3 Punts Galería con Mr.Brainwash en Art Madrid15

Se llama Thierry Guetta y nació en París en 1966 pero todo el mundo le conoce como Mr. Brainwash, uno de los artistas más importantes del arte urbano contemporáneo. En 2014 expone por primera vez en España con 3 Punts Galería (Barcelona) y este febrero estará en la edición 10º aniversario de la feria Art Madrid.

 

Life is Beautiful. Mr. Brainwash.

 

La Galería 3 Punts trabaja desde hace casi 20 años en la promoción del arte contemporáneo en sus distintas expresiones. Dirigida por Javier López y Eduard Duran, presta especial atención al trabajo de nuevos creadores, contrastándolo con el de artistas de consolidada trayectoria. En 2014 ha hecho un gran fichaje, el aclamado artista urbano Mr. Brainwash.

Con un sombrero a prueba de tempestades y acomodado detrás de su cámara, el inmigrante francés Thierry Guetta recogía en imágenes todo lo que ocurría en las calles de Los Ángeles, más en concreto en sus muros. Eran los años 90 del pasado siglo y el grafiti inundaba las ciudades. Obey, Space Invader y Bansky aparecían en los medios de comunicación por sus mensajes críticos, su apropiacionismo, su invasión literal del espacio público… y, al poco tiempo, su llegada a las galerías, a los museos, y a la crítica del arte.

 

Tomato Spray. Mr. Brainwash.

 

Enamorado del arte urbano, Guetta se unió a Shepard Fiery y viajó por todo el mundo grabando sus stencils y sus huellas de color, las suyas y las de todos los artistas urbanos con los que se cruzaban… y así conoció a Banksy, una influencia esencial que le animó a dar un paso más, a dejar la cámara y a crear su propia firma, estaba naciendo Mr. Brainwash.

Con pegatinas, stencils y modificando y creando en serie obras ya producidas por otros, Mr. Brainwash arranca a lo grande y contrata a 25 asistentes para que le ayuden a “customizar” grandes obras de arte que escanea y maquilla a su estilo para “lavarte el cerebro”. Produce obra como para montar una mega exposición en 2008, Life is Beautiful, con una estrategia de comunicación implacable: una frase de su amigo Bansky.

“Mr. Brainwash es una fuerza de la naturaleza, es un fenómeno y no lo estoy diciendo en el buen sentido”.

Los medios de comunicación enfocan a L.A. y a Mr.Brainwash, Madonna le encarga la portada de su álbum Celebration en 2009 y en 2010 acabará siendo protagonista del documental Exit trough the gift shop, elaborado con el metraje grabado por Guetta y editado por Bansky. La película consiguió una nominación a los Oscar.

 

 

Mona Linesa. Mr.Brainwash.

 

Llegan exposiciones multitudinarias como Icons, Under Construction, Mr. Brainwash ha expuesto en Nueva York, Miami, Toronto, en los Juegos Olímpicos de Londres, en Ciudad del Cabo, las ferias de arte, las galerías de arte contemporáneo… Expuso el pasado noviembre por primera vez en España con la Galería 3Punts de Barcelona, con la que también viene este febrero a Art Madrid’15.

La propuesta de 3Punts trae sus obras más representativas, con su indiscutible sello POP, serigrafías sobre tela, cartón y papel, iconos de la cultura contemporánea pasados por la lavadora de este artista del grafiti y la apropiación.

Además de las obras de Mr. Brainwash, Galería 3Punts trae a Art Madrid obra de Blek Le Rat, Efraïm Rodríguez, Gerard Mas, Ramón Surinyac, Samuel Salcedo y Sito Mújica.

 
David. Blek Le Rat.

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.