Art Madrid cuenta con algunas de las mejores galerías de arte de Cataluña como son: 3 Punts Galeria, Galeria Marc Calzada, Galería Miquel Alzueta, Alonso Vidal y Galería Zielinsky Contemporary Art.

Llegan todas de Barcelona y retratan un interesante abanico de posibilidades dentro del arte contemporáneo, desde piezas con la huella inequívoca de las vanguardias españolas del S.XX, hasta iconos del arte urbano y artistas emergentes de enorme proyección.

 

 

 José Benítez, Pabellón de rezos, 2016. Técnica mixta. 

 

 

3Punts galería trabaja en la promoción del arte contemporáneo en sus distintas expresiones, prestando especial atención al trabajo de nuevos creadores en contraste con otros de consolidada trayectoria, y colaborando para ello con otras galerías nacionales e internacionales. La propuesta que traen a Art Madrid’17 incluye a los artistas Gerard Mas, Mr. Brainwash, Ramon Surinyac, Samuel Salcedo, Alejandro Monge, José Benítez.

 


Entre los artistas que expondrán en el stand de 3 Punts galería, destaca como novedad en Art Madrid, la obra del artista malagueño José Benítez, cuyos paisajes sublimes de monstruos, ruinas, laberintos y aquelarres, permiten al espectador adentrarse en el universo personal y utópico del pintor.
 

 

Joan Miró, Tête, 1975. Tinta China y ceras sobre papel japonés 

 

 

La Galería Marc Calzada, fundada en 1996 y situada en el centro de Barcelona, está especializada en autores del S.XX, nacionales e internacionales, con gran atención sobre las vanguardias clásicas. En nuestra feria tenemos el placer de mostrar algunas imponentes piezas de Antoni Tàpies, Antonio Saura y Joan Miró, en el fantástico diálogo entre maestros que ha propuesto la galería.

 

La Galeria Marc Calzada plantea una propuesta expositiva en la que establece un nexo de unión entre los tres artistas tanto a nivel artístico como personal. En 1959, Pierre Matisse le comenta a Joan Miró no solamente su interés por los artistas integrantes del grupo El Paso, sino también por el artista Toni Tàpies.

 

 

Ivan Franco, Sin título, 2016. Lápiz sobre papel

 

 

Galería Miquel Alzueta aúna el arte contemporáneo con la arquitectura y el diseño del siglo XX dentro de una antigua fábrica de 500m² en el corazón de Barcelona. En constante renovación, hoy conviven reconocidos artistas internacionales con artistas españoles de diversas generaciones. Su listado de artistas, en continua expansión, pretende ser un reflejo con la mejor calidad del mosaico del arte del siglo XXI y, para muestra, la que les representa en Art Madrid’17 con los artistas Bruno Ollé, Manolo Ballesteros, Ivan Franco, Lídia Masllorens y Maria Yelletisch.


Los artistas que expondrán en el stand de Miquel Alzueta, aunque con técnicas y temáticas muy diferentes en sus obras, son una gran muestra de la calidad de las propuestas artísticas de los jóvenes valores de nuestro país. 

 

 

Rosa Solano, Y para muestra un botón, 2017. Ensamblaje sobre hierro

 

 

Alonso Vidal, fundada en 2004, se ha volcado siempre en la promoción y divulgación del arte contemporáneo en todas sus técnicas, con artistas nacionales e internacionales a los que apoya desde el inicio de su trayectoria. En septiembre de 2014, la galería se traslada a un nuevo espacio en la calle Balmes, 34 y, desde allí, nos trae las obras de Rosa Solano y Xavi Carbonell.


La artista catalana Rosa Solano, ganadora del XII Premio de Artes Visuales José Mª Vidal de la Fundación Arena en modalidad pintura, expondrá en Art Madrid sus ensamblajes sobre hierro de la serie “Y para muestra un botón”. Por su parte Xavi Carbonell (Alcoy, 1971), presentará sus obras en las que su interés por el arte infantil y naif está muy presente, no sólo desde un punto de vista formal, sino también en los temas que plantea. 

 

 

Eduardo Marco, Colorfield 21, 2015. Fotografía

 

 

La Galería Zielinsky es de las más jóvenes. Nace en el año 2015 y representa artistas contemporáneos, principalmente de Europa y Latinoamérica gracias a su sucursal en Brasil. Impulsa el intercambio artístico y cultural entre los dos continentes y quiere desvincularse de proyectos herméticos e ideas unilaterales, creando una dialéctica entre coleccionistas y neófitos en el mundo del arte, acercandolos a diferentes culturas. En Art Madrid’17 veremos piezas de sus artistas Yamandú Canosa, Daniel Orson Ybarra, Eduardo Marco y Luca Benites.

 


Dos artistas uruguayos, Yamandú Canosa y Daniel Orson Ybarra estarán representados en en Art Madrid por la galería Zielinsky. En la obra de ambos, la memoria, es una constante. El artista brasileño Eduardo Marco, nos sorprenderá con sus fotografías que destapan “lo que está oculto a la mirada del común”, y el arquitecto y artista plástico Luca Benites, cuya obra se define a partir de una mirada desde y hacia la ciudad.

 

 

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.