The Ballad of Sexual Dependency, Nan Goldin cuelga de nuevo su emblemática serie en el MoMA

 

 

“The Ballad of Sexual Dependency” son más de 700 retratos realizados en Boston, Nueva York y Berlín entre finales de los años 70 y principios de los 80 como una narración emocional y fragmentada sobre las relaciones íntimas, sexuales o no, entre jóvenes de muy distinta procedencia personal, social y geográfica… y es un hito de la fotografía contemporánea.

 

 

 

 

La fotógrafa Nan Goldin (Washington D.C, 1953) encontró en Nueva York el gran tema de su obra: la narración de la vida sentimental y sexual de una generación golpeada por el rock, las drogas, y el SIDA y, como fotógrafa documentalista” que se consideraba decidió registrar esta realidad tan cercana.  Tituló a la serie “The Ballad of Sexual Dependency” inspirada por la Ópera de los Tres Peniques de Bertolt Brecht y Kurt Weill, un homenaje al lirismo de la calle y la supervivencia, al desparpajo y la necesidad. La Ballad de Goldin es, también a su manera, una ópera dedicada al extrarradio en la que los protagonistas son capturados en momentos íntimos de amor y pérdida, en momentos de éxtasis y dolor provocados por el sexo, las drogas o la violencia.

 

 

 

 

 

La exposición del MoMA se presenta con los formatos originales en 35mm acompañados con una evocadora banda sonora que incluye a la Velvet Undergroung o a María Callas y como aperitivo, ofrece una instalación con materiales personales de los archivos de la artista: posters, flyers, documentación, cartelería de las numerosos ocasiones en las que se ha expuesto la serie Ballad.

 

 

 

 

Durante estos meses, se anunciarán performances en directo relacionados con las fotografías ya que, en su origen, la serie fue concebida como una performance en la que, con ayuda de sus amigos y protagonistas de las fotos, Goldin proyectaría sus fotos como diapositivas para ilustrar conciertos de, entre otros, James Brown, Nina Simone, Charles Aznavour o Screaming' Jay Hawkins.

 

Nan Goldin: The Ballad of Sexual Dependency abrió sus puertas el 11 de junio y estará en el MoMA hasta el 12 de febrero de 2017.

 

 

 

 

 

Cada vez son más las disciplinas que se han ido sumando a la reflexión sobre la condición femenina que enfrenta la realidad actual desde la revisión y el cuestionamiento de su pasado histórico. Así literatura, cine, música, arte, ciencia, agricultura, por citar solo algunas, se unen a la lista de lugares desde los que continuar el debate sobre un movimiento en constante reinvención.

Se trata de un despertar que, si bien se extiende todo del año, parece concentrarse con especial ahínco en el mes marzo, con una programación que incluye festivales, ferias, conferencias, marchas, lecturas que transpiran entusiasmo y comunión. Así, entre la programación del tercer mes del año destacan proyectos tan interesantes como necesarios, como el festival Mujeres Mirando Mujeres, una iniciativa de Arte a un Click que celebra entre el 9 de marzo y el 12 de junio su V Edición.

Marina Vargas “La Bacante”, 2015. Resina de poliéster, polvo de mármol, pintura esmalte (imagen ©www.marinavargas.com)

El proyecto Mujeres Mirando Mujeres nace en 2015 de la mano de Mila Abadía, con el propósito de dar a conocer la labor que las mujeres llevan a cabo en el ámbito del arte desde el proceso de creación hasta la comunicación, pasando por el comisariado y la crítica de arte. Como ella misma confiesa, la idea surgió como un arrebato. Siempre he luchado por los derechos de las mujeres y hacía ya mucho tiempo que no participaba activamente en ninguna reivindicación feminista.

En este sentido, la quinta edición queda integrada por 51 artistas, 52 gestoras del arte, 15 comunicadoras, 11 proyectos invitados que en su totalidad dan lugar a 80 trabajos en los que participan 118 mujeres concienciadas con el movimiento feminista y con el arte, entre ellas se encuentran bloggeras, periodistas, comunicadoras, galeristas, museólogas que dan lugar a una rica programación basada en presentaciones y entrevistas a artistas que irán publicándose durante hasta el mes de junio en la web. Como en ediciones anteriores, el festival se preocupa por visibilizar los trabajos de artistas con una trayectoria profesional novel como es el caso de la artista italiana interdisciplinar Mónica Mura, cuya obra gira en torno a la superación y valoración de los seres humanos. La perspectiva de género de la autora italiana atraviesa su vida y obra en la que da voz a colectivos e individuos que han sufrido el rechazo social por su naturaleza de mujeres trans, homosexuales... Mónica Mura será presentada por la investigadora Karen Campos.

“Para mí el arte es un sinónimo de libertad y creo en el poder de creación como motor de transformación”. Mónica Mura

Mónica Mura, proyecto “Poder ver-Ver poder”, 2018. Instalación de vídeo (imagen ©www.monicamura.com)

Entre las artistas de menor trayectoria también encontramos a la fotógrafa catalana Alejandra Carles-Tolra, quien a través de sus imágenes busca comprender la identidad y desdibujar sus límites. ¿Existe una identidad que defina a las mujeres? ¿Cuál? Son algunas de las cuestiones que plantea en su proyecto. Alejandra Carles-Tolra será presentada por la directora de la galeria Fiftydots, Laura Salvado.

Además de artistas noveles, el festival también acoge miradas ya consagradas como la de Gabriela Bettini quien en su trabajo combina el análisis de la crisis medioambiental con la situación de las mujeres, ambos afectados por la violencia del sistema.

Supongo que el trabajo cambia en la misma medida en que cambiamos como individuos, afirmaba la artista en una ocasión. Y es que su trabajo y el del resto de las artistas que integran el proyecto Mujeres Mirando Mujeres, son el eco de las preocupaciones y de los conflictos de nuestro tiempo, un tiempo cada vez más nuestro.

Gabriela Bettini, proyecto “Primavera silenciosa”, 2018 (imagen ©gabrielabettini.com)

Como constató en una ocasión Estrella de Diego, siempre acertada: no vale ser feminista en el mundo del arte, hay que ser feminista o no serlo, nuestro pensamiento debería invadir nuestra forma de estar en el mundo y de relacionarnos con él. Y en este sentido, el arte hace posible que queden plasmados aquellos que una vez, fueron los pensamientos de nuestra vida y que son el reflejo de nuestro paso por el mundo.

Por esto mismo, iniciativas como la de Mujeres Mirando Mujeres que hacen real y efectivo el trabajo de las mujeres, son tan necesarias como importantes.