Art Madrid'26 – Art Madrid\'16 hace balance e incrementa en 40% las visitas de coleccionistas

 

 

Concluída la Semana del Arte de Madrid, posiblemente la cita más importantes de la agenda de los profesionales y aficionados al arte de nuestro país, Art Madrid’16 hace balance y celebra haber tenido una posición más que destacada estos días.

 

 

La 11a edición de la Feria de Arte Contemporáneo Art Madrid, desarrollada entre los días 24 y 28 de febrero, ha recibido en la Galería de Cristal de CentroCentro Cibeles a unos 20.000 visitantes, cifra a la que sumamos la gran participación de público en las distintas actividades de nuestro Programa Paralelo #ARTEYGÉNERO, celebrado durante todo el mes de febrero, con charlas, talleres y mesas redondas que han convocado a cerca de 1.500 personas.

 

 

 

Art Madrid, consolidada como la segunda gran feria de arte contemporáneo de nuestro país, ha conseguido acercar el arte a un espectro más amplio de aficionados de todas las edades y primeros coleccionistas que han disfrutado de una forma muy cercana de la experiencia del arte y “la gran fiesta del ver”, con palabras del crítico Alfonso de la Torre. Pero, también ha visto aumentar la presencia de profesionales, galeristas, instituciones y museos, con la visita, entre otras personalidades, de Isidro Hernández Gutiérrez, comisario del TEA (Tenerife Espacio de las Artes); Catalina Rodríguez, coordinadora del Centro Cultural Las Cigarreras (Alicante); Aurora Zubillaga, Senior Director en Sotheby’s España; la directora del Museo de Arte Contemporáneo Gas natural Fenosa (MAC) de A Coruña, Carmen Fernández; Carmen Espinosa, Conservadora del Mo Lázaro Galdiano; representantes del MUSAC y del Denver Art Museum de EE.UU.

 

 

La 11a edición de la feria se ha destacado por el incremento en cerca de un 40% de la presencia de nuevos coleccionistas, particulares e institucionales. Junto a coleccionistas extranjeros procedentes de ARCO, hemos recibido a responsables de las colecciones de Fundación Belondrade (Valladolid), Fundació Lluís Coromina (del empresario Lluis Coromina Isern) o de Ebro Foods SA; a Iratxe Galíndez, Coordinadora de la Colección del Museo Würth de La Rioja; la Art21 Foundation (Bélgica) así como a coleccionistas privados como Ernesto Ventós (Colección OLOR VISUAL), Andreu Rodríguez (grupo empresarial Ticnova), MaJosé Sobrini (responsable de Negocio Digital de Cisco Systems), Emilio Gilolmo (Vicepte. de Fundación Telefónica) y responsables de las áreas de Área y Cultura de la Fundación Botín, Fundación ICO y Fundación Iberdrola.

 

 

 

 

EL AÑO DE LOS NUEVOS COLECCIONISTAS

 

Las esculturas de Joan Miró, la obra del maestro Mendive o las piezas de los jóvenes Kiko Miyares y Hugo Alonso, algunas de las piezas más valoradas por los coleccionistas en esta edición. Pero, la gran revelación de Art Madrid’16 ha sido la galería canaria ARTIZAR, que participaba por primera vez y arriesgando con un solo artista, un monográfico del maestro Mendive. “Nuestra propuesta suscitó mucho interés y hasta el último momento de la feria vendimos casi todas las piezas expuestas. En su mayoría eran coleccionistas conocidos de Miami y Canarias, pero tuvimos gratas sorpresas con nuevos y atrevidos coleccionistas. Salimos realmente satisfechos del resultado”, nos ha transmitido Pedro Pinto, director de la galería.

 

 

Para Patrick Caputo de Galleria Unique de Turín (Italia) la experiencia ha sido satisfactoria por “el nivel de los artistas y el gusto en la selección de galerías”. “En cuestión de ventas”, añade, “de los 6 artistas que propuse vendimos obra de 4 de ellos, 6 piezas en total de diversos formatos, así que estamos muy contentos”.

 

 

 

 

Por su parte, Eduardo Sánchez, director de Espacio NUCA (Salamanca), galería reconocida con el Premio de Adquisición NOCAPAPER, asegura que “el escenario es magnífico y teníamos ya muy buenas referencias [...] la afluencia de visitantes ha sido buena y variada, la organización estuvo de diez y respecto a las ventas, para ser nuestra primera presencia, las vi muy bien y conseguimos gran repercusión y nuevos clientes”.

 

Otra de las galerías premiadas en Art Madrid’16 ha sido la Kir Royal Gallery de Valencia, en esta ocasión con el Premio XTRart a la Mejor Propuesta Galerística. Su directora, Sabine Cárdenas, nos ha transmitido “el gran valor en visibilidad y promoción que supone este reconocimiento”.

 

 

 

Pep Llabrés, director de la galería mallorquina del mismo nombre, que se estrenaba en el Programa General, destaca que “el tamaño y la localización de la feria son los ideales y aunque el público comprador era más crítico y presentaba más dudas que en el año anterior, al final ha sido una gran feria en la que prácticamente todos los clientes han sido nuevos coleccionistas”.

 

“El público asistente es de calidad y hay mucho coleccionista particular. Nosotros hemos tenido ventas desde el primer día, de todos nuestros artistas. Además el espacio es magnífico y la feria se hace cómoda y abarcable”, es lo que ha transmitido Lucía Cuevas, de galería Estampa, que nos traslada su confianza: “Art Madrid cada año me gusta más y sin duda se está afianzando como feria”.

Daniel Barrio. Artista invitado a la tercera edición de OPEN BOOTH. Cortesía del artista.


DESPIECE. PROTOCOLO DE MUTACIÓN


Como parte del Programa Paralelo de Art Madrid’26, presentamos la tercera edición de Open Booth, un espacio concebido como plataforma para la creación artística y la experimentación contemporánea. La iniciativa pone el foco en artistas que aún no cuentan con representación en el circuito galerístico, ofreciendo un contexto profesional de alta visibilidad en el que nuevas voces pueden desplegar su práctica, ensayar formas de relación con el público y consolidar su proyección en el panorama artístico actual. En esta ocasión, el proyecto está protagonizado por el artista Daniel Barrio (Cuba, 1988), quien presenta el site specific Despiece. Protocolo de mutación.

La práctica de Daniel Barrio se centra en la pintura como un espacio de experimentación desde el que analiza la mercantilización de lo social y la tiranía de la aprobación mediática. Para ello, trabaja con imágenes procedentes de la prensa y otros medios, que interviene pictóricamente con el objetivo de desactivar su significado original. Mediante este proceso, el artista propone nuevas lecturas y cuestiona los mecanismos de producción de sentido, concibiendo la pintura como un lugar de realización, terapia y catarsis.

Despiece. Protocolo de mutación se construye a partir de restos urbanos, materiales industriales y fragmentos de historia para interrogarnos sobre qué memorias heredamos, cuáles consumimos y cuáles somos capaces de construir. Suelo, paredes y volúmenes conforman un paisaje en tensión donde lo sagrado convive con lo cotidiano, y donde las grietas importan más que la perfección.

La evolución constante del arte exige un intercambio continuo entre artistas, instituciones y públicos. En esta 21ª edición, Art Madrid reafirma su voluntad de actuar como catalizador de ese diálogo, ampliando los límites tradicionales del contexto ferial y abriendo nuevas posibilidades de visibilidad para prácticas emergentes.



Este site specific surge de un impulso crítico y afectivo por desarmar, examinar y recomponer aquello que nos constituye cultural y personalmente. La obra se concibe como un todo indisoluble: un paisaje interior que opera como dispositivo de sospecha, donde suelo, paredes y volúmenes configuran un ecosistema de restos. Se propone una lectura de la historia no como una continuidad lineal, sino como un sistema de fuerzas en fricción permanente, articulando el espacio como un archivo adulterado; una superficie que se presenta como definitiva, pero que permanece en constante transformación.



La obra se configura como un paisaje construido a partir de residuos urbanos, donde suelo, paredes y objetos conforman un cuerpo unitario elaborado con mortero de cal, PVC de cartelería teatral, espuma industrial y cera de ofrendas. El núcleo del proyecto es una estructura en forma de “L” de 5 × 3 metros que reinterpreta la técnica del fresco sobre soporte industrial recuperado, aplicando el mortero en húmedo durante jornadas continuas, sin búsqueda de perfección, permitiendo que la materia evidencie su propio carácter. En torno a esta estructura gravitan fragmentos arquitectónicos: bloques de espuma que simulan hormigón, un torso del Belvedere impreso en 3D y deformado, y un elemento escultórico de cera en el que se incrustan lijas utilizadas por obreros y artistas anónimos, preservando el esfuerzo de esos cuerpos ajenos.

Un elemento escultórico de cera blanca funciona dentro del conjunto instalativo como un punto de concentración sensorial que desafía la mirada. En su interior confluyen la fe acumulada de las velas de ofrenda y los residuos industriales del taller, recordando que la pureza y la devoción conviven con la materialidad del mundo cotidiano. La experiencia del espectador trasciende así lo visual: inclinarse, oler y aproximarse a la vulnerabilidad transforma la percepción en un acto íntimo y corporal. En su densidad quedan incrustados tacos de lija usados por artistas, artesanos y obreros, recuperados de contextos ajenos, donde la lija actúa como huella del esfuerzo de otros cuerpos, respondiendo a un protocolo de registro sin intención autobiográfica.

Despiece. Protocolo de mutación nos interpela: ¿qué memoria valoramos?, ¿la que consumimos o la que construimos con rigor? El público abandona la posición contemplativa para integrarse en el sistema, y el esfuerzo de desplazar la materia, el rigor documental y la materialidad envolvente configuran un cuerpo de resistencia frente a una realidad mediada. El proyecto se consolida así como un paisaje interior donde suelo, superficie y volumen articulan una anatomía de residuos. La adulteración opera como metodología analítica aplicada a los estratos de la realidad urbana, interviniendo la historia a través de publicidades teatrales y callejeras, residuos arquitectónicos y protocolos administrativos, proponiendo que el arte puede restituir la capacidad de construir una memoria propia, aunque inevitablemente fragmentada.



SOBRE EL ARTISTA

DANIEL BARRIO. Cuba, 1988.

Daniel Barrio (Cienfuegos, Cuba, 1988) es un artista visual cuya práctica articula el espacio desde la pintura, entendiendo el entorno como un archivo adulterado susceptible de intervención crítica. Formado en la Academia de Bellas Artes de Cienfuegos (2004-2008) con especialidad en pintura, y posteriormente en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid - ECAM (2012-2015) en Dirección de Arte, su metodología integra el pensamiento plástico con la narrativa escenográfica. Su origen cubano constituye el fundamento analítico de su trabajo: la experiencia de observar cómo los monumentos y los ideales se revelan frágiles al tacto le ha dotado de una sensibilidad particular para detectar las fisuras en aquello que se presenta como definitivo, estableciendo la realidad como superficie bajo permanente interrogación.

Su trayectoria incluye exposiciones individuales como "La levedad en lo cotidiano" (Galería María Porto, Madrid, 2023), "Interiores ajenos" (PlusArtis, Madrid, 2022) y "Tribud" (Navel Art, Madrid, 2019), así como participaciones colectivas relevantes en "Space is the Landscape" (Estudio Show, Madrid, 2024), "Winterlinch" (Espacio Valverde Gallery, Madrid, 2024), "Hiberia" (Galería María Porto, Lisboa, 2023) y la itinerancia de la Exposición de Arte Joven de La Rioja (2022). Miembro del Colectivo Resiliencia, su obra no persigue la producción de objetos sino la articulación de dispositivos pictóricos que generan protocolos de resistencia frente al flujo de imágenes descartables. En un contexto saturado de datos inmediatos, su práctica produce huellas y archiva aquello que debe permanecer, cuestionando no el significado de la obra sino la memoria que el espectador construye al interactuar con ella, recuperando así la soberanía sobre la mirada y habitando las ruinas como método de comprensión del presente.