Art Madrid'26 – 45 años de Art Basel Basilea

La ciudad suiza de Basilea, a diario una comunidad tranquila de menos de 200.000 habitantes, se convierte cada año en el centro neurálgico del arte contemporáneo internacional. Basel es, probablemente, la feria más importante del mundo y hay que estar.
 
Del 18 al 21 de junio, Basilea celebra el 45 aniversario de Art Basel y convierte sus calles y sus plazas en el lugar de esparcimiento de los miles de coleccionistas, artistas, fotógrafos, periodistas, críticos de arte, directores de museo, etc… que recorren la y las ferias ( Basel y las distintas ferias satélite: LISTE - dedicada desde 1996 a galerías jóvenes -, VOLTA - fundada en 2005 y dedicada al arte emergente -, Scope y The Solo Project) con hambre de piezas únicas. Este año, participan unas 300 galerías con obra de cerca de 4.000 artistas, desde los de larga trayectoria y prestigio en el siglo XX hasta el arte emergente y post-todo de s.XXI, incluyendo instalación, performance, cine,...
Art Basel nació en 1970 como alianza entre varios galeristas y hoy es una marca en sí misma, con ferias hermanas como Art Basel Miami Beach y Art Basel Hong Kong, y una referencia para artistas y galeristas de todo el mundo que deben plantear las mejores propuestas para impresionar al exclusivo comité de selección de Art Basel. “Es como estar en las Olimpiadas”, ha asegurado a la prensa estos días el galerista neoyorkino Fergus McCaffrey, “o como sería la Champions League europea, en la que toda galería y artista desean desesperadamente competir”.
 
Con distintas secciones: Galleries (el Programa General, por así decirlo, con 222 galerías), Feature (30 galerías con propuestas comisariadas), Statemets (16 galerías con arte emergente y que se estrenan en la feria), Unlimited (sección dedicada a los grandes formatos específicos, escultura, instalaciones, performances,...), Film (sección comisariada sobre video arte, cine, documental,... ; Art Basel es el termómetro con el que se mide la temperatura del mercado del arte internacional.

Imagen sección Unlimited: Jeppe Hein, 360º Illusion.

Obra de Ai Wei Wei, Stacked 2012.

 

Para esta edición de 2015, la presencia española en Basilea se advierte en, prácticamente todas las ferias, así, en Art Basel participan Parra & Romero (que lo hace por primera vez) y otras ya veteranas como Helga de Alvear, Juana de Aizpuru, Polígrafa Obra Gráfica, Elvira González y ProjecteSD.

Vista del stand de OBRA GRÁFICA ORIGINAL en Basel.
 
 
En LISTE (79 las galerías de 31 países), donde la presencia latinoamericana es muy significativa con la participación de 80M2 (de Lima); Document-Art (Buenos Aires); Instituto de Visión (Bogotá); Labor y Gaga (México D.F.); Jacqueline Martins (Sao Paulo) y Proyectos Ultravioleta (Guatemala), España queda representada con solo dos galerías: Maisterravalbuena y NoguerasBlanchard. 
 
VOLTA (69 expositores de 19 países), sin embargo, ofrece las propuestas de 7 galerías españolas: ADN Galería (Barcelona); Alarcón Criado (Sevilla); Rosa Santos (Valencia); Art Nueve (Murcia); Ángeles Baños (Badajoz); Espacio Valverde, Ponce+Robles (Madrid). Entre los artistas presentes en Volta y rrepresentados por estas galerías se encuentran Carlos Aires, Eugenio Merino, Avelino Sala, Sergio Porlán, Julia Calvo, Andrés Pachón, Susanne S.D Themlitz, Elena Alonso, Luis Vassallo, Alejandro Botubol, Françoise Vanneraud, Manuel Caeiro, Leslie Smith, Irene Grau y Raúl Díaz. A todos, muchísima suerte.
Obra de Andrés Pachón, con Angeles Baños Galería en VOLTA.

 


El círculo como dispositivo crítico y el marcador como catalizador contemporáneo


POSCA, marca japonesa de marcadores de pintura a base de agua, se ha consolidado desde los años 80 como un instrumento central en las prácticas artísticas contemporáneas vinculadas al arte urbano, la ilustración, el diseño gráfico y la experimentación interdisciplinar. Su fórmula opaca, cromáticamente intensa y de secado rápido, compatible con soportes tan diversos como el papel, la madera, el metal, el vidrio o el textil, ha favorecido una expansión técnica que trasciende el estudio tradicional y dialoga con el espacio público, el objeto y la instalación.



En este contexto, POSCA más allá de ser una herramienta de trabajo, opera como infraestructura material de la creación contemporánea; un dispositivo técnico que facilita la inmediatez del gesto sin renunciar a la densidad cromática ni a la precisión formal. Su versatilidad ha contribuido a democratizar el acceso a lenguajes tradicionalmente asociados a la pintura, posibilitando una circulación más horizontal entre prácticas profesionales y amateur.

Esta dimensión expandida del medio encuentra un marco conceptual particularmente pertinente en The Rolling Collection, exposición itinerante comisariada por ADDA Gallery. El proyecto propone una investigación colectiva en torno al formato circular entendido no sólo como contenedor formal, sino como estructura simbólica y campo de tensión espacial.



Históricamente, el círculo ha operado como figura de totalidad, continuidad y retorno. En el contexto de The Rolling Collection, el formato circular se desplaza de su carga simbólica clásica hacia una dimensión experimental y se convierte en un soporte que cuestiona la frontalidad rectangular hegemónica en la tradición pictórica occidental. La ausencia de ángulos obliga a replantear la composición, el equilibrio y la direccionalidad del trazo.

Lejos de ser una mera restricción formal, esta condición genera una economía específica de decisiones plásticas. El borde curvo tensiona la relación entre centro y periferia, diluye jerarquías internas y promueve dinámicas visuales centrífugas y centrípetas. El resultado es un conjunto de obras que interroga los modos de construcción de la imagen.



Tras su recorrido en 2025 por Barcelona, Ibiza, París, Londres y Tokio, una selección de la muestra se presenta en Art Madrid, reforzando su vocación internacional y su capacidad de adaptación a distintos contextos culturales. La propuesta para Art Madrid’26 reúne a artistas cuyas trayectorias se sitúan en la intersección entre arte urbano, ilustración contemporánea y prácticas híbridas: Honet, Yu Maeda, Nicolas Villamizar, Fafi, Yoshi y Cachetejack.

Aunque sus lenguajes son heterogéneos, desde aproximaciones más gráficas y narrativas hasta exploraciones cromáticas de fuerte carga gestual, la curaduría establece un eje común. Una actitud libre, experimental y marcadamente colorista. En este sentido, el color actúa como estructura conceptual que articula las obras y las conecta con la materialidad específica de POSCA.



La intensidad cromática propia del marcador dialoga con la contundencia formal del círculo, generando superficies donde la saturación y el contraste adquieren protagonismo. La herramienta se integra así en el discurso expositivo, siendo un elemento coherente con las estéticas de los artistas participantes

Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la incorporación activa del público. En el espacio expositivo, que ocupará la acción de POSCA durante Art Madrid’26, los visitantes podrán intervenir círculos dispuestos en la pared, utilizando marcadores POSCA, integrándose de esta manera simbólica a The Rolling Collection durante su paso por Madrid.



Esta estrategia introduce una dimensión relacional que desestabiliza la noción de obra cerrada. De esta manera la autoría se descentraliza y el espacio expositivo se transforma en superficie dinámica de acumulación de gestos. Desde una perspectiva teórica, podría leerse como una aproximación a prácticas participativas que, sin renunciar a la calidad formal del conjunto, abren el dispositivo artístico a la contingencia y a la multiplicidad de voces.

La elección de POSCA como herramienta para esta intervención colectiva no es casual. Su facilidad de uso, control del trazo y compatibilidad con múltiples superficies garantizan una experiencia accesible sin comprometer la potencia visual del resultado. El marcador funciona de esta forma, como mediador entre el ámbito profesional y la experimentación espontánea, borrando las jerarquías técnicas.



El propio título, The Rolling Collection, sugiere una colección en movimiento, no fijada a un único espacio ni a una configuración definitiva. El carácter itinerante, sumado a la incorporación de intervenciones locales, convierte la acción en un organismo en constante transformación. En este marco, POSCA se posiciona como catalizador material de una comunidad creativa transnacional. La marca, históricamente vinculada a escenas urbanas y prácticas emergentes, refuerza su identidad como aliada de procesos abiertos, experimentales y colaborativos.

POSCA x The Rolling Collection no debe leerse únicamente como una colaboración entre empresa y proyecto curatorial, es sobre todo, una convergencia estratégica entre herramienta, discurso y comunidad. La acción propone una reflexión sobre el formato, la circulación global del arte contemporáneo y la expansión de la autoría; POSCA aporta la infraestructura técnica que hace posible tanto la obra individual como la experiencia colectiva.