Art Madrid'26 – Art Madrid y Fundación FiArt colaboran en la próxima edición de la feria de arte contemporáneo en 2015

Crear lazos que hagan posible un espacio simbólico de intercambio, creación y reflexión en el mundo del Arte. Con este objetivo, la feria de arte contemporáneo Art Madrid busca agentes culturales para desarrollar sus actividades y completar su programa como feria de referencia en España. Este año, como ocurrió en la edición anterior con CASA DE AMÉRICA y Centro Cultural Coreano, la Fundación Fondo Internacional de las Artes / FiArt, con más de 15 años de experiencia, es uno de nuestros principales colaboradores.

 

FiArt tiene como meta el contribuir al desarrollo y el fortalecimiento del espacio cultural español en el extranjero, como una plataforma interactiva que sirve de apoyo a las instituciones y profesionales de la cultura. Así, creadores y gestores pueden disponer de información, documentación y espacios (físicos y virtuales) para el desarrollo de sus actividades. Su finalidad principal sería la de “desarrollar la creatividad artística en sus distintas manifestaciones, a través de su exhibición, investigación y difusión”.

Al frente de FiArt se encuentra una apasionada amante del arte, su directora Alma Ramas que se acompaña en un tándem perfecto de Alma López Noblía, responsable de Proyectos Internacionales. Junto a ellas, un elenco de profesionales en el área de la gestión cultural, el comisariado de exposiciones y la crítica de arte que han logrado expandir las actividades de la Fundación fuera de nuestras fronteras y han llevado sus exposiciones y cursos a los principales museos de Latinoamérica.

Fotografía perteneciente al proyecto "Saltando Muros"

 

Entre los proyectos de la Fundación destaca “Saltando Muros”, proyecto organizado con la colaboración de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y que ha recibido el III Premio Iberoamericano de Educación y Museos. Aquí podéis conocer más sobre el proyecto y su convocatoria.

La Fundación tiene sus instalaciones en el centro de Madrid, en la c/ Infantas, junto a la Plaza de Cibeles, y está a punto de mudarse a la vecina c/ Alcalá a la mis una localización privilegiada que conecta directamente con la sede de Art Madrid’15 - la Galería de Cristal de CentroCentro Cibeles- y por lo que la feria ha celebrado allí parte de sus actividades paralelas, el ciclo de mesas redondas, las presentaciones, talleres, workshops... Además, FiArt, a través de su plataforma de información Xtrart, “el portal de la cultura española en el exterior”, es uno de los principales media-partners de la feria de arte, dedicando una información especial a la celebración del 10º Aniversario de Art Madrid.

 

Xtrart cubre distintas áreas culturales (artes escénicas, artes plásticas, cine, literatura, etc.) diferenciándose por la excelencia reconocida del artista, escritor, actor, director, o del agente que los promociona y propone artículos de opinión, reportajes especializados, entrevistas y otros contenidos especializados firmados por colaboradores como Simona Rota, Gemma Medina y Carlos Delgado Mayordomo (comisario del Programa ONE PROJECT en Art Madrid’15) encargados de los contenidos referidos a Europa, Carlos de las Heras y Javier Iturralde de Bracamonte responsables de la edición vinculada a EE.UU. y Mercedes Ramas, Pina López Arias y Mª Verónica Pérez, encargadas de los contenidos de Latinoamérica.

 

Imagen de Julia Juniz, en La Neomudejar.

 

Fundación FIArt, en colaboración con el Centro de Artes de Vanguardia La Neomudéjar ha sido responsable de la exposición ‘Palabras que matan- Palabras que dan miedo’. Una muestra de tres diferentes propuestas de artistas en residencia: Julia Juniz, Jean Gabriel Periot y Carlos Mate. 

Sigue la pista de sus proyectos, cursos formativos, exposiciones... y no lo dudes, llámales para proponerles ideas.

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La práctica del colectivo DIMASLA (Diana + Álvaro), (Valencia, 2018), se sitúa en un cruce fértil entre arte contemporáneo, pensamiento ecológico y una filosofía de la experiencia que desplaza el énfasis de la producción hacia la atención. Frente a la aceleración visual y material del presente, su trabajo no propone una oposición frontal, sino una reconciliación sensible con el tiempo, entendido como duración vivida más que como medida. La obra emerge así como un ejercicio de detenimiento, una pedagogía de la percepción donde contemplar y escuchar devienen modos de conocimiento.

En sus trabajos, el territorio no funciona como marco, sino como agente. El paisaje participa activamente en el proceso, estableciendo una relación dialógica que recuerda a ciertas corrientes eco-críticas, en las que la subjetividad se descentra y se reconoce como parte de un entramado más amplio. Esta apertura implica una ética de la exposición: exponerse al clima, a la intemperie y a lo imprevisible supone aceptar la vulnerabilidad como condición epistemológica.

Los materiales -telas, pigmentos, huellas- operan como superficies de inscripción temporal, memorias donde el tiempo deja rastro. La planificación inicial se concibe como hipótesis abierta, permitiendo que el azar y el error actúen como fuerzas productivas. De este modo, la práctica artística de DIMASLA (Diana + Álvaro) articula una poética del cuidado y del estar-con, donde crear es, ante todo, una forma profunda de sentir y comprender la naturaleza.



En un momento histórico marcado por la velocidad y la sobreproducción de imágenes, vuestro trabajo parece reivindicar la lentitud y la escucha como formas de resistencia. ¿Podría decirse que vuestra práctica propone un modo de reaprender el tiempo desde la experiencia estética?

Diana: Sí, pero más que resistencia o reivindicación, es conciliación, es amor. Parece lentitud, pero es detenimiento, es reflexión. Ocupar el tiempo desde la contemplación o la escucha es una manera de sentir. La experiencia estética nos lleva a un camino de reflexión sobre lo que hay fuera y lo que hay dentro.


El territorio no aparece en vuestra obra como un fondo o un escenario, sino como un interlocutor. ¿Cómo se negocia esa conversación entre la voluntad del artista y la voz del lugar, cuando el paisaje mismo participa del proceso creativo?

Álvaro: Para nosotros el paisaje es como un compañero de vida o un amigo cómplice, y lógicamente es una relación íntima que se extiende a nuestra práctica. Vamos a visitarlo, a estar con él, a co-crear juntos. Entablamos una conversación que va más allá de la estética; son conversaciones llenas de acción, contemplación, comprensión y respeto.

Al final, de algún modo, él se expresa a través del material y nosotros respetamos todas sus cuestiones, valorando al mismo tiempo aquello que nos inquieta, nos produce y nos estimula en torno a esta relación.


La conquista de los conejos I & II. 2021. Proceso.


En vuestro modo de hacer se intuye una ética de la exposición: exponerse al entorno, al clima, al otro, a lo impredecible. ¿Hasta qué punto esa vulnerabilidad es también una forma de conocimiento?

Diana: Para nosotros esa vulnerabilidad nos enseña mucho, sobre todo humildad. Cuando estamos ahí fuera y sentimos el frío, la lluvia o el sol, nos damos cuenta de lo pequeños e insignificantes que somos en comparación a la grandeza y la fuerza de la naturaleza.

Entonces, sí; consideramos esa vulnerabilidad como una fuente profunda de conocimiento que nos ayuda, entre otras muchas cosas, a despojarnos del ego y a entender que solo somos una pequeña parte de un entramado mucho más complejo.


A veces las montañas también lloran. 2021. Desprendimiento de rocas caliza, sol, lluvia, viento, resina de pino sobre acrílico en tela de algodón natural, expuesta en manto de esparto y caliza durante dos meses. 195 cm x 130 cm x 3 cm.


Vuestras obras a menudo emergen de procesos prolongados de exposición al medio. ¿Podría pensarse que la materia -las telas, los pigmentos, los rastros del entorno- actúa como una memoria que el tiempo escribe sobre vosotros tanto como vosotros sobre ella?

Álvaro: Esto da para una conversación larga sentados en una piedra; sería bastante estimulante. A ver, si las experiencias moldean el interior de las personas y esto nos hace ser quienes somos en un momento presente, diría que sí, sobre todo a lo primero. Salir de nuestra zona de confort nos ha llevado a aprender de la perseverancia de las plantas, la calma geológica de las montañas, y con ello a reconciliarnos con el tiempo, el entorno, la naturaleza, con nosotros mismos e incluso con nuestra propia práctica. Igual que las telas guardan la memoria del lugar, nosotros reaprendimos a poner detenimiento y comprensión. Al final, es una manera de profundizar en el sentir.


El zorro y sus camelos.2022. Detalle.


¿Hasta qué punto planificáis vuestras obras y cuánto espacio dejáis para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

Diana: Nuestra planificación se reduce a la hipótesis inicial. Elegimos los materiales, los colores, los lugares e incluso a veces la ubicación, pero dejamos todo el espacio posible para que ocurra lo inesperado. Al final se trata de eso, de que la naturaleza hable y que la vida suceda. Para nosotros, tanto lo inesperado como el error forman parte de la complejidad del mundo, y en ello encontramos una belleza natural.