43 GALERÍAS Y MÁS DE 150 ARTISTAS EN ART MADRID´14

La feria de arte Art Madrid´14 en su novena edición acogerá las propuestas de 43 galerías entre su Programa General y ONE PROJECT. Una selección de expositores que apuesta más que nunca por los artistas contemporáneos y emergentes.

Laura Ramis, Instalación, objetos de plástico 3x3 m

Nueve galerías se incorporan a esta edición de Art Madrid, la segunda feria de arte contemporáneo en España, que ha ampliado el número de expositores de su Programa General, de los 30 presentes en 2013, a los 37 confirmados para la feria de 2014.

Las nuevas incorporaciones a Art Madrid´14 son las galerías N2 (Barcelona), Art4Plus (Madrid), Cervantes6 (Oviedo), Materna y Herencia (Madrid), Odalys (Venezuela-Miami-Madrid), La Zúa (Madrid), Kreisler (Madrid), Propuestas Van Dyck (Gijón) y Marc Decoene (Alemania).

Grandes galerías que se únen a la lista de fieles a esta feria de arte, formada por las madrileñas BAT Alberto Cornejo, Flecha, Lorenart, Marita Segovia, Del Cisne, Ansorena, Fernando Latorre, Obra Gráfica Original; las galerías Principal Art, El Quatre Barcelona, Miquel Alzueta, Galería A. Cortina, Jordi Pascual, Joan Gaspar, 3 Punts y Marc Calzada de Barcelona; la galería Moret Art de A Coruña, la galería Pilares de Cuenca, Rodrigo Juarranz de Aranda de Duero, las galerías Vanrell y Joan Oliver “Maneu” Galería D´Art de Palma de Mallorca, la galería Espiral de Cantabria; las valencianas Val i 30, Del Palau, Galería Punto y Benlliure; la galería alemana Schmalfuss de Berlín y la lisboeta Art Lounge.

Dentro del programa ONE PROJECT de Art Madrid´14, comisariado en esta ocasión por Javier Rubio Nomblot y Carlos Delgado Mayordomo, se expondrán los proyectos de ocho artistas en formato “Solo Show”.

Los artistas presentes en ONE PROJECT son Manuel Barbero de la galería Blanca Soto Arte (Madrid) en colaboración con Intermón Oxfam, la artista Curra Rueda de la galería Materna y Herencia (Madrid), Yolanda Tabanera de la galería Fernando Latorre (Madrid), José Luís Serzo de la mano de la galería Moproo de Shanghai, la artista Laura Ramis de la galería D´Art (Madrid), Javier Ayarza de la galería Fontanar (Segovia), Anna Taratiel de CIS Art y Rubén Fuertes Fuentes de la galería Alba Cabrera de Valencia.

Uno de los pilares de la nueva filosofía de Art Madrid´14 es la colaboración y el intercambio de ideas y actividades con otros agentes culturales. Así, entre las acciones paralelas de la feria, Art Madrid ha organizado en el Centro Cultural Coreano de Madrid la exposición “RE-PRESENTACIONES”, una muestra colectiva de creadores españoles y coreanos comisariada por el artista Carlos Cartaxo.

Art Madrid´14 será una feria de arte más selectiva, contemporánea y cercana. Este próximo febrero promete.

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.