Arte Santander celebra su 24ª edición

 

Parece que el formato “solo project” ha cuajado en las últimas ediciones de ArteSantander y ha logrado consolidar y diferenciar una feria con gran participación. ArteSantander cumple 24 años y demuestra que, ante un panorama delicado, la implicación de las instituciones es esencial para perpetuar los proyectos.

 

 

En la edición de 2015, el comité de selección formado por profesionales como Alicia Ventura, Benjamin Weil, Moisés Pérez de Albéniz y Juan González Riancho, han tenido que decidir cuáles de los 90 proyectos presentados optan a los 42 stands de ArteSantander y, finalmente, serán 39 galerías españolas y 3 alemanas, aunque han recibido propuestas de Portugal, Francia e Italia.

 

Junto a galerías veteranas en santander como Cánem, Ángeles Baños, Blanca Soto o Rafael Ortiz, aterrizan por primera vez las jóvenes y madrileñas Galería Alegría, Espacio Valverde, Javier López o La Gran, de Valladolid y otras que repiten como La Twin Gallery. Seis espacios quedan reservados ya para galerías cántabras.

 

 

 

 
 
 

ArteSantander se desarrolla en paralelo al curso de coleccionismo organizado por la Universidad Menendez Pelayo, la Asoc. de Coleccionistas 9915 y el IAC/Instituto de Arte Contemporáneo, con ayuda de la fundación Banco Santander, con lo que el programa de visitas garantiza ser rico y especializado.


Como novedad, este año, y dirigido por La Latamuda, se presenta el programa Curator’s Talk!, un punto de encuentro y debate con comisarios sobre “las distintas concepciones, modelos y estrategias por las que transitan las prácticas artísticas” y para servir de plataforma de reflexión y de intercambio entre los invitados y el público asistente. En formato entrevista, los participantes son: Galería Gema Llamazares con el proyecto ‘Lo necesario y lo posible’ de la artista Irma Álvarez-Laviada, comisariado por Nicolás Combarro; Galería Guillermina Caicoya con ‘Sun_Moon: la lógica de la percepción’ de Nicholas Word, comisariado por Alfredo Aracil; L21 Gallery con ‘Brikoexposición’ de Álvaro Gil, comisariado por Francesco Gisveri; y JosedelaFuente con ‘Mortis causa’ de Antonio Diaz Grande. A todos ellos les podremos escuchar el día 28 de julio a las 18h en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Santander donde se desarrolla la feria.

 

 

Galerías y proyectos ArteSantander 2015:


A del Arte (Zaragoza) Roberto Coromina “Tiza sobre pintura”
Adora Calvo (Salamanca) Fernando Renes
Alegría (Madrid) José Ramón Ais y Raúl Domínguez “Fuera de campo”
Ángeles Baños (Badajoz) Javier Arbizu
Artizar (Santa Cruz de Tenerife) Amparo Sard “Sombras”
Astarté (Madrid) Olalla Gómez “Por.venir”
ATM (Asturias) Kepa Garraza
Blanca Soto (Madrid) Ruth Quirce y Manuel Saro, proyecto comisariado por Blanca Soto
Cànem (Castellón) Antonio Alcaraz “Espacios industriales. Carbó i acer poética d´una memoria”
Carolina Rojo (Zaragoza) Iñaki Bergera “Twentysix (Abandoned) Gasolined stations”
Cavecanem (Sevilla) Atin Aya “Memoria inmediata”
Collectiva (Alemania) Edith Kollath
Espacio Marzana (Vizcaya) Edu López, “Input”
Espacio Valverde (Madrid) Alfredo Rodríguez “Limbo”
Espai Tactel (Valencia) Ana Barriga y Javier Palacios “Visual storytelling”
Espai Visor (Valencia) Bleda y Rosa, “Campos de batalla. España”, “Campos de batalla. Europa” y “Origen”
Ethall. Dibujo Contemporáneo (Barcelona) Aleksandra Kopff vs Ignacio Sáez Palacios
Gema Llamazares (Asturias) Irma Álvarez-Laviada “Lo necesario y lo posible”
Greusslich Contemporary (Alemania) José Noguero + Vanesa Farfán
Guillermina Caicoya (Asturias) Nicholas Wood “Sun_Moon: la lógica de la percepción”. Comisario: Alfredo Aracil
Javier López (Madrid) Todd James
JM (Málaga) Carlos Miranda y Tete Álvarez
Kir Royal (Madrid) Keke Vilabelba, “Landshapes”
L21 Gallery (Madrid) Álvaro Gil “Brikoexplosión”
La Gran (Valladolid) Marina Nuñez
La New Gallery (Madrid) Simon Arrebola “Itinerancias espirituales”
Mäss (Alemania) Lucía Simón
Moisés Pérez de Albéniz (Madrid) Miren Doiz “See attached file”
My name’s Lolita Art (Madrid) Paco Pomet “Un entrenamiento para futuros cuadros”
Paz y Comedias (Valencia) Manuel Blázquez “Albarim”
Rafael Ortiz (Sevilla) Nico Munuera
Rafael Pérez Hernando (Madrid) Joan Hernández Pijuán
Set Espaid’art (Valencia) Juan Olivares “La sostenida fuga de Olivares hacia el espacio”
Sicart (Barcelona) Eulália Valldosera
Twin Gallery (Madrid) Marla Jacarilla, “Anotaciones para una eiségesis”
Yusto-Giner (Málaga) José Luis Puche “Presente de lo ausente”
Espacio Alexandra (Santander) Sonia Higuera
Espiral (Santander) Juan Carlos López Davis
Estela Docal (Santander) Juan Manuel Fernández-Pinedo
Josedelafuente (Santander) Antonio Díaz Grande
Juan Silió (Santander) Cristina del Campo
Siboney (Santander) Fernando Martín Godoy

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.