ONE PROJECT’19: EL TRIUNFO DEL COLOR

Contour Art Gallery, DDR Art Gallery, Granada Gallery, About Art, Flux Zone, RV Cultura e Arte y Víctor Lope Arte Contemporáneo

 

El color se convierte en el gran protagonista del nuevo One Project. Es el hilo conductor que une en distintos diálogos conceptuales y formales las obras. Lúcidas narraciones para perderse, para adentrarse en un comienzo que nos lleva a otro nuevo comienzo y en los que la realidad se camufla, se trasciende o se subvierte.

Un año más Art Madrid presenta el programa One Project, ideado para apoyar y promocionar a jóvenes artistas cuyas carreras se encuentran en un estado inicial o intermedio. El proyecto se materializa en una propuesta comisariada dentro de la feria en la que se presentan las obras de los creadores en formato solo show manteniendo a su vez una visión unitaria.

Alejandra Atarés

Jardin con fondo rosa, 2018

Óleo y acrílico sobre lino

150 x 150cm

Este año, una de las grandes novedades del programa es la incorporación de Nerea Ubieto, crítica y comisaria que presenta una exposición protagonizada solo por mujeres artistas. Esta elección, como afirma Ubieto, se basa “en la urgencia de equilibrar una balanza que sigue muy descompensada y romper una lanza a favor de todas nosotras”. Bajo el título “Ficciones, máscaras y paisajes: el color como telón de fondo”, se recogen los trabajos en su mayoría inéditos de siete artistas, destacando la presencia internacional y en concreto, sobresaliendo la participación latinoamericana.

Como explica la comisaria, son trabajos que nos invitan a construir universos propios, pues “mediante la creación podemos desprendernos de los lastres que ralentizan el desarrollo de la sociedad, disolver estereotipos, inventar otros nuevos, apropiarnos de aquello que deseamos cambiar y, efectivamente, transformarlo. No hay límites que valgan, solo máscaras más o menos creíbles; con mayor o menor carga de positividad, de color”.

Rūta Vadlugaitė

A Place for Bird Nests, 2015

Óleo sobre tela

73.7 x 101.5cm

Rūta Vadlugaitė

Hepatica, 2017

Óleo sobre tela

80 x 60cm

Los mundos de Rūta Vadlugaitė, artista representada por la galería lituana Contour Art Gallery (Vilna), se caracterizan por las grandes manchas de color dentro de un paleta reducida. Son composiciones en las que las líneas son rotundas, mínimas, pues el color lo domina todo. Con una clara debilidad por las tonalidades azules, los paisajes de Vadlugaitė describen espacios que tienen mucho de abstracción, de autobiografía, de intuición y rigurosidad como señala Ubieto, quien los define como “catapultas de idearios psicológicos múltiples” en las que se reflejan metáforas del ser de la artista.

Virginia Rivas

Jugando al escondite, 2016

Acrílico, grafito y cinta de carrocero sobre lienzo

20 x 20cm

Virginia Rivas

Oh, la mía pena, 2016

Acrílico, grafito y cinta de carrocero sobre lienzo

40 x 40cm

Grandes manchas de color también protagonizan las pinturas de la más abstracta y gestual Virginia Rivas, artista que participa con la galería online DDR Art Gallery (Madrid). La abstracción emocional de Rivas se caracteriza por los relatos expandidos, las pequeñas revelaciones acerca de vivencias o los pensamientos personales que interrumpen las composiciones. En conjunto, sus pinturas son como trazos de mundos interiores ahora exteriorizados y expuestos en un bello “dejarse ir”. Como señala la comisaria, Rivas nos invita a transitar por lugares quizá más íntimos, pero posibles incluso en el marco de una feria.

Mara Caffarone

Sin título, 2018

Pastel óleo sobre papel

70 x 50cm

Mara Caffarone

Selfie portrait, 2015

Aerosol sobre polietileno

150 x 60cm

Igualmente el trabajo de Mara Caffarone se mueve entre la abstracción y la gestualidad, a lo que se suma un marcado carácter sensorial. Representada por la galería argentina Granada Gallery (Comuna), en su obra se reflexiona sobre “los límites de la percepción y la necesidad de identificar aquello que observamos”, explica Ubieto. De la pintura pura Caffarone salta rápidamente a la incorporación de materiales extrapictóricos -especialmente, los plásticos y el aerosol-, al vídeo o a la instalación. De hecho, la propuesta que se presentará en Art Madrid incluirá vídeo, instalación y pintura en una experiencia artística que irá mucho más allá del tradicional y contemplativo modo expositivo.

Nuria Mora

Sin título, 2018

Acrílico sobre papel

110 x 75cm

Nuria Mora

Sin título (Placas tectónicas I), 2018

Acrílico sobre papel

181.5 x 146cm

Por su parte, “el factor lúdico y la flexibilidad indomable de las pinturas” de Nuria Mora llegan a desbordar cualquier soporte, “como si el pigmento geometrizado -explica la comisaria- naciese del fondo de las paredes y se colase por sus grietas generando capas epidérmicas y acumulativas”. Representada por la Galería About Art (Lugo), Mora es una de las artistas más destacadas del llamado Post Grafiti que, desde hace un tiempo, ha trasladado sus seductoras formas orgánicas y geométricas del muro al papel. No obstante, como no podría ser de otra manera, estas formas coloristas volverán a ser insurrectas y superarán los límites de los márgenes impuestos.

Sofía Echeverri

Juegos prohibidos III, 2014

Acrílico y óleo sobre lienzo

120 x 160cm

Sofía Echeverri

Trampland con olas, 2015

Acrílico sobre lienzo

180 x 220cm

Sofía Echeverri, que llega con la galería Flux Zone (Ciudad de México), tiene una manera muy particular de expresar sus relatos. Echeverri parte de narraciones en blanco y negro, de tendencia figurativa y geométrica, que pasan a ser actualizadas y trascendidas por medio del contraste que ejerce la introducción de vívidos colores -magentas, verdes y azules. Habitualmente, detrás de esta estrategia formal se encuentra una crítica conceptual: “el contraste cuestiona, dice la artista, lo que perdemos por lo que preferimos conservar”. Para Art Madrid se presenta una selección de tres de sus series más destacadas: “Juegos prohibidos”, “Trampland” y “Pedir la lluvia”, series en las que la seducción, el misterio y el desasosiego -incluso lo siniestro freudiano- configuran narraciones quebradas que sirven a Echeverri para escindir la realidad.

Manuela Eichner

Bruja, 2018

Collage sobre madera

60 x 45cm

Por otro lado, se presentan los juegos de máscaras de Manuela Eichner, creaciones con las que la artista reinterpreta modelos y mitos femeninos empleando el collage como medio fundamental desde el que subvertir los significados. Representada por la galería brasileña RV Cultura e Arte (Salvador de Bahía), Eichner nos introducirá en Art Madrid en una particular selva tropical en la que se describe todo un catálogo de perturbaciones del papel femenino tradicional. Se trata de un trabajo de reescritura visual con el que crea nuevos paradigmas, propone nuevas iconografías, donde la provocación llega a unir iconos de la tradición mitológica con estereotipos pornográficos y motivos vegetales para reflexionar sobre “lo salvaje domesticado”. Plantas y mujeres como protagonistas pues, como afirma Ubieto, en los dos casos se puede hablar “de cuerpos domados, sometidos, reducidos a mera decoración”.

Alejandra Atarés

Japonesa con palmeras nevadas, 2017

Óleo y acrílico sobre lino

114 x 146cm

Estas reivindicaciones las comparte con Alejandra Atarés quien, representada por la galería Víctor Lope Arte Contemporáneo (Barcelona), cierra la propuesta de One Project con dos de sus principales líneas de trabajo. Por un lado, nos invita a protagonizar vidas ajenas desde la representación colorista de mujeres que nos dan la espalda, nos ocultan sus rostros absortas ante borrosos horizontes. Por otro lado, también desde su característica figuración detallista de motivos repletos de color, nos traslada a paisajes de ensueño en los que “rompe con las normas de la perspectiva y de la espacialidad real para introducirnos en paraísos ficticios en los que el adentro y el afuera se confunden”. Como concluye la comisaria, se presentan distintas creaciones en las que “el color se propaga, contamina ambientes y conecta las siete propuestas en una ola de frescura y vigor”.

 

Cuando maestría, imaginación y originalidad van de la mano, no podemos sino quitarnos el sombrero ante una obra. Así es el trabajo del artista Faig Ahmed, que fusiona tradición con contemporaneidad en sus impresionantes alfombras trenzadas, piezas que obligan a mirar atentamente y a analizar la confección y el mensaje que nos trasmiten.

Retrato de Faig Ahmed con una de sus obras (imagen de Sarah Benet, en www.animationpagoda.com)

Faig Ahmed (Azerbaiyán, 1982) es un creador incansable cuya obra rescata una de las principales señas culturales de esta región del mundo, conocida, al igual que otros países del entorno, por sus magestuosas alfombras, una tradición que se remonta varios milenios atrás como un signo de identidad colectiva hasta convertirse en un referente mundial. Sus dibujos hipnóticos de composición simétrica, que a veces semejan elementos mirados a través de un caleidoscopio, se desplieguan en capas tejidas de colores vivos con enorme impacto visual.

Faig Ahmed, obra de la serie "Liquid" (imagen www.animationpagoda.com)

Esta práctica sintetiza toda la historia del pueblo persa hasta convertirla en un símbolo cultural que transmite un amplio conocimiento acumulado a lo largo de los siglos. Esta tarea ha estado tradicionalmente atribuida a las mujeres, que siguen patrones de color y composición hasta dar el acabado perfecto que todos conocemos. La obra de Faig Ahmed es una forma de homenagear este trabajo meticuloso e invisible y ofrecer una relectura que tiene puentes con el pasado.

El artista de graduó en Bellas Artes en Baku, en la especialidad de escultura, y aunque su producción es muy diversa, se ha hecho célebre por sus trabajo con alfombras, un tipo de piezas con las que fue presentado en el pabellón de Azerbaiyán de la bienal de Venecia en 2007. Hoy, forma parte de importantes colecciones y museos alrederor del mundo.

Faig Ahmed, “Secret Garden”, 2017, (imagen de voltashow.com)

Como él mismo explica, el objetivo es canalizar el arte conceptual, con una fuerte base de abstracción colorista, a través de técnicas tradicionales, alejadas de lo que es habitual en el ámbito de las artes visuales. En su opinión, es imprescindible mirar al pasado para hallar esa conexión mística y espiritual que trata el paso del tiempo y nuestra ubicación en el momento de la historia. Su trabajo plantea una pregunta abierta sobre lo que es cierto y lo que no, lo que debería ser, lo que realmente vemos, y lo mucho que le debemos a nuestra herencia cultural para estar hoy donde estamos.

Faig Ahmed, "Set Your Life On Fire" (imagen de www.inverse.com)

El resultado es una obra ecléctica, que mezcla disciplinas y técnicas, en proyectos de grandes dimensiones sobre los que trabaja previamente en ordenador. Una tarea de descomposición y deconstrucción que lleva a cabo con gran inspiración para dar lugar a algo completamente nuevo y fascinante.