Art Madrid'26 – Apertura arranca la temporada de arte

 

3 días, 45 galerías y más de 50 artistas participan en APERTURA, el arranque oficial de la temporada de arte en la capital, del 10 al 12 de septiembre.

 

 

 

Para los aficionados al arte y para ARTE_MADRID, la Asociación de Galerías de Arte de Madrid, APERTURA es “la gran cita del arte contemporáneo del otoño” en la que confluyen más de 50 artistas de 45 galerías y la participación de grandes instituciones como el Museo Reina Sofía, el Museo Thyssen o la Fundación Telefónica.

 

 

 

 

En su sexta edición, APERTURA reúne obra de maestros como Yves Klein y Josef Albers, junto a propuestas rompedoras como las de Karen Knorr, Tomas Vu o Rirkrit Tiravanija. Pero la gran apuesta del arranque de la temporada es, sin duda, el arte contemporáneo español con obra de la escena más emergente hasta la más consolidada. Así, nombres como Santiago Ydañez, Yann Leto o Santiago Giralda conviven en este recorrido con Gordillo o Pablo Picasso.

 

 

 

Las galerías tienen estos días programaciones y horarios especiales, así como visitas guiadas, encuentros con artistas y coleccionistas, performances y convierten la ciudad en una gran sala de arte contemporáneo con todas las disciplinas: pintura, fotografía, escultura… APERTURA tiene, así, dos objetivos: acercar al gran público a la creación contemporánea y ser un punto de encuentro del sector.

 

 

 

 

GALERÍAS Y ARTISTAS

Álvaro Alcázar (PETER KRAUSKOPF) / Arnés & Röpke (ALEKSANDAR DURAVCEVIC) / Astarté (OLALLA GÓMEZ) / Bacelos (MANUEL EIRÍS) / Bat – Alberto Cornejo (MARC QUINTANA) / Benveniste Contemporary (EDUARDO STUPÍA) / Blanca Berlín (FLOR GARDUÑO) / Blanca Soto Arte (LUIS QUINTERO) / Cámara Oscura (EXPOSICIÓN COLECTIVA) / Casado Santapau (ALEXANDRE ARRECHEA) / Cayón (YVES KLEIN) / Elba Benítez (EXPOSICIÓN COLECTIVA) / Elvira González (SOL LEWITT) / Espacio Valverde (LUIS VASSALLO) / F2 (JOSÉ GUERRERO) / Fernández-Braso SOLEDAD SEVILLA) / Fernando Pradilla (GERMÁN GÓMEZ) / Formatocomodo (SAMUEL LABADIE) / Freijo Gallery (ALAIN ARIASMISSON) / Guillermo de Osma (PABLO PICASSO) / Heinrich Ehrhardt (OTTO ZITKO) / Helga de Alvear ELMGREEN & DRAGSET / Javier López (ALEX KATZ *) / José de la Mano (LUGÁN) / Juana de Aizpuru (PHILIPP FRÖHLICH) / La Caja Negra (MATHIAS GOERITZ) / La New Gallery (SANTIAGO YDÁÑEZ) / Leandro Navarro JUAN CARLOS SAVATER / Maisterravalbuena (ANTONIO BALLESTER MORENO) / Marlborough (LUIS GORDILLO) / Marta Cervera (LEONOR SERRANO RIVAS) / Max Estrella (EUGENIO AMPUDIA) / Michel Soskine, inc. (HORST JANSSEN) / Moisés Pérez de Albéniz (SANTIAGO GIRALDA) / N F Galería (RIRKRIT TIRAVANIJA – TOMAS VU) / NoguerasBlanchard (ALAIN BILTEREYST) / Parra & Romero (PALOMA POLO) / Pilar Serra (JOSEF ALBERS) / Ponce + Robles (AGGTELEK) / Rafael Pérez Hernando (SABINE FINKENAUER) / Sabrina Amrani (UBIK) / Slowtrack (KAREN KNORR) / The Goma (ANA SANTOS) / Travesía Cuatro (GONZALO LEBRIJA) / Utopia Parkway (ALBERTO PINA)
 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La obra de Cedric Le Corf (Bühl, Alemania, 1985) se sitúa en un territorio de fricción donde el impulso arcaico de lo sagrado convive con una actitud crítica propia de la contemporaneidad. Su práctica parte de una comprensión antropológica del origen del arte como gesto fundacional: la huella, la marca, la necesidad de inscribir la vida frente a la conciencia de la muerte.

Le Corf establece un diálogo complejo con la tradición barroca española, no desde la mímesis estilística, sino desde la intensidad afectiva y material que atraviesa aquella estética. La teatralidad de la luz, la encarnación de la tragedia y la hibridez entre lo espiritual y lo carnal se traducen en su obra en una exploración formal donde la geometría subyacente y la materia incrustada tensionan la percepción.

En el trabajo de Le Corf, el umbral entre abstracción y figuración no es una oposición, sino un campo de desplazamiento. La construcción espacial y el color funcionan como dispositivos emocionales que desestabilizan lo reconocible. Este proceso se ve atravesado por una metodología abierta, donde la planificación convive con la pérdida deliberada de control, permitiendo que la obra emerja como un espacio de silencio, retirada y retorno, en el que el artista se confronta con su propia interioridad.


La caída. 2025. Óleo sobre lienzo. 195 × 150 cm.


En tu trabajo se percibe una tensión entre la devoción y la disidencia. ¿Cómo negocias el límite entre lo sagrado y lo profano?

En mi trabajo siento la necesidad de remitirme al arte rupestre, a las imágenes que llevo presentes. Desde que el hombre prehistórico tomó conciencia de la muerte, sintió la necesidad de dejar una huella, marcando con una plantilla en la pared una mano roja, símbolo de la sangre vital. El hombre paleolítico, cazador-recolector, experimenta un sentimiento místico frente al animal, una forma de magia espiritual y de ritos vinculados a la creación. De este modo, sacraliza la caverna mediante la representación abstracta de la muerte y la vida, la procreación, las Venus… Así, nace el arte. En mi interpretación, el arte es sagrado por esencia, porque revela al hombre como creador.


Entre perro y lobo II. 2025. Óleo sobre lienzo. 97 × 70 cm.


Se observan trazos de la tradición barroca española en tu trabajo. ¿Qué encuentras en ella que siga siendo contemporáneo?

Sí, se observan rasgos de la tradición barroca española en mi trabajo. En la historia del arte, por ejemplo, pienso en los mosaicos árabe-andalusíes, en los que para mí se encuentra una geometría de diseños profundamente contemporánea. Y en la pintura y la escultura barroca española, el tema que aparece con mucha frecuencia es la tragedia: la muerte y lo sagrado están intensamente encarnados, ya sea en temas religiosos o profanos, en Zurbarán, Ribera, El Greco, pero también en Velázquez. Pienso, por ejemplo, en la notable pintura ecuestre de Isabel de Francia, por su geometría y por un retrato cuya luz recuerda a la de un Matisse.

Cuando pienso en la escultura, vienen a mi mente las maravillosas esculturas policromadas de Alonso Cano, Juan de Juni o Pedro de Mena, donde los ojos verdes están incrustados, junto con dientes de marfil, uñas de cuerno y pestañas de cabello. Todo ello ha influido sin duda en mi trabajo escultórico, tanto morfológico como ecuestre. Personalmente, en mi obra incrusto elementos de porcelana en madera tallada o pintada.


Entre perro y lobo I. 2025. Óleo sobre lienzo. 97 × 70 cm.


¿Qué te interesa de ese umbral entre lo reconocible y lo abstracto?

Por mi parte, toda representación en pintura o en escultura es abstracta. Lo que la impone es la construcción arquitectónica del espacio, su geometría secreta, y la emoción que provoca el color. Es, en cierto modo, un desplazamiento de lo real para alcanzar esa sensación.


El ángel anatómico. 2013. Madera de fresno y porcelana. 90 × 15 × 160 cm.


Tu obra parece moverse entre el silencio, el abandono y el retorno. ¿Qué te llama hacia esos espacios intermedios?

Creo que es al renunciar a imitar la verdad exterior, a copiarla, como alcanzo la verdad, ya sea en la pintura o en la escultura. Es como si me mirara en mi propio sujeto para descubrir mejor mi secreto, quizá.


Justa. 2019. Madera de roble policromada. 240 × 190 × 140 cm.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Es cierto que, en ocasiones, olvido por completo la idea principal en mi pintura y en mi escultura. Aunque comienzo una obra con ideas muy claras —dibujos y bocetos previos, grabados preparatorios y una intención bien definida—, me doy cuenta de que, a veces, esa idea inicial se pierde. Y no se trata de un accidente. En algunos casos tiene que ver con dificultades técnicas, pero hoy en día también acepto partir de una idea muy concreta y, al enfrentarme a la escultura, a la madera o a la cerámica, tener que trabajar de otra manera. Y eso lo acepto.