Llega a Londres la mayor retrospectiva de expresionismo abstracto americano en más de medio siglo. La muestra tendrá lugar en la Royal Academy de Londres en colaboración con el Museo Guggenheim de Bilbao

 

 

Dos Guerras Mundiales, la Gran Depresión, la Guerra Civil española y la Guerra Fría fueron acontecimientos claves en el desarrollo de un estilo propio fundado por un grupo de artistas estadounidenses en la segunda mitad del siglo XX, un movimiento dentro del cual artistas como Rothko, Pollock o De Kooning desarrollaron su obra de manera muy diferente. Las obras de estos artistas forman parte hoy de colecciones privadas y museos de todo el mundo. La exposición, comisariada por David Anfam, plantea un recorrido por una selección de 150 pinturas, esculturas y fotografías.

 

 

 

 

El expresionismo abstracto o Escuela de Nueva York nace en 1940 en Estados Unidos y se tiende a encasillar a los artistas que formaron parte del movimiento en dos categorías diferentes: los artistas de los campos de color (color-field) y los artistas más espontáneos que jugaban con la improvisación (action painting o dripping). La exposición de la Royal Academy rompe con esta diferenciación y plantea como objetivo principal poner en valor un estilo que desbancó en su día a París como capital de las vanguardias. El expresionismo abstracto americano no tuvo manifiestos ni relaciones con otros estilos artísticos importantes, de hecho, artistas como Pollock o Rothko rechazaban los términos “movimiento” o “escuela”, defendiendo su independencia como artistas.  

 

 

 

 

 

En la exposición “Expresionismo abstracto” de la Royal Academy no hay una separación de categorías, sino que Anfam plantea un recorrido por un movimiento “made in New York” que refleja perfectamente la sociedad americana del momento, una sociedad angustiada por los desastres de la guerra y todas sus consecuencias. Más de 160 piezas de unos treinta artistas repartidos por las salas temáticas y monográficas. Destaca en una de sus salas la pieza más grande pintaba por Pollock, el Mural que realizó en 1943 para la casa Manhattan de una de las coleccionistas del “movimiento” más importantes Peggy Guggenheim. 

 

 

 

 

 

Se trata entonces de un recorrido casi completo por los nombres más relevantes del expresionismo abstracto, que ha supuesto para la Royal Academy un difícil y arduo trabajo de acuerdos con colecciones privadas de Estados Unidos, Alemania, Dinamarca, Suecia, Francia, Italia, etc…, pero que sin duda es una representación de la historia de un estilo único. La exposición viajará en febrero de 2017 a España, donde será acogida por el Museo Guggenheim de Bilbao. 

 

 

 

 

La agenda cultural se recupera poco a poco tras el parón motivado por las circunstancias sanitarias y los amantes del arte están deseosos de disfrutar de la rica oferta cultural que los distintos espacios y museos repartidos por nuestra geografía tienen que ofrecer. Además, conviene recordar que estos centros han hecho un enorme esfuerzo por adaptarse a las exigencias que la nueva situación impone y se han volcado en generar abundante contenido accesible en línea para superar las limitaciones derivadas del confinamiento. Os traemos una selección de contenidos que se pueden visitarse tanto presencialmente como a través de la web. No hay excusa para no disfrutar nuevamente del arte contemporáneo.

Olafur Eliasson, “En la vida real (In real life)”, 2019

El museo Guggenheim de Bilbao continúa con su exposición dedicada a Olafur Eliasson y ofrece numerosos recursos para entender no solo la exposición, sino también la labor del centro en el proceso de montaje e instalación. La web permite ampliar contenidos con entrevistas al artista, la descarga de la audioguía y la visión de la comisaria Lucía Aguirre, que nos ofrece distintas píldoras de vídeo sobre las piezas de la exposición.

“Olafur Eliasson: en la vida real” reúne parte del trabajo de este artista desde 1990 a través de esculturas, fotografías, pinturas e instalaciones que juegan con reflejos y colores. Asimismo, la integración de elementos como musgo, agua, hielo, niebla… ponen a visitante en una situación que confunde los sentidos y tratan de desafiar la manera en que percibimos nuestro entorno y nos movemos en él.

Regina de Miguel, “Isla Decepción”, 2017

El Centro Botín en Santander acoge la exposición “Coleccionando procesos: 25 años de Itinerarios” en la que se reúne el trabajo de 25 de los 210 becarios que, hasta la fecha, han disfrutado de la Beca de artes plásticas de la Fundación Botín, iniciada en 1993. Con los trabajos Lara Almárcegui, Basma Alsharif, Leonor Antunes, Javier Arce, Erick Beltrán, David Bestué, Bleda y Rosa, Nuno Cera, Patricia Dauder, Patricia Esquivias, Karlos Gil, Carlos Irijalba, Adrià Julià, Juan López, Rogelio López Cuenca, Renata Lucas, Mateo Maté, Jorge Méndez Blake, Regina de Miguel, Leticia Ramos, Fernando Sánchez Castillo, Teresa Solar Abboud, Leonor Serrano Rivas, Jorge Yeregui, David Zink-Yi, la exposición es un buen ejemplo del arte contemporáneo más joven y actual aportado por artistas de perfiles muy diversos.

Clemente Bernad. Serie “Ante el umbral”, Madrid, 2020

El Museo Reina Sofía ha querido elaborar una crónica visual de lo que el confinamiento impuesto y los trágicos números de contagiados y fallecidos ha supuesto para la vida de muchos de nosotros: un relato de dolor, nostalgia e incertidumbre realizado por el fotógrafo Clemente Bernad. Esta muestra, comisariada por Jorge Moreno Andrés, lleva por título “Ante el umbral”, frase con la que se quiere expresar la extraña sensación que se produce al estar ante algo nuevo y desconocido, algo que no podemos controlar, ni evitar, y por lo que hemos de pasar todos. La alteración impuesta en nuestras vidas de forma imprevista tiene su reflejo en las calles, transformadas en lugares de soledad y abandono donde la vida se ha paralizado.

Mario Merz / S/T. Triplo Igloo, 1984 Colección MAXXI

En el IVAM la exposición “¿Cuál es nuestro hogar?” pone en relación obras de la colección IVAM y del centro MAXXI de Roma para proponer una reflexión en torno al espacio que habitamos visto desde una perspectiva personal y social. Se trata de indagar en el valor que estos espacios tienen como hogar o refugio, así como parte de una ciudad o comunidad.

La exposición, comisariada por José Miguel G. Cortés, quiere también ahondar en la sensación que tienen aquellas personas que se sienten extranjeras en cualquier lugar, porque no se identifican con los hábitos ni costumbres del entorno, no encajan en esos patrones sociales, y el hogar se convierte en el único espacio de cobijo que pueden amoldar a sus necesidades de identidad.

Martha Rosler, fotograma de “Backyard Economy I-II”, 1974 © Cortesía de Martha Rosler, 2020

Es Baluard Museu apuesta por la videocreación y la performance y acoge la exposición monográfica “Martha Rosler. ¿Cómo llegamos allí desde aquí?” dedicada a esta artista neoyorquina que fue pionera en el uso del vídeo como mecanismo de análisis social y político. Esta muestra recoge varios trabajos, desde el vídeo a la fotografía y diversas publicaciones, en las que se sintetizan sus principales líneas discursivas. Su preocupación por las políticas públicas y por la igualdad social de las mujeres la ha llevado a participar activamente en numerosos movimientos sociales en La Habana, Nueva York, México DC o Barcelona, y estas experiencias están presentes de un modo u otro en su obra.

Con el comisariado de Inma Prieto, se ha hecho una selección dentro de la abundante producción de esta artista, que presenta una de las carreras más coherentes dentro del arte contemporáneo de transición hacia el nuevo milenio.

Imagen de archivo, vía meiac.es/turbulence/archive/acceso.html

El MEIAC - Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo, alberga las obras del prestigioso archivo de arte internacional digital “Turbulence”, una plataforma dedicada al arte en red e híbrido. Ante el cierre inevitable de esta institución, el MEIAC se ha ofrecido a alojar todo este valioso contenido recopilado desde 1996. La carga del archivo también sirvió de oportunidad para restaurar numerosas piezas y hacer conversión de formatos para que los archivos que se habían quedado obsoletos, siguieran siendo legibles por los nuevos sistemas. Un inmenso trabajo de conservación y actualización que hoy se puede disfrutar en línea. El archivo se compone por cientos de obras digitales de todo el mundo que hoy se pueden visitar a distancia.