Art Madrid'26 – LA CENSURA DEL SIGLO XXI

Balthus, “Thérèse Dreaming”, 1938. ©Foto de Oliver Berg/dpa picture alliance archive/Alamy.

 

 

 

El Museo Metropolitano de Nueva York se ha enfrentado recientemente a la dura decisión de si ceder o no a la presión social para retirar de exposición una pintura de Balthus considerada “sexualmente sugerente”. Se trata de la obra “Thérèse Dreaming”, concluida en 1938, en la que se retrata a esta joven a sus 12 o 13 años en una postura que para los ojos críticos de la neoyorkina Mia Merrill era totalmente inapropiada. Esto originó una campaña online que reunió más de 8.600 firmas solicitando su retirada, cuando la misma obra había sido expuesta previamente en Museum Ludwig en Colonia sin ningún contratiempo.

 

 

 

Bia Leita, "Travesti da lambada e deusa das águas", 2013.

 

 

 

Otro caso reciente se produjo este verano en Centro Cultural de Santander de Porto Alegre, Brasil. La exposición titulada “Queermuseu” reunía más de 230 obras de 85 artistas brasileños en torno a un proyecto que exploraba la comunicación y representación artística de la homosexualidad y la sexualidad no ortodoxa. La polémica saltó a los pocos días de la inauguración, y la presión social ejercida por un grupo de manifestantes de ultraderecha y evangelistas llevó a la Fundación Santander a clausurar la muestra. El caso se llevó después ante las autoridades quienes, después de examinar detenidamente todas las obras, llegaron a la conclusión unánime de que ninguna de ellas tenía trazas de pedofilia.

 

 

 

Detalle de “Reclining Nude” de Modigliani en Bloomberg TV y The Financial Times.

 

 

 

En noviembre de 2015 se subastaba en Christie’s Nueva York la obra “Reclining Nude” de Amadeo Modigliani, siendo en aquel momento la segunda obra más cara del mundo. El coleccionista chino Liu Yiqian compró la pintura por 170,4 millones de dólares. Lo curioso de esta situación es que algunos medios aplicaron a la difusión de la noticia una censura flagrante que ocultaba o difuminaba las partes más sensuales de la pintura, quizás para hacer alarde de un decoro y recatamiento adaptado al sentir general de sus suscriptores.

 

 

 

Dread Scott Tyler, “What is the Proper Way to Display the US Flag?”, 1989.

 

 

 

Sin olvidar el caso de las cantantes rusas Pussy Riot que grabaron su hit contra Putin en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, y acabaron en la cárcel, o la decisión del MACBA de cancelar la exposición “La bestia y el soberano” en la que una de las piezas centrales era la propuesta del artista austríaca Ines Doujak, en la que aparecía un Rey Juan Carlos sodomizado; la censura de visos políticos tampoco se queda atrás. Otro ejemplo es el de la instalación del artista Dread Scott Tyler sobre cuál es la forma apropiada de mostrar la bandera estadounidense. En la obra, una bandera de EE.UU. tendida en el suelo estaba situada de tal manera que para leer un manual de protocolo había que pisarla necesariamente. Esto llevó al arresto de varios visitantes por ultraje y al del propio artista por atentar contra la ley de protección de la bandera de 1989.

 


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: OFF LINE. JIMENA TERCERO

7 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.



OFF LINE, es una pieza performativa que busca reflexionar sobre cómo la era digital está transformando la relación del cuerpo con el mundo y con los demás. La interacción se construye cada vez más a través de pantallas e interfaces, y la identidad se desplaza hacia lo virtual, subordinando la experiencia física a la representación digital. En este contexto, el cuerpo se vuelve frágil: pierde densidad, memoria y presencia activa, y se convierte en soporte de información o imagen.

La hiperconectividad y la atención fragmentada generan una corporalidad cada vez más inerte, caracterizada por la disminución del movimiento espontáneo y la reducción de la interacción sensorial directa. Esto plantea preguntas fundamentales: ¿cómo se redefine la presencia cuando la relación con el mundo depende de mediaciones tecnológicas? ¿Qué sucederá con la experiencia del cuerpo en un futuro donde la virtualidad predomina sobre lo físico? Se observa un riesgo de progresiva pasividad corporal: cuerpos que permanecen quietos,cuya actividad está determinada por dispositivos, y cuya memoria se externaliza en registros digitales. La fragmentación de la experiencia física y la primacía de la representación tecnológica generan un escenario donde el cuerpo, aunque visible, está desplazado de su función original como agente de percepción y acción.

Este marco conceptual invita a reflexionar sobre cómo la digitalización afecta la corporeidad, la memoria y las relaciones sociales, y sobre la vulnerabilidad y la inercia que atraviesan los cuerpos en entornos cada vez más mediatizados por la tecnología.



SOBRE JIMENA TERCERO

Jimena Tercero (Madrid, 1998) es una artista multidisciplinar cuya práctica explora los límites del cuerpo femenino, la identidad y el subconsciente a través de la performance, el video y la pintura, abordando conceptos como la memoria, lo tangible y el juego. Se forma en pintura con Lola Albín, fotografía analógica en Cambridge (2014), dirección audiovisual (2018–2020) con referentes como Víctor Erice y la productora El Deseo, y cursa un Máster en Dirección Creativa en ELISAVA. Completa su formación en performance en La Juan Gallery. En 2011 forma parte del jurado infantil del Festival de Cine de Isfahán (Irán).

Dirige obras como Private (2016) y Paranoid (2021), expuestas en Aspa Contemporary Gallery, y proyectos como Yo mi me conmigo (2023, Teatros del Canal), Inside Voices (2021, Conde Duque, con Itziar Okariz) y La última regla (La Juan Gallery). Ha dirigido fashion films para editoriales y marcas como Puma, Dior y Dockers, así como la dirección de arte para artistas como Sen Senra o Jorge Drexler, y el documental También estás aquí para ArtforChange–La Caixa. Presenta Out of View (Nebula Gallery), EDEN (White Lab Gallery) y Navel Bite (Sinespacio). Participa en residencias como Medialab con Niño de Elche y Miguel Álvarez Fernández. En 2025 forma parte del Jurado Especial del Asian Film Fest de Barcelona y de la Residencia de arte International Cultural Mousseum of Assilah (Marruecos).