OneShot, hotel oficial de Art Madrid\'15

La feria de arte contemporáneo Art Madrid’15 renueva su colaboración con ONE SHOT HOTELS para que éstos sean los hoteles oficiales de los galeristas, artistas, organizadores y coleccionistas de la feria. Además, en esta ocasión, para celebrar el 10º aniversario de Art Madrid, el hotel ONE SHOT Recoletos04 acogerá una de las exposiciones del Programa Paralelo de la feria, una exposición de fotografía con el trabajo de algunas de las voces más personales y destacadas de la fotografía contemporánea y un comisario de excepción.

 

“Empieza a creer que puedes y ya tendrás medio camino hecho”, con esta máxima de Teodoro Roosevelt y una póliza de 100.000 euros arrancó la historia de la cadena de hoteles ONE SHOT, hoteles espontáneos, únicos e irrepetibles, como los definen sus creadores y con una vocación de impulso al arte contemporáneo como espina dorsal del proyecto. ONE SHOT HOTELS ha querido desde su origen vincularse especialmente con la fotografía. Un “one shot” es un lanzamiento exclusivo, un único disparo maestro y de edición limitada en el argot fotográfico, y así son los propios hoteles de esta joven cadena: todos distintos, cada uno es un “one shot”.

 

Javier Ayuso. Untitled Project.

 

UN HOTEL EN MOVIMIENTO CON PROYECTO ARTÍSTICO

Para apoyar y difundir desde la iniciativa privada el arte contemporáneo en sus diferentes formatos creativos, ONE SHOT HOTELS ha creado el proyecto cultural de mecenazgo ONE SHOT PROJECTS. ¿Con qué objetivo? Con el de que el arte, la cultura, la belleza y la creación formen parte del día a día de cada uno de sus hoteles, como parte de su identidad y filosofía empresarial y, por extensión, como parte de la identidad de sus clientes.

ONE SHOT PROJECTS pretende ser no sólo un proyecto de presentación de los procesos creativos más actuales, sino ser una iniciativa de reflexión compartida a través de charlas y encuentros con creadores, actividades pedagógicas y participación en la programación artística de la ciudad en la que nos encontremos. Dentro de ONE SHOT PROJECTS ya han expuesto la obra de: Jorge Fuembuena, Marta Soul, Javier Ayuso y Alfonso Batalla.

 
Diego Pedra. Vagabundeando.

RECOLETOS 04, ESPACIO ALTERNATIVO DE ART MADRID’15

La feria de arte Art Madrid repite y amplía, en su edición 10º aniversario, la colaboración con ONE SHOT que en febrero de 2015 no sólo será el Hotel Oficial de la feria, con precios especiales y facilidades para galeristas, clientes y coleccionistas, sino que será uno de los espacios alternativos de Art Madrid’15, dentro de su Programa de Actividades paralelo.

Durante el mes de febrero, las salas y pasillos del hotel ONE SHOT Recoletos 04 acogerán una magnífica exposición de fotografía comisariada por el sociólogo y crítico de arte independiente Nicola Mariani  con el trabajo de David Catá , Irene Cruz , Karina Beltrán y Victoria Diehl, cuatro de los nombres más destacados y con más proyección de la fotografía contemporánea.

La exposición refleja el hilo común que une el trabajo de los cuatro fotógrafos, quienes a partir de inquietudes, premisas estéticas y soluciones formales diferentes, plasman una dimensión liminar y poética de la existencia, en la que prevalecen la incertidumbre y la suspensión; entre la realidad y la ficción; la descripción y la evocación; lo interior y lo exterior; lo natural y lo artificial; la historia y la memoria. En definitiva, entre la vida y la muerte, entre la experiencia y el deseo.

Art Madrid’15, cumple 10 años y lo celebra con lo mejor de los mejores, en los mejores espacios.

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.