Art Madrid'26 – Exposición Richard Hamilton en Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

Más de 250 obras realizadas entre 1949 y 2011 conforman la mayor retrospectiva de Richard Hamilton en España y que ha aterrizado ya en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, la última muestra, por cierto, en la que participó el propio Hamilton. Las fechas vacacionales -27 jun al 3 oct- el Museo quiere repetir el éxito de público que logró con la exposición "Dalí. Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas", el hito de 2013.

La selección de obras propone al espectador un recorrido por 14 salas que trata de compactar una carrera artística ecléctica en medios y formatos empleados y con una rica diversidad visual y formal. La amplia muestra -250 obras frente la itinerancia anterior en la Tate Modern de Londres con 160 piezas- aporta la sensación al visitante de contemplar un legado de fuerte carga conceptual, más complejo y profundo que la "seriación Pop" que le precedió y que el empleo del icono social como mera pleitesía a la sociedad de consumo.

 
Richard Hamilton (Londres, 1922 - 2011) exploró todos los caminos artísticos. El “padre del pop”, quizás por no tener una formación específica en las BB.AA., empleó sin prejuicios la tecnología como medio y profundizó en el diseño además de revolucionar las técnicas de impresión de la época. Esa característica a veces extinta en la actualidad, frescura y cambio, nos lleva a pensar que la retrospectiva es parte de una colectiva de artistas. Como colofón a su savoir-faire, Hamilton mantuvo cierta distancia con la comercialización de sus cuadros, no evitando que grandes coleccionistas poseyeran alguna obra suya.

El bicomisariado dirigido por Vicente Todolí (Palmera, Valencia, 1958), junto el estadounidense Paul Schimmel, es uno de los nombres propios de esta exposición y del panorama artístico nacional. En la actualidad dirige como comisario el HangarBicocca de Milán, pero en su curriculum figuran museos como el Reina Sofia, el IVAM o la Tate Modern de Londres, entre sus múltiples proyecto. El americano fue Comisario Jefe del Museum of Contemporary Art (MOCA) de Los Ángeles y en la actualidad es asesor de compras de la Fundación Caixa y Museo MACBA de Barcelona y de la galería Hauser Wirth de Zúrich, Londres y Nueva York. Todo un lujo.

Richard Hamilton estará en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía del 27 junio al 13 octubre y cuenta con el patrocinio de la Fundación Abertis.

 

 


ABIERTO INFINITO.LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: ALTA FACTURA. COLECTIVO LA BURRA NEGRA

4 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


"Disciplina para el poder”. Performance de La Burra Negra para la pieza: Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat. 2025.


Alta Factura subvierte la estructura de la pasarela de moda para reivindicar los procesos invisibles de la creación artística. En esta propuesta, a través de una serie de piezas textiles conceptuales, la performance sitúa bajo el foco el rigor del oficio y la vulnerabilidad del artista, exponiendo —por fin— aquellas costuras que suelen quedar relegadas a la sombra de los bastidores.


Colectivo La Burra Negra.


SOBRE EL COLECTIVO LA BURRA NEGRA

La Burra Negra es un colectivo nómada de Artes de Acción con sede en Málaga, fundado en 2024 tras su primera residencia en Totalán. Está autogestionado por Ascensión Soto Fernández, Gabriela Feldman de la Rocha, Sasha Camila Falcke, Sara Gema Dominguez Castillo, Sofía Barco Sánchez y Regina Lagos González, seis creadoras de diferentes procedencias y trayectorias que se conocieron en el Hospital de Artistas de La Juan Gallery. El colectivo reúne profesionales de joyería, pintura, artes escénicas, música, danza, divulgación y gestión cultural. Su actividad incluye la residencia anual en Totalán, la producción de obras performativas, la mediación cultural y la realización de intervenciones en el territorio. Desde su creación ha participado en las Jornadas Periscopio en La Térmica, ha presentado A granel en el MVA de Málaga, ha realizado diversas acciones en Totalán, la más reciente durante su segunda residencia anual y ha formado parte con sus propias propuestas en la performance Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat en Madrid.

En La Burra Negra les mueve la creación colectiva y el intercambio de saberes. Unidas para experimentar y difundir la performance, exploran lo invisible del trabajo artístico: tiempos, esfuerzos y relaciones que normalmente no se ven, como forma de reivindicación.

Su práctica surge del diálogo y del pensamiento compartido, en la búsqueda de espacios descentralizados donde el arte pueda ser vivido y su proceso mostrado. Cada residencia y cada acción son intentos de habitar la creación de manera colectiva, cuestionando la precarización y construyendo redes de cuidado y colaboración que sostienen su práctica y la de quienes les rodean.