Art Madrid'26 – COLECCIONAR SIEMPRE: BIENVENIDO ONE SHOT COLLECTORS. EL PROGRAMA DE COLECCIONISMO DE ART MADRID'25

Art Madrid’25 presenta One Shot Collectors, un programa patrocinado por One Shot Hotels que regresa a la feria - por quinta edición consecutiva - con la misión de democratizar y fomentar el coleccionismo de arte. Dirigido tanto a coleccionistas, profesionales del sector o a nuevos amantes del arte contemporáneo, el programa busca acercar al público a las obras, ofreciendo un enfoque accesible acompañado de expertos.

El programa está dirigido por Ana Suárez Gisbert, art advisor con una destacada trayectoria en el mercado del arte. Su experiencia abarca desde la tasación de obras hasta la asesoría personalizada, ayudando a los participantes a encontrar piezas que se ajusten a sus gustos y presupuesto. Además, combina su conocimiento técnico con una pasión por la sostenibilidad, promoviendo prácticas responsables dentro del mercado del arte.


Art Madrid.19ª Edición. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles. Imagen cortesía Beatriz Maestre.


El coleccionismo de arte es más que una afición; es una pasión que va más allá de poseer una obra. Implica un viaje emocional, estético y personal que conecta al coleccionista con la historia y el proceso creativo del artista. Una colección debe evolucionar gradualmente, construida con el tiempo y basada en la información acorde a nuestros intereses. Lo principal es disfrutar del arte, sin sentirse intimidado y confiando en el gusto propio.

Entonces, ¿cómo decidir en qué enfocarse y hacia dónde dirigirnos? ¿Por dónde empezar? ¿Cómo conectar una compra con la siguiente? Una buena adquisición ocurre al seguir nuestros gustos personales, aprendiendo a reconocer lo que nos atrae e interesa, mientras nos informamos antes y durante el proceso.


El asesoramiento profesional de una experta es una forma segura y coherente de tomar decisiones. El coleccionista no solo busca potenciar y maximizar la calidad y el valor de su colección, sino también enriquecer la experiencia de compra y disfrute.


En la 20ª edición de Art Madrid'25, se ofrecerá un espacio de asesoramiento a cargo de Ana Suárez Gisbert, Art Advisor, Licenciada en Derecho y Perito Tasador, con amplia experiencia en el mercado del arte. Este servicio está pensado tanto para coleccionistas experimentados como para quienes buscan su primera obra de colección, e incluso para el coleccionismo corporativo que desea reflejar los valores de su marca en una colección de arte. El programa de coleccionismo de Art Madrid'25 se adapta a diferentes perfiles, necesidades y preferencias, ofreciendo un recorrido y orientación personalizada.


Nuestra Art Advisor podrá encontrar y preparar una selección de obras de arte según los requisitos y el presupuesto de cada comprador, además de ayudar en la negociación de la adquisición.


Iniciarse en el coleccionismo puede surgir de un deseo de conocimiento y exploración estética, social, económica o incluso empresarial.


Desde Art Madrid, fomentamos el coleccionismo para personas y empresas que desean apostar por el mecenazgo y la inversión. Esta iniciativa está dirigida a un amplio espectro de perfiles, a quienes deseen comenzar o continuar su colección. Art Madrid ofrece una amplia variedad de obras en manifestaciones como fotografía, pintura, escultura o instalación, dentro de un amplio rango de precios.


Ya seas un coleccionista experimentado, un comprador que se incia, un curioso o apasionado que busca su primera obra o una empresa interesada en reflejar sus valores a través del arte, el programa One Shot Collectors ofrece una experiencia completa. No pierdas la oportunidad de encontrar una obra que cumpla todas tus expectativas.


El servicio de asesoramiento es parte del Programa de Coleccionismo “One Shot Collectors” de Art Madrid'25 y es completamente gratuito para quienes se inscriban previamente.

Si deseas recibir asesoramiento personalizado, solicita más información a través del email vip@art-madrid.com o inscríbete en el siguiente formulario:


SOBRE ONE SHOT HOTELS. PATROCINADOR DE ART MADRID

One Shot Hotels es una cadena de hoteles boutique que apuesta por el diseño, la creatividad y una ubicación privilegiada en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, San Sebastián y Oporto. Desde su fundación en 2013, la marca ha construido una identidad única en la que el arte, la cultura y la belleza forman parte esencial de la experiencia de sus huéspedes. Cada uno de sus hoteles está diseñado para ser mucho más que un alojamiento: son espacios con alma, donde la estética y la sensibilidad artística se integran en cada detalle.

En línea con este compromiso, One Shot Hotels vuelve a ser patrocinador de Art Madrid, reafirmando su apoyo a la creación artística en todas sus formas. La cadena entiende el arte como un lenguaje universal que conecta personas y transforma espacios, y esa filosofía se refleja en el diseño de sus hoteles, en la selección de su mobiliario y en la distribución de sus ambientes. La creatividad y la inspiración se viven en cada rincón, ofreciendo a los huéspedes una experiencia que va más allá de lo convencional.

Con la mirada puesta en el futuro, One Shot Hotels sigue creciendo y ampliando su presencia en nuevos destinos, manteniendo intacta su apuesta por el arte y la cultura. Más que un elemento decorativo, el arte es parte de su esencia y de su propuesta de valor, creando espacios donde cada estancia se convierte en una vivencia estética y emocional.


SOBRE ANA SUÁREZ GISBERT. ART ADVISOR DEL PROGRAMA

Ana Suárez Gisbert es licenciada en derecho por la Universidad Complutense de Madrid, especializada en Derecho internacional y comercio exterior de obras de arte. Es tasadora y perito judicial de obras de arte y antigüedades por la Universidad Antonio de Nebrija. Es socia del gabinete de peritaje artístico Art Value Project.

Ha realizado trabajos de tasación para importantes colecciones y empresas de seguros. Durante años ha representado a publicaciones internacionales muy relevantes del mundo de las artes y el diseño como Frieze, Frieze Masters, Gagosian, entre otros. En la actualidad combina su trabajo en el gabinete de peritaje artístico con un proyecto de arte y sostenibilidad para empresas privadas y ayuntamientos.





Patrocinador de ART MADRID'25

One Shot Hotels


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La obra de Cedric Le Corf (Bühl, Alemania, 1985) se sitúa en un territorio de fricción donde el impulso arcaico de lo sagrado convive con una actitud crítica propia de la contemporaneidad. Su práctica parte de una comprensión antropológica del origen del arte como gesto fundacional: la huella, la marca, la necesidad de inscribir la vida frente a la conciencia de la muerte.

Le Corf establece un diálogo complejo con la tradición barroca española, no desde la mímesis estilística, sino desde la intensidad afectiva y material que atraviesa aquella estética. La teatralidad de la luz, la encarnación de la tragedia y la hibridez entre lo espiritual y lo carnal se traducen en su obra en una exploración formal donde la geometría subyacente y la materia incrustada tensionan la percepción.

En el trabajo de Le Corf, el umbral entre abstracción y figuración no es una oposición, sino un campo de desplazamiento. La construcción espacial y el color funcionan como dispositivos emocionales que desestabilizan lo reconocible. Este proceso se ve atravesado por una metodología abierta, donde la planificación convive con la pérdida deliberada de control, permitiendo que la obra emerja como un espacio de silencio, retirada y retorno, en el que el artista se confronta con su propia interioridad.


La caída. 2025. Óleo sobre lienzo. 195 × 150 cm.


En tu trabajo se percibe una tensión entre la devoción y la disidencia. ¿Cómo negocias el límite entre lo sagrado y lo profano?

En mi trabajo siento la necesidad de remitirme al arte rupestre, a las imágenes que llevo presentes. Desde que el hombre prehistórico tomó conciencia de la muerte, sintió la necesidad de dejar una huella, marcando con una plantilla en la pared una mano roja, símbolo de la sangre vital. El hombre paleolítico, cazador-recolector, experimenta un sentimiento místico frente al animal, una forma de magia espiritual y de ritos vinculados a la creación. De este modo, sacraliza la caverna mediante la representación abstracta de la muerte y la vida, la procreación, las Venus… Así, nace el arte. En mi interpretación, el arte es sagrado por esencia, porque revela al hombre como creador.


Entre perro y lobo II. 2025. Óleo sobre lienzo. 97 × 70 cm.


Se observan trazos de la tradición barroca española en tu trabajo. ¿Qué encuentras en ella que siga siendo contemporáneo?

Sí, se observan rasgos de la tradición barroca española en mi trabajo. En la historia del arte, por ejemplo, pienso en los mosaicos árabe-andalusíes, en los que para mí se encuentra una geometría de diseños profundamente contemporánea. Y en la pintura y la escultura barroca española, el tema que aparece con mucha frecuencia es la tragedia: la muerte y lo sagrado están intensamente encarnados, ya sea en temas religiosos o profanos, en Zurbarán, Ribera, El Greco, pero también en Velázquez. Pienso, por ejemplo, en la notable pintura ecuestre de Isabel de Francia, por su geometría y por un retrato cuya luz recuerda a la de un Matisse.

Cuando pienso en la escultura, vienen a mi mente las maravillosas esculturas policromadas de Alonso Cano, Juan de Juni o Pedro de Mena, donde los ojos verdes están incrustados, junto con dientes de marfil, uñas de cuerno y pestañas de cabello. Todo ello ha influido sin duda en mi trabajo escultórico, tanto morfológico como ecuestre. Personalmente, en mi obra incrusto elementos de porcelana en madera tallada o pintada.


Entre perro y lobo I. 2025. Óleo sobre lienzo. 97 × 70 cm.


¿Qué te interesa de ese umbral entre lo reconocible y lo abstracto?

Por mi parte, toda representación en pintura o en escultura es abstracta. Lo que la impone es la construcción arquitectónica del espacio, su geometría secreta, y la emoción que provoca el color. Es, en cierto modo, un desplazamiento de lo real para alcanzar esa sensación.


El ángel anatómico. 2013. Madera de fresno y porcelana. 90 × 15 × 160 cm.


Tu obra parece moverse entre el silencio, el abandono y el retorno. ¿Qué te llama hacia esos espacios intermedios?

Creo que es al renunciar a imitar la verdad exterior, a copiarla, como alcanzo la verdad, ya sea en la pintura o en la escultura. Es como si me mirara en mi propio sujeto para descubrir mejor mi secreto, quizá.


Justa. 2019. Madera de roble policromada. 240 × 190 × 140 cm.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Es cierto que, en ocasiones, olvido por completo la idea principal en mi pintura y en mi escultura. Aunque comienzo una obra con ideas muy claras —dibujos y bocetos previos, grabados preparatorios y una intención bien definida—, me doy cuenta de que, a veces, esa idea inicial se pierde. Y no se trata de un accidente. En algunos casos tiene que ver con dificultades técnicas, pero hoy en día también acepto partir de una idea muy concreta y, al enfrentarme a la escultura, a la madera o a la cerámica, tener que trabajar de otra manera. Y eso lo acepto.