Taller de Arte de Acción con Yolanda Dominguez en Art Madrid\'15

Pido para un CHANEL. Yolanda Domínguez.

 

"LA PRÁCTICA ARTÍSTICA COMO LUGAR DE [INTER]CAMBIO SOCIAL", bajo este título se engloba una de las actividades destacadas del Programa Paralelo de la feria de arte contemporáneo Art Madrid'15. La feria ha querido en esta décima edición abrirse a nuevas iniciativas artísticas y abrirlas a su vez a un público curioso y comprometido con lo que ocurre en el arte contemporáneo.

Yolanda Domínguez es , hoy por hoy, una de las artistas más influyentes del panorama nacional con un discurso contundente y afilado del que no escapan cuestiones de género, crítica social y acción ciudadana. Precísamente con la acción es con lo que más se identifica su trabajo, un trabajo que invade los espacios públicos para obligar al paseante a pararse, observar y reflexionar y, precisamente sobre arte y acción es sobre lo que versa el taller que proponemos.

Fashion Victims. Yolanda Domínguez.
 
Los conceptos de “interacción” y “colectividad” que caracterizan hoy nuestro espacio social reclaman nuevas formas de relación entre el artista y el espectador. Se hace necesario repensar el lugar y el papel del arte dentro y fuera del modelo económico imperante y generar nuevas formas de diálogo que lo vinculen con el público y los contextos actuales.

Este taller plantea el arte como un lugar de encuentro entre personas, como una actividad que se inserta en los espacios sociales y pone a prueba los límites de resistencia de la esfera institucional, un juego de intercambios que va más allá de la forma material para proponer situaciones dinámicas de experiencia colectiva.

Strike The Pose. Yolanda Domínguez.

 

Horarios y contenidos del taller:

Sesión 1 (3 horas)  “Del objeto de arte a la experiencia artística”

Introducción: El poder de la obra de arte y su repercusión / El arte como herramienta de intervención social.

Finalidad del arte: Recorrido a través de la historia del arte y su finalidad / Situación actual.

Principales agentes del arte: El artista/ El espectador/ El mercado/ El espacio público/El espacio virtual.

El trabajo de Yolanda Domínguez: Comienzos y motivaciones/Proceso creativo/Acciones, repercusión y difusión/Implicaciones sociales.

Sesión 2 (3 horas) “La función social del arte”

Análisis de artistas: Visualización y comentario de trabajos de artistas que proponen el arte como herramienta de transformación social.

Nuevas formas de colaboración: Canales/Formas de financiación/Self Branding/Relación con otras disciplinas

Desarrollo de una acción

Yolanda Domínguez. Artista Visual / Arte de Acción / Street Art

(Madrid, 1977) artista visual, estudió Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid y es Master en Arte y Nuevas Tecnologías por la Universidad Europea de Madrid y Master en Fotografía Concepto y Creación por la Escuela de Fotografía EFTI, Madrid.

Becada por el Ministerio de Cultura de España para la Promoción del Arte Español en el exterior (2010) ha presentado su trabajo en diferentes instituciones y festivales como Photoespaña 2012, JustMad Arte Contemporáneo, L'Alliance Française, Mulier Mulieris Museo de la Universidad de Alicante, Live Art Festival Exist en Australia, International Art Gender Festival, Contemporary Culture Festival NOVA in Sao Paulo, Rio de Janeiro y Barcelona y ha realizado exposiciones en la Galería Rafael Pérez Hernando y Pilar Cubillo en Madrid, Streitfeld Projektraum en Munich, Rojo Artspace en Milán y Elga Wimmer Gallery en Nueva York.

Su labor artística trasciende al ámbito social y educacional, colaborando con distintas instituciones y organismos oficiales en programas de igualdad y género a través de talleres y conferencias y actualmente es profesora y tutora del Máster de Fotografía Contemporánea de la Escuela EFTI de Madrid donde imparte el taller "Imagen como herramienta de transformación social" y profesora en el Master Experiencial en dirección de marketing para las industrias creativas en Madrid School of Marketing.

¿Qué?

Taller intensivo de Arte de Acción “La práctica artística como lugar de [inter]cambio social”, con Yolanda Domínguez.

¿Cuándo?

Sábado 21 de febrero. De 11:30h a 14:30h / pausa para el almuerzo / de 15:30 a 18:30h.

¿Dónde?

Galería BAT alberto cornejo ( c/María de Guzmán, 61. 28003. Madrid)

MAPA: http://bit.ly/1BVdAGi

Precio: 50€

Como el aforo está limitado a 30 plazas, no esperes más y rellena tu formulario cuánto antes en la página de ACTIVIDADES DE ART MADRID'15 . 

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.