Art Madrid'26 – La Quedada. Circuito de estudios de Art Madrid’24

Quedar, hacer un plan para conocernos y juntos descubrir el espacio de trabajo de un artista, puede resultar una propuesta apetecible para iniciar el acercamiento al mundo del arte. Adentrarse en un terreno fértil a la imaginación y respirar los ambientes de creación que suelen rodear estos espacios íntimos, es siempre un aliciente para los sentidos. Para comprobarlo hemos organizado #LaQuedada, un itinerario por los estudios de algunos de los artistas que estarán participando en Art Madrid´24.

¿Te has preguntado cómo es el espacio de trabajo de un artista? ¿Has imaginado dónde produce un artista su obra cuando, por ejemplo, se está preparando para participar en una feria de arte?

Es muy posible que tengas estas interrogantes sin responder. Así que para ayudarte a descubrir ese maravilloso mundo de posibilidades, hemos organizado #LaQuedada, una iniciativa de Art Madrid para acercarte al sorprendente y a veces - romantizado- mundo en el que crean las y los artistas visuales. Visitar el estudio de un artista es la ocasión perfecta para conocer su visión estética de primera mano y formar parte de la experiencia que supone escucharlo hablar. Tomarnos el tiempo para entender cuál es su metodología de trabajo, en qué proyectos futuros se encuentra inmerso, cómo son los procesos de sus obras, qué materiales utiliza para lograr esos efectos que no imaginamos pudieran ser posibles de conseguir… Y así, entre tanta curiosidad sumergirnos en un recorrido que revela el orden y el caos, los bocetos y los pigmentos, las ideas mutantes y las utopías posibles, las notas y los trazos que dan forma a la vitalidad que supone cada nuevo proyecto.

Los artistas recurren muchas veces a sus experiencias vitales, a sus entornos más íntimos para luego representar en sus obras los conflictos que los "atormentan" y las preocupaciones que detectan en la sociedad a la que pertenecen. Cada uno de ellos representa una verdad íntima, auténtica, personal aunque compartida. Una conexión común que nos une a ellos desde la sensibilidad con la que podemos identificarnos si los miramos con otros ojos: Los del alma.

Dedicarse al mundo del arte como artista es hoy un acto de valentía. Cada vez más, las y los artistas están amenazados por la precariedad en nuestro país. Por eso es tan importante el apoyo, la promoción y el acompañamiento que estemos dispuestos a brindarles. No importa si son artistas que están emergiendo o llevan parte de su vida trabajando en el sector, lo que debes tener en cuenta es que puedes contribuir al desarrollo de su carrera adquiriendo alguna de sus obras; visitando sus perfiles en redes sociales y compartiendo sus proyectos; asistiendo a las galerías, ferias, centros culturales o museos donde están exponiendo; o simplemente conectando con la vitalidad de sus propuestas artísticas en una visita a su estudio.

Nuestro deseo es que #LaQuedada sea un espacio recurrente para fomentar el diálogo abierto entre público y creadores. La accesibilidad del arte a todo tipo de audiencias es una forma responsable de favorecer el crecimiento del tejido cultural de la ciudad. En Art Madrid lo sabemos y por eso queremos hoy, más que nunca, queremos acercar el arte contemporáneo a todas y todos, e intentar romper ese espejismo que lo define como elitista y lo aleja de su vocación humanista. La creatividad habita cualquier lugar y en esta ocasión, la encontraremos en el estudio de los artistas que hemos invitado a La Quedada.

En la primera edición de #LaQuedada tendremos la oportunidad de visitar los estudios de cinco artistas que estarán participando en Art Madrid´24:

Carlos Tárdez - Galería Bea Villamarín

Elena Gual - Arma Gallery

Lara Padilla - 3 Punts Galería

Richard García - Galería BAT Alberto Cornejo

Marina Tellme - Open Booth Art Madrid’24

La Quedada es un proyecto pensado para todo tipo de público que se realiza gracias a la colaboración de ONE SHOT HOTELS, uno de los patrocinadores oficiales de Art Madrid'24. Podrás acompañarnos tanto si eres profesional del ámbito de la cultura o si te apasiona el arte contemporáneo.



SOBRE LOS ARTISTAS:

CARLOS TÁRDEZ (Madrid, 1976)

Artista multidisciplinar, en cuya obra tiene especial importancia el protagonismo del mensaje que se esconde en todas sus creaciones. Tanto en pintura como en escultura, ha logrado un nivel de calidad tal que le han hecho merecedor, entre otros muchos reconocimientos, de la Medalla de Honor del Premio BMW de Pintura en 2010, 2018 y 2021.

Carlos Tárdez en su estudio. Imagen cortesía del artista.

ELENA GUAL (Mallorca, 1994)

Elena Gual es conocida por sus pinturas figurativas de mujeres que celebran su belleza y promueven la igualdad de género. Gual aplica gruesas pinceladas de impasto sobre sus lienzos con una espátula, creando representaciones de gran textura de la piel, el pelo y la ropa. Graduada por la Academia de Arte de Florencia, Gual se propone transformar los enfoques clásicos de la anatomía, la composición y la luz en su propio estilo. También fotógrafa autodidacta, Gual suele crear cuadros a partir de sus propias fotografías, explorando la relación entre ambas disciplinas.

Elena Gual en su estudio. Imagen cortesía de la artista.

LARA PADILLA (Madrid, 1988)

Lara Padilla es licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Dirección de Fotografía de Cine por la Escuela TAI. Ha participado en exposiciones individuales y colectivas a nivel nacional e internacional como su última exposición personal en la Galería Juan Silió o su participación en las últimas ediciones de las ferias de arte Santander 2023 y Art Basel Miami 2022. Además de su carrera plástica, ha explotado su perfil de creadora de moda colaborando con clientes como Springfield, Pepe Jeans y Levis. También colabora activamente con Patricia Field, la estilista de series como “Sex In The City” o “The Devil wears Prada”, para su proyecto Patricia Field Art Fashion, creando prendas únicas pintadas a mano. Lara Padilla vive y trabaja entre Madrid, Miami y Nueva York.

Lara Padilla en su estudio. imagen cortesía de la artista.

RICHARD GARCÍA (Madrid, 1995)

Richard García estudió Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid en 2017. Tras esta etapa, comienza su camino como artista ganando numerosos concursos y empezando a desarrollar un estilo y discurso propio. El proceso creativo constituye una de las partes más importantes de su obra, en la que se deja llevar por la intuición mediante la que refleja la superposición y la transparencia.

Richard García en su estudio. Imagen cortesía del artista.

MARINA TELLME (Almería, 1995)

Graduada en Bellas Artes en la facultad Alonso Cano (Granada), Máster de Dirección Cinematográfica en TAI y titulada como actriz de doblaje en EDM (Madrid). Su trabajo ha sido expuesto en La Universidad de Humboldt (Berlín), el Centro de Arte García Lorca (Granada), el Bless Hotel (Madrid), el Instituto de la Mujer de Almería, seleccionada en el festival Art Sur de arte en acción (Córdoba) o el Femujer de Santo Domingo (República Dominicana), entre otros.

Su arte es el resultado de su pasión por contar historias. Sus cuadros, esculturas e instalaciones representan (como si de un fotograma de una película de animación se tratara) una escenografía con personajes y circunstancias en su mayoría cómicas y de estilo naíf pero con sitio para la crítica social.

Marina Tellme en su estudio. Imagen cortesía de la artista.





CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La obra de Cedric Le Corf (Bühl, Alemania, 1985) se sitúa en un territorio de fricción donde el impulso arcaico de lo sagrado convive con una actitud crítica propia de la contemporaneidad. Su práctica parte de una comprensión antropológica del origen del arte como gesto fundacional: la huella, la marca, la necesidad de inscribir la vida frente a la conciencia de la muerte.

Le Corf establece un diálogo complejo con la tradición barroca española, no desde la mímesis estilística, sino desde la intensidad afectiva y material que atraviesa aquella estética. La teatralidad de la luz, la encarnación de la tragedia y la hibridez entre lo espiritual y lo carnal se traducen en su obra en una exploración formal donde la geometría subyacente y la materia incrustada tensionan la percepción.

En el trabajo de Le Corf, el umbral entre abstracción y figuración no es una oposición, sino un campo de desplazamiento. La construcción espacial y el color funcionan como dispositivos emocionales que desestabilizan lo reconocible. Este proceso se ve atravesado por una metodología abierta, donde la planificación convive con la pérdida deliberada de control, permitiendo que la obra emerja como un espacio de silencio, retirada y retorno, en el que el artista se confronta con su propia interioridad.


La caída. 2025. Óleo sobre lienzo. 195 × 150 cm.


En tu trabajo se percibe una tensión entre la devoción y la disidencia. ¿Cómo negocias el límite entre lo sagrado y lo profano?

En mi trabajo siento la necesidad de remitirme al arte rupestre, a las imágenes que llevo presentes. Desde que el hombre prehistórico tomó conciencia de la muerte, sintió la necesidad de dejar una huella, marcando con una plantilla en la pared una mano roja, símbolo de la sangre vital. El hombre paleolítico, cazador-recolector, experimenta un sentimiento místico frente al animal, una forma de magia espiritual y de ritos vinculados a la creación. De este modo, sacraliza la caverna mediante la representación abstracta de la muerte y la vida, la procreación, las Venus… Así, nace el arte. En mi interpretación, el arte es sagrado por esencia, porque revela al hombre como creador.


Entre perro y lobo II. 2025. Óleo sobre lienzo. 97 × 70 cm.


Se observan trazos de la tradición barroca española en tu trabajo. ¿Qué encuentras en ella que siga siendo contemporáneo?

Sí, se observan rasgos de la tradición barroca española en mi trabajo. En la historia del arte, por ejemplo, pienso en los mosaicos árabe-andalusíes, en los que para mí se encuentra una geometría de diseños profundamente contemporánea. Y en la pintura y la escultura barroca española, el tema que aparece con mucha frecuencia es la tragedia: la muerte y lo sagrado están intensamente encarnados, ya sea en temas religiosos o profanos, en Zurbarán, Ribera, El Greco, pero también en Velázquez. Pienso, por ejemplo, en la notable pintura ecuestre de Isabel de Francia, por su geometría y por un retrato cuya luz recuerda a la de un Matisse.

Cuando pienso en la escultura, vienen a mi mente las maravillosas esculturas policromadas de Alonso Cano, Juan de Juni o Pedro de Mena, donde los ojos verdes están incrustados, junto con dientes de marfil, uñas de cuerno y pestañas de cabello. Todo ello ha influido sin duda en mi trabajo escultórico, tanto morfológico como ecuestre. Personalmente, en mi obra incrusto elementos de porcelana en madera tallada o pintada.


Entre perro y lobo I. 2025. Óleo sobre lienzo. 97 × 70 cm.


¿Qué te interesa de ese umbral entre lo reconocible y lo abstracto?

Por mi parte, toda representación en pintura o en escultura es abstracta. Lo que la impone es la construcción arquitectónica del espacio, su geometría secreta, y la emoción que provoca el color. Es, en cierto modo, un desplazamiento de lo real para alcanzar esa sensación.


El ángel anatómico. 2013. Madera de fresno y porcelana. 90 × 15 × 160 cm.


Tu obra parece moverse entre el silencio, el abandono y el retorno. ¿Qué te llama hacia esos espacios intermedios?

Creo que es al renunciar a imitar la verdad exterior, a copiarla, como alcanzo la verdad, ya sea en la pintura o en la escultura. Es como si me mirara en mi propio sujeto para descubrir mejor mi secreto, quizá.


Justa. 2019. Madera de roble policromada. 240 × 190 × 140 cm.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Es cierto que, en ocasiones, olvido por completo la idea principal en mi pintura y en mi escultura. Aunque comienzo una obra con ideas muy claras —dibujos y bocetos previos, grabados preparatorios y una intención bien definida—, me doy cuenta de que, a veces, esa idea inicial se pierde. Y no se trata de un accidente. En algunos casos tiene que ver con dificultades técnicas, pero hoy en día también acepto partir de una idea muy concreta y, al enfrentarme a la escultura, a la madera o a la cerámica, tener que trabajar de otra manera. Y eso lo acepto.