I AM SUAREZ BY OKUDA SAN MIGUEL, JOYERÍA CONTEMPORÁNEA EN ART MADRID’18

SUAREZ e Ink and Movement se alían para revolucionar el mundo de la joyería y lanzan I am Suarez by Okuda San Miguel, colección de joyas únicas, atrevidas y elegantes que podréis ver en #ArtMadrid18.

Buscando nuevas vías de expresión creativa y proyectando la tradición joyera hacia el futuro nace I am SUAREZ, la alianza entre una de las sagas de joyeros más emblemáticas de nuestros país, con 75 años de experiencia y exclusividad, Suarez, y el equipo de Ink and Movement, pioneros en la creación de grandes eventos de arte urbano y representantes de algunos de los nombres con más proyección del “nuevo arte contemporáneo”. I am SUAREZ es una iniciativa que busca mostrar al mundo el talento y el saber hacer de un grupo de artistas, diseñadores, artesanos y empresarios españoles que quieren entender y potenciar la estética de nuestro tiempo. Una fusión única para poner en valor la creatividad española dentro y fuera de nuestras fronteras.

Y, cómo no, el primero de los artistas seleccionados para este mágico combinado es Okuda San Miguel, atrevido, original y elegante como las 5 piezas que componen la colección i am SUAREZ by Okuda San Miguel: 3 sortijas, un brazalete y un colgante que los artesanos han trabajado mano a mano con Okuda para trasladar a las piedras y metales preciosos (oro rosa, diamantes, zafiros de Madagascar) las facetas geométricas y coloristas y los motivos e imágenes de sus esculturas y murales a gran escala. Los forros llevan calados una firma a mano alzada del artista que hace un guiño al uso del spray.

“Intervenir en otras disciplinas, transgredir formatos y técnicas, experimentar… es algo que me encanta. En esta colaboración junto a Suarez, además, he tenido la oportunidad de trabajar con los artesanos y los profesionales de Suarez, y por lo tanto de aprender de ellos. Ha sido un trabajo conjunto tratando de dar con los elementos y tipos de joyas con los que mejor plasmar mi cromatismo geométrico sobre una superficie totalmente nueva para mi”, asegura Okuda.

En #ArtMadrid18, el jueves 22 durante la mañana, tendrá lugar la presentación al público de la colección I am SUAREZ by Okuda San Miguel con la presencia del artista y un maestro joyero que diseñarán juntos una joya en exclusiva para un invitado sorpresa.

El público de Art Madrid no puede ser menos y, todo aquel que quiera customizar y personalizar una de las piezas de la colección puede hacerlo en el propio stand de Suarez de Art Madrid18, concertando una cita previa, los días 23 y 24 de febrero entre las 19:00 y las 20:00 para poder trabajar directamente con Okuda y el maestro joyero.

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.