Art Madrid'26 – ART MADRID’24: PROGRAMA GENERAL DE GALERÍAS PARTICIPANTES

Art Madrid'24 regresa a la Semana del Arte celebrando su decimonovena edición. Del 6 al 10 de marzo de 2024, la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles se convertirá en el epicentro en el que se darán cita las tendencias artísticas más innovadoras y actuales del panorama nacional e internacional.

Para celebrar su 19ª edición, Art Madrid presenta un Programa General de Galerías y un renovado Programa Paralelo. Ambas propuestas están dirigidas a enriquecer la presencia de un evento que ya ha superado su temporada satélite y se afianza en cada edición como cita de referencia en las agendas del público general y especializado.



Foto realizada por Coke Riera

Treinta y seis galerías nacionales e internacionales protagonizarán el Programa General de Art Madrid'24. Las propuestas, signadas por la experimentación y la pluralidad de discursos estéticos, convertirán la Galería de Cristal en una ventana abierta hacia las corrientes artísticas más rompedoras.

Las galerías participantes ofrecen la oportunidad de ver la producción que han desarrollado sus artistas en este último año; un tiempo que ha servido para la investigación y el ensayo con nuevos códigos estéticos. Durante los días de la feria, el público asistente podrá apreciar cómo sus resultados creativos redefinen el tejido cultural y se posicionan dentro de la rueda giratoria del mercado del arte contemporáneo.



Las galerías nacionales: Una mirada a la creación española

Veinticinco galerías españolas participarán en esta nueva edición, dos de las cuales se suman por primera vez. La continuidad y la novedad se entrelazan, mostrando la riqueza del panorama artístico nacional.

CLC ARTE (Valencia) y La Mercería (Valencia) se estrenan como participantes en esta nueva edición. Y regresan a Art Madrid'24 las galerías: 3 Punts (Barcelona), Alba Cabrera (Valencia), Arancha Osoro (Oviedo), Arma Gallery (Madrid), Aurora Vigil-Escalera (Gijón), BAT Alberto Cornejo (Madrid), Bea Villamarín (Gijón), DDR (Madrid), Dr. Robot (Valencia), Espiral (Noja), Flecha (Madrid), Hispánica Contemporánea (Madrid/CDMX), Inéditad Gallery (Barcelona), Kur Art Gallery (San Sebastián), La Aurora (Murcia), Luisa Pita (Santiago de Compostela), Metro (Santiago de Compostela), MoretArt (A Coruña), OOA Gallery (Sitges/Londres), Pigment Gallery (Barcelona/París), Rodrigo Juarranz (Aranda de Duero), Shiras Galería (Valencia) y Uxval Gochez (Barcelona).



Foto realizada por Ricardo Perucha

Las galerías internacionales: Un diálogo en expansión

El diálogo cultural estará presente con la participación de once destacadas galerías internacionales. Cinco de ellas se suman por primera vez a la feria, enriqueciendo la experiencia con nuevas propuestas y perspectivas. Entre las galerías que siguen apostando por Art Madrid'24 se encuentran: Collage Habana (La Habana, Cuba), Galleria Stefano Forni (Bolonia, Italia), Nuno Sacramento Arte Contemporânea (Ílhavo, Portugal), Sâo Mamede (Lisboa, Portugal), Trema Arte Contemporânea (Lisboa, Portugal) y Yiri Arts (Taipei, Taiwán).

Las nuevas incorporaciones, Banditrazos Gallery (Seúl, Corea del Sur), Galerie One (Estrasburgo, Francia), Gallery Tableau (Seúl, Corea del Sur), Kleur Gallery (Santiago de Chile, Chile) y Loo & Lou Gallery (París, Francia), aportarán una visión fresca y diversa, consolidando a Art Madrid como un punto de encuentro internacional.



Foto realizada por Paola Becerra por cortesia de TOO MANY FLASH

El Programa Paralelo de Art Madrid'24 estará protagonizado por una amplia propuesta de actividades y acciones que tendrán lugar en la antesala del evento y durante los días en los que se celebra la 19ª edición, en su espacio habitual de la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles: Art Madrid renueva en esta 19ª edición su compromiso con el ecosistema cultural.

Consciente de su trascendencia como evento de referencia dentro del sector, propone una edición adaptada a los nuevos lenguajes artísticos y comprometida con la sociedad, prácticas todas en las que se reconoce el espíritu creativo de su organización. Art Madrid'24 regresa con la vitalidad propia de sus primeras ediciones, acompañando el arte en ascenso y estructurando una propuesta de feria abierta y transversal que pone sobre la mesa las problemáticas más latentes de nuestro contexto.



Foto realizada por Florencia por cortesia de TOO MANY FLASH




CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La obra de Carmen Baena (Benalúa de Guadix, Granada, 1967) se articula como una investigación poética sobre la memoria del territorio y su traducción material en formas, texturas y gestos. Su práctica parte de una experiencia vital profundamente ligada a un paisaje específico del sur de España, entendido no solo como espacio geográfico, sino como sedimentación afectiva y simbólica. En este sentido, sus piezas pueden leerse desde una perspectiva centrada en la experiencia directa: el paisaje no como representación, sino como huella vivida que emerge a través del hacer.

Baena activa un diálogo singular entre materiales históricamente jerarquizados. El mármol, asociado a la permanencia y a la tradición monumental, convive con el bordado, una técnica ligada a saberes domésticos transmitidos de forma intergeneracional, históricamente relegados pero aquí reactivados como lenguaje artístico pleno. Esta coexistencia no se plantea como confrontación, sino como un campo de resonancias donde lo sólido y lo frágil, lo perdurable y lo táctil, se interpenetran. Desde una perspectiva atenta a los vínculos, a la experiencia encarnada y a los saberes construidos desde lo cotidiano, el hilo se convierte en una herramienta de conocimiento sensible.

El color, especialmente en las obras textiles, actúa como energía vibrátil más que como atributo formal. Frente a la contención cromática del mármol, el bordado introduce una temporalidad abierta, donde el gesto intuitivo y el accidente adquieren valor estructural. Así, el proceso deviene un espacio de escucha, en el que lo inesperado no interrumpe la obra, sino que la constituye. En el quehacer de Carmen Baena, crear es permitir que el territorio -externo e interno- siga transformándose.


El jardín florece X. 2025. Acrílico e hilo bordado sobre lienzo. 50 x 70 cm.


Tus obras evocan paisajes, relieves y topografías. ¿Cómo se articula en tu práctica la relación entre el territorio físico y el territorio simbólico o afectivo?

El territorio físico donde nací y pasé mi primera infancia ha marcado toda mi obra. Yo nací en una cueva en la comarca de Guadix (Granada), donde se encuentra el mayor conjunto de casas trogloditas de Europa.

El paisaje en esta zona está lleno de contrastes, por ejemplo, frente a los verdes de la vega de los Frutales y los Álamos, encontramos los ocres rojizos de los cerros erosionados, o frente al blanco de Sierra Nevada, el blanco de la nieve que todavía queda en primavera. Encontramos los verdes en los llanos del trigo, de los cereales y gracias a la erosión y los registros que han quedado descubiertos, encontramos una serie de estratos que albergan registros geológicos continentales importantísimos.

Gracias a esto, esa zona está declarada por la UNESCO como un geoparque. En este entorno pasé una infancia feliz, muy sencilla, una vida muy sencilla, en contacto con la naturaleza y este es el territorio que aflora en toda la simbología de mi obra.


Horizontes en círculo XIV. 2023. Acrílico e hilo bordado sobre lienzo. 72 x 72 cm.


El bordado aprendido en contexto familiar y paisajes de tu infancia. ¿En qué momento te diste cuenta de que tu universo más cercano -personas, gestos, paisajes cotidianos- ya no era solo un recuerdo, sino un motor activo en la construcción de tu lenguaje artístico?

Me di cuenta de que el universo de mi infancia era el motor activo en la construcción de mi lenguaje artístico, a través de una amiga, después de su visita a mi casa-cueva. Ella, con su mirada, me hizo ser consciente de lo que hasta ese momento yo había realizado de forma intuitiva.

La mayor parte de las veces descubro cuál ha sido el paisaje, recuerdo o sensación que me ha inspirado la obra después de acabarla.


Viento marino III. 2025. Acrílico e hilo bordado sobre lienzo. 60 x 80 cm.


El mármol tiene un peso histórico y simbólico ligado a la monumentalidad, mientras que el bordado suele asociarse a tradiciones invisibilizadas o relegadas al ámbito doméstico. ¿Cómo negocias ese choque de estatus culturales en tu obra?

El mármol ha sido durante años el material que más me ha interesado para trabajar y con el que he realizado la mayor parte de mi obra escultórica. No fue hasta 2007-2008 cuando sentí la necesidad de incorporar la técnica del bordado, que es una técnica que yo había aprendido siendo adolescente.

Así empecé a investigar sobre papel, utilizando pespuntes con los que dibujaba paisajes y árboles que tenían una relación directa con las esculturas que estaba realizando en ese momento, y también, por otra parte, sobre pequeños retales de papeles variados. Investigaba con las posibilidades técnicas y plásticas del hilo, generando pequeñas obras donde el color, la textura y la vibración del hilo eran los protagonistas.

Más tarde pasé a trabajar en formatos más grandes sobre lienzo, donde también incorporé el acrílico. Así que estas dos técnicas tan contradictorias, mármol y el bordado, han convivido simultáneamente en mi estudio y en mi obra sin ningún problema. Actualmente, el bordado ha desplazado completamente al mármol.


Entre el Cielo y la Tierra III. 2020. Mármol y madera. 25 x 14 x 14 cm.


En tus piezas de mármol, el blanco y el dorado instauran una atmósfera casi meditativa; en cambio, en el bordado y el acrílico aparece un estallido cromático que activa el gesto y la vibración. ¿Es una elección consciente o los materiales te van revelando su color posible?

En el caso del mármol, la elección del blanco y el oro es una elección consciente con la que quiero transmitir la atmósfera espiritual del paisaje, la relación del ser con la naturaleza. Sin embargo, el estallido de color del hilo ha ido apareciendo y revelándose poco a poco de una manera más intuitiva, para más tarde ir descubriendo y utilizando más conscientemente las posibilidades de este material.


Susurro entrelineas XIII. 2023. Acrílico e hilo bordado sobre lienzo. 40 x 60 cm.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Para la realización de las obras, la verdad es que no me gusta planificar demasiado. En el caso de las obras bordadas, hago pruebas en pequeños trozos de papel con el color, con la puntada que voy a realizar y con eso intento visualizar en mi cabeza cuál será el resultado final. Y de esta forma descubro, aprendo y aprovecho lo inesperado.

Por ejemplo, en algunas piezas, cuando he estado bordando, debido a la falta de tensión del hilo o a que esté demasiado flojo, se producen enredos que en principio podrían estropear la obra, pero que, al verlos, me doy cuenta de que me interesan mucho plásticamente. Entonces, eso lo he reproducido conscientemente después en otras piezas.