Art Madrid'26 – INSTALACIÓN DE DELA DELOS: "EL DESVÍO"

DELA DELOS

El Programa Comisariado de Art Madrid’23 está dedicado a cuatro artistas jóvenes con escasa representación en el circuito comercial del mercado del arte y se plantea como una plataforma de visibilidad y promoción durante la Semana del Arte de Madrid. Una edición más Natalia Alonso Arduengo ha sido la encargada de llevar a cabo el Programa, el cual gira entorno al concepto de identidad. Se analizará este concepto en una contemporaneidad marcada por la alienación, los usos de las tecnologías y las reivindicaciones de género, clase y raza. ¿Cómo nos vemos a nosotros mismos? ¿Qué imagen proyectamos? ¿Quién queremos ser? ¿Qué convencionalismos sociales imponen una determinada manera de estar en el mundo? ¿Podemos generar una nueva concepción del yo?

En OTHERNESS, el programa comisariado de Art Madrid’23, participa la artista visual e investigadora Dela Delos (Oviedo, 1992) que nos presentará una instalación site-specific producida para la ocasión y se ubicará en el stand D2

INSTALACIÓN: EL DESVÍO

Hacer, fabricar, ser útil y productivo. Así es el sujeto de la contemporaneidad. Un Homo faber sin tiempo para el juego. ¿Qué queda, entonces, del Homo ludens de Huizinga? La artista Dela Delos invita al espectador a desmenuzar esta cuestión y le tienta a convertirse en el jugador de una atracción cuqui, de formas suaves, redondeadas y colores pastel. Pero la estética infantiloide, dulce e inofensiva es solo un señuelo, una especie de tela de araña kawaii que, alejada de cualquier superficialidad, empujará al jugador a hurgar en lo profundo de su identidad.

BIO

Alicia de la Fuente de los Ángeles (Dela Delos) es una artista visual, investigadora y creativa independiente afincada en Málaga. Es graduada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca y máster de Investigación Artística Interdisciplinar por la Universidad de Málaga. En sus últimos trabajos implica el estudio de la gestión afectiva de una realidad que se muestra cada vez más inmaterial y más críptica, mediante procesos escultóricos o instalativos íntimamente cercanos a lo lúdico. A menudo la tradición humorística aparece en su trabajo, tratándola desde una fascinación casi antropológica. Ha participado en diversas exposiciones en Málaga en el CAC, el MUPAM, o La Térmica. Fue seleccionada en la XXX Muestra de Artes Plásticas del Principado de Asturias, expuesta en la Sala de Arte Joven de Madrid, la Sala Borrón (Oviedo) o el Antiguo Instituto Jovellanos (Gijón). También ha disfrutado de becas de residencia en Málaga (CREADORES 2019 de La Térmica y Beca ARP 2018 de la Universidad de Málaga) y en Asturias (Arte Asturiano en Residencia 2021. LABoral Centro de Arte y Creación Industrial, Gijón). Ha diseñado el vestuario escénico para Mujer en cinta de correr sobre fondo negro (premio MAX a Mejor espectáculo revelación, 2022 y premio El ojo crítico 2022). Paralelamente desarrolla su labor investigadora cursando el doctorado en artes y humanidades de la UMA.




CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La pintura de Daniel Bum (Villena, Alicante, 1994) se configura como un espacio de elaboración subjetiva donde la figura emerge no tanto como motivo representacional, sino como necesidad vital. La reiteración de ese personaje frontal y silencioso responde a un proceso íntimo: pintar deviene una estrategia para atravesar experiencias emocionales difíciles, un gesto insistente que acompaña y atenúa la sensación de soledad. En este sentido, la figura funciona como mediadora entre el artista y un estado afectivo complejo, vinculando la práctica pictórica con una reconexión con la infancia y con una dimensión vulnerable del yo.

La fuerte carga autobiográfica de su obra convive con una distancia formal que no obedece a una planificación consciente, sino que opera como mecanismo de protección. La contención visual, la aparente frialdad compositiva y la economía de recursos no neutralizan la emoción, sino que la encapsulan, evitando una exposición directa de lo traumático. De este modo, la tensión entre afecto y contención se instala como rasgo estructural de su lenguaje. Asimismo, lo ingenuo y lo inquietante coexisten en su pintura como polos inseparables, reflejo de una subjetividad atravesada por el misterio y por procesos inconscientes. Muchas imágenes surgen sin un significado claro previo y solo se revelan con el tiempo, cuando la distancia temporal permite reconocer los estados emocionales que las originaron.


La larga noche. Óleo, acrílico y carbón sobre lienzo. 160 x 200 cm. 2024


La figura humana aparece con frecuencia en tus obras: frontal, silenciosa, suspendida. ¿Qué te interesa de esa presencia que parece a la vez afirmativa y ausente?

No diría que me interesa nada en especial. Empecé a pintar esta figura porque había emociones que no lograba comprender y había un sentimiento que me era muy difícil de digerir. Este personaje surgió en un momento bastante complicado para mí, y el hecho de hacerlo y volver a hacerlo, repetirlo una y otra vez, hizo que durante el proceso no me sintiera tan solo. Al mismo tiempo me mantenía fresco y me conectaba con el niño interior que en ese momento estaba roto, y me hizo pasar el trago un poquito menos amargo.


Santito. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 65 cm. 2025


Hay en tu trabajo una dimensión afectiva muy fuerte, pero también una distancia calculada, una especie de frialdad formal. ¿Qué papel juega esa tensión entre emoción y contención?

No sabría decir exactamente qué papel juega esa tensión. Mi pintura parte de lo autobiográfico, de la memoria y de situaciones que he vivido y que han sido bastante traumáticas para mí. Quizá, como mecanismo de protección —para que no se pueda acceder directamente a esa vulnerabilidad o para que no resulte dañina— aparece esa distancia de manera inconsciente. No es algo planificado ni controlado; simplemente surge y está ahí.


Pintor de noche. Acrílico sobre lienzo. 35 x 27 cm. 2025


Tu lenguaje plástico oscila entre lo ingenuo y lo inquietante, lo próximo y lo extraño. ¿Cómo conviven para ti esas tensiones, y qué función cumplen dentro de tu búsqueda visual?

Pues creo que tal cual soy yo. No podría convivir lo uno sin lo otro. No podría existir lo ingenuo sin lo inquietante; para mí van necesariamente de la mano. Me atrae mucho lo misterioso y el acto de pintar cosas que ni yo mismo comprendo del todo. Muchas de las expresiones o de los retratos que realizo surgen del inconsciente, no están planificados. Es a posteriori cuando empiezo a entenderlos, y casi nunca de manera inmediata. Siempre pasa un tiempo considerable hasta que puedo reconocer cómo estaba yo en ese momento en el que los hice.


Qi. Acrílico sobre lienzo. 81 x 65 cm.2025


La sencillez formal de tus imágenes no parece una cuestión de economía, sino de concentración. ¿Qué tipo de verdad estética crees que puede alcanzar la pintura cuando se despoja de todo lo accesorio?

No sabría decir qué verdad estética hay detrás de esa sencillez. Lo que sí sé es que es algo que necesito para estar en calma. Me abruma cuando hay demasiadas cosas en el cuadro, y desde siempre me ha llamado la atención lo mínimo, cuando hay poco, cuando casi no hay nada. Creo que ese despojamiento me permite acercarme a la pintura desde otro estado, más concentrado, más silencioso. No sabría explicarlo del todo, pero es ahí donde siento que puedo trabajar con mayor claridad.


Crucifixión. Acrílico sobre lienzo. 41 x 33 cm. 2025


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Normalmente me siento más cómodo dejando espacio a lo inesperado. Me interesa la incertidumbre; tenerlo todo bajo control me resulta bastante aburrido. Lo he intentado en algunas ocasiones, sobre todo cuando me he propuesto trabajar en series muy planificadas, con bocetos cerrados que luego quería trasladar a la pintura, pero no era algo con lo que me identificara. Sentía que desaparecía una parte fundamental del proceso: el juego, ese espacio en el que la pintura puede sorprenderme a mí mismo. Por eso no suelo planificar demasiado y, cuando lo hago, es de una manera muy sencilla: algunas líneas, algún plano de color. Prefiero que sea en el propio cuadro donde suceda todo.