La Galería Aurora Vigil-Escalera, de Gijón a Art Madrid\'15

Obra de David Rodríaguez Caballero.

 

La galería Aurora Vigil-Escalera acude a esta edición de Art Madrid con obra de Luis Feito, David Rodríguez Caballero, Javier Torices, Mariano Matarranz, Pablo Genovés y Rafael Canogar.

El hiperrealismo que Javier Torices logra con sus pinturas parece más propio de un trabajo de estudio meditado, analístico y detallista. La luminosidad y la naturalidad del movimiento del mar, sus estampas de oleaje y playas límpidas transmiten la frescura del instante congelado, la viveza del movimiento encerrado. Esta precisión en la ejecución, sin embargo, no se gesta dentro de las paredes de un estudio, sino que se captura del natural.

Javier Torices es un artista que traslada sus bártulos allí donde está el elemento que en cada momento le inspira. Particularmente conocido por sus acrílicos en los que el mar es un tema recurrente, ha trabajado también otros géneros como el paisaje urbano de gran formato, muchas veces centrado en su ciudad natal: Madrid.

 

Javier Torices. Buscando la ola.

 

Pablo Genovés es capaz de construir nuevos universos a medio camino entre el surrealismo y la fantasía. El uso de la técnica fotográfica y la intervención de las imágenes con otras técnicas artísticas logran un resultado sorprendente y único. La Sala de exposiciones de Canal Isabel II dedica a este artista una exposición monográfica con piezas de 2009 a 2014 bajo el título “El ruido y la furia”, que permanecerá abierta hasta el 22 de marzo de 2015.

 

Pablo Genovés. Templo del Sol.

 

Aurora Vigil-Escalera inicia en este año una nueva etapa después de más de treinta años compartiendo oficio familiar en la anterior galería Van Dyck. En este recién estrenado 2015 inaugura un espacio propio en Gijón (Calle Capua, 21), plenamente dedicado al arte contemporáneo, con una clara apuesta por artistas consagrados y emergentes cuya obra se caracteriza por su calidad y proyección de futuro.

 
Luis Feito. Sin título.

 

El CEART inaugura este jueves 14 de noviembre en la sala A una exposición dedicada a este maestro de la fotografía, que estará abierta al público hasta el 9 de febrero. La muestra recoge uno de los últimos proyectos del artista, centrado en el duro trabajo que llevaban a cabo los mineros de Serra Pelada, una mina abierta de oro en el corazón de Brasil donde los empleados se jugaban la vida diariamente.

La inmigración, la pobreza, la vida marginal, el trabajo esclavo, la relación del hombre con la tierra, el aprovechamiento de recursos naturales… son temas que desde siempre han fascinado a Salgado. Desde el comienzo de su carrera como fotógrafo, su obra se ha decantado por dar visibilidad a los colectivos más desfavorecidos y por crear con sus imágenes un relato visual vívido e impactante sin demasiados artificios. Con un duro blanco y negro, la obra de este autor transita entre el fotoreportaje y la fotografía naturalista.

Y como idea que impregna todo su trabajo está la dignididad humana. Salgado retrata a los empleados, mineros y recolectores desde un planteamiento puramente humanista que quiere poner en valor su integridad, su fortaleza y su resiliencia.

“Si fotografías a un humano, de manera que no se le represente de forma noble, no hay motivo para hacer la fotografía. Esa es mi forma de ver las cosas”.

Salgado no se abrió paso en esta disciplina hasta tiempo después de haber concluido sus estudios de economía entre Brasil y Estados Unidos, y un doctorado en estadística en Francia. Pero en 1973 su vida dio un vuelco y decidió emprender su carrera como fotógrafo llegando a trabajar en la Agencia Gamma y en Magnum Photos durante más de 15 años hasta que en 1994 fundó su propia agencia Amazonas Imagen.

Con el proyecto “Gold”, el fotógrafo retrata una dura realidad que se sucede en la mina de Serra Pelada, nombre dado a un enclave minero totalmente devastado y excavado de manera anárquica, la mayor mina de oro a cielo abierto del mundo, por la que pasaron más de 50.000 personas. Al calor de las leyendas sobre el misterioro Dorado, el fervor por este metal precioso llevó a desarrollar prácticas de explotación extenuantes para los trabajadores y a originar relatos de pena y gloria, de victoria y derrota humanas entre la tierra, los túneles y los cestos de carga.

La exposición del CEART reúne el porfolio completo de Salgado en su característico blanco y negro y con fotografías de gran formato que no dejan a nadie indiferente.