Art Madrid'26 – 10 ARTISTAS MENORES DE 35 EN ART MADRID’22

Selección realizada por Natalia Alonso Arduengo Comisaria invitada de Art Madrid 2022

Art Madrid apuesta por el arte joven y buena prueba de ello es el dossier que aquí presentamos y en el que se recopilan 10 nombres de artistas nacidos en las décadas de los 80 y los 90 del pasado siglo. Una selección paritaria de creadores procedentes de países como España, Portugal, Rusia, Cuba, Venezuela. En él podemos encontrar pintura, escultura, arte textil... Muchas disciplinas y estilos distintos (figuración, abstracción geométrica, realismo, herencia del graffiti...) pero con algo en común: la frescura de los inicios de unas carreras en plena efervescencia, no mediatizadas todavía por el mercado del arte y que crean desde absolutos parámetros de libertad. Estos artistas integrarán la próxima generación y llegarán a consolidarse. Ponerlos en el foco es una buena opción para aquel coleccionista que busque descubrir nuevas promesas.



ALBERT BONET (INÉDITAD) Riba-roja d'Ebre (Tarragona), 1996

Ganador del Premio Internacional de Pintura en la categoría de Realismo en la última edición del FIABCN (Feria Internacional de Arte de Barcelona), la obra de Albert Bonet se caracteriza por una ácida crítica social inspirada en su entorno más cercano. A través de esta interpretación del mundo que le rodea, este joven artista muestra una madurez tanto conceptual como técnica, la cual interfiere en su trabajo jugando con temáticas POP y con un marcado estilo realista. Artísticamente se ha formado en la Barcelona Academy of Art. Ha sido seleccionado en el Concurso de Arte Joven ''Fresh Art'' de DKV, donde se le premió con una mención de honor en la Universidad Politécnica de Valencia (2015). Este prometedor artista tiene en su haber dos exposiciones individuales, la última el pasado mes de noviembre en la Galería Mutuo de Barcelona. Expone ahora por primera vez en Art Madrid de la mano de Inéditad Galería (Barcelona).

Albert Bonet

La ventana oscura, 2020

Óleo sobre tela

162 x 130cm

CAROLINA SERRANO (GALERIE ALEX SERRA) Funchal (Portugal), 1994

Carolina Serrano (Portugal, 1994) vive y trabaja entre Colonia y Lisboa. La obra e investigación de Serrano gira en torno a la dimensión temporal de la escultura. El pensamiento escultórico de la artista colapsa, de forma recurrente, con las nociones de luz y sombra; con las ideas de destrucción y apariencia; y con la dualidad entre interior y exterior y entre espacio lleno y vacío. A Serrano le interesa el concepto de "lugar" restringido, inaccesible y, por tanto, desconocido, y la incertidumbre de su extensión. En los últimos años Carolina Serrano trabaja casi exclusivamente con parafina por sus posibilidades plásticas, como es el reflejo de la luz, pero sobre todo por las posibilidades teóricas y conceptuales que este material puede originar en el campo de la imaginación del observador. A Serrano también le interesa la idea de una potencial transmutación y transubstanciación espiritual del objeto escultórico.

Carolina Serrano

Gume, 2021

Parafina

48 x 16cm

COSTA GORELOV (DR.ROBOT GALLERY) Moscú (Rusia), 1993

Costa Gorelov nació en Moscú en 1993 y sigue viviendo y trabajando en Moscú. Estudió en el Instituto de Televisión y Radiodifusión de Moscú, donde se graduó en Dirección de Cine. En su obra, Costa explora los estados emocionales y psicológicos de las personas, a menudo representándolos a través de las interacciones de una figura con diferentes espacios, objetos y artículos de moda. La moda, en particular, es primordial para su autoexpresión. También es un símbolo que une épocas, tiempos y tradiciones. Gorelov creció en la tradición del Renacimiento del norte de Alemania. La música, la literatura, la pintura, la cultura y la lengua alemanas han influido mucho en él y han desempeñado un papel fundamental en la formación de su estilo. Los principios básicos que utiliza al crear sus cuadros son los del Barroco, el Renacimiento y el diseño de interiores. La arquitectura desempeña un papel primordial en su arte, en particular su base en la piedra y la proporción áurea. Gorelov se esfuerza por incorporar elementos de la arquitectura gótica y barroca a la vida cotidiana de sus personajes a través de bolsos y accesorios que llevan el ADN de esta herencia arquitectónica. Quiere mostrar que, a pesar de los cambios en las tendencias y las distintas épocas, lo fundamental es inamovible e inmutable.

Costa Gorel

DeadLine, 2021

Oleo sobre lienzo (díptico)

240 x 260cm

ELENA GUAL (ARENA MARTÍNEZ PROJECTS) Mallorca, 1994

Elena Gual posee una técnica marcada y reconocible inspirada en la imagen de la mujer interracial pese a seguir abriendo nuevas líneas de trabajo e incursionando incluso en la abstracción. Su obra se caracteriza por el uso de la espátula y su conocimiento de las técnicas de los pintores renacentistas y de la escultura clásica. Todo ello, gracias a los tres años de formación en la academia de arte de Florencia. Posteriormente se trasladó nuevamente a Londres, donde vivió desde los 16 años para continuar su formación en el Royal Collage of art y en Central Saint Martins. Ha expuesto en Mónaco, Paris, Venecia y Londres. De vuelta a España, Arena Martínez projects presenta su trabajo por primera vez en su país en la feria Estampa 2021, con ocasión de la feria Art Madrid se podrá ver su obra por segunda vez en España.

Elena Gual

Calma, 2021

Óleo sobre lienzo

40 x 40cm

FRANCISCO MAYOR MAESTRE (AURORA VIGIL-ESCALERA) Madrid, 1990

La infancia y adolescencia de Francisco Mayor Maestre en Rivas-Vaciamadrid estuvo marcada por viajes diarios a la capital en los que observaba los cambios en el paisaje y los idénticos edificios grises en los márgenes de la ciudad. El contraste entre esas indiferentes arquitecturas obreras y los pequeños toques de color y de personalidad que se pueden entrever como manifestaciones de la gente que vive dentro, le llevan a dedicar su producción a la transformación de estas frías fachadas. Sus óleos inundan el conjunto de color, de vegetación desmesurada, de planos imposibles que rompen la figuración de la obra. Destaca cortinas, toldos, coladas, aparatos de aire acondicionado… en una investigación entorno a la libertad de la pintura, la exploración de los espacios y la reivindicación de la individualidad.

Francisco Mayor Maestre

Todo lo que me gusta engorda, 2022

Oleo sobre tabla

190 x 150cm

GABRIEL RAÚL CISNEROS (COLLAGE HABANA) Las Tunas (Cuba), 1990

Graduado de Nivel Medio en Artes Visuales (2009) en su provincia natal y del Instituto Superior de Arte de La Habana (2015), donde también fungió como profesor de escultura. Le interesa siempre el rejuego, lo aparentemente irreal o incierto, aquello que en su ambigüedad no podemos asumir como verdadero y tampoco como falso. Por ello encubre desde la naturaleza del material usado - resina mezclada con yeso para simular una superficie pétrea, marmórea- hasta las propias palabras. Todo lo cual explica el gesto sarcástico, inquisitivo, provocador de su representación escultórica. Es discípulo del también escultor cubano, José Villa Soberón, desde hace más de un lustro, con quien ha realizado un número considerable de esculturas conmemorativas. Ha participado en disímiles exposiciones colectivas y personales, en Cuba y el extranjero. Su obra se ha coleccionado en Panamá, México, Estados Unidos y Líbano. Obtuvo el Segundo Premio en Post-it 6, concurso de arte cubano para artistas emergentes. Reside y trabaja en La Habana.

Gabriel Raúl Cisneros

Sin razón, sin aliento y sin nada. Happening, 2015

Resina. Dimensiones variables.

100 x 70cm

ISABELA PUGA (GALERÍA BAT ALBERTO CORNEJO) Caracas, 1997

Isabela Puga vive y trabaja en Madrid. Graduada en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona con mención honorífica en el Trabajo de Fin de Grado: Grietas en el espacio; arranca su proceso de investigación pictórica a través del material y su percepción. El color negro y el pan de oro se establecen como los materiales principales y reconocibles de su obra. Posteriormente se traslada a Madrid, donde cursa el máster en Mercado del Arte y Gestión de Empresas Relacionadas y continúa el desarrollo de su trabajo artístico. Durante esta última etapa aumenta su interés por la arquitectura y el urbanismo, siendo ambas disciplinas parte importante de su proceso creativo y adoptando un estilo geométrico. A partir de opuestos: el brillo del oro y la oscuridad del negro, la artista cuestiona e investiga en sus obras elementos básicos como la profundidad, color, luz y espacio, siendo su intención fomentar la relación entre sujeto-objeto-espacio. Es decir, la obra requiere necesariamente de un espectador que la observe y explore sus perspectivas y superposiciones de planos retomando un lenguaje más elemental/minimalista. Así pues, las piezas de Isabela Puga resultan en una obra analítica y “presentativa”, donde se plantean simultáneamente los conceptos de espacialidad y contemplación.

Isabela Puga

M_CB_01, 2022

Técnica mixta y oro de 22 kt sobre madera

180 x 180cm

ISABELLA DESPUJOLS (JACKIE SHOR ARTE) Varquisemeto (Venezuela), 1994

Artista visual enfocada en el arte textil, específicamente en bordado manual. Se graduó de Bachelor in Fine Arts en la Universidad Internacional de Arte y Diseño de Miami, Estados Unidos (2014) y como Licenciada en Historia del Arte en la Universidad de Palermo, Buenos Aires, Argentina (2020). Ha participado en diferentes exposiciones colectivas como: “Juried Show” en Curator’s Voice Art Projetcs Gallery, Miami, EUA (2014); “Muestra de Arte Joven” en el Espacio Cabrera, Buenos Aires, Argentina (2017); “1er Salón de Pintura con Intervención textil” en el Centro Argentino de Arte Textil, Buenos Aires, Argentina (2018) ; trabajó en una instalación artística textil en Casa FOA, Buenos Aires, Argentina (2019); participó en la muestra colectiva “Artistas da galeria” na galería Periscópios Arte contemporânea, Belo Horizonte, Brasil (2020) y en la feria SP-Arte junto con Jackie Shor Project (2020). Entre sus exposiciones individuales se encuentran “Formas múltiplas de continuidade no espaço “ en la galería Periscopio Arte Contemporánea en Belo Horizonte , Brasil (2021) y “Geometria Bordada” en el espacio Garaje Lola, Madrid, España (2021). Su obra actualmente forma parte de la colección del Museo Instituto Inhotim (2021).

Isabella Despujols

34, 2020

Lienzo bordado

80 x 120cm

LARA PADILLA (3 PUNTS GALERIA) Madrid, 1988

La obra de Sra. D, a.k.a Lara Padilla, abarca disciplinas como la pintura, la escultura, la danza, la performance y el diseño de moda. Sus piezas, mayormente figurativas, dirigen la atención al poder de la representación femenina a través de la deformación del cuerpo y el uso del color y las texturas. Una reivindicación de género exhibida a través de grandes manos como instrumentos poderosos de batalla o pies pesados, imagen de la perseverancia de la mujer en su lucha. Sra D. entiende el arte, no como una vitrina silenciosa, sino como un camino de acción e intervención política. Su estética es una oda a la diversidad, retratando todo tipo de cuerpos en pos de promover una mirada de igualdad y autenticidad.

Lara Padilla

Rainbow tangle, 2021

Técnica mixta sobre lienzo

170 x 170cm

VOVA PERKIN (DR.ROBOT GALLERY) Moscú (Rusia), 1995

El mundo que crea el artista está lleno de colores brillantes, positivos y contrastados. Todas sus obras están conectadas, con lugares y personajes que pasan de una obra a otra. Sus tramas se desarrollan como historias que cuentan el antiguo y maravilloso mundo de Ugar. Vova Perkin es el fundador del movimiento llamado Perkinismo, líder del grupo de artistas Nasha Utopia (Nuestra Utopía), y fundador de la Perkinnale de Arte Contemporáneo. Su desarrollo como artista se formó a través de una importante experiencia en el arte del grafiti.

Vova Perkin

Don House Relaxed, 2018

Acrílico sobre lienzo

200 x 250cm



LA UNIVERSIDAD NEBRIJA REIVINDICA LA INTELIGENCIA ESTÉTICA FRENTE A LA ERA ALGORÍTMICA EN ART MADRID'26


El Espacio Nebrija acoge un proyecto curatorial que propone una alternativa crítica a la automatización del pensamiento creativo.

La Universidad Nebrija participa en la 21ª edición de Art Madrid con un proyecto curatorial que plantea una reflexión crítica sobre la relación entre pedagogía artística, mercado y tecnología. Bajo el concepto de Inteligencia Estética, la propuesta se posiciona como una alternativa a la lógica algorítmica de la Inteligencia Artificial, priorizando la sensibilidad, el gesto, la materialidad y la experiencia como formas de conocimiento no automatizables.

En un momento histórico en el que la Inteligencia Artificial irrumpe con fuerza en todos los ámbitos de la producción cultural, generando tanto fascinación como inquietud, la Universidad Nebrija apuesta por reivindicar aquellas dimensiones de la experiencia artística que permanecen irreductibles a la lógica algorítmica. No se trata de negar el impacto tecnológico ni de adoptar una postura tecnofóbica, sino de identificar y defender aquellos territorios del conocimiento que exigen la presencia del cuerpo, la sensibilidad, el gesto y la experiencia vivida.


Álvaro Fernández. Recordar/Olvidar. Técnica mixta sobre tela. 40 x 60cm. 2026.


El concepto central de la propuesta es el de Inteligencia Estética, entendida como una forma de conocimiento que integra lo sensorial, lo afectivo, lo intuitivo y lo cultural. Frente a la lógica de la Inteligencia Artificial, fundamentada en algoritmos, patrones de reconocimiento y capacidad de replicación masiva, la Inteligencia Estética prioriza dimensiones que permanecen ancladas en la experiencia humana singular: el gesto único e irrepetible, la presencia física del cuerpo en el acto creativo, la textura material de los soportes y pigmentos, la temporalidad del proceso de creación.

Esta reivindicación cobra especial importancia en un contexto en el que la IA generativa es capaz de producir imágenes en cuestión de segundos, procesando millones de referencias visuales previas para sintetizar nuevas composiciones. Sin embargo, lo que la máquina no puede replicar, es precisamente aquello que constituye el núcleo de la experiencia estética. La resonancia afectiva de un color específico aplicado con determinada presión sobre una superficie concreta, la decisión intuitiva que surge del diálogo entre el artista y la materia, o el error productivo que abre caminos inesperados.

La Inteligencia Estética se entiende así como una forma de resistencia epistémica, una defensa de aquellos modos de conocer el mundo que no pueden ser automatizados porque están constitutivamente vinculados a la experiencia encarnada, situada y temporal de los sujetos creadores.


Pablo Padilla Sadurni. ST. Paspartú resanado y acrílico. 18 x 18 x 48 cm. 2026.


Bajo el provocador neologismo NotanIA SipedagogIE, que condensa en su formulación misma la propuesta conceptual: "No tan IA, sí pedagogíe". Esta construcción lingüística, que juega con la presencia y ausencia de fragmentos de las palabras "Inteligencia Artificial" y "pedagogía", señala una toma de posición clara respecto al papel de la formación artística en el contexto tecnológico actual.

Se propone una pedagogía crítica que no rechaza la tecnología pero que se niega a subordinar los procesos de aprendizaje artístico a la lógica de la eficiencia, la optimización y la reproducción que caracterizan a los sistemas algorítmicos. Frente a la tentación de utilizar la IA como atajo o sustituto del proceso creativo, esta pedagogía reivindica el valor formativo del ensayo, el error, la experimentación material y el tiempo dedicado a la exploración sin un objetivo predeterminado.

Una pedagogía que se define también como empática, en el sentido de que reconoce y valora la dimensión afectiva y relacional del aprendizaje artístico, que no entiende la La creación como un acto individual aislado sino como un proceso que implica resonancias emocionales, intercambios simbólicos y construcción colectiva de sentido. El stand mismo, concebido como obra coral, materializa esta comprensión de la creación como experiencia compartida.


Verónica Bergua Tabuyo. Cartografía del tío Pablo. Video digital. Edición: 1/5. 2:40 min. 2026.


La metodología propuesta para el proyecto es tan rigurosa como abierta a la experimentación. Cada uno de los estudiantes participantes inicia su proceso creativo mediante la apropiación poética de un verso, una estrofa que funcionará como semilla conceptual y afectiva de la obra. La elección de la poesía, como forma de lenguaje que condensa significados múltiples y ambiguos, que trabaja con resonancias sonoras y visuales, que sugiere más que describe, constituye un punto de partida ideal para un proyecto que reivindica lo inefable, lo no totalmente traducible a código.

A partir de la elección de un verso, cada artista ha desarrollado un mood board concebido como un tablero de atmósferas y, al mismo tiempo, como una cartografía sensible del proceso. Este recurso permite expandir el imaginario del verso a través de objetos, imágenes, texturas, materiales y otros elementos que resuenan con la experiencia poética inicial. Se trata de una herramienta que hace visible el proceso de traducción intersemiótica: el tránsito del lenguaje verbal al visual, de lo textual a lo material, evidenciando las transformaciones y desplazamientos que se producen en ese recorrido.

El siguiente paso consiste en el desarrollo de una obra bidimensional que evita deliberadamente el lenguaje escrito. Esta restricción trata de priorizar la exploración visual y material por encima de la narratividad textual, de confiar en la capacidad comunicativa de la forma, el color, la textura y la composición. La obra debe hablar por sí misma, sin necesidad de explicaciones verbales que medien entre la pieza y el espectador.

El proceso de creación se concibe desde una lógica experimental próxima al laboratorio, donde la prueba, el error, la corrección y el ensayo forman parte constitutiva del método. No se busca un resultado predeterminado sino que se permite que la obra emerja del diálogo entre la intención inicial y las posibilidades (y resistencias) de los materiales.


Blanca Lanaspa. Testigo 176,8. Técnica mixta cerámica. 40,8 x 176,8 cm. 2026.


El stand que acoge al Espacio Nebrija se concibe una obra de arte en sí mismo, de carácter coral y transitorio. Inspirado en las Zonas SER de Madrid, esas áreas de estacionamiento regulado de uso temporal, el espacio expositivo se piensa como un territorio de tránsito simbólico, un lugar de ocupación efímera que invita a reflexionar sobre la presencia, el deseo y la temporalidad.

Esta metáfora de las Zonas SER resulta particularmente potente, pues así como estos espacios urbanos permiten una ocupación temporal del espacio público bajo ciertas condiciones, el stand se presenta como un territorio que los artistas ocupan temporalmente durante la feria, estableciendo un diálogo entre la permanencia (las obras como objetos físicos que permanecerán tras el evento) y la transitoriedad (la configuración espacial específica que existe sólo durante los días de la feria).

El carácter coral del proyecto subraya la dimensión colectiva de la creación artística. No se trata de una suma de individualidades sino de una polifonía de voces que se entrelazan, resuenan y dialogan entre sí. Cada obra individual mantiene su autonomía pero cobra nuevos significados en relación con las demás, generando un tejido de correspondencias visuales, conceptuales y afectivas.


Marialex Arcaya. La bodega. Acrílico sobre madera. 80 x 160 cm. 2026.


El proyecto reúne el trabajo de siete estudiantes del Grado en Bellas Artes de la Universidad Nebrija: Marialex Arcaya desarrolla "La bodega", una reflexión sobre el objeto cotidiano como contenedor de memoria e identidad. Partiendo del verso: “Y en el fondo del bolso de playa más querido hay arena, monedas oxidadas, y un recibo de helado que ya no existe. El verano puede conservarse en capas", la artista explora las bodegas venezolanas como espacios de nostalgia y pertenencia. A través de una serie de pinturas acrílicas sobre lienzo que representan productos y envases, investiga cómo los objetos más mundanos pueden funcionar como repositorios de recuerdos y marcadores de identidad cultural. Su obra plantea preguntas sobre qué borramos y qué conservamos, sobre cómo el paso del tiempo transforma tanto a los objetos como a nosotros mismos, celebrando la capacidad de renacer y transformarse que caracteriza la experiencia humana.


Laura Nogales. Otra primavera. Acrílico y bordado sobre tela. 240 x 98 cm. 2026.


Laura Nogales participa con"Otra primavera", una instalación textil que explora la descomposición y deconstrucción del concepto de feminidad en un entorno transitorio: la ducha. Su obra, construida con retales, restos de ropa reciclados, medias y diversos tipos de rellenos, forma una masa abstracta que representa la feminidad descompuesta, en constante mutación. El desagüe funciona como elemento simbólico que todo lo traga, testigo de transformaciones íntimas. Nogales aborda cómo la feminidad como experiencia compartida sufre grandes altibajos en el contexto actual, donde el machismo retorna con fuerza en medios y redes sociales. Su propuesta textil genera ambigüedad emocional en el espectador, que puede sentirse atraído o repelido por la figura, reflejando las contradicciones inherentes a la experiencia de construir y defender la identidad femenina en un contexto adverso. Su trabajo ha tomado como refrencia el fragmento del poema: "Por encima de la ducha, el vapor dibuja mapas que se desvanecen".


Inés López. Sedentario. Fotografía digital. 30 x 40 cm. 2026.


Inés López presenta "Sedentario", una obra inspirada en el verso “Allí las partículas de polvo son un archivo en suspensión”. El proyecto reflexiona sobre la capacidad de los espacios domésticos para conservar aquello que el cuerpo olvida cuando dejan de ser habitados. La serie fotográfica se sitúa en el interior de una vivienda en construcción, en estancias suspendidas entre el uso y el abandono, donde la ausencia se manifiesta como acumulación silenciosa de materia, huellas y tiempo. Planos arquitectónicos y proyecciones en un edificio inacabado amplían la propuesta, estableciendo un diálogo entre el espacio proyectado y el espacio vivido, entre lo que ya fue habitado y lo que aún no ha comenzado a serlo. La obra plantea así una meditación sobre la transitoriedad del cuerpo frente a la persistencia silenciosa de la arquitectura.


Verónica Bergua Tabuyo. Cartografía del tío Pablo. Video digital. Edición: 1/5. 2:40 min. 2026.


Verónica Bergua presenta "Cartografía del tío Pablo", un proyecto profundamente personal que explora la relación entre acumulación compulsiva, salud mental y territorio emocional. A través de una instalación videográfica que combina la fotografía minimalista de objetos extraídos de la habitación de su tío, diagnosticado con esquizofrenia, síndrome de Diógenes y cleptomanía, Bergua construye un mapa visual del caos mental materializado en el espacio físico. La secuencia de imágenes, presentada a velocidades variables, genera en el espectador una experiencia de ansiedad que refleja la naturaleza de la acumulación compulsiva. Su obra invita a reflexionar sobre nuestra propia relación con los objetos, sobre los límites entre necesidad y apego, y sobre cómo el territorio que habitamos puede convertirse en espejo de nuestro territorio mental. Su propuesta está inspirada en los versos: “Debajo de la cama… se acumulan objetos que no recordamos haber perdido”. “Un museo sin textos ni etiquetas: el cajón de cables de los dispositivos rotos”. “La caja de medicamentos caducados guarda la historia de dolencias que ya no duelen".


Blanca Lanaspa. Testigo 176,8. Técnica mixta cerámica. 40,8 x 176,8 cm. 2026.


Blanca Lanaspa presenta "Testigo 176,8", una obra que parte del verso: "El perchero de la entrada sostiene lo que somos antes de entrar y después de salir. Un umbral vertical donde las transiciones cuelgan". Su propuesta adopta la forma de un pegboard cerámico, un tablero de combinatoria con piezas extraíbles de diferentes superficies, esmaltes y texturas. Cada elemento funciona como un "accidente sensible", resultado de procesos donde intervienen tanto la planificación estética como el azar material. Las piezas exploran estados de la materia: brotes, fugas, desbordamientos, erosiones, superficies craqueladas, contracciones y expansiones. El carácter táctil e interactivo de la obra invita al espectador a una relación corporal directa con ella. Acompañada de un mood board que documenta el proceso de investigación cerámica, la pieza celebra la imprevisibilidad de los materiales y la belleza de lo no sistematizado.


Pablo Padilla Sadurni. ST. Detalle. Paspartú resanado y acrílico. 18 x 18 x 48 cm. 2026.


Pablo Padilla presenta "Sin título", una escultura arquitectónica inspirada en el verso: “El calcetín desparejado no está perdido: habita un lugar que no existe”. Concebida como una analogía espacial de la búsqueda de plenitud, la pieza propone un arquetipo arquitectónico que remite al mundo de las ideas; un lugar imaginado, necesario y, sin embargo, inalcanzable. Construida en cartón fino, la obra adopta la forma de estructuras imposibles y laberínticas, habitadas por figuras a escala que recorren pasillos, escaleras y estancias sin salida. Estos espacios, simultáneamente tensos y contemplativos, combinan el romanticismo de la introspección con la frialdad inhóspita de lo brutalista. La obra crea un ambiente surrealista que oscila entre lo pacífico y lo tenso, invitando a una experiencia sensorial y emocional sobre la soledad compartida, el aislamiento y la búsqueda de refugios mentales que no existen en el mundo físico.


Álvaro Fernández. Recordar/Olvidar. Detalle.Técnica mixta sobre tela. 40 x 60cm. 2026.


Álvaro Fernández presenta "Recordar/Olvidar", una obra inspirada en el verso: "En el espejo del ascensor, dos personas se reflejan sin tocarse. Lo que media entre ellas no es aire: es la posibilidad de no decir nada". A través de obras híbridas que combinan transferencias manuales sobre tela con fotografías digitalmente intervenidas, Fernández explora el silencio, la presencia compartida y la coexistencia de mundos íntimos que no se tocan. Sus transferencias, realizadas mediante plancha de gel o aceite de lavanda, generan imágenes inestables y deterioradas, como memorias en proceso de desvanecimiento. La fragmentación y el desplazamiento de elementos fotográficos multiplican las escenas, creando capas de temporalidad superpuestas. Su trabajo materializa la fragilidad de los recuerdos y la potencia del silencio como espacio de intimidad no verbal.


Blanca Lanaspa. Testigo 176,8. Técnica mixta cerámica. 40,8 x 176,8 cm. 2026.


En un momento en que el debate sobre la Inteligencia Artificial y la creación artística se intensifica, con posiciones que oscilan entre el entusiasmo acrítico y el rechazo absoluto, la propuesta de la Universidad Nebrija para Art Madrid'26 ofrece una tercera vía, un posicionamiento crítico que no niega la realidad tecnológica pero que defiende con claridad aquellas dimensiones de la experiencia artística que permanecen irreductibles a la automatización.

El concepto de Inteligencia Estética propone una alternativa epistemológica que reconoce la validez de formas de conocimiento basadas en la sensibilidad, la intuición, la experiencia corporal y la resonancia afectiva. No se trata de conocimientos "menores" o subsidiarios respecto al conocimiento racional o algorítmico, sino de modalidades igualmente válidas y, en el ámbito de la creación artística, absolutamente fundamentales.

Este proyecto curatorial representa así una aportación valiosa al debate contemporáneo sobre tecnología y cultura, proponiendo que la formación artística universitaria no debe limitarse a preparar a los estudiantes para adaptarse al mercado o a las herramientas disponibles, sino que debe dotarlos de capacidad crítica, sensibilidad material y conciencia de la especificidad de su práctica.

Art Madrid'26 acogerá así una propuesta que, más allá de su calidad estética individual, constituye una reflexión colectiva sobre el presente y el futuro de la creación artística, sobre el papel de las instituciones educativas en la formación de nuevas generaciones de artistas y sobre la necesidad de defender espacios de experimentación, lentitud y materialidad en un mundo acelerado y crecientemente virtualizado. La Universidad Nebrija, a través de este proyecto, reivindica el valor insustituible de la Inteligencia Estética como forma de conocimiento y como práctica de resistencia frente a la homogeneización algorítmica, apostando por una pedagogía que sitúa en el centro la sensibilidad, el gesto corporal y la resonancia afectiva como dimensiones fundamentales de la condición humana.