VISIONES ACTUALES DE LA CULTURA POP

Galerías Hispánica Contemporánea, Barrou Planquart, 3 punts y Norty

 

Es bien conocido que desde mediados del siglo XX, un gran conjunto de artistas británicos y norteamericanos respondieron a la gravedad y autoridad del expresionismo abstracto, tan aferrado al trauma de la II Guerra Mundial, con un tipo de arte totalmente opuesto: el Pop art. Lo mismo sucedió en el contexto nacional, pues las trascendentales fórmulas del informalismo cederían el paso a las más vitalistas expresiones de la figuración narrativa. Surgieron así nuevas iconografías y lenguajes procedentes de los medios de masas, la “cultura popular” y la pujante sociedad de consumo, particularmente figurativos y caracterizados por la intensidad del color.

Mel Bochner

Meaningless, 2015

Monotipo con collage, grabado y relieves sobre papel Twinrocker

131 x 119cm

Aunque más lúdicas y muchas veces solo centradas en la representación de una estética concreta, muchas de las obras pop también tuvieron una intención crítica y, quizá, este sea uno de los rasgos más definitorios de las corrientes continuadoras del Pop art. Desde el neo-pop de los ochenta hasta la más estricta actualidad, muchos artistas contemporáneos siguen ampliando ese camino abierto por Richard Hamilton, Robert Rauschenberg, Jasper Johns, Roy Lichtenstein, Andy Warhol o Claes Oldenburg, entre otros muchos.

Paul Rousso

Four Flavor Crush, 2018

Técnica Mixta

89 x 107cm

Una excelente representación del Pop art actual se podrá encontrar en el espacio que tendrá en Art Madrid la Galería Hispánica Contemporánea (Madrid-Ciudad de México). Dentro de su amplia propuesta, destaca la participación de artistas norteamericanos o creadores afincados en Estados Unidos, muchos de ellos consolidados como Mel Bochner, de quien se expondrá una selección de sus famosos monotipos realizados a partir del collage, la estampación y el relieve, y en los que el artista continúa lanzando mensajes contundentes desde la rotundidad de la palabra, su tipografía y el contraste del color. También siguen siendo impresionantes las creaciones de Paul Rousso quien, a través de su personal técnica “Flat Depth” –basada en distintas manipulaciones y técnicas con las que objetos de dos dimensiones adquieren tridimensionalidad–, volverá a mostrar la sensualidad del desecho arrugado y sobredimensionado, la fuerza visual que puede existir en cualquier revista, billete o envoltorio despreciados.

Peter Anton

Splendor Variety, 2017

Técnica Mixta

90 x 90cm

Mr. Brainwash

Einstein, 2016

Técnica Mixta sobre metal

50 x 50cm

También se podrán saborear los inmensos dulces de Peter Anton o celebrar la vida con las últimas piezas del popular Mr.Brainwash (Thierry Guetta), cuyo entusiasta lema es “life is beautiful”. Alzado a la fama por su papel protagonista en el falso (o no) documental liderado por Banksy, “Exit through the gift shop” (2010), Guetta continúa sirviéndose de la apropiación, el graffiti y el personaje icono o “celebrity” para transmitir buenas vibraciones. Mucho más crítico y satírico resulta el trabajo de Fidia Falaschetti, artista que desmonta literalmente personajes y objetos populares para invitarnos a repensar nuestros hábitos de consumo, esos tan próximos a una especie de esquizofrenia naturalizada.

Hispánica también presentará piezas del gran Manolo Valdés, quien ya desde 1964, como miembro de El Equipo Crónica, destacaba por su vertiente del arte pop más crítica y lúdica, siempre especializada en los maestros de la pintura española. Asimismo, la galería presentará las misteriosas esculturas de Xavier Mascaró; las geométricas y vitalistas piezas de Rafael Barrios; o las magníficas obras de Hugo Fontela, realizadas desde una marcada personalidad y una sorprende sensibilidad.

François Bel

Adios Trump Break the wall, 2018

Vidrio acrílico

27 x 18cm

Muy pop y más urbana se presenta la selección de la galería dirigida por Virginie Barrou Planquart (Montlignon), muy interesada por difundir una “estética positiva”. De François Bel se podrán ver algunos de sus llamativos “Big Bangs”, ensoñaciones características de nuestra forma de vida más actual, tan individualista y materialista, congeladas en movimiento dentro de urnas de cristal sintético. Materiales industriales también destacan en los trabajos de Grégory Watin, creados desde una visión más urbana y gestual.

Stéphane Gautier

Follow your heart, 2018

Técnica mixta

80 x 80cm

Graffiti, fotografía y collage dominan las obras de Jo Di Bona, reconocido artista urbano que es presentado como un “fauvista de tiempos modernos”. Por último, la selección de Barrou Planquart se cierra con las piezas del diseñador Stéphane Gautier en las que se apropia de imaginarios y códigos infantiles para transmitir mensajes positivos mas no sin cierta reflexión en torno a las estrategias publicitarias.

Alejandro Monge

Suitcase, 2018

Fibra de vidrio, lápiz y papel

77 x 44cm

Nick Veasey

Easy Listener, 2018

Fotografia sobre DIASEC

150 x 119cm

En la amplia propuesta de la galería 3 punts (Barcelona) se descubrirá la variedad de lenguajes y técnicas que podrían vincularse con el Pop Art. Desde el revival del Neo-pop más ochentero protagonizado por personajes icónicos tras fondos coloridos, de Silvio Alino, a la iconografía multicolor tan característica de Okuda San Miguel, Artista Invitado de la pasada edición de Art Madrid. Cultura popular o vida cotidiana también protagonizan las sorprendentes piezas de Nick Veasey, pionero en la arriesgada creación a través de radiografías; al igual que las apropiaciones de objetos cotidianos realizadas por el artista Alejandro Monge, bien conocido en Art Madrid por sus provocadoras y críticas acumulaciones de billetes.

Gerard Mas

Call Center Lady, 2016

Alabastro policromado

48 x 38cm

Samuel Salcedo

Hey Mickey, 2018

Resina policromada

33 x 15cm

Un aire de arte urbano o pop, aunque no lo parezca a primera vista, tienen algunas de las esculturas realistas del virtuoso Gerard Mas: desde damas renacentistas convertidas en teleoperadoras, ratas o perros en pedestales hasta ovejas esquiladas de forma caprichosa para homenajear a Malevich. Otros dos maestros de la escultura son Samuel Salcedo, cuyas esculturas en resina impresionan tanto por su hiperrealismo como por su mensaje; y Kiko Miyares, artista también centrado en la representación, y deformación, de la figura humana a través de la madera. Y si continuamos hablando de dominio técnico, igualmente destaca en el campo pictórico Ramon Surinyac y sus bellos y precisos paisajes.

L'homme Jaune

Syria, 2017

Acrílico sobre lienzo

100 x 100cm

En la Galería Norty (Carrières-sur-Seine) la propuesta más pop llega de la mano de L’homme Jaune (Yasser Ameur) y sus sencillos pero transgresores diseños, como “Syria” (2017), “Ceci est une fontaine 2” (2017) o “Connected people” (2017). Especialmente inquietante resulta el resto de la selección, más relacionada con el “expresionismo bruto”. En su stand se presentarán las esculturas, perturbadoras y atrayentes, nacidas del imaginario de Pierre Sgamma; o las pinturas de Adlane Samet, quien se define como un “pintor del instante”. Próximo al Art Brut, el trabajo de Samet impacta por igual tanto por su lenguaje tan expresivo y personal, como por sus narraciones, oscuras y fúnebres en su mayoría.

Rusudan Khizanishvili

Conversion Device II, 2017

Acrílico sobre lienzo

150 x 150cm

Cierto desasosiego también transmite la obra de Jean-Pierre Ruel, protagonizada por personajes solitarios y misteriosos enmarcados en sombríos escenarios. La selección de Norty se cierra con el contraste del colorido de las pinturas de Rusudan Khizanishvili, autora de composiciones más cercanas a la abstracción en las que sin embargo nunca se olvida el referente figurativo. El uso inteligente del color dota a las formas superpuestas de una gran carga emotiva y enigmática, potenciando el ideario complejo y fantástico de la artista.

En definitiva, un conjunto de obras singular, piezas muy diferentes en sus modos de expresión pero en las que, de una forma u otra, se renuevan y amplían los límites del arte contemporáneo.

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.