Art Madrid'26 – Pink Phink: Lucha de gigantes

Lucha de Gigantes se apoya en el arte figurativo y en el personaje de la Pantera Rosa para recuperar la genética democrática del Pop Art y la proximidad al público, características de un movimiento artístico inspirado en la estética de la vida cotidiana y los bienes de consumo de la época. Como un “happening” en el corazón de la ciudad de Madrid, Lucha de Gigantes reivindica la creación artística en un contexto en el que la experiencia estética sea más emocionante y mejor entendida por todos los públicos.

Hace 60 años Blake Edwards lanzaba en Technicolor uno de los largometrajes más sui generis de la época y que pasaría a formar parte no solo de la cultura norteamericana sino también del universo de la comedia internacional: “The Pink Panther”, cuyo título original fue traducido al español como “La Pantera Rosa”.

Jaime Sancorlo. Desert Patrol, 2023

En 1963, esta comedia de suspense se introducía en el flujo sanguíneo de la corriente Pop que comenzaba a consolidarse en una Gran Manzana que vivía el nacimiento de la “Factory”, y el ascenso de Truman Capote. Como ya lo hicieron las anteriores ediciones de este campo informal llamado Lucha de Gigantes, (una “no galería", un “no museo”, algo más que una exposición, como lo definen sus creadores Gabriel Suarez y Aleix Gordo), la Pantera Rosa reaparece en esta ocasión como un personaje atemporal capaz de cuestionar y reivindicar la actualidad a partir de su puesta en escena.

Sandra Rojo Picón. No9. Blue Pink, 2023

Tras haber obtenido directamente los derechos de autor para su reproducción de la MGM, la conmemoración de los sesenta años del personaje reúne a treinta artistas gigantes que, luchando juntos, reflexionarán visualmente acerca de su presente socio-cultural, su contexto artístico y visual, y su quehacer, alrededor de la figura del emblemático personaje rosado. Al mismo tiempo, la propuesta promueve la revisión del propio contexto del arte, queriendo establecer nuevos lugares para la experiencia compartida entre la obra de arte y el observador, yendo más allá de la apatía de los cubos blancos o de aquellos espacios artísticos de acceso restringido pertenecientes al pasado.

Illan Argüello. Más chula que el 8, 2023

De esta forma y demostrando la herencia amarga típica de la comedia británica o del “pop art”, la película se conectó a las pulsiones de la nueva exploración artística que surgía en las calles de la Gran Manzana, alejada ya de la abstracción cromática y gestual que había ocupado el panorama artístico durante la década anterior, con figuras como Mark Rothko, Barnet Newman, Willem de Kooning o Jackson Pollock, y que se habían alejado también de la mirada del Gran Público. La escena cultural de Nueva York avanzaba ahora en manos del director de cine hacia otros caminos más cercanos a la cultura de masas y a su vida cotidiana a través del humor. En su primera aparición en solitario en el capítulo Pink Phink, la Pantera Rosa, establece una batalla colorida ante la hegemonía tradicional del color azul, utilizando todo tipo de artimañas y estrategias para teñir el mundo de su color preferido. En tan solo seis minutos en los que pudimos ver herencias pictóricas procedentes del universo cromático de Rothko y otros creadores abstractos, el personaje se introduce en la cultura de lo políticamente incorrecto.

Iker Serrano. Space Action Panther,2023

La Pantera Rosa representa la ironía, el descontento o el cinismo, tópicos de lo que conocemos como “humor británico” y siempre actuará, a lo largo de todos los cortometrajes, como una crítica atemporal, como un ser inter-generacional e individual capaz de conversar con el Gran Público, independientemente de su origen, cultura o edad.

Mario Soria. Pink Biker,2023

Bajo el aparente clima de humor y comedia de las nuevas interpretaciones realizadas por los treinta gigantes seleccionados, se esconde un mundo de lecturas diversas y de mensajes por descubrir, que serán desvelados por el otro agente fundamental de todo proceso artístico: el Público.

Lucha de Gigantes reúne esta vez treinta visiones individuales para un reconstrucción colectiva y cercana de su presente, donde el Gran Público ha sido invitado a participar con total libertad de este emocionante proceso.


Del 25 al 28 de mayo. De 11h a 20h.

📍Hotel ONLY You Barquillo.

C/ del Barquillo, 21. Madrid.



ABIERTO INFINITO.LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: ALTA FACTURA. COLECTIVO LA BURRA NEGRA

4 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


"Disciplina para el poder”. Performance de La Burra Negra para la pieza: Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat. 2025.


Alta Factura subvierte la estructura de la pasarela de moda para reivindicar los procesos invisibles de la creación artística. En esta propuesta, a través de una serie de piezas textiles conceptuales, la performance sitúa bajo el foco el rigor del oficio y la vulnerabilidad del artista, exponiendo —por fin— aquellas costuras que suelen quedar relegadas a la sombra de los bastidores.


Colectivo La Burra Negra.


SOBRE EL COLECTIVO LA BURRA NEGRA

La Burra Negra es un colectivo nómada de Artes de Acción con sede en Málaga, fundado en 2024 tras su primera residencia en Totalán. Está autogestionado por Ascensión Soto Fernández, Gabriela Feldman de la Rocha, Sasha Camila Falcke, Sara Gema Dominguez Castillo, Sofía Barco Sánchez y Regina Lagos González, seis creadoras de diferentes procedencias y trayectorias que se conocieron en el Hospital de Artistas de La Juan Gallery. El colectivo reúne profesionales de joyería, pintura, artes escénicas, música, danza, divulgación y gestión cultural. Su actividad incluye la residencia anual en Totalán, la producción de obras performativas, la mediación cultural y la realización de intervenciones en el territorio. Desde su creación ha participado en las Jornadas Periscopio en La Térmica, ha presentado A granel en el MVA de Málaga, ha realizado diversas acciones en Totalán, la más reciente durante su segunda residencia anual y ha formado parte con sus propias propuestas en la performance Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat en Madrid.

En La Burra Negra les mueve la creación colectiva y el intercambio de saberes. Unidas para experimentar y difundir la performance, exploran lo invisible del trabajo artístico: tiempos, esfuerzos y relaciones que normalmente no se ven, como forma de reivindicación.

Su práctica surge del diálogo y del pensamiento compartido, en la búsqueda de espacios descentralizados donde el arte pueda ser vivido y su proceso mostrado. Cada residencia y cada acción son intentos de habitar la creación de manera colectiva, cuestionando la precarización y construyendo redes de cuidado y colaboración que sostienen su práctica y la de quienes les rodean.