Colita ¡porque sí! Toda su trayectoria en Conde Duque Madrid

 

 

 

Concentrar 50 años de carrera de una de las fotógrafas más activas, comprometidas y productivas de nuestro panorama contemporáneo es complicado, pero no imposible, y así lo han hecho en Conde Duque con la exposición “Colita, ¡porque sí!”, organizada por la Fundación Catalunya-La Pedrera, un recorrido por la trayectoria de Isabel Steva Hernández “Colita” el ojo avizor de las calles de Barcelona, la mirada ética de nuestra sociedad actual, la amiga de los intelectuales,...

 

 

 

 

Sus imágenes no son un simple retrato de la sociedad sino que tienen mucho de la sensibilidad de la autora, de sus expectativas y sus opiniones respecto a la política, las relaciones sociales, la identidad… y, siempre, en estado puro, sin manipulaciones digitales, sin trampa, sin artificio y sin pose fueran encargos o proyectos personales.

 

 

 

 

 

De temática infinita, su archivo abarca desde la fotografía de denuncia, feminista, el costumbrismo y el paisaje urbano, el mundo del flamenco, el cine, la tauromaquia y la flemática y flamante “gauche divine” catalana. La exposición es, así, también un recorrido por la biografía de la fotógrafa, siempre implicada personalmente en los mundos que ponía ante su objetivo y que acababan siendo sus espacios íntimos, sus propios amigos, sus ideas y sus propios vicios.

 

 

 

 

Ante su cámara han sucumbido Terenci Moix, Ana María Matute, María del Mar Bonet, La Trinca, Paulovsky, Orson Welles, Joan Manuel Serrat, Gabriel García Márquez, el editor Jorge Herralde, Juan Marsé y Jaime Gil de Biedma, entre muchos otros. Como ella se encarga siempre de recordar “no me considero una artista, sino una fotógrafa de encargo que se ha divertido haciendo el encargo» y la diversión es un matiz que empapa cada una de sus imágenes, una diversión que parte de la alegría de reconocer el mundo, en toda sus extensión y contradicción, como algo maravilloso y un sentido del humor usado como arma de resistencia frente a los poderes fácticos.

 

 

Según la comisaria de la muestra, Laura Terré: “el de Colita no es fotoperiodismo al uso” ya que detrás de todas sus imágenes, hay una mujer que está mostrando su mirada y su punto de vista.

 

 

 


 

El CEART inaugura este jueves 14 de noviembre en la sala A una exposición dedicada a este maestro de la fotografía, que estará abierta al público hasta el 9 de febrero. La muestra recoge uno de los últimos proyectos del artista, centrado en el duro trabajo que llevaban a cabo los mineros de Serra Pelada, una mina abierta de oro en el corazón de Brasil donde los empleados se jugaban la vida diariamente.

La inmigración, la pobreza, la vida marginal, el trabajo esclavo, la relación del hombre con la tierra, el aprovechamiento de recursos naturales… son temas que desde siempre han fascinado a Salgado. Desde el comienzo de su carrera como fotógrafo, su obra se ha decantado por dar visibilidad a los colectivos más desfavorecidos y por crear con sus imágenes un relato visual vívido e impactante sin demasiados artificios. Con un duro blanco y negro, la obra de este autor transita entre el fotoreportaje y la fotografía naturalista.

Y como idea que impregna todo su trabajo está la dignididad humana. Salgado retrata a los empleados, mineros y recolectores desde un planteamiento puramente humanista que quiere poner en valor su integridad, su fortaleza y su resiliencia.

“Si fotografías a un humano, de manera que no se le represente de forma noble, no hay motivo para hacer la fotografía. Esa es mi forma de ver las cosas”.

Salgado no se abrió paso en esta disciplina hasta tiempo después de haber concluido sus estudios de economía entre Brasil y Estados Unidos, y un doctorado en estadística en Francia. Pero en 1973 su vida dio un vuelco y decidió emprender su carrera como fotógrafo llegando a trabajar en la Agencia Gamma y en Magnum Photos durante más de 15 años hasta que en 1994 fundó su propia agencia Amazonas Imagen.

Con el proyecto “Gold”, el fotógrafo retrata una dura realidad que se sucede en la mina de Serra Pelada, nombre dado a un enclave minero totalmente devastado y excavado de manera anárquica, la mayor mina de oro a cielo abierto del mundo, por la que pasaron más de 50.000 personas. Al calor de las leyendas sobre el misterioro Dorado, el fervor por este metal precioso llevó a desarrollar prácticas de explotación extenuantes para los trabajadores y a originar relatos de pena y gloria, de victoria y derrota humanas entre la tierra, los túneles y los cestos de carga.

La exposición del CEART reúne el porfolio completo de Salgado en su característico blanco y negro y con fotografías de gran formato que no dejan a nadie indiferente.