francia), SOMA (México), The Casa Chuck Residency (EEUU), Plataforma Caníbal (Colombia) o No-Lugar (Ecuador), entre otras.




Cada edición de Art Madrid es, ante todo, un ejercicio de observación. No tanto una declaración de intenciones cerrada como un espacio donde distintas prácticas artísticas conviven y dialogan, reflejando el momento en el que se producen. En 2026, la feria alcanza su 21ª edición consolidando una identidad basada en la pluralidad, la atención al trabajo artístico y la convivencia de lenguajes diversos dentro de un mismo marco curatorial.


Simone Theelen. Dream Botanic. 2023. Técnica mixta sobre cuero. 160 × 140 cm. Galería Uxval Gochez.


Por tanto, en Art Madrid’26 el público no encontrará una única estética dominante ni un relato único per se. Lo que se despliega en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles es un paisaje amplio, construido a partir de las propuestas de galerías nacionales e internacionales que trabajan con artistas cuyas prácticas responden, desde lugares muy distintos, a preguntas comunes: cómo seguir produciendo imágenes, objetos y discursos en un contexto saturado; cómo relacionarse con la tradición sin quedar atrapado en ella; cómo hacer visible lo contemporáneo sin caer en lo efímero.

Este texto propone una lectura de las corrientes estéticas que atraviesan la feria, no como categorías cerradas, sino como líneas de fuerza que permiten comprender qué encontrará el público y desde qué coordenadas se está produciendo hoy una parte significativa del arte contemporáneo. Todo ello partiendo de uno de los principios fundamentales de Art Madrid: respetar el ADN de cada expositor y favorecer un ecosistema creativo plural, capaz de reflejar la riqueza y la diversidad del panorama artístico actual.


Sergio de la Flora. La cena. 2022. Óleo sobre tela. 120 x 120 cm. Inéditad Gallery.


Una de las constantes más claras en Art Madrid’26 es la atención a la materialidad de la obra. Pintura, escultura y obra sobre papel se presentan como espacios donde el material no es un mero soporte, sino un elemento activo del discurso. Muchas de las piezas expuestas parten de técnicas tradicionales: óleo, acrílico, grafito, cerámica o madera, pero son abordadas desde una conciencia plenamente contemporánea. La superficie se concibe como un espacio de acumulación, desgaste, brillo o densidad; el gesto permanece visible y la construcción de la obra se asume como parte esencial de cada lenguaje.

Esta insistencia en lo material no responde a una nostalgia por lo artesanal, sino a una voluntad de presencia. Frente a la circulación incesante de imágenes digitales, las obras reclaman tiempo, distancia corta y atención física. El público encontrará piezas que no buscan impacto inmediato, sino una relación más lenta y sostenida.


Ana Cardoso. Ser Casa #2. 2025. Acrílico sobre MDF. 78 x 100 cm. Galeria São Mamede.


La pintura ocupa un lugar central en la feria, pero lo hace desde posiciones muy diversas. No se trata de una vuelta a modelos académicos ni de un rechazo a la contemporaneidad, sino de una pintura expandida, abierta a la incorporación de otros lenguajes y materiales. Aparecen obras donde el óleo convive con spray, collage, resinas o grafito; superficies que integran lo pictórico con lo objetual; imágenes que oscilan entre la abstracción, la figuración fragmentada y la referencia simbólica. La pintura se entiende en este contexto como un campo flexible, capaz de absorber influencias del arte urbano, del diseño, de la fotografía o del archivo. Para el visitante, esta diversidad se traduce en un recorrido donde la pintura se configura como territorio de exploración constante, atravesado por decisiones formales heterogéneas que enriquecen la experiencia perceptiva.


Mario Soria. My candy house. 2024. Óleo sobre tela encolada a tabla. 59 x 50 cm. Aurora Vigil-Escalera.


Algunas propuestas establecen un diálogo directo con iconografías clásicas o con géneros tradicionales como el retrato, el bodegón, la escena histórica, pero lo hacen desde una posición crítica o desplazada. Estas obras, más allá de reproducir modelos del pasado, aspiran a fracturarlos, ponerlos en tensión, alterar su escala, introducir elementos heterogéneos o subrayar aquello que, desde la contemporaneidad, resulta problemático o revelador. La tradición no se presenta como un canon inamovible, sino como un archivo abierto que puede ser revisado, cuestionado y reescrito desde el presente.


Yasiel Elizagaray. De la serie Liminal, Nº 1. 2025. Mixta sobre lienzo. 170 x 150 cm. Nuno Sacramento Arte Contemporânea.


Otra de las líneas transversales de Art Madrid’26 es la disolución de fronteras entre disciplinas. Muchas obras no se sitúan cómodamente en una sola categoría: son pintura y objeto, escultura y dibujo, imagen y estructura al mismo tiempo.

Esta hibridación responde a una voluntad de trabajar acorde con un contexto en el que los lenguajes artísticos ya no funcionan de manera aislada. El resultado son propuestas que exigen una lectura abierta, donde la forma y el material dialogan con la idea que se defiende, escapando de jerarquías formales que las encasillen o supediten.


Faustino Ruiz de la Peña. Lope. 2025. Óleo, lápiz y pigmento. 31 x 27 cm. Galería Arancha Osoro.


El dibujo y la obra sobre papel tienen también en esta edición una presencia relevante. Lejos de entenderse como estudios previos o trabajos secundarios, muchas de estas obras funcionan de manera autónoma, precisas y conceptualmente sólidas.

Líneas, tramas, vacíos y repeticiones construyen imágenes que exploran el territorio, la memoria, la arquitectura o el cuerpo desde una economía de medios que no resta complejidad. El papel se convierte en un espacio donde pensar visualmente, donde el tiempo del gesto queda registrado con claridad. Aportando así al recorrido de la feria un ritmo distinto, más pausado, que invita a detenerse y observar con atención.


Prado Vielsa. Haz de luz 2502. 2025. Impresión digital en metacrilato de colada transparente plegado. 29 x 27 x 23 cm. Galería Carmen Terreros.


La escultura se sitúa en el intersticio entre lo orgánico y lo estructural, articulando procesos de naturaleza artesanal con resoluciones formales de carácter industrial. La selección de maderas recicladas, cerámicas, metales o materiales sintéticos trasciende la mera consideración técnica para inscribirse en una reflexión profunda sobre la materialidad, la temporalidad y los procesos de transformación. Estas obras concentran su atención en la forma, el equilibrio compositivo y su relación dialéctica con el espacio, concibiendo la escultura como entidad corpórea que establece un diálogo con el entorno y con la presencia del espectador.

En numerosos casos, estas piezas se presentan como objetos de marcado carácter simbólico, más próximos a la noción de presencia fenomenológica que a la articulación de una narrativa explícita. De este modo, despliegan un campo de asociaciones en el que la construcción de sentido se configura a través de la experiencia perceptiva y la activación de una dimensión tanto visual como háptica, invitando al observador a una participación activa en la generación de significado.


Reload. Blond Ambition. 2025. Mármol rosa, negro y blanco. 62 x 32 x 12 cm. LAVIO.


Junto a las propuestas de orientación gestual o matérica, Art Madrid'26 integra también trabajos que operan desde la geometría, el patrón y la estructura. Se trata de obras que se edifican a partir de sistemas visuales de naturaleza rigurosa, en las que la repetición, la simetría o la modulación funcionan como generadores de tensión y ritmo compositivo.

Estas piezas introducen un contrapunto de contención y rigor formal en el conjunto expositivo de la feria, ampliando el espectro estético y evidenciando la diversidad de aproximaciones metodológicas al fenómeno artístico. Un número significativo de las obras presentes en la muestra articula relatos de carácter no lineal, construidos mediante sistemas simbólicos, referencias intertextuales y estratos de ambigüedad deliberada. Lejos de desarrollar narraciones clausuradas u ofrecer lecturas univocas, estas propuestas generan configuraciones visuales abiertas que operan como dispositivos de activación interpretativa.

Dichas obras se inscriben en una sensibilidad contemporánea que cuestiona la noción de significado estable y desplaza parte de la responsabilidad hermenéutica hacia el espectador. La obra se concibe así como un espacio de negociación semiótica, donde la experiencia subjetiva, la memoria y la mirada de quien observa se constituyen como componentes activos del proceso interpretativo.


MINK. CRISTATUS - ambición. 2025. Spray sobre madera. 120 x 106 cm. Galería La Mercería.


El corpus de propuestas reunidas en esta edición evidencia una atención sostenida hacia la materia como territorio de reflexión y construcción semántica. Frente a dinámicas de producción caracterizadas por su aceleración progresiva y su tendencia a la desmaterialización, las obras presentes reivindican el valor del soporte, del proceso y de la temporalidad como componentes constitutivos e inalienables del hecho artístico.

Esta orientación no prescribe una estética unívoca, sino que configura un marco epistemológico compartido en el que prácticas heterogéneas convergen en la necesidad de anclar la experiencia artística en lo tangible y lo materialmente construido. En este contexto, la feria se consolida como espacio de confluencia donde el arte contemporáneo se articula desde una posición crítica, rigurosa y consciente de sus propios medios, propiciando una relación dialéctica y participativa entre obra, artista y público.