destacamos 6 artistas figurativos, jóvenes y españoles, que creemos debes conocer

 

Eloy Morales (Madrid, 1973)

 

Con un perfecto dominio en la técnica del dibujo como base de sus creaciones, este artista madrileño ha ido evolucionando hacia un estilo hiperrealista dentro del género del retrato y del autorretrato, siempre en primerísimos planos y de gran tamaño.

Con sus “autorretratos-cabeza”, como él define, busca desafiar a la conciencia del espectador. A pesar de estar impregnados en arcilla, pinturas u otras clases de sustancias, mantienen poses hieráticas y miradas prácticamente imperturbables.

Aunque está afincado en Madrid, ha comenzado una reconocida trayectoria internacional, y en 2015 expuso por primera vez en la Jonathan Levine Gallery de Nueva York.

Podemos ver sus obras en algunas galerías españolas como Moret Art (La Coruña) o Ansorena (Madrid)

 

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Manu Muñóz (Cabo de Gata, Almería, 1977)

 

Comienza su andadura en el mundo del arte en 1991 como graffitero. Dos años después decide dedicarse por completo al arte. Ha desarrollado su trabajo y participado en numerosas exposiciones colectivas e individuales dentro y fuera de España: Japón, Bélgica, Estados Unidos, Alemania o Inglaterra.

El trabajo de Muñóz está marcado por una búsqueda constante de un lenguaje propio y de una práctica artística libre, lejos de cánones y reglas artísticas.

La mayor parte de su trabajo la ha llevado a cabo en Cabo de Gata, su ciudad natal. Entre los años 2009/10 estuvo de estancia en Londres.

Ha recibido premios locales y nacionales como el Certamen de Jóvenes Creadores de los Países Mediterráneos, Premio Andalucía Joven de las Arte Plásticas o el Certamen Pedro Gilabert. Además, completa su trabajo con el diseño gráfico y con algunas colaboraciones para el mundo de la moda.

 

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Daniel Sueiras (Alicante, 1976)

A través de la figuración presente en su obra, se acerca a la representación realista, aunque confiesa el artista que no pretende en absoluto el hiperrealismo sino “expresar ideas”.
Estudioso de las teorías de la evolución, su obra imprime un carácter existencialista cada vez más buscado por él.
Nos parece interesante la versatilidad que tiene adaptando su pintura a distintos estilos (barroco, gótico, clasicismos o culturas primitivas) o disciplinas, igual que lo hace con la representación escultórica (principalmente maderas y terracotas), que como él mismo dice, el formato viene supeditado a los conceptos.

Busca constantemente la descontextualización, una provocación que haga alterar al espectador, modificar los esquemas asumidos como cotidianos.

Sus obras pueden verse en galerías españolas como Marita Segovia (Madrid) o Moret Art (La Coruña)

 

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Antonio Montalvo (Granada, 1982)

 

“Uno no pinta para salir de dudas, sino para entrar en ellas”. La pintura es el arma a través de la cual se sirve para expresar lo que no es capaz de transmitir con palabras. En sus pinturas subyace un trasfondo melancólico, como un aura de tristeza provocada por un vacío. Con los bodegones vuelven a remitirnos la misma idea de ausencia y de abandono de lo humano y lo existencial. Aún así, subyace la belleza en cada escena a través de los elementos más sutiles.

Puede presumir de una carrera sólida con una proyección artística inmejorable. Su obra ha presenciado numerosas exposiciones colectivas e individuales participando en ferias tanto nacionales como internacionales.

Algunas de sus obras pueden verse en la galería madrileña Espacio Mínimo y en Mustang Art Gallery (Elche)

 

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José Carlos Naranjo Bernal (Villamartín, Cádiz,1983)

Podría decirse que es un artista investigador, en la búsqueda permanente de nuevas experiencias y vivencias vitales, las que le permiten seguir evolucionando desde el punto de vista artístico.
Su obra se halla entre los límites del Graffiti y el Arte Urbano, la constante exploración de la luz, acercándose magistralmente a la fotografía, y las referencias a la pintura de Goya. Con todo ello, José Carlos ha construido un lenguaje figurativo propio a través de una técnica académica y tradicional como es el óleo.
Escenas urbanas, abiertas, nocturnas, donde destaca únicamente lo esencial y desdibuja lo accesorio y donde técnica y temática se complementan perfectamente.

Premiado y destacado por las innovaciones conseguidas en este campo, sus imágenes lo dicen todo, y su carrera apenas está comenzando. 

Algunas obras suyas se encuentran en colecciones españolas como la de CAC de Málaga, la Colección BMW Ibérica o la Colección Galería Luis Adelantado (Valencia)

 

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Jaime Sanjuan (Zaragoza, 1981)

Trabaja con los dedos pero no se mancha las manos.
Es nuestro último destacado de la lista, y lo hacemos por la singularidad de la técnica y del proceso de trabajo con respecto a los anteriores.

Casi hiperrealista, pero alejado del resultado fotográfico, distinguimos a un pintor y creador digital. Se graduó en Bellas Artes y, tras mucho tiempo apartado de la pintura, la retomó con fuerza a través de las nuevas tecnologías aplicadas al arte, concretamente con un ipad.

Es un trabajo puramente intuitivo que requiere gran habilidad. Retrato, paisaje, bodegón, juegos de luces y sombras, escenas que se detienen en el tiempo… Si existen los límites en esta técnica todavía no los conoce. Cercano a la técnica de la pintura al pastel, Jaime Sanjuan se considera un pintor “surrealista digital”.
Sin necesidad de trabajar en un estudio ni de renovar el material de pintura, sin duda hablamos de toda una revolución artística.

Algunas de sus obras pueden verse en la Galería Kafell (Zaragoza)

 

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Visitar el estudio de un artista supone adentrarse en un terreno íntimo y respirar el ambiente de creación que envuelve el trabajo del autor. Cuando uno entra en este espacio pone los sentidos alerta para rastrear y localizar esos pequeños detalles que nos cuentan un poco más del espíritu y el pensamiento del artista, los bocetos corregidos, las rectificaciones, los ensayos, las pruebas clavadas con chinchetas en las paredes, los trazos en papel reutilizado, las notas, los lápices recién afilados, los manchones de pintura… Hablamos de un caos ordenado, de una esfera donde trabajo e inspiración conviven y que los creadores se resisten a compartir, porque, en ocasiones, abrir las puertas del estudio es casi como abrir las puertas del alma.

Visita organizada por Art Madrid'19 al taller de Rubén Martín de Lucas

Estos espacios tienen además un halo de misterio, de intimidad y familiaridad en el que hay que avanzar con cautela, teniendo cuidado de no profundizar demasiado, de ir descubriendo los secretos hasta donde el artista quiera confesarlos. Pero es también la oportunidad idónea de entrar en comunicación directa con la obra, de conocer el proceso de producción desde sus inicios hasta el final, de comprender las dudas, las intenciones, el objetivo y el mensaje de un proyecto desde las entrañas.

En las pasadas ediciones de Art Madrid tuvimos la suerte de visitar el taller de Rubén Martín de Lucas y el de Okuda San Miguel, artistas invitados en 2019 y 2018 respectivamente. Con Martín de Lucas pudimos conocer en detalle su gran proyecto creativo vital “Stupid borders”, de donde se derivan y desgajan diferentes acciones concretas con títulos propios que responden a una misma idea: profundizar en la relación del hombre con la tierra y entender las pautas artificiales que nos imponemos como sociedad. En el estudio pudimos ver sus piezas más recientes y entender el proceso de concepción y plasmación, los motivos para elegir una disciplina u otra, sus últimos trabajos en vídeo y los millones de notas y apuntes de cada línea del proyecto.





Okuda San Miguel nos abrió las puertas del estudio en 2018. Esta gran nave diáfana pintada de blanco parecía el lienzo perfecto para sus piezas multicolor, en medio de estantes y mesas repletos de botes de spray. En el momento de la visita, el artista estaba trabajando en la obra “El lago del deseo” de 6x3 m, que realizó en exclusiva para Art Madrid y se pudo ver en la entrada de la feria. Esta pintura está inspirada en el Jardín de las Delicias del Bosco, un autor de referencia para Okuda y que sigue despertando el interés, la sorpresa y la curiosidad de muchos. Las piezas de gran formato conviven con los esmaltes de pequeñas dimensiones, además de las esculturas, las tablas de prueba y los enormes bocetos para fachadas de edificios. Porque Okuda trabaja a lo grande y cuenta con un equipo completo que le ayuda a concentrarse en sus obras. Como él mismo explica, el proceso creativo no se para nunca, y tener un equipo le permite llevar a cabo tantos proyectos a la vez.

Guillermo Peñalver, “Yo, dibujando” (detalle), 2019

Otros artistas hacen de su propia casa su estudio. Este es el caso de Guillermo Peñalver, a quien el Museo ABC de la Ilustración dedicó una exposición dentro de su programa “Conexiones” con el título “Autorretrato en interior”. Su voracidad por el recorte, el uso del papel en varias tonalidades, la superposición de blancos y el uso discreto del lápiz hacen de la obra de Peñalver un trabajo delicado e intimista, como las propias estampas que recrea. En este caso, la visión de sus collages es como una visita a su propia casa/taller, donde las estancias se convierten en espacios polivalentes y las acciones cotidianas cobran protagonismo. El último trabajo de este autor es un ejercicio de sinceridad donde representa su día a día desde la precaria realidad del creador que fusiona su trabajo con su actividad diaria.

FAC 2015

Haciendo honor a esta relación directa con el autor que se produce al visitar su estudio, David de las Heras lanzó su proyecto FAC (Feria de Arte en Casa), que ya va por las cinco ediciones. La idea es fomentar un diálogo abierto con los creadores al exponer sus obras en un ambiente doméstico y eliminando las barreras tradicionales del mercado. Aunque la iniciativa siguió creciendo, la propuesta original nació en la propia casa de David, quien abrió su estudio y su hogar al intercambio, el conocimiento y la experiencia. Se trata de vincularse al arte desde una vivencia más personal, conocer a los artistas y disfrutar de su obra, ya sea en la cocina, el salón o la habitación.