Art Madrid'26 – LIQUITEX PATROCINA LA 17ª EDICIÓN DE ART MADRID

Un año más, Liquitex, la marca referente mundial en acrílico profesional se une a Art Madrid como patrocinador, apoyando la creación contemporánea a través de un premio, que concederá a uno de los artistas participantes en la feria que trabaje con acrílico en sus piezas. El fallo del Premio tendrá lugar el 23 de febrero a las 18:00 h y está dotado en 1.000 euros en productos Liquitex.

La historia de Liquitex comienza con Henry Levison, un químico del color que dirigía una empresa en USA llamada Permanent Pigments, que fabricaba colores al óleo para artistas desde 1933. Los acrílicos que se desarrollaron por primera vez, a principios del siglo XX, estaban compuestos de color a base de disolventes. En 1955, Henry perfeccionó la fórmula con un acrílico a base de agua que resultaba comercialmente viable. Se trató del primer gesso acrílico, llamado Liquitex, una combinación perfecta de líquido y textura.

Nuevos colores de la gama Heavy Body

Os presentamos a continuación algunos de los 12 nuevos colores de la gama Heavy Body:


AMARILLO DE BISMUTH CLARO Una versión atenuada del icónico Amarillo Bismuth, bien conocido en la técnica de la acuarela, excelente para mezclar y resaltar.

AMARILLO DE BISMUTH CLARO

VERDE FTALOCIANINA CLARO Un color fuerte, vívido y opaco, excelente para mezclar verdes naturales, hermosos grises y tonos pastel.

VERDE FTALOCIANINA CLARO

ÍNDIGO Un azul medianoche profundo y oscuro, ideal para mezclar tintes negros, grises, verdes y morados.

ÍNDIGO

NARANJA TRANSPARENTE Un naranja completamente transparente con un tono de masa de color rojo anaranjado profundo y un matiz amarillento elaborado a partir de un pigmento híbrido: una innovación en la fabricación de pigmentos que combina pigmentos orgánicos e inorgánicos.

NARANJA TRANSPARENTE

ORO ROSA IRIDISCENTE Un hermoso color opaco que revela un brillo iridiscente con toques de rosa y tonos dorados.

ORO ROSA IRIDISCENTE

En la actualidad Liquitex ofrece una amplia gama de colores en diferentes formatos totalmente inter-mezclables, así como aditivos y accesorios. Una de sus gamas más populares es el acrílico Heavy Body, su acrílico de cuerpo más espeso, con alta viscosidad y rico en pigmentos. Con una alta concentración de pigmentos resistentes a la luz con calidad de artista y un acabado satinado, el acrílico Heavy Body brinda un color rico y permanente, con pinceladas nítidas y marcas de cuchillo. Está disponible en una amplia gama de 116 colores con la reciente incorporación de 12 nuevos colores.


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La práctica del colectivo DIMASLA (Diana + Álvaro), (Valencia, 2018), se sitúa en un cruce fértil entre arte contemporáneo, pensamiento ecológico y una filosofía de la experiencia que desplaza el énfasis de la producción hacia la atención. Frente a la aceleración visual y material del presente, su trabajo no propone una oposición frontal, sino una reconciliación sensible con el tiempo, entendido como duración vivida más que como medida. La obra emerge así como un ejercicio de detenimiento, una pedagogía de la percepción donde contemplar y escuchar devienen modos de conocimiento.

En sus trabajos, el territorio no funciona como marco, sino como agente. El paisaje participa activamente en el proceso, estableciendo una relación dialógica que recuerda a ciertas corrientes eco-críticas, en las que la subjetividad se descentra y se reconoce como parte de un entramado más amplio. Esta apertura implica una ética de la exposición: exponerse al clima, a la intemperie y a lo imprevisible supone aceptar la vulnerabilidad como condición epistemológica.

Los materiales -telas, pigmentos, huellas- operan como superficies de inscripción temporal, memorias donde el tiempo deja rastro. La planificación inicial se concibe como hipótesis abierta, permitiendo que el azar y el error actúen como fuerzas productivas. De este modo, la práctica artística de DIMASLA (Diana + Álvaro) articula una poética del cuidado y del estar-con, donde crear es, ante todo, una forma profunda de sentir y comprender la naturaleza.



En un momento histórico marcado por la velocidad y la sobreproducción de imágenes, vuestro trabajo parece reivindicar la lentitud y la escucha como formas de resistencia. ¿Podría decirse que vuestra práctica propone un modo de reaprender el tiempo desde la experiencia estética?

Diana: Sí, pero más que resistencia o reivindicación, es conciliación, es amor. Parece lentitud, pero es detenimiento, es reflexión. Ocupar el tiempo desde la contemplación o la escucha es una manera de sentir. La experiencia estética nos lleva a un camino de reflexión sobre lo que hay fuera y lo que hay dentro.


El territorio no aparece en vuestra obra como un fondo o un escenario, sino como un interlocutor. ¿Cómo se negocia esa conversación entre la voluntad del artista y la voz del lugar, cuando el paisaje mismo participa del proceso creativo?

Álvaro: Para nosotros el paisaje es como un compañero de vida o un amigo cómplice, y lógicamente es una relación íntima que se extiende a nuestra práctica. Vamos a visitarlo, a estar con él, a co-crear juntos. Entablamos una conversación que va más allá de la estética; son conversaciones llenas de acción, contemplación, comprensión y respeto.

Al final, de algún modo, él se expresa a través del material y nosotros respetamos todas sus cuestiones, valorando al mismo tiempo aquello que nos inquieta, nos produce y nos estimula en torno a esta relación.


La conquista de los conejos I & II. 2021. Proceso.


En vuestro modo de hacer se intuye una ética de la exposición: exponerse al entorno, al clima, al otro, a lo impredecible. ¿Hasta qué punto esa vulnerabilidad es también una forma de conocimiento?

Diana: Para nosotros esa vulnerabilidad nos enseña mucho, sobre todo humildad. Cuando estamos ahí fuera y sentimos el frío, la lluvia o el sol, nos damos cuenta de lo pequeños e insignificantes que somos en comparación a la grandeza y la fuerza de la naturaleza.

Entonces, sí; consideramos esa vulnerabilidad como una fuente profunda de conocimiento que nos ayuda, entre otras muchas cosas, a despojarnos del ego y a entender que solo somos una pequeña parte de un entramado mucho más complejo.


A veces las montañas también lloran. 2021. Desprendimiento de rocas caliza, sol, lluvia, viento, resina de pino sobre acrílico en tela de algodón natural, expuesta en manto de esparto y caliza durante dos meses. 195 cm x 130 cm x 3 cm.


Vuestras obras a menudo emergen de procesos prolongados de exposición al medio. ¿Podría pensarse que la materia -las telas, los pigmentos, los rastros del entorno- actúa como una memoria que el tiempo escribe sobre vosotros tanto como vosotros sobre ella?

Álvaro: Esto da para una conversación larga sentados en una piedra; sería bastante estimulante. A ver, si las experiencias moldean el interior de las personas y esto nos hace ser quienes somos en un momento presente, diría que sí, sobre todo a lo primero. Salir de nuestra zona de confort nos ha llevado a aprender de la perseverancia de las plantas, la calma geológica de las montañas, y con ello a reconciliarnos con el tiempo, el entorno, la naturaleza, con nosotros mismos e incluso con nuestra propia práctica. Igual que las telas guardan la memoria del lugar, nosotros reaprendimos a poner detenimiento y comprensión. Al final, es una manera de profundizar en el sentir.


El zorro y sus camelos.2022. Detalle.


¿Hasta qué punto planificáis vuestras obras y cuánto espacio dejáis para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

Diana: Nuestra planificación se reduce a la hipótesis inicial. Elegimos los materiales, los colores, los lugares e incluso a veces la ubicación, pero dejamos todo el espacio posible para que ocurra lo inesperado. Al final se trata de eso, de que la naturaleza hable y que la vida suceda. Para nosotros, tanto lo inesperado como el error forman parte de la complejidad del mundo, y en ello encontramos una belleza natural.