Art Madrid'26 – Swab, séptima edición de la feria de arte emergente de Barcelona

Swab, la Feria de Arte Contemporáneo de Barcelona, que este año celebra su séptima edición, contará con más de 60 galerías procedentes de 20 países diferentes. La feria se celebrará en el Pabellón Italiano de la Feria de Barcelona, un espacio que reunirá del 2 al 5 de octubre, obra de 165 artistas de nacionalidades diversas.

La feria de Barcelona se articulará en torno a siete programas diferentes. Un Programa General en el que participarán 25 galerías (12 extranjeras), el Programa Solo Swab que englobará proyectos de artistas que giran en torno al concepto de identidad, la procedencia o la impronta cultural latinoamericanas. Se trata de un programa bicomisariado por Direlia Lazo y Carolina Ariza en el que participará el artista cubano Adrian Melis, el panameño Jhafis Quintero, los venezolanos Luis Molina Pantin y Ana Alenso, el cubano Humberto Díaz, el chileno Alejandro Leonardt y la guatemalteca Regina José Galindo.

Un nuevo Programa, Too Hot to Handle, estará comisariado por Ethel Seno y contará con nuevos proyectos de artistas representados por galerías estadounidenses, con un tema común: mezcla de sensibilidades del pop-art con mensajes sociales. Los artistas representados dentro de este programa (David LaChapelle, Manuel Ocampo, Olek y Víctor Castillo), utilizan como medio de trabajo la fotografía, la pintura y el crochet.

El programa Positions of Drawing, dirigido por Óscar Alonso Molina y Mónica Álvarez Careaga, lo integran 8 galerías españolas que presentarán proyectos de artistas dedicados al Dibujo Contemporáneo. Las galerías que participan dentro de Positions of Drawing son: Addaya, Centre d’Art Contemporani (Alaró, Mallorca) con el artista Andrés Senra, la galería Ángeles Baños (Badajoz) con Manuel Antonio Domínguez, Espacio Valverde (Madrid) con Elena Alonso, Fernando Pradilla (Madrid) con Juan Francisco Casas, Isabel Hurley (Málaga) con David Escalona, Kir Royal (Valencia) con José Luis Serzo, Liebre (Madrid) con Guillermo Peñalver y Rafael Pérez Hernando (Madrid) con Javier Calleja. 

Swab contará además con dos programas destinados a galerías asiáticas y americanas. De Asia participan: Pantócrator Gallery (Shanghai), Project illim (Corea del Sur), Sun Art Gallery (Shanghai), JARB (Seoul) y Gallery 1000a (Gurgaon). Galerías americanas encontraremos: Black Square Gallery (Miami), Fiebre Galería (Buenos Aires), Galería SABINE + BQL (Bogotá), Pabellón 4 (Buenos Aires), Perfecta Galería (Bahia Blanca), Rea, one day gallery (Buenos Aires) y 1101 Art Room (Miami). Por último, MYFAY Programme, reunirá a 4 galerías con menos de dos años de existencia que nunca han participado en ferias y que presentarán artistas nacidos a partir de 1970. Es un programa comisariado por Zaida Trallero y Rosa Lleó. Dentro de este programa encontraremos alejandrogallery (Barcelona), Cyan Gallery (Barcelona), La Galería Encantada (Barcelona) y Vanja Contemporary (Brighton).

Un completo programa de actividades paralelas redondea la feria: Fly to Swab, SWAB STAIRS, iniciativa que surge en 2011 en colaboración con Kognitif, TMB y Barcelona Inspira, y que da la oportunidad a escuelas de diseño de Barcelona de crear unos vinilos que estarán colocados en las escaleras de acceso a la estaciones de metro del centro de Barcelona. Do you Know what the local art scene looks like?, es una actividad comisariada por Martinà Millà en colaboración con la Fundación Joan Miró, y que consiste en mostrar a lo largo del Paseo de Gracia una serie de banderolas con las obras de algunos de los artistas jóvenes catalanes con mayor proyección, Swab Thinks: Ideas, Palabras, Redes; organizado por el Programa de Estudios Independientes (PEI) del MACBA dirigido por Beatriz Preciado, presentará los días 3 y 4 de octubre un ciclo de conferencias, debates y mesas redondas acerca del rumbo del arte contemporáneo y Swab Performance, una actividad nueva dentro de la feria que gira entorno al arte de acción y que se desarrollará en diferentes puntos de la ciudad.

Swab es la única Feria de Arte Contemporáneo fundada por un coleccionista, y esto convierte a la feria en un lugar más accesible para el público general. Es una feria que invita al visitante a descubrir, a disfrutar y a entender el arte contemporáneo en toda su amplitud. 

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La obra de Carmen Baena (Benalúa de Guadix, Granada, 1967) se articula como una investigación poética sobre la memoria del territorio y su traducción material en formas, texturas y gestos. Su práctica parte de una experiencia vital profundamente ligada a un paisaje específico del sur de España, entendido no solo como espacio geográfico, sino como sedimentación afectiva y simbólica. En este sentido, sus piezas pueden leerse desde una perspectiva centrada en la experiencia directa: el paisaje no como representación, sino como huella vivida que emerge a través del hacer.

Baena activa un diálogo singular entre materiales históricamente jerarquizados. El mármol, asociado a la permanencia y a la tradición monumental, convive con el bordado, una técnica ligada a saberes domésticos transmitidos de forma intergeneracional, históricamente relegados pero aquí reactivados como lenguaje artístico pleno. Esta coexistencia no se plantea como confrontación, sino como un campo de resonancias donde lo sólido y lo frágil, lo perdurable y lo táctil, se interpenetran. Desde una perspectiva atenta a los vínculos, a la experiencia encarnada y a los saberes construidos desde lo cotidiano, el hilo se convierte en una herramienta de conocimiento sensible.

El color, especialmente en las obras textiles, actúa como energía vibrátil más que como atributo formal. Frente a la contención cromática del mármol, el bordado introduce una temporalidad abierta, donde el gesto intuitivo y el accidente adquieren valor estructural. Así, el proceso deviene un espacio de escucha, en el que lo inesperado no interrumpe la obra, sino que la constituye. En el quehacer de Carmen Baena, crear es permitir que el territorio -externo e interno- siga transformándose.


El jardín florece X. 2025. Acrílico e hilo bordado sobre lienzo. 50 x 70 cm.


Tus obras evocan paisajes, relieves y topografías. ¿Cómo se articula en tu práctica la relación entre el territorio físico y el territorio simbólico o afectivo?

El territorio físico donde nací y pasé mi primera infancia ha marcado toda mi obra. Yo nací en una cueva en la comarca de Guadix (Granada), donde se encuentra el mayor conjunto de casas trogloditas de Europa.

El paisaje en esta zona está lleno de contrastes, por ejemplo, frente a los verdes de la vega de los Frutales y los Álamos, encontramos los ocres rojizos de los cerros erosionados, o frente al blanco de Sierra Nevada, el blanco de la nieve que todavía queda en primavera. Encontramos los verdes en los llanos del trigo, de los cereales y gracias a la erosión y los registros que han quedado descubiertos, encontramos una serie de estratos que albergan registros geológicos continentales importantísimos.

Gracias a esto, esa zona está declarada por la UNESCO como un geoparque. En este entorno pasé una infancia feliz, muy sencilla, una vida muy sencilla, en contacto con la naturaleza y este es el territorio que aflora en toda la simbología de mi obra.


Horizontes en círculo XIV. 2023. Acrílico e hilo bordado sobre lienzo. 72 x 72 cm.


El bordado aprendido en contexto familiar y paisajes de tu infancia. ¿En qué momento te diste cuenta de que tu universo más cercano -personas, gestos, paisajes cotidianos- ya no era solo un recuerdo, sino un motor activo en la construcción de tu lenguaje artístico?

Me di cuenta de que el universo de mi infancia era el motor activo en la construcción de mi lenguaje artístico, a través de una amiga, después de su visita a mi casa-cueva. Ella, con su mirada, me hizo ser consciente de lo que hasta ese momento yo había realizado de forma intuitiva.

La mayor parte de las veces descubro cuál ha sido el paisaje, recuerdo o sensación que me ha inspirado la obra después de acabarla.


Viento marino III. 2025. Acrílico e hilo bordado sobre lienzo. 60 x 80 cm.


El mármol tiene un peso histórico y simbólico ligado a la monumentalidad, mientras que el bordado suele asociarse a tradiciones invisibilizadas o relegadas al ámbito doméstico. ¿Cómo negocias ese choque de estatus culturales en tu obra?

El mármol ha sido durante años el material que más me ha interesado para trabajar y con el que he realizado la mayor parte de mi obra escultórica. No fue hasta 2007-2008 cuando sentí la necesidad de incorporar la técnica del bordado, que es una técnica que yo había aprendido siendo adolescente.

Así empecé a investigar sobre papel, utilizando pespuntes con los que dibujaba paisajes y árboles que tenían una relación directa con las esculturas que estaba realizando en ese momento, y también, por otra parte, sobre pequeños retales de papeles variados. Investigaba con las posibilidades técnicas y plásticas del hilo, generando pequeñas obras donde el color, la textura y la vibración del hilo eran los protagonistas.

Más tarde pasé a trabajar en formatos más grandes sobre lienzo, donde también incorporé el acrílico. Así que estas dos técnicas tan contradictorias, mármol y el bordado, han convivido simultáneamente en mi estudio y en mi obra sin ningún problema. Actualmente, el bordado ha desplazado completamente al mármol.


Entre el Cielo y la Tierra III. 2020. Mármol y madera. 25 x 14 x 14 cm.


En tus piezas de mármol, el blanco y el dorado instauran una atmósfera casi meditativa; en cambio, en el bordado y el acrílico aparece un estallido cromático que activa el gesto y la vibración. ¿Es una elección consciente o los materiales te van revelando su color posible?

En el caso del mármol, la elección del blanco y el oro es una elección consciente con la que quiero transmitir la atmósfera espiritual del paisaje, la relación del ser con la naturaleza. Sin embargo, el estallido de color del hilo ha ido apareciendo y revelándose poco a poco de una manera más intuitiva, para más tarde ir descubriendo y utilizando más conscientemente las posibilidades de este material.


Susurro entrelineas XIII. 2023. Acrílico e hilo bordado sobre lienzo. 40 x 60 cm.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Para la realización de las obras, la verdad es que no me gusta planificar demasiado. En el caso de las obras bordadas, hago pruebas en pequeños trozos de papel con el color, con la puntada que voy a realizar y con eso intento visualizar en mi cabeza cuál será el resultado final. Y de esta forma descubro, aprendo y aprovecho lo inesperado.

Por ejemplo, en algunas piezas, cuando he estado bordando, debido a la falta de tensión del hilo o a que esté demasiado flojo, se producen enredos que en principio podrían estropear la obra, pero que, al verlos, me doy cuenta de que me interesan mucho plásticamente. Entonces, eso lo he reproducido conscientemente después en otras piezas.