Alberto Corazón en Espacio Fundación Telefónica

 

 

Alberto Corazón, el artista español más relevante de nuestro tiempo en lo que a la comunicación gráfica se refiere, muestra su prolífera carrera artística en la exposición “Alberto Corazón. Diseño: La energía del pensamiento gráfico.1965-2015”, que podrá visitarse en el Espacio Fundación Telefónica hasta el 4 de octubre.

 

 

Alberto Corazón (Madrid,1942), pintor, escultor y diseñador, es uno de los diseñadores españoles con más recorrido internacional. Corazón ha destacado tanto por en el campo del diseño gráfico como en el del diseño industrial, y ha recibido numerosos premios, entre los que destacan el dotado por Arts Director Club de Nueva York, el British Design y el Design Council International. En 1989 recibió el Premio Nacional de Diseño, siendo además el único diseñador europeo en recibir la Medalla de Oro del American Institute of Graphic Arts.

 

 

 

La muestra alberga la creación del artista y diseñador gráfico desde los años 60 del pasado siglo hasta la actualidad. Ana Arambarri, comisaria de la exposición, ha reunido una selección de obras que ya son símbolos clave de la cultura española. Así, podrán verse 132 carteles, 115 imágenes y bocetos, 145 logos, objetos y maquetas. Obras tan reconocidas dentro del imaginario y la memoria cultural de nuestro país como la característica señalización de la Casa del Lector de Madrid, el diseño de la empresa Renfe, el boceto para el Teléfono Domo o el Cartel del Festival de Otoño de Madrid, entre otros, están expuestos en la retrospectiva. La exposición está reforzada con proyecciones y material audiovisual, reforzando el concepto de diseño como elemento fundamental para la innovación y la creatividad.

 

 

Alberto Corazón considera el diseño una actividad inteligente, consecuencia de la reflexión y el pensamiento y cree que la excelencia de este oficio está en las neuronas, nunca en los recursos informáticos. De hecho, el artista afirma que: “El riesgo del diseño hoy en día es olvidarse de la funcionalidad y aceptar la penalización de la estética. En los últimos años el ratón del ordenador ha sustituido al lápiz y ya nada puede ser como antes. En todos los sentidos, conceptual y formalmente”.

 

 

Además, varios talleres para niños, jóvenes y adultos relacionados con el diseño, se desarrollarán paralelamente a la exposición. Dentro de la propia muestra, habrá un espacio educativo, “El diseño te llama”, en el que el visitante se podrá convertir a través de una serie de actividades en un auténtico diseñador. Y como complemento, los días 17 y 22 de septiembre tendrán lugar dos encuentros con Alberto Corazón, en los que el propio artista charlará con diferentes profesionales sobre diseño y comunicación. 

 

Cada vez son más las disciplinas que se han ido sumando a la reflexión sobre la condición femenina que enfrenta la realidad actual desde la revisión y el cuestionamiento de su pasado histórico. Así literatura, cine, música, arte, ciencia, agricultura, por citar solo algunas, se unen a la lista de lugares desde los que continuar el debate sobre un movimiento en constante reinvención.

Se trata de un despertar que, si bien se extiende todo del año, parece concentrarse con especial ahínco en el mes marzo, con una programación que incluye festivales, ferias, conferencias, marchas, lecturas que transpiran entusiasmo y comunión. Así, entre la programación del tercer mes del año destacan proyectos tan interesantes como necesarios, como el festival Mujeres Mirando Mujeres, una iniciativa de Arte a un Click que celebra entre el 9 de marzo y el 12 de junio su V Edición.

Marina Vargas “La Bacante”, 2015. Resina de poliéster, polvo de mármol, pintura esmalte (imagen ©www.marinavargas.com)

El proyecto Mujeres Mirando Mujeres nace en 2015 de la mano de Mila Abadía, con el propósito de dar a conocer la labor que las mujeres llevan a cabo en el ámbito del arte desde el proceso de creación hasta la comunicación, pasando por el comisariado y la crítica de arte. Como ella misma confiesa, la idea surgió como un arrebato. Siempre he luchado por los derechos de las mujeres y hacía ya mucho tiempo que no participaba activamente en ninguna reivindicación feminista.

En este sentido, la quinta edición queda integrada por 51 artistas, 52 gestoras del arte, 15 comunicadoras, 11 proyectos invitados que en su totalidad dan lugar a 80 trabajos en los que participan 118 mujeres concienciadas con el movimiento feminista y con el arte, entre ellas se encuentran bloggeras, periodistas, comunicadoras, galeristas, museólogas que dan lugar a una rica programación basada en presentaciones y entrevistas a artistas que irán publicándose durante hasta el mes de junio en la web. Como en ediciones anteriores, el festival se preocupa por visibilizar los trabajos de artistas con una trayectoria profesional novel como es el caso de la artista italiana interdisciplinar Mónica Mura, cuya obra gira en torno a la superación y valoración de los seres humanos. La perspectiva de género de la autora italiana atraviesa su vida y obra en la que da voz a colectivos e individuos que han sufrido el rechazo social por su naturaleza de mujeres trans, homosexuales... Mónica Mura será presentada por la investigadora Karen Campos.

“Para mí el arte es un sinónimo de libertad y creo en el poder de creación como motor de transformación”. Mónica Mura

Mónica Mura, proyecto “Poder ver-Ver poder”, 2018. Instalación de vídeo (imagen ©www.monicamura.com)

Entre las artistas de menor trayectoria también encontramos a la fotógrafa catalana Alejandra Carles-Tolra, quien a través de sus imágenes busca comprender la identidad y desdibujar sus límites. ¿Existe una identidad que defina a las mujeres? ¿Cuál? Son algunas de las cuestiones que plantea en su proyecto. Alejandra Carles-Tolra será presentada por la directora de la galeria Fiftydots, Laura Salvado.

Además de artistas noveles, el festival también acoge miradas ya consagradas como la de Gabriela Bettini quien en su trabajo combina el análisis de la crisis medioambiental con la situación de las mujeres, ambos afectados por la violencia del sistema.

Supongo que el trabajo cambia en la misma medida en que cambiamos como individuos, afirmaba la artista en una ocasión. Y es que su trabajo y el del resto de las artistas que integran el proyecto Mujeres Mirando Mujeres, son el eco de las preocupaciones y de los conflictos de nuestro tiempo, un tiempo cada vez más nuestro.

Gabriela Bettini, proyecto “Primavera silenciosa”, 2018 (imagen ©gabrielabettini.com)

Como constató en una ocasión Estrella de Diego, siempre acertada: no vale ser feminista en el mundo del arte, hay que ser feminista o no serlo, nuestro pensamiento debería invadir nuestra forma de estar en el mundo y de relacionarnos con él. Y en este sentido, el arte hace posible que queden plasmados aquellos que una vez, fueron los pensamientos de nuestra vida y que son el reflejo de nuestro paso por el mundo.

Por esto mismo, iniciativas como la de Mujeres Mirando Mujeres que hacen real y efectivo el trabajo de las mujeres, son tan necesarias como importantes.