Art Madrid'26 – LOVING THE ARTISTS!

¡Otra vez! ​ 🎂 2️⃣1️⃣ ​ 💫

Regresa Art Madrid a la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, del 4 al 8 de marzo de 2026, para celebrar veintiún años de arte contemporáneo. ¡Gira la rueda y de repente volvemos a una nueva edición! Eso significa que en dos meses nos veremos allí, en la feria, en Art Madrid'26.

La montaña rusa de emociones que supone un año entero de trabajo arranca despacio, “slowly”, para luego ir acelerando hasta alcanzar un ritmo trepidante. Cada persona, según el lugar y el papel que ocupa durante esos días, va preparando su propia “performance”. En nuestro caso, pasamos de la pantalla del ordenador a la entrada de la feria, donde -tras un año de preparación- conocemos de memoria el nombre y rostro de cada artista y galerista que llega el día de montaje, cuando aún no ha salido el sol, para acreditarse e iniciar una semana de arte intensa.

Es la euforia al cuadrado ☺️ porque volvernos a ver ese día, justo antes de la apertura, quiere decir que hemos logrado organizar una nueva edición de nuestro evento.


Leticia-Feduchi. Silla con tela verde. Galería Sigüenza.


Durante más de dos décadas, Art Madrid ha funcionado como una plataforma de encuentro internacional, en la que artistas, galerías y público se reúnen en un espacio común para dialogar sobre tendencias, técnicas y propuestas conceptuales del arte contemporáneo. Después de un año de trabajo, la fase previa a la feria genera una gran expectativa y marca el inicio de una Semana muy esperada... la más importante... la del Arte de Madrid (en Madrid).

La feria se distingue por situar a los artistas en el centro de su propuesta, promoviendo un diálogo entre la experiencia personal de cada creador y la percepción del público. Así consolida su papel como escenario de promoción, comercialización y reflexión crítica del sector, intentando que los focos iluminen durante una semana entera el trabajo de quienes hacen posible una feria de arte. Porque si bien es cierto que todos la conformamos y ayudamos a construirla, es en la obra de arte -la que admiramos y que ha salido de las manos de una persona que hace una cosa con mucha perfección- donde verdaderamente se produce la magia y donde debemos centrar nuestra atención.


Antonio Barahona. La gran sombrilla. Galería María Aguilar.


En 2026, Art Madrid reunirá a 185 artistas procedentes de más de 25 países de África, Asia, Europa, Latinoamérica y Norteamérica: Alemania, Argentina, Bielorrusia, Brasil, Camerún, Canadá, China, Corea del Sur, Cuba, Dinamarca, El Líbano, España, Estados Unidos, Eslovaquia, Francia, Israel, Italia, Japón, Marruecos, México, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, Serbia, Sudáfrica, Suecia, Taiwán, Uruguay y Venezuela, mostrando así el carácter internacional y multicultural de la feria.

De los 185 artistas, 78 participan por primera vez en Art Madrid'26 y 107 repiten, reflejando un equilibrio entre innovación y continuidad. Aproximadamente el 75 % son artistas nacionales y el 25 % restante proviene de galerías internacionales, garantizando una propuesta diversa en estilos, técnicas y discursos.


Carmen Mansilla. El color del silencio. Inéditad Gallery.


Queremos destacar que este año la presencia de artistas mujeres es especialmente relevante, superando la barrera de las "50", tras un trabajo constante de concienciación sobre la importancia de su participación en los circuitos expositivos, que sigue siendo imprescindible. De los 185 participantes, 62 son mujeres, y 33 de ellas debutan en la feria. Estas cifras reflejan, más allá de un compromiso formal, un trabajo continuado y silencioso que nuestra organización desarrolla para promover la igualdad de género y dar visibilidad a nuevas voces del arte contemporáneo, siempre desde una perspectiva realista y coherente con la estructura del sector. En este sentido, la propuesta y representación de artistas mujeres es una responsabilidad compartida, en la que el papel de las galerías resulta fundamental.


Carmen Baena. El jardín florece XI. Galería BAT alberto cornejo.


Y si esos datos no han sido suficientes para llamar tu atención, pues hablemos de las obras que podrás encontrar en Art Madrid’26: la mayoría son creaciones recientes (2023‑2026).

Encontrarás alrededor de 2.000 obras, que abarcan desde pintura y dibujo hasta escultura y ensamblajes, con tamaños que van desde pequeños formatos (18×14 cm) hasta grandes lienzos (200×150 cm). Las disciplinas principales siguen siendo la pintura, la escultura y el dibujo, sin dejar de lado la fotografía y la instalación. Entre las pinturas predominan el óleo y el acrílico sobre soportes clásicos (lienzo, madera, tabla), aunque también se observa el uso de técnicas mixtas y contemporáneas, combinando óleo, acrílico, spray y collage sobre panel.

Los dibujos incluyen grafito, carbón o pastel sobre papel o panel, a veces montados sobre tabla, e incluso soportes poco convencionales como el cuero. En el ámbito tridimensional, encontramos materiales tan diversos como cerámica y gres esmaltado, resinas y metales (acero, hierro, aluminio) para esculturas industriales, madera natural tallada o ensamblada, y fragmentos orgánicos (troncos de conífera, tilo, ciprés) integrados con tintes naturales. En resumen, las obras combinan medios clásicos, industriales y orgánicos, reflejando la diversidad técnica del arte contemporáneo actual.

Un número importante de artistas participa por primera vez en la feria, abordando temáticas como la migración, las identidades raciales y de género, la sostenibilidad, la deconstrucción de los lenguajes tradicionales de representación y la reflexión crítica sobre el arte y su propio sistema. La arquitectura, el diseño, los lenguajes de la artesanía tradicional y los entornos digitales también han nutrido las propuestas expositivas de esta edición.


Ramón González Palazón. Sin título. LAVIO.


Así damos la bienvenida a los artistas de Art Madrid’26, con los brazos abiertos because we’re LOVING THE ARTISTS! Así seguimos apostando por favorecer un diálogo creativo abierto. Las obras destacan por su calidad técnica y por una investigación profunda de la forma, el color y las texturas. Desde paisajes evocadores hasta retratos íntimos y propuestas tridimensionales, cada creación refleja el compromiso profesional de los artistas, conformando un conjunto de propuestas visualmente impactantes que invitan a reflexionar sobre la naturaleza del arte y su relación con el contexto contemporáneo. Porque amar a los artistas es, ante todo, mirar su obra con la atención que merece.


Han Bing. Family trees. LAVIO.


DESCUBRE L@S ARTISTAS QUE PARTICIPAN EN ART MADRID'26:





El arte contemporáneo ha dejado de ser un territorio exclusivo de élites para convertirse en un espacio cada vez más democrático y accesible. En el contexto de ferias como Art Madrid, que este año reúne a más de 200 artistas de cinco continentes, emerge una nueva generación de coleccionistas que desafía los códigos tradicionales del mercado del arte. Pero ¿cómo dar el salto de admirador a coleccionista? ¿Qué necesitas saber antes de adquirir tu primera obra?

La imagen del coleccionista de arte ha estado históricamente asociada a grandes fortunas, subastas millonarias y obras maestras inaccesibles. Sin embargo, esta percepción está cambiando radicalmente. El mercado del arte contemporáneo ofrece hoy una diversidad de propuestas que se adaptan a prácticamente cualquier presupuesto, desde obras de artistas emergentes hasta ediciones limitadas de creadores consagrados.



En Art Madrid, por ejemplo, conviven galerías que presentan desde jóvenes talentos hasta artistas con trayectorias consolidadas. Esta diversidad permite que un primer comprador pueda encontrar obras que le resulten de interés sin necesidad de disponer de un capital ilimitado. Lo importante no es cuánto inviertes, sino por qué lo haces y cómo esa obra dialoga con tu vida, tu espacio y tus inquietudes.

La experiencia en el ámbito del arte demuestra que una colección no se define únicamente por el valor monetario de las obras que la componen, sino por la coherencia y la fuerza del discurso que éstas construyen en conjunto. Entenderlo así libera al coleccionista que comienza de la presión por acertar desde una lógica de inversión, y lo invita a guiarse por su propio criterio estético y por la conexión emocional que establece con las piezas.



CÓMO EMPEZAR UNA COLECCIÓN

Define tu orientación: pasión versus inversión

Antes de adquirir tu primera obra, es fundamental preguntarte qué buscas en el coleccionismo. Existen dos aproximaciones principales que, aunque pueden coexistir, marcan caminos diferentes: El coleccionismo por pasión, consideramos que es aquel que se guía por la conexión emocional, el placer estético y el deseo de vivir rodeado de obras que te interpelen. Este enfoque es más intuitivo, personal y, paradójicamente, suele resultar también más acertado en términos económicos a largo plazo, porque responde a convicciones genuinas.

El coleccionismo como inversión por su parte, entendemos que requiere un conocimiento más técnico del mercado, seguimiento de tendencias, comprensión de la trayectoria de artistas y galerías, y una visión estratégica. Aunque el arte ha demostrado ser una inversión alternativa interesante, especialmente en contextos de incertidumbre económica, requiere paciencia y tolerancia al riesgo.

La mayoría de coleccionistas exitosos combinan ambas dimensiones. Compran lo que les emociona, pero también desarrollan un ojo crítico para identificar propuestas con potencial de revalorización. Lo importante es no dejarse llevar únicamente por el oportunismo del mercado, porque el arte que no te conmueve, difícilmente mantendrá tu interés cuando las tendencias cambien.



EDÚCATE ANTES DE COMPRAR

El conocimiento es tu mejor herramienta. Antes de adquirir obras, dedica tiempo a:

Visitar exposiciones regularmente: No solo en galerías comerciales, sino también en museos, espacios independientes y centros de arte. Esto te ayudará a desarrollar tu propio criterio estético y a entender qué propuestas te resuenan realmente.

Investigar a los artistas: Investiga sobre su trayectoria, sus influencias, su proceso creativo. En la era digital, la mayoría de artistas tienen presencia en redes sociales donde comparten su trabajo diario, bocetos y reflexiones. Esta transparencia facilita una conexión más profunda con su práctica.

Conocer el mercado: Observa los precios en diferentes galerías, entiende qué factores influyen en esa valoración, entre ellos los más comunes suelen ser: la trayectoria del artista, la técnica y dimensiones de la obra; si la pieza que te interesa es una edición limitada o si es una pieza única, etc … y familiarízate con el funcionamiento de galerías y ferias de arte.

Conversar con galeristas: Los galeristas son tus aliados fundamentales. Su trabajo no consiste solo en vender, también en educar, conectar y construir relaciones duraderas. Un buen galerista te orientará hacia obras que se ajusten a tus intereses y te acompañará en el desarrollo de tu colección.



EVALUANDO UNA OBRA: MÁS ALLÁ DEL "ME GUSTA"

Cuando una obra captura tu atención, es importante ir más allá de la primera impresión y hacerte algunas preguntas clave:

Coherencia en la trayectoria del artista

¿Esta obra forma parte de una investigación sostenida o es un experimento aislado? Los artistas con propuestas coherentes en el tiempo suelen tener mayor proyección. Observa si hay una evolución lógica en su trabajo, si participan en exposiciones, certámenes, si reciben reconocimientos o becas, si están representados por galerías...

Esto no significa que debas rechazar el trabajo de artistas muy jóvenes o en fases experimentales. De hecho, algunos de los mayores aciertos del coleccionismo provienen de apostar tempranamente por talentos emergentes. Pero sí conviene que esa apuesta esté fundamentada en una intuición informada, no en la mera novedad.

Calidad técnica y conceptual

El arte contemporáneo ha expandido enormemente las fronteras de lo que consideramos "técnica", incorporando desde la instalación hasta el arte digital. Sin embargo, cada disciplina tiene sus propios estándares de excelencia. Una pintura debe demostrar dominio del color, la composición y la materia; una escultura, comprensión del espacio y los materiales; una fotografía, control de la luz y el encuadre; una obra conceptual, rigor en el desarrollo de la idea.

Más allá de la técnica, pregúntate: ¿qué está diciendo esta obra? ¿Aporta una mirada original sobre algo que me interesa? ¿Hay profundidad conceptual o es puramente decorativa? No hay respuestas absolutamente correctas a estas preguntas, pero plantearlas te ayudará a tomar decisiones más conscientes.

Adecuación al espacio

Una consideración práctica pero fundamental: ¿dónde vivirá esta obra? El arte necesita espacio para respirar, luz adecuada, un contexto que lo potencie. Una obra monumental puede resultar asfixiante en un apartamento pequeño, mientras que una pieza intimista puede perderse en un espacio amplio. Muchas galerías ofrecen servicios de visualización virtual o incluso préstamos temporales para que puedas probar la obra en tu espacio antes de comprometerte.



Aspectos prácticos del coleccionismo

Cuando adquieres una obra, debes recibir:

Certificado de autenticidad: Documento firmado por el artista y/o la galería que acredita la autoría de la pieza, sus dimensiones, técnica, año de creación y, en caso de ediciones, el número dentro de la tirada.

Factura: Además de ser obligatoria legalmente, es fundamental para acreditar la propiedad de la obra y su valor de adquisición, especialmente relevante para seguros y, eventualmente, reventa.

Información sobre conservación: Cada técnica y material requiere cuidados específicos. Pregunta cómo debe conservarse la obra respecto a condiciones de luz, humedad, temperatura y si necesita mantenimiento periódico.

Aunque tu colección esté comenzando, es recomendable contratar un seguro específico para obras de arte. La mayoría de seguros de hogar no cubren adecuadamente este tipo de bienes. Existen pólizas especializadas que protegen contra robo, daños accidentales, incendio y otros siniestros, con primas razonables para colecciones modestas.

Además del seguro, considera aspectos básicos de conservación: Evita colgar obras en zonas de humedad excesiva, luz solar directa o cambios bruscos de temperatura. Para obras en papel - fotografías, grabados, dibujos-, el enmarcado con cristal anti-UV y paspartú libre de ácido es fundamental.



Asesoramiento legal y fiscal

En España, las obras de arte tienen un tratamiento fiscal específico. El IVA aplicable es del 21%, aunque existen exenciones para determinados casos. Si tu colección crece y decides eventualmente vender piezas, deberás considerar las implicaciones fiscales de las plusvalías. Para colecciones de mayor envergadura, puede ser útil consultar con asesores especializados en patrimonio artístico, que pueden orientarte sobre beneficios fiscales como por ejemplo las donaciones a museos, comodatos, cesión y estructuras de protección del patrimonio.



Construyendo relaciones en el ecosistema del arte

El coleccionismo no es una actividad solitaria, sino profundamente social. Te compartimos algunos consejos para integrarte en el ecosistema del arte contemporánei:

Asiste a inauguraciones y eventos: Las aperturas de exposición son oportunidades para conocer a artistas, otros coleccionistas, críticos y comisarios. No tengas miedo de hacer preguntas o expresar tu interés genuino.

Únete a asociaciones de coleccionistas: Muchas ciudades cuentan con grupos organizados que realizan visitas a estudios, charlas con expertos y viajes a ferias internacionales. Estos espacios facilitan el aprendizaje y la construcción de redes.

Sé fiel a tus galerías: Si una galería te ha asesorado bien y te sientes cómodo con su línea de trabajo, mantén la relación a largo plazo. Los galeristas tienden a reservar las mejores piezas u oportunidades para sus coleccionistas habituales.



El valor más allá del precio

Finalmente, es importante recordar que el verdadero valor del coleccionismo trasciende lo económico. Vivir con arte transforma los espacios cotidianos en lugares de reflexión y belleza. Una obra en tu pared es un recordatorio diario de una emoción, una idea, una visión del mundo que en algún momento te conmovió lo suficiente como para querer convivir con ella.

El coleccionismo también es una forma de participar activamente en el ecosistema cultural. Cuando compras la obra de un artista emergente, estás contribuyendo a que pueda seguir creando. Cuando apoyas a una galería independiente, estás ayudando a sostener espacios de experimentación. Cuando prestas tus obras para una exposición o las donas eventualmente a una institución pública, estás contribuyendo al patrimonio colectivo.



En ferias como Art Madrid, donde conviven propuestas de diferentes generaciones, geografías y lenguajes artísticos, tienes la oportunidad de explorar, comparar y descubrir. No hay prisa. El coleccionismo es un viaje de largo recorrido donde cada adquisición es un capítulo de una historia personal que estás construyendo. La clave está en comenzar con curiosidad, humildad y la certeza de que el arte, más que un lujo, se convierte en una necesidad activa, capaz de incidir de manera real y duradera en la forma en que vivimos y nos relacionamos.