Art Madrid'26 – “NUEVOS FORMATOS DE ACRÍLICO, NUEVAS POSIBILIDADES CREATIVAS”, LIQUITEX VUELVE A ART MADRID

Un año más, la conocida e innovadora marca de pinturas acrílicas Liquitex, se suma a los patrocinadores de Art Madrid para desarrollar una serie de acciones dinámicas y participativas, esta vez junto a la Escuela de Enseñanzas Plásticas y de Diseño Artediez.

Liquitex es una de las marcas colaboradoras del programa “The Fine Art Collective, mediante el cual establece sinergias con organizaciones e instituciones artísticas de todo el mundo para apoyar la práctica emergente a través de talleres, proyectos, exposiciones, residencias y becas para estudiantes. En esta edición de Art Madrid, Liquitex colaborará con Artediez para llevar a cabo una acción educativa, una masterclass para explorar las diferentes posibilidades creativas de la pintura acrílica, “intermezclable” en sus distintos formatos y su gama de aditivos (foco en tintas, spray, rotulador y algunos aditivos).

El Workshop teórico-práctico: “Nuevos formatos de acrílico, nuevas posibilidades creativas”, tendrá lugar el martes 25 de febrero de 17:00 a 19:00h en el Salón de Actos de la Escuela Artediez y será impartido por el artista residente de Liquitex Miguel Torrús, utilizando la gama de acrílicos y aditivos de la marca.

Se reservará un número de plazas para el público general, así que si no quieres perderte la oportunidad de disfrutar de este taller, haz tu reserva aquí:

La Escuela de Artediez es un centro público en Madrid que cuenta con una gran experiencia en las enseñanzas de Artes Plásticas y Diseño en todas sus variantes (gráfico, de interiores, industrial y de moda). La escuela contribuye con su método docente, al desarrollo de un entorno favorable al diseño y las actividades artísticas.

Otra de las acciones desarrolladas por Liquitex es la dotación de un premio en materiales valorado en 1.500€ PVR a uno de los artistas participantes de Art Madrid que utilicen como principal medio el en sus creaciones la pintura acrílica. El ganador será anunciado el último día de la feria (domingo 1 de marzo) con un acto de entrega (con cheque simbólico) , y se decidirá entre la organización de Art Madrid y Liquitex.

La empresa Liquitex lleva ofreciendo novedades en el campo de la pintura acrílica desde 1955. Este año celebra su 65 cumpleaños defendiendo el mismo eslogan que cuando nació: “crear sin fronteras”. La creadora de la primera pintura acrílica a base de agua ofrece actualmente una gama de pinturas acrílicas intensas y vibrantes en distintos formatos (cuerpo espeso, cuerpo fluído, tintas, gouache acrílico, rotuladores y sprays), médiums acrílicos y accesorios variados. Los productos de Liquitex, al tener las misma gama de colores en los varios formatos, se pueden mezclar permitiendo que cualquier artista pueda experimentar con su paleta cromática sin límites.

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La pintura de Daniel Bum (Villena, Alicante, 1994) se configura como un espacio de elaboración subjetiva donde la figura emerge no tanto como motivo representacional, sino como necesidad vital. La reiteración de ese personaje frontal y silencioso responde a un proceso íntimo: pintar deviene una estrategia para atravesar experiencias emocionales difíciles, un gesto insistente que acompaña y atenúa la sensación de soledad. En este sentido, la figura funciona como mediadora entre el artista y un estado afectivo complejo, vinculando la práctica pictórica con una reconexión con la infancia y con una dimensión vulnerable del yo.

La fuerte carga autobiográfica de su obra convive con una distancia formal que no obedece a una planificación consciente, sino que opera como mecanismo de protección. La contención visual, la aparente frialdad compositiva y la economía de recursos no neutralizan la emoción, sino que la encapsulan, evitando una exposición directa de lo traumático. De este modo, la tensión entre afecto y contención se instala como rasgo estructural de su lenguaje. Asimismo, lo ingenuo y lo inquietante coexisten en su pintura como polos inseparables, reflejo de una subjetividad atravesada por el misterio y por procesos inconscientes. Muchas imágenes surgen sin un significado claro previo y solo se revelan con el tiempo, cuando la distancia temporal permite reconocer los estados emocionales que las originaron.


La larga noche. Óleo, acrílico y carbón sobre lienzo. 160 x 200 cm. 2024


La figura humana aparece con frecuencia en tus obras: frontal, silenciosa, suspendida. ¿Qué te interesa de esa presencia que parece a la vez afirmativa y ausente?

No diría que me interesa nada en especial. Empecé a pintar esta figura porque había emociones que no lograba comprender y había un sentimiento que me era muy difícil de digerir. Este personaje surgió en un momento bastante complicado para mí, y el hecho de hacerlo y volver a hacerlo, repetirlo una y otra vez, hizo que durante el proceso no me sintiera tan solo. Al mismo tiempo me mantenía fresco y me conectaba con el niño interior que en ese momento estaba roto, y me hizo pasar el trago un poquito menos amargo.


Santito. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 65 cm. 2025


Hay en tu trabajo una dimensión afectiva muy fuerte, pero también una distancia calculada, una especie de frialdad formal. ¿Qué papel juega esa tensión entre emoción y contención?

No sabría decir exactamente qué papel juega esa tensión. Mi pintura parte de lo autobiográfico, de la memoria y de situaciones que he vivido y que han sido bastante traumáticas para mí. Quizá, como mecanismo de protección —para que no se pueda acceder directamente a esa vulnerabilidad o para que no resulte dañina— aparece esa distancia de manera inconsciente. No es algo planificado ni controlado; simplemente surge y está ahí.


Pintor de noche. Acrílico sobre lienzo. 35 x 27 cm. 2025


Tu lenguaje plástico oscila entre lo ingenuo y lo inquietante, lo próximo y lo extraño. ¿Cómo conviven para ti esas tensiones, y qué función cumplen dentro de tu búsqueda visual?

Pues creo que tal cual soy yo. No podría convivir lo uno sin lo otro. No podría existir lo ingenuo sin lo inquietante; para mí van necesariamente de la mano. Me atrae mucho lo misterioso y el acto de pintar cosas que ni yo mismo comprendo del todo. Muchas de las expresiones o de los retratos que realizo surgen del inconsciente, no están planificados. Es a posteriori cuando empiezo a entenderlos, y casi nunca de manera inmediata. Siempre pasa un tiempo considerable hasta que puedo reconocer cómo estaba yo en ese momento en el que los hice.


Qi. Acrílico sobre lienzo. 81 x 65 cm.2025


La sencillez formal de tus imágenes no parece una cuestión de economía, sino de concentración. ¿Qué tipo de verdad estética crees que puede alcanzar la pintura cuando se despoja de todo lo accesorio?

No sabría decir qué verdad estética hay detrás de esa sencillez. Lo que sí sé es que es algo que necesito para estar en calma. Me abruma cuando hay demasiadas cosas en el cuadro, y desde siempre me ha llamado la atención lo mínimo, cuando hay poco, cuando casi no hay nada. Creo que ese despojamiento me permite acercarme a la pintura desde otro estado, más concentrado, más silencioso. No sabría explicarlo del todo, pero es ahí donde siento que puedo trabajar con mayor claridad.


Crucifixión. Acrílico sobre lienzo. 41 x 33 cm. 2025


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Normalmente me siento más cómodo dejando espacio a lo inesperado. Me interesa la incertidumbre; tenerlo todo bajo control me resulta bastante aburrido. Lo he intentado en algunas ocasiones, sobre todo cuando me he propuesto trabajar en series muy planificadas, con bocetos cerrados que luego quería trasladar a la pintura, pero no era algo con lo que me identificara. Sentía que desaparecía una parte fundamental del proceso: el juego, ese espacio en el que la pintura puede sorprenderme a mí mismo. Por eso no suelo planificar demasiado y, cuando lo hago, es de una manera muy sencilla: algunas líneas, algún plano de color. Prefiero que sea en el propio cuadro donde suceda todo.