LAS RECIÉN LLEGADAS A ART MADRID

En el Programa General de Art Madrid’18 se estrenan 9 galerías: 5 españolas, de Madrid (aunque una de ellas con sede también en Nueva York), Bilbao y Valencia; y 4 extranjeras de Alemania, Portugal, Ucrania y México. Art Madrid cuida siempre la participación de galerías y artistas nacionales pero es el escenario perfecto para que haya cada vez más galerías extranjeras que confían en la feria.

Entre las recién llegadas españolas nos encontramos con Fucking Art (Madrid), espacio alternativo creado en 2015, y dirigido y gestionado por un grupo de artistas, aportando la perspectiva del creador a la experiencia galerística. Fucking Art presenta en la feria obras de: Atauri, Isabel Alonso Vega, Carlos Regueira y Alfonso Zubiaga, artistas cuyas obras dejan un rastro inconfundible de reflexión, búsqueda e innovación ya sea a través de la pintura, la fotografía, la escultura y el arte objetual.

M. Ángeles Atauri

Rara avis ovillos, 2017

Técnica mixta

60 x 60cm

M. Ángeles Atauri

Rara avis pajaritas, 2017

Técnica mixta

100 x 100cm

Mª Ángeles Atauri es diseñadora gráfica en el estudio La Nave Gráfica donde desarrolla su actividad para diferentes proyectos y también, desde 2010, donde lleva a cabo su producción artística, una suerte de objetos poéticos basados en ideas sencillas e íntimas, en sentimientos universales con los que todos nos identificamos.

Isabel Alonso Vega es una de las fundadoras de URGEL3, un espacio alternativo en el que se trabaja, expone y difunde el arte fuera de las redes convencionales, desde el primer proceso creativo hasta el estado final del mismo. Sus obras, cápsulas de metacrilato en las que parece haber atrapado nubes, potencias y genios, son entre conceptuales y escultóricas y hablan de lo intangible, de aquello que está pero apenas puede ser visto y mucho menos encerrado. Por su parte, Alfonso Zubiaga, economista de formación y artista por vocación, y Carlos Regueira, que también es creativo y director de arte en reconocidas agencias de publicidad, plantean nuevas maneras de hacer y ver fotografía. Si Zubiaga juega con imágenes que se deconstruyen para ser reconstruidas en narraciones visuales con nuevos significados de la misma realidad; Regueira produce una pintura expandida al campo de la foto, un híbrido entre ambas técnicas.

Reinhard Gorner, “Altenburg Abbey Gallery”, fotografía, 2017.

La Galería Soraya Cartategui (Madrid-Nueva York), dirigida por Soraya Cartategui y Bárbara Cartategui, abrió su primera sede en el barrio de Chelsea, Nueva York, en 1994, especializada en arte conceptual y performances de artistas emergentes. Tras cuatro emocionantes años trabajando con los nuevos talentos en la gran manzana, se estableció en Madrid para dedicarse a su especialidad: el arte holandés y flamenco del siglo XVI y XVII, siendo pionera en la introducción del Siglo de Oro holandés en el mercado español y convirtiéndose así en referente para muchos coleccionistas. Esta visión tan amplia del arte ha hecho que sus comisariados se basen en el concepto del “cross-collecting”, el cruce de obras de todos los medios y épocas hasta crear un diálogo personal e íntimo entre obras y objetos. Para su primera participación en Art Madrid’18 han elegido obra de Juan Genovés, Reinhard Gorner e Isabelita Valdecasas. Valdecasas, pintora sevillana, ha experimentado con todas las técnicas, exprimiendo las posibilidades artísticas de lo gradual, comenzó con obras pequeñas, cosas dispares, sin ningún orden concreto ni hilo conductor; experimentó con óleo, acuarela, bolígrafos, pastel… hasta evolucionar en una abstracción matérica en cuyas obras la artista utiliza elementos encontrados en la naturaleza cercana como musgo, arena, tierra o posos de té para crear mundos surreales.

Una propuesta muy diferente a la del fotógrafo alemán Reinhard Görner, cuyas imágenes de arquitecturas y habitaciones monumentales transmiten al mismo tiempo intimidad, profundidad y misterio. Görner comenzó a interesarse por la fotografía de arquitectura en 1982 y, con su cámara de gran formato, desde 2008 ha fotografiado más de 50 bibliotecas de todo el mundo como la Trinity College de Dublín, la Librería Lello de Oporto o la biblioteca pública de Stuttgart, entre otras. Su obra ha estado presente en numerosas exposiciones individuales y colectivas de París, Londres y Berlín.

Cristina Iturrioz

Instalación "Colors" (detalle), 2018

Acrílico, digital y metacrilato

50 x 50cm

Cristina Iturrioz

Instalación "Colors" (detalle), 2018

Acrílico, digital y metacrilato

50 x 50cm

En Madrid también se encuentra Mercedes Roldán Art Gallery (Madrid), una galería que se implica con sus artistas desde todos los puntos de vista, les asesora para dirigir su trayectoria, les proporciona asistencia y servicios de marketing. Su implicación con los artistas emergentes es visible en la selección que ha hecho para Art Madrid’18, en la que cuenta con: Irene Cruz, fotógrafa y vídeo-artista, una de las creadoras jóvenes con más proyección y de la que ya hemos hablado en esta sección de noticias; el fotógrafo y cineasta Alexander Barrios, formado en fotografía documental y en cuya obra busca la simplicidad y lo genuino de la naturaleza, la arquitectura, las formas… y la pintora Cristina Iturrioz, fundamentalmente autodidacta y cuyo trabajo se caracteriza por la manipulación e investigación con los materiales y los colores para lograr texturas. Sus comienzos artísticos se orientaron hacia el dibujo, el diseño gráfico y la pintura figurativa, con la naturaleza como motivo, con la realidad como modelo para evolucionar a una personal abstracción que plasma en múltiples formatos, pintura, fotografía, escultura.

Miquel Navarro

Edificio con asas, 2014

Hierro colado

99 x 27cm

De Valencia se incorpora a la feria la galería Shiras, dirigida por Sara Joudi y localizada en pleno centro histórico de la ciudad de Valencia. Shiras Galería nace para ofrecer en la ciudad una propuesta intergeneracional de arte nacional de gran calibre, cuyo discurso se complementa con la voz de artistas emergentes de vanguardia, siempre teniendo en cuenta tanto la calidad artística de los proyectos como sus lenguajes plásticos. El pilar fundamental de su programación es apostar por proyectos de pintura, escultura, dibujo e instalación, siendo una ventana actual hacia las tendencias contemporáneas más vanguardistas. En la feria Art Madrid participan con Javier Chapa, Miquel Navarro, José Saborit y Horacio Silva.

Entre ellos nos gustaría destacar la obra de Miquel Navarro, uno de los destacados representantes de lo que se conoce como Nueva Escultura Española aunque comenzó su carrera como pintor y desde 1972 se dedica exclusivamente a la escultura. Incansable, universal y en constante evolución, la idea de belleza para Miquel Navarro está estrechamente ligada a su idea de los clásicos, fundamento y punto de referencia de las vanguardias de principios de siglo. En 1986 recibe el Premio Nacional de Artes Plásticas y el Premio Nacional de la Asociación de Críticos de Arte ARCO 95, entre otros. Así mismo, es declarado Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Juanma Reyes

Escalera, 2015

Bobínas, hilos y presillas

126 x 42cm

De un salto vamos al norte, a Bilbao, de donde viene MH Art Gallery (Bilbao). Este espacio quiere presentar a su ciudad y al País Vasco con una selección de artistas de prestigio internacional que permita complementar la actual oferta cultural y artística que ya tiene Bilbao, ciudad referente en Europa por su apuesta por el arte y el diseño/arquitectura. En su programa incluyen artistas vascos “emergentes” jóvenes y con talento creativo, a los que proyectan en espacios artísticos fuera de Euskadi. Su estreno en Art Madrid lo hacen con una potente propuesta internacional que cuenta con los delicados dibujos a tinta y pigmentos de la coreana Joo Eun Bae; las técnicas mixtas que mezclan las culturas oriental y árabe del artista marroquí Khalid El Bekay; los collages y transfers urbanos, caóticos del cántabro Martín Carral; y la obra inclasificable del malagueño Juanma Reyes, una elocuente forma de plasmar la delgada línea entre lo vivo y lo muerto, entre el deshecho y el arte, entre la ternura (sus obras son lanosas, blandas, mullidas… ) y la brutalidad (...y a la vez son punzantes, filosas, desmembradas). Sus objetos, estructuras que bien podrían ser dibujos esculpidos, son objets-trouveés ensamblados por Reyes para hablar de las múltiples formas del arte.

Entre las novedades de Art Madrid contamos también con 4 galerías extranjeras: la alemana Robert Drees de Hannover, Paulo Nunes Arte Contemporânea de Vila Franca de Xira, Portugal, la galería ucraniana Nebo Art Gallery (Kyiv) y la galería Carbo/Alterna, con sedes en Cancún, México y La Habana, Cuba. De todas ellas hablaremos en próximas noticias y destacaremos a algunos de sus artistas más representativos.

Inconfundible y personal, la obra de Tamara Łempicka condensa toda una corriente estética que hizo furor en el primer tercio del siglo pasado al tiempo que consiguió autodefinirse y marcar un estilo propio que hoy todos reconocemos. Los motivos y las composiciones que la artista escogía para sus piezas encajaban a la perfección con el Art Decó. Sus volúmenes envolventes, sus figuras redondeadas y un claro contraste de colores marcaron su trayectoria, lejos de los recursos florales y de las siluetas más esbeltas de desarrollo vertical que tanto definían este movimiento.

Tamara Łempicka, “Las jóvenes”, ca. 1930

Precisamente el triunfo de Tamara, ya en sus primeros años, y el hecho de que fuese una artista mujer abriéndose camino en un sector hasta el momento aún dominado por los hombres, encierra un halo de misterio y glamour que sigue despertando nuestra curiosidad. La vida de esta pintora nacida en Varsovia en 1898 representa el espíritu bohemio que habitualmente se atribuye a los artistas de principios de siglo, con una producción muy demandada y una larga lista de espera para encargar un retrato.

Su vida, en efecto, es el relato de un viaje sin tregua que comenzó con sus estudios en un internado en Suiza y con las vacaciones de familia por Italia. La Revolución Bolchevique supuso un cambio en su vida, cuando, ya casada, se convirtió en refugiada pasando por Copenhague, Londres y París, donde se estableció en 1923. En este contexto de huida y cambio, Tamara no abandonó la pintura, en la que se había iniciado en la adolescencia, y dejó que el influjo de las corrientes artísticas de la capital francesa penetrasen en su obra. Por eso, en ocasiones, sus pinturas se han calificado como de un “cubismo suave”, estilo en el que muchos artistas de la época estaban despuntando. En 1925 inauguró su primera gran exposición en Milán, y en 1927 obtiene su primer premio con la obra “Kizette en el balcón” en la Exposición Internacional de Burdeos. En los años siguientes da el salto a Nueva York, lugar donde su carrera llega a la cumbre.

Tamara Łempicka, “La durmiente”, 1932

La obra de Łempicka es enigmática y única, como ella misma, cuando abiertamente reconocía su bisexualidad en un contexto de prohibiciones sociales. Su estilo ha calado hondo, más allá incluso de la época en que la pintora alcanzó su mayor reconocimiento en vida, y ha influido en otros creadores posteriores que admiten la admiración que sus piezas despiertan. Hoy, su trabajo visita Madrid en el Palacio de Gaviria, 86 años después de que la propia Tamara pasase por nuestro país en uno de sus numerosas viajes por Europa.