VISTO DESDE EL AIRE

Kacper Kowalski. “Untitled”, 2016.

 

 

Kowalski (Polonia, 1977) inició su carrera como arquitecto, si bien pronto se adentró en el mundo de la fotografía aérea. El hecho de que él mismo sea piloto supone una ventaja para su trabajo, al que actualmente está consagrado de forma exclusiva. Reside en Gdynia, una ciudad portuaria del norte de Polonia, y toma la mayor parte de sus imágenes en su país natal. Su trabajo le ha hecho merecedor de varios galardones, entre ellos el World Press Photo en 2009, 2014 y 2015, además de la mención como “Fotografía del año” en 2012, 2014, 2015 y 2016.

 

 

Pere Soler. “The Art of Algae”, 2014.

 

 

El español Pere Soler también ha destacado como fotógrafo aéreo, ganando gran renombre internacional tras haber sido premiado en 2015 en el concurso Wildlife Photographer of the Year que cada año organiza el Museo de Historia Natural de Londres. Esta toma aérea de la bahía de Cádiz, titulada “The Art of Algae”, captura la belleza de un fenómeno natural que todas las primaveras se produce en esta zona gaditana.

 

 

Navid Baraty. New York, 2013.

 

 

Navid Baraty se formó como ingeniero, pero abandonó este camino para perseguir su verdadera pasión: la fotografía. Aunque trabaja diferentes géneros dentro de esta disciplina, algunas de sus obras más impactantes son las tomas aéreas de la ciudad. Este autor ha sido premiado en numerosas ocasiones. Uno de los logros más destacables es que ha sido comisariado por Apple para llevar a cabo un proyecto de arte con ocasión de la apertura de la nueva Apple Store en Jiefangbei, China.

 

 

Bernhard Lang. “Harbour 001”, 2014.

 

 

El fotógrafo Bernhard Lang hizo estas increíbles fotografías aéreas atado a los bajos de un avión ultra-ligero. Desde 2010 trabaja exclusivamente como fotógrafo aéreo. Esta imagen tomada en Alemania es capaz de transmitir, aunque parezca paradójico, la belleza geométrica de un escenario completamente industrial. Lang ha ganado numerosos premios por su trabajo, y cuenta con varias exposiciones individuales a lo largo y ancho del planeta.

El CEART inaugura este jueves 14 de noviembre en la sala A una exposición dedicada a este maestro de la fotografía, que estará abierta al público hasta el 9 de febrero. La muestra recoge uno de los últimos proyectos del artista, centrado en el duro trabajo que llevaban a cabo los mineros de Serra Pelada, una mina abierta de oro en el corazón de Brasil donde los empleados se jugaban la vida diariamente.

La inmigración, la pobreza, la vida marginal, el trabajo esclavo, la relación del hombre con la tierra, el aprovechamiento de recursos naturales… son temas que desde siempre han fascinado a Salgado. Desde el comienzo de su carrera como fotógrafo, su obra se ha decantado por dar visibilidad a los colectivos más desfavorecidos y por crear con sus imágenes un relato visual vívido e impactante sin demasiados artificios. Con un duro blanco y negro, la obra de este autor transita entre el fotoreportaje y la fotografía naturalista.

Y como idea que impregna todo su trabajo está la dignididad humana. Salgado retrata a los empleados, mineros y recolectores desde un planteamiento puramente humanista que quiere poner en valor su integridad, su fortaleza y su resiliencia.

“Si fotografías a un humano, de manera que no se le represente de forma noble, no hay motivo para hacer la fotografía. Esa es mi forma de ver las cosas”.

Salgado no se abrió paso en esta disciplina hasta tiempo después de haber concluido sus estudios de economía entre Brasil y Estados Unidos, y un doctorado en estadística en Francia. Pero en 1973 su vida dio un vuelco y decidió emprender su carrera como fotógrafo llegando a trabajar en la Agencia Gamma y en Magnum Photos durante más de 15 años hasta que en 1994 fundó su propia agencia Amazonas Imagen.

Con el proyecto “Gold”, el fotógrafo retrata una dura realidad que se sucede en la mina de Serra Pelada, nombre dado a un enclave minero totalmente devastado y excavado de manera anárquica, la mayor mina de oro a cielo abierto del mundo, por la que pasaron más de 50.000 personas. Al calor de las leyendas sobre el misterioro Dorado, el fervor por este metal precioso llevó a desarrollar prácticas de explotación extenuantes para los trabajadores y a originar relatos de pena y gloria, de victoria y derrota humanas entre la tierra, los túneles y los cestos de carga.

La exposición del CEART reúne el porfolio completo de Salgado en su característico blanco y negro y con fotografías de gran formato que no dejan a nadie indiferente.