Apertura arranca la temporada de arte

 

3 días, 45 galerías y más de 50 artistas participan en APERTURA, el arranque oficial de la temporada de arte en la capital, del 10 al 12 de septiembre.

 

 

 

Para los aficionados al arte y para ARTE_MADRID, la Asociación de Galerías de Arte de Madrid, APERTURA es “la gran cita del arte contemporáneo del otoño” en la que confluyen más de 50 artistas de 45 galerías y la participación de grandes instituciones como el Museo Reina Sofía, el Museo Thyssen o la Fundación Telefónica.

 

 

 

 

En su sexta edición, APERTURA reúne obra de maestros como Yves Klein y Josef Albers, junto a propuestas rompedoras como las de Karen Knorr, Tomas Vu o Rirkrit Tiravanija. Pero la gran apuesta del arranque de la temporada es, sin duda, el arte contemporáneo español con obra de la escena más emergente hasta la más consolidada. Así, nombres como Santiago Ydañez, Yann Leto o Santiago Giralda conviven en este recorrido con Gordillo o Pablo Picasso.

 

 

 

Las galerías tienen estos días programaciones y horarios especiales, así como visitas guiadas, encuentros con artistas y coleccionistas, performances y convierten la ciudad en una gran sala de arte contemporáneo con todas las disciplinas: pintura, fotografía, escultura… APERTURA tiene, así, dos objetivos: acercar al gran público a la creación contemporánea y ser un punto de encuentro del sector.

 

 

 

 

GALERÍAS Y ARTISTAS

Álvaro Alcázar (PETER KRAUSKOPF) / Arnés & Röpke (ALEKSANDAR DURAVCEVIC) / Astarté (OLALLA GÓMEZ) / Bacelos (MANUEL EIRÍS) / Bat – Alberto Cornejo (MARC QUINTANA) / Benveniste Contemporary (EDUARDO STUPÍA) / Blanca Berlín (FLOR GARDUÑO) / Blanca Soto Arte (LUIS QUINTERO) / Cámara Oscura (EXPOSICIÓN COLECTIVA) / Casado Santapau (ALEXANDRE ARRECHEA) / Cayón (YVES KLEIN) / Elba Benítez (EXPOSICIÓN COLECTIVA) / Elvira González (SOL LEWITT) / Espacio Valverde (LUIS VASSALLO) / F2 (JOSÉ GUERRERO) / Fernández-Braso SOLEDAD SEVILLA) / Fernando Pradilla (GERMÁN GÓMEZ) / Formatocomodo (SAMUEL LABADIE) / Freijo Gallery (ALAIN ARIASMISSON) / Guillermo de Osma (PABLO PICASSO) / Heinrich Ehrhardt (OTTO ZITKO) / Helga de Alvear ELMGREEN & DRAGSET / Javier López (ALEX KATZ *) / José de la Mano (LUGÁN) / Juana de Aizpuru (PHILIPP FRÖHLICH) / La Caja Negra (MATHIAS GOERITZ) / La New Gallery (SANTIAGO YDÁÑEZ) / Leandro Navarro JUAN CARLOS SAVATER / Maisterravalbuena (ANTONIO BALLESTER MORENO) / Marlborough (LUIS GORDILLO) / Marta Cervera (LEONOR SERRANO RIVAS) / Max Estrella (EUGENIO AMPUDIA) / Michel Soskine, inc. (HORST JANSSEN) / Moisés Pérez de Albéniz (SANTIAGO GIRALDA) / N F Galería (RIRKRIT TIRAVANIJA – TOMAS VU) / NoguerasBlanchard (ALAIN BILTEREYST) / Parra & Romero (PALOMA POLO) / Pilar Serra (JOSEF ALBERS) / Ponce + Robles (AGGTELEK) / Rafael Pérez Hernando (SABINE FINKENAUER) / Sabrina Amrani (UBIK) / Slowtrack (KAREN KNORR) / The Goma (ANA SANTOS) / Travesía Cuatro (GONZALO LEBRIJA) / Utopia Parkway (ALBERTO PINA)
 

Todos conocemos la famosa frase “una imagen vale más que mil palabras”. Y así es en muchas ocasiones. Nuestra realidad se alimenta de multitud de imágenes que consumimos a diario en la era de la sobreinformación. Según datos recopilados en 2017, cada minuto se suben 65.000 fotos a Instagram, 400 horas de vídeo a Youtube y 243.000 imágenes a Facebook. Las estadísticas habrán variado un poco en estos dos años, pero siempre al alza. Precisamente por ello, a veces cuesta poner en valor la fotografía como disciplina artística, ya que existe la noción, comúnmente extendida, de que obtener una buena imagen está al alcance de todos. Por eso nos preguntamos ¿cuál es el futuro de la fotografía en el siglo XXI?

Primera imagen de la historia con una persona, de Louis Daguerre, 1838

Repasando la historia de la fotografía, no debemos olvidar que en sus inicios no era considerada propiamente una disciplina artística. A mediados del siglo XIX, la captura de la imagen se veía como un alarde técnico que permitía congelar un instante del tiempo para el recuerdo, con una finalidad más bien documental y de registro histórico que como una creación genuina. Esta técnica carecía de las cualidades atribuidas tradicionalmente a las obras de arte: no había una factura manual, no era necesaria formación previa, no se producía nada nuevo y se limitaba a reproducir la realidad.

Robert Doisneau, “La Dame Indignée”, 1948 (imagen de 1stdibs.com)

La expansión de la fotografía para hacer retratos, y la progresiva sustitución de la pintura para estos fines, coincidió en el tiempo con el movimiento naturalista, que abogaba por una representación objetiva de la realidad desprovista de las composiciones rebuscadas y la permanente búsqueda de los cánones de belleza tradicionales. La fotografía se adaptaba tan bien a este movimiento que supuso de hecho un gran impulso para su expansión. A esto se sumaron algunos avances técnicos del momento que contribuyeron a la popularización de esta disciplina, cada vez más accesible y portátil, con cámaras más pequeñas y fáciles de mover fuera de los cuartos oscuros de los fotógrafos de retratos.

Jeff Wall, “Invisible man”, 1999-2000 (imagen de MoMA)

Actualmente, nadie pone en duda que la fotografía sea arte. El problema radica en mantener la integridad de una disciplina con unos contornos tan imprecisos entre lo que el artista puede hacer y lo que está al alcance de todo aquel que tenga, no ya una cámara, sino un teléfono móvil. Incluso cuando la fotografía se hizo enormemente popular, a partir de la década de los 50 del siglo pasado, las imágenes mantenían el encanto de la captura espontánea, de los retazos de vida auténtica robados a sus protagonistas, de la magia de lo que se salva del olvido en un segundo de tiempo donde coinciden casualidad y pericia. Con el paso de los años, los fotógrafos se fueron quejando de que ya no había esa espontaneidad en la gente, la sobreprotección de la imagen propia resta naturalidad a las composiciones y hay menos fotos que surjan del azar.

Isabel Muñoz “Sin título”, de la serie “Agua”, 2017.

Es cierto que los tiempos imponen nuevas pautas. La fotografía contemporánea avanza gracias a la sofisticación de los propios equipos y al uso de otras herramientas que permiten tomar imágenes jamás pensadas antes. Además de esto, la propia idea en torno a esta disciplina ha cambiado, y comienzan a distinguirse subgéneros. Algunos de ellos tienen una vocación claramente artística mientras que otros buscan un mensaje distinto, más orientado al documental o al reportaje. No es por eso extraño que algunos artistas aborden proyectos fotográficos con dos fases de creación, y que produzcan primero sus propios escenarios de los que luego toman la imagen. La hibridación con las técnicas digitales también es muy común, si bien se suele distinguir entre la auténtica fotografía, tomada tal cual, y la composición digital, cuando está más intervenida. Es difícil predecir qué derroteros seguirá la fotografía en los próximos años, pero una cosa que jamás ha cambiado es la curiosidad que el ser humano siente por sus congéneres y el poder que una mirada sincera tiene en nosotros mismos. Eso nunca cambiará.